Colombia: 2.515

   

 

Claudia Korol

Pueblos


2.515. ¿Un número? Tras ese número, hay -o hubo-, 2.515 personas, 2.515 sueños, 2.515 batallas. Todas asesinadas en los últimos 21 años, por defender los derechos de los trabajadores y trabajadoras en Colombia. 2.515 sindicalistas muertos por el poder represivo del Estado, por un sistema que para sobrevivir, aniquila a quienes lo desafían. 2.515 hombres y mujeres que en el contexto de una guerra, pretendieron desarrollar la resistencia civil, el trabajo sindical, convencidos/as de que nada -ni siquiera la guerra interna- justifica el feroz avasallamiento de las conquistas obreras.

2.515. La cifra no es un número inventado. Son vidas mutiladas. En el libro editado por la Escuela Nacional Sindical (ENS) de Colombia, 2.515 o esa siniestra facilidad para olvidar, se publica la investigación realizada por Guillermo Correa Montoya, del Área de Defensa de Derechos Humanos y Laborales de la ENS. Este estudio da cuenta detallada, y analiza las características de 21 años de asesinatos sistemáticos y selectivos realizados contra sindicalistas en Colombia.

Esta situación es también denunciada en el Informe anual sobre violaciones de los derechos sindicales, publicado por la Confederación Sindical Internacional, en el que -reseñando el año 2006- se concluye que “Colombia siguió siendo el lugar más peligroso del mundo para las actividades sindicales, con 78 asesinatos, la mayoría de los cuales fueron llevados a cabo con toda impunidad por escuadrones de la muerte paramilitares, vinculados con funcionarios gubernamentales, o actuando en nombre de empleadores”. Llaman la atención en ese informe sobre la impunidad de estos crímenes, denunciando que “con relación a los 1.165 asesinatos documentados entre 1994 y 2006, solamente se juzgó a 56 personas, y nada más que 14 fueron condenadas”.

Quienes han trabajado sistemáticamente en la investigación del terrorismo de Estado en diferentes países de América Latina, saben que la impunidad es tan grave como la represión, ya que prolonga sus efectos sobre las víctimas y sus familiares, creando un imaginario de imposibilidad de justicia, de impotencia frente a las políticas de muerte protegidas por los mecanismos jurídicos y legales vigentes, que naturaliza la violencia y realimenta sus mecanismos en diferentes niveles de la sociedad.

Ser sindicalista en Colombia es un grave riesgo que puede significar la pérdida de la vida, pero que significa también vivir bajo estado de permanentes amenazas, o sufriendo prisiones, torturas/as, sufrimiento cotidiano. Es decir: 2.515 es una cifra que se multiplica varias veces, si agregamos los presos y presas políticas, las personas que viven con custodia permanente, las familias de los asesinados/as, desaparecidos/as, presos/as políticos (miles de presos y presas políticos llenan las cárceles en todas las provincias).

La Asociación de Familiares de Detenidos Desaparecidos de Colombia (ASFADDES) denuncia, por ejemplo, que el dirigente sindical Ender Rolando Contreras García, coordinador de la oficina de control interno de la Empresa de Energía Eléctrica de Arauca (Enelar), fiscal del sindicato de trabajadores de la misma entidad y vicepresidente del Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos, seccional Arauca, se encuentra detenido desde el 3 de mayo del año 2006 en la cárcel de el Barne en COMBITA (Boyacá), acusado falsamente de los delitos de extorsión, concierto para delinquir y rebelión. Antes de ser encarcelado, Ender había denunciado ante la Vicepresidencia de la República, la Procuraduría General de la Nación, la Dirección de Anticorrupción, la Contraloría General de la República, la Fiscalía General de la Nación, el Ministerio del Interior y el Ministerio de la Protección Social, una serie de irregularidades que afectaban notoriamente a las directivas de Enelar. Las denuncias generaron persecución laboral en su contra, y posteriormente un montaje judicial que motivó su captura. La detención de Ender Contreras, dice el informe de ASFADDES, es otro más de los miles de casos de colombianos detenidos arbitrariamente y encarcelados en aplicación de la “seguridad democrática”, a quienes se les viola el debido proceso y principios universales como el de legalidad, la presunción de inocencia, la investigación imparcial, el derecho de defensa y el juicio justo.

Las denuncias de este tipo se multiplican en Colombia. El Secretario de Derechos Humanos de la CUT señala las “continuas amenazas a las que estamos siendo sometidos por parte del paramilitarismo, hoy autodenominado “Las Águilas Negras Unidas de Colombia”"… especificando el caso de Rodolfo Vecino, miembro de la Junta Directiva Nacional de la USO (Unión Sindical Obrera), quien ha sido amenazado de muerte dos veces en este año, después de desplazarse desde Cartagena, donde fue amenazada su familia, y sufrió un atentado su esposa. La persecución a líderes de la USO ha tomado fuertes dimensiones dada la batalla que se está desarrollando en contra de la privatización del petróleo. (Vecino es trabajador de ECOPETROL).

Vivir con miedo. Vivir con inseguridad. Vivir en permanente zozobra. Y al mismo tiempo, seguir viviendo, y no renunciar a la pelea por una vida digna. La batalla del movimiento popular en Colombia tiene contornos realmente heroicos.

La investigación minuciosa realizada por Guillermo Correa Montoya, desmiente algunos mitos, como los que consideran que el asesinato de sindicalistas es un efecto secundario de la violencia armada en el país. El análisis de los casos demuestra que “no se trata de una violencia difusa e indiscriminada. Por el contrario, la ocurrencia de homicidios contra sindicalistas está directamente vinculada a la existencia y el desarrollo de conflictos laborales, en medio de los cuales la violencia funge como eficaz reguladora. La reconstrucción histórica elaborada por la ENS demuestra que tal violencia no es simplemente la consecuencia pretendidamente lógica de la existencia de un conflicto armado interno, que afecta de manera generalizada a la población colombiana, sino que representa un conjunto de acciones deliberadas, estratégicas y sistemáticas, orientado a debilitar y desterrar el ejercicio de la reivindicación sindical y defensa de los derechos laborales” (Presentación del libro realizada por el Observatorio de derechos humanos y derecho humanitario. Coordinación Colombia – Europa – Estados Unidos / Bogotá, septiembre de 2007).

Esto queda reforzado por otros informes que demuestran que la mayor parte de las violaciones a los derechos humanos de los trabajadores sindicalizados en el país se producen como consecuencia directa del ejercicio de la actividad sindical, durante o después de los conflictos laborales, en medio de las medidas de fuerza o de acciones dirigidas a la creación de un sindicato.

Las implicancias inmediatas de estos asesinatos es el achicamiento de las prácticas sindicales, lo que hoy preocupa especialmente al movimiento obrero organizado en las tres centrales sindicales nacionales, que en su conjunto reúnen a 831.000 trabajadores y trabajadoras afiliados, lo que representa una tasa de sindicalización de alrededor del 4,5% de los 18 millones de trabajadores/as que constituyen la población ocupada y subocupada (sobre un total de 20 millones de población económicamente activa). Estos datos del año 2005 publicados en el boletín Nº 8 realizado por el Observatorio de derechos del trabajo de la ENS, expresan las dificultades para realizar concretamente prácticas sindicales y sociales, que surgen no sólo del temor y del terror, sino también de las intensas campañas realizadas desde el gobierno a través de los medios masivos de comunicación, dirigidas a criminalizar al movimiento obrero, así como a todo movimiento de la sociedad civil que resista sus políticas.

Otro factor que frena la sindicalización son las condiciones impuestas por el gobierno a las centrales de trabajadores, que establecen, por ejemplo, que sólo pueden estar sindicalizados quienes tengan contratos de trabajo. Con la extensión de la precarización laboral, grandes franjas de la población quedan fuera de estas posibilidades. También el gobierno ha rechazado el planteo realizado de la CUT en el sentido de que se admita la afiliación de los pensionados y pensionadas.

Estas imposiciones son parte fundamental de las reformas estructurales que se vienen realizando en Colombia para institucionalizar el orden neoliberal, y para que este país sirva como plataforma político militar en la estrategia norteamericana de dominación del continente, que tiene como un ariete fundamental el Plan Colombia. Estas reformas -que en lo fundamental han resultado de las recomendaciones de organismos como el FMI, el Banco Mundial o la Organización Mundial de Comercio- van apuntando a dar legalidad a las propuestas contenidas en el Consenso de Washington, como la desregulación económica, la “disciplina fiscal”, las políticas monetaristas, las privatizaciones, el ajuste contra la población, los tratados de libre comercio, cambios que significan reforzar la dominación de los grupos económicos trasnacionales dentro del bloque de poder, y debilitar hasta donde se pueda al movimiento popular.

2.515 es una cifra inmensa, si la pensamos en términos de historias de vida, historias de muertes, familias con ausencias, madres sin hijos, hijos e hijas sin padres. Sin embargo, no es tal vez ésta la cifra más significativa. En este contexto, lo que es oportuno reflexionar, es sobre ese pequeño/gigantesco 4,5% de los trabajadores y trabajadoras que mantienen su compromiso sindical; que junto a otros tantos campesinos, indígenas, estudiantes, militantes de derechos humanos, no renuncian a seguir dando batalla por una vida digna.

En estos días en que visité Medellín, para participar en la celebración del 25 aniversario de la Escuela Nacional Sindical, me quedé con muchas impresiones imborrables en la retina, en la piel, en los sentidos. La principal es la de las miradas firmes de hombres y mujeres que continúan la batalla, que enarbolan los sueños, que no se cansan de luchar. Ellas y ellos están buscando caminos para construir la paz en Colombia. Pero, aseguran, la paz tendrá que ser con dignidad, con justicia, con libertad, con autodeterminación. La paz tendrá que hacerse con trabajo, con educación, con salud, con derechos humanos, con capacidad para construir una Nación independiente, sin militarismo, sin las tropas norteamericanas paseando por sus territorios, sin dineros del Plan Colombia alimentando guerras y comprando conciencias.

La paz –dicen- tendrá que ser fruto de todas las resistencias que riegan y fertilizan la tierra; y será la puerta para que este pueblo fortalezca los esfuerzos de integración y los aires de cambio que recorren América Latina.

Batallar por la paz en Colombia es imprescindible si pensamos vivir en un continente que construya su Segunda Independencia. Levantar el clamor para que se terminen las persecuciones al movimiento popular; para que el dinero norteamericano y europeo no siga financiando la guerra, para la libertad de los presos y presas políticas, para poner fin a la impunidad, no es sólo una misión acorde con los esfuerzos de una América Latina que quiere ser libre. Es una necesidad, porque el gobierno de Álvaro Uribe, y sus políticas de guerra -inscriptas en la lógica imperialista norteamericana-, hoy son una amenaza concreta para nuestros pueblos y para el mundo entero.


Este texto recoge una ponencia de la autora presentada en la celebración del 25 aniversario de la Escuela Nacional Sindical de Colombia el pasado mes de septiembre


 

Nueva Base militar de EEUU en Colombia

Bush promueve un clima de inseguridad en la Región: ¿una instalación para reemplazar a la de Manta-Ecuador?

 

En el próximo mes de julio, en Lima-Perú, se celebrará otra de las famosas ‘Conferencias Hemisféricas’ sobre «Seguridad, Cooperación y Desarrollo» bajo la batuta de Estados Unidos de Norteamérica y su ministerio de Guerra, llamado Pentágono.

Esta Conferencia del Hemisferio Occidental ha despertado hondas inquietudes entre analistas políticos, periodistas y comunicadores sociales, sociólogos y politólogos de América Latina y, sobre todo, de Perú y Colombia, dos países previamente escogidos por Washington para trasladar la Base Militar que se estaciona actualmente en Manta-Ecuador, hasta uno de esos países.

El “Convenio” inconstitucional que adjudicó la Base de Manta a los militares estadounidenses no será renovado por el Presidente Rafael Correa, como lo anunció, acogiendo un pedido mayoritario de la opinión pública nacional, organizaciones populares y de DDHH.

En principio, el más opcionado fue Perú, pero debido a la seria oposición que comenzó a gestarse, el Pentágono, al parecer, se inclina por Colombia que, por intermedio de altos jefes militares y políticos, ya habría puesto a disposición de Estados Unidos un extenso territorio estratégico para que allí instale una nueva Base Militar más moderna y poderosa que la que existe en Manta.

Expertos consultados coinciden en aceptar que una Base en Colombia complementaría a las existentes y estaría en capacidad de controlar todas las operaciones -no sólo relacionadas con la insurgencia colombiana- sino con todo tipo de actividades políticas soberanas que se realicen en América Latina y en el Caribe.

Periodistas democráticos de Colombia, muchos vinculados a organismos defensores de derechos humanos, sostienen que personajes del Alto Mando de las Fuerzas Armadas de Colombia acogiendo la insistente petición del Pentágono ya habrían planteado la cuestión ante el ministerio de Defensa del presidente Álvaro Uribe Vélez.

Recordaron que Estados Unidos posee en Colombia, abierta y encubiertamente, tres bases militares:

1. La más grande de ellas está ubicada en el sitio Tres Esquinas en el Departamento de Caquetá.

2. Otra base militar estadounidense, aunque poco conocida, está en el sitio denominado Florencia, igualmente en el Departamento de Caquetá, en la Hacienda Larandia.

3. La tercera está situada en el Departamento de Meta, en la parte central de Colombia, en la ciudad de Villavicencio. En esta Base están acantonadas las unidades de aviación que combaten a las guerrillas de las FARC-EP y, también, la llamada «inteligencia técnica» del Pentágono.

Expertos y asesores militares norteamericanos residentes en Colombia que, aparentemente, sin motivo han comenzado a crecer en número y en equipos técnicos y armamento, ya en grupos o ya como conjunto militar asesor-operativo, presionan de manera constante a los mandos militares de las Fuerzas Armadas de Colombia interesadas en mantener y ampliar los famosos Plan Colombia y Plan Patriota, para que a su vez presionen al gobierno de Uribe, a fin de que ceda territorios para allí instalar una nueva base militar que reemplace a la de Manta.

América Latina se prepara para rechazar esa nueva ofensiva militar que Estados Unidos pretende montar en el hermano territorio colombiano con el objetivo neocolonizador de dominación total y absoluta y bajo el desgastado pretexto de la lucha contra el ‘narcotráfico’ y el ‘terrorismo internacional’.

Y en los mismísimos Estados Unidos, sectores antiguerreristas y democráticos cansados ya de sobrellevar guerras y víctimas, provocadas para restaurar una economía en crisis y para adueñarse de recursos energéticos a precio de gallina robada, levantan su voz de protesta contra esta nueva aventura militar intervencionista. Bush y el complejo militar industrial, insensibles, acercan la guerra a su territorio nacional.

¿Que la paz sea con nosotras y nosotros? Ojalá…!    

El fantasma de Pinochet ronda la campaña contra Chávez

John Pilger
ZnetTraducido para Rebelión por Chelo Ramos

Entré al estadio nacional de Santiago de Chile en compañía de Roberto Navarrete. El viento del invierno del sur que bajaba de los Andes hacía que estuviese vacío y se viese fantasmal. Poco había cambiado, me dijo: la alambrada, los asientos rotos, el túnel hacia los camerinos por donde subía el eco de los gritos. Nos detuvimos en el número 28: “Aquí estaba yo, de cara a la pizarra. Aquí estaba cuando me llamaron para torturarme.”

Después del golpe de Estado apoyado por Washington que el general Pinochet dio a la democracia de Salvador Allende el 11 de septiembre de 1973, miles de “detenidos y desaparecidos” estuvieron presos en el estadio. La mayoría de los latinoamericanos, los abandonados, no han olvidado la infamia y la lección histórica del primer “11 de septiembre.” “Durante los años de Allende tuvimos la esperanza de que triunfaría el espíritu humano,” dijo Roberto. “Pero en América Latina, los que creen que han nacido para mandar se comportan con tal brutalidad para defender sus “derechos”, sus bienes, su poder sobre la sociedad, que parecen verdaderos fascistas. Gente bien vestida, cuyas casas están llenas de comida, golpean cacerolas en las calles para protestar como si no tuviesen nada. Eso es lo que teníamos en Chile hace 36 años. Eso es lo que vemos en Venezuela hoy. Parece que Chávez fuese Allende. Para mí es muy evocador.”

Para hacer mi película, La guerra a la democracia, busqué la ayuda de chilenos como Roberto y su familia, y Sara de Witt, quien con mucha valentía volvió conmigo a las cámaras de tortura de Villa Grimaldi, a las que de alguna forma sobrevivió. Junto con otros latinoamericanos que conocieron tiranías, son testigos del patrón y el significado de la propaganda y las mentiras que ahora están dirigidas a socavar otra apuesta épica para renovar la democracia y la libertad en el continente. Irónicamente, en Chile, la llamada “democracia modelo” de Washington, la democracia espera. La constitución, el sistema de control electoral y la desigualdad, son todos regalos de Pinochet desde la tumba.

La desinformación que ayudó a destruir a Allende y dio origen a los horrores de Pinochet, hizo lo mismo en Nicaragua, donde los sandinistas tuvieron la temeridad de poner en práctica modestas reformas populares basadas principalmente en el movimiento cooperativo inglés. En ambos países, la CIA financió a los principales medios de oposición, aunque en realidad no era necesario. En Nicaragua, el falso martirio del periódico de “oposición” La Prensa se convirtió en una causa para los principales periodistas liberales de USA, quienes debatían seriamente si un país de tres millones de campesinos acosados por la pobreza representaba una “amenaza” para USA. Ronald Reagan consideró que sí lo era y declaró el estado de emergencia para combatir el monstruo que se encontraba a sus puertas. En Gran Bretaña, donde el gobierno de Thatcher “dio su apoyo total” a la política de USA, se aplicó la típica censura por omisión. Al examinar 500 artículos relacionados con Nicaragua de principios de la década de los 80, el historiador Mark Curtis encontró que en casi todos ellos se ignoraban los logros del gobierno sandinista –“impresionantes por donde se mire”- para favorecer la mentira de la “amenaza del comunismo.”

Las semejanzas con la campaña en contra del extraordinario surgimiento de movimientos populares hoy en día son sorprendentes. Dirigidos principalmente contra Venezuela y particularmente contra Hugo Chávez, la virulencia de los ataques sugiere que algo especial está sucediendo, y así es. Miles de venezolanos pobres están recibiendo atención médica por primera vez en sus vidas, sus hijos están siendo vacunados y toman agua limpia. El 26 de julio Chávez anunció la construcción de 15 nuevos hospitales. Más de 60 hospitales públicos están en proceso de modernización y equipamiento. Nuevas universidades han abierto sus puertas a los pobres, rompiendo así el privilegio de instituciones efectivamente controladas por la “clase media”, en un país donde el medio no existe. En el barrio La Línea, Beatriz Balazo me contó que sus hijos pertenecían a la primera generación de pobres que iban todo el día a la escuela, recibían una comida caliente y aprendían música, arte y danza. “He visto florecer su confianza,” me dijo. Una noche en el barrio La Vega, en un cuarto desnudo iluminado por un solo bombillo, pude ver como Mavis Méndez, a sus 94 años, escribía su nombre por primera vez. Se han creado más de 25.000 consejos comunales en paralelo a las antiguas y corruptas burocracias locales. Muchos de ellos son ejemplos de democracia de base. Se eligen voceros, pero todas las decisiones, ideas y gastos tienen que ser aprobados por la asamblea de ciudadanos. En lugares que durante muchos años habían estado controlados por la oligarquía y sus medios de comunicación serviles, esta explosión del poder popular ha comenzado a cambiar vidas de la forma descrita por Beatriz. Es esta nueva confianza de los venezolanos “invisibles” lo que tanto enfurece a los que viven en urbanizaciones con nombres como “Country Club”. Detrás de sus muros y sus perros, me recuerdan a los sudafricanos blancos. La mayoría de los brutales medios de comunicación venezolanos les pertenecen; el 80 por ciento de las televisoras y casi todas las 118 empresas periodísticas son propiedad privada. Hasta hace poco, un cómico de televisión se refería a Chávez, que es mestizo, como “mono”. Las primeras planas de los diarios muestran imágenes del presidente como Hitler o como Stalin (según ellos, porque a todos les gustan los niños). Entre los que más se quejan por la censura están los financiados por el Fondo Nacional para la Democracia (National Endowment for Democracy), la CIA con otro nombre. “Nuestras armas fueron los medios de comunicación”, dijo un vicealmirante golpista en 2002. La televisora RCTV, que nunca fue juzgada por su participación en el intento de derrocar el gobierno elegido democráticamente, solamente perdió su licencia para transmitir por señal abierta y sigue transmitiendo por satélite y cable.

Como en Nicaragua, sin embargo, el “tratamiento” dado a RCTV ha sido motivo de escándalo para quienes en Gran Bretaña y USA se sienten agraviados por la audacia y la popularidad de Chávez, a quien tildan de “tirano” y “sediento de poder”. Lo que no dicen es que es un producto auténtico del despertar del pueblo. Incluso cuando se le describe como “socialista radical”, por lo general de forma peyorativa, voluntariamente se ignora que en verdad es un nacionalista y un socialista democrático, etiqueta que en el pasado enorgullecía a muchos miembros del Partido Laborista británico. En Washington, el antiguo escuadrón de la muerte Irán-Contra, de vuelta al poder con Bush, teme a los puentes económicos que Chávez está construyendo en la región, como por ejemplo el uso de los ingresos petroleros venezolanos para poner fin al sometimiento al FMI. Lo que casi nunca se dice, y que sería una crítica válida a sus reformas limitadas, es que todavía mantiene una economía neoliberal con una tasa de crecimiento del 10 por ciento, gracias a la cual los ricos se están haciendo más ricos, y que ha sido descrita por la revista American Banker como “la envidia de los banqueros del mundo”. En estos días las verdaderas reformas son difíciles de encontrar. Y esas élites liberales que en los gobiernos de Blair y Bush dejaron de defender sus propias democracias y sus libertades básicas, ven que su concepto de democracia como un privilegio liberal que va de arriba hacia abajo es desafiado por un continente que, según dijo Richard Nixon en una oportunidad, “no le importa a nadie”. Por mucho que traten, su arrogancia no les permite aceptar que la semilla de la idea de Rousseau sobre la soberanía popular directa ha sido sembrada entre los más pobres nuevamente y que “la esperanza de que triunfe el espíritu humano” de la que habló Roberto en el estadio ha vuelto.

Fuente: http://www.zmag.org/sustainers/content/2007-08/19pilger.cfm

Sobre el autor:

John Pilger es periodista, escritor y documentalista reconocido mundialmente, que comenzó su carrera en Australia, su país de origen, en 1958. Ha sido corresponsal extranjero y corresponsal de guerra desde 1967, durante la Guerra de Vietnam. La guerra a la democracia, actualmente en cartelera en Gran Bretaña y pronto en Australia, es su película más reciente.

Chelo Ramos es miembro de Cubadebate , Rebelión y Tlaxcala , la red de traductores por la diversidad lingüística. Esta traducción se puede reproducir libremente a condición de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y la fuente.

El otro calentamiento global

Juan Gelman

Página12

El físico ha provocado –entre otras cosas– cambios de clima en todo el mundo, lluvias inesperadas, estaciones que se ponen del revés. El político amenaza con causar más derramamiento de sangre todavía y, se sabe, la sangre no es el mejor fertilizante de la tierra. El empecinamiento de la Casa Blanca en instalar su escudo antimisiles en países del Este europeo que alguna vez fueron zona de influencia soviética ha levantado palabras fuertes en la boca del presidente ruso Vladimir Putin: amenazó con rediseñar viejos y nuevos blancos en Europa occidental que podrían ser atacados con “misiles balísticos o tal vez mediante un sistema completamente nuevo”, si el presidente Bush insiste en instalar un radar en la República Checa y un interceptor de misiles en Polonia (AP, 4-6-07). Washington argumenta que el escudo es necesario para hacer estallar en el aire los misiles que lanzaría Irán, aunque es notorio que no tienen el alcance necesario para tocar tierras europeas y mucho menos las estadounidenses. Moscú afirma que se quiere cercar militarmente a Rusia. Los “halcones-gallina” han acentuado su campaña de acusaciones contra el régimen ruso, al que califican de antidemocrático y fatal para los derechos humanos. Por las dudas, W. afirma que esto no es un retorno a la Guerra Fría. Tiene razón: lo que vendría es una guerra muy caliente.

Otra disputa alimenta el calentamiento político global: la lucha entre EE.UU. y China por el control del petróleo africano. El primero tiene escasas reservas de oro negro y necesita sostener su sistema industrial y agropecuario. El PBI chino crece a un ritmo impresionante –alrededor del 10 por ciento anual– y su demanda de energéticos aumenta a paso rápido. Los dos países emplean métodos diferentes. El Pentágono se atiene a la “filosofía” tipo Irak y Afganistán y ha establecido no hace mucho un comando militar específico para Africa (Africom, por sus siglas en inglés), continúa su intervención encubierta en la guerra civil de Sudán, ha comenzado a bombardear la Somalia también sumida en una guerra civil, teje una red de alianzas militares en Africa del Norte y planea combatir a los insurgentes de Nigeria, su devoto aliado. La injerencia militar norteamericana en Sudán lleva años, léase Darfur. No otra cosa ocurre en Somalia: en los años ‘90, EE.UU. intervino contra los señores de la guerra en nombre del “humanitarismo”, ahora les proporciona grandes cantidades armas y dinero en nombre del “antiterrorismo”. Todo cambia en esta vida. La sed de petróleo, no.

China, por su parte, recorre otro camino: inversiones y más inversiones, ya que –se estima– el 30 por ciento de sus importaciones del energético proviene de Africa. Ofrece créditos blandos sin intereses ni garantías –nada que ver con los “austeros” del Banco Mundial y el FMI– y otorga préstamos para construir caminos, hospitales y escuelas en algunos de los países más endeudados del planeta. Esto viene envuelto en una gorda serie de iniciativas diplomáticas. En noviembre del 2006, Pekín organizó una reunión en la cumbre a la que asistieron 40 jefes de Estado africanos, de Angola, Nigeria, Mali, Argelia, Sudáfrica entre otros. La Compañía Nacional de Petróleo de China (CNPC) acaba de cerrar acuerdos con Nigeria y Sudáfrica para crear un consorcio que incluye a la South African Petroleum Co. y que le dará acceso a otros 175.000 barriles diarios de oro negro el año que viene. La CNPC tendrá el 45 por ciento de las acciones correspondientes a la explotación de un yacimiento submarino de Nigeria. Y luego: Pekín aportó más de 8000 millones de dólares a Angola, Nigeria y Mozambique en el 2006, contra los 2300 millones que el Banco Mundial destinó a toda el Africa subsahariana. Y asoma el cinismo sin fronteras: la Casa Blanca denuesta a China porque quiere “asegurarse el abastecimiento de petróleo en las fuentes”, como si ésa no fuera una preocupación central de EE.UU. desde hace un siglo.

La CNPC es el inversor petrolero más importante de Sudán, país al que ha volcado unos 15.000 millones de dólares desde 1999 y del que toma del 65 al 80 por ciento del medio millón de barriles que produce cada día. Posee una refinería a medias con el gobierno sudanés, ha construido un oleoducto y así satisface el 8 por ciento de su demanda interna de petróleo, que se incrementa un 30 por ciento anual, según datos de la Agencia de EE.UU. para el Desarrollo Internacional (www.usaid.gov). La cuestión es que los yacimiento de petróleo sudaneses se concentran en el sur del país y la Casa Blanca califica la guerra civil –que alimenta– de “genocidio” a fin de disfrazar su intención de proceder a un “cambio de régimen” drástico en Sudán. Desde que se descubrió petróleo en Darfur, el Pentágono ha intensificado su apoyo al Ejército Popular de Liberación de Sudán –financiación y entrenamiento, incluso en la Escuela de Fuerzas Especiales de Fort Benning, Georgia– y echado más leña a un fuego que ha provocado la muerte de 100 a 200.000 sudaneses y el desplazamiento de un millón desde el 2003, año de la invasión a Irak. En el documento de los “halcones-gallina” titulado “New American Century’s Present Dangers: Crisis and Opportunity in American Foreign and Defense Policy” (rightweb.irc-online.org, 7-6-06) se lee clarito: “Nuestro poderío militar y la voluntad de emplearlo seguirá siendo un factor clave en nuestra capacidad de promover la paz”. Como dijera el novelista y comediógrafo francés Tristan Bernard: “Hay amenazas de paz, pero no estamos preparados todavía”.

Al Qaeda aparece cuando le necesitan

Amenazan a México con acciones terroristas en sitios petroleros

por Gaston Pardo*

La retórica terrorista sirve en México para ocultar las verdaderas tramas del poder mexicano en su estrategia derechista de alinearse y someterse a los objetivos imperialistas estadounidenses. Un análisis de cómo se controla la soberanía de un país con el apoyo de elites gobernantes sin proyecto nacional autónomo.

Daniel Ganser, profesor de historia contemporánea en la Universidad de Basilea (Suiza), publicó en fecha reciente su libro NATO’s Secret Armies, Los ejércitos secretos de la OTAN, de acuerdo con el cual en los últimos cincuenta años Estados Unidos ha organizado ataques a la bomba en distintos puntos de Europa occidental, cuya responsabilidad ha sido atribuida a la izquierda y la extrema izquierda primero, y luego al terrorismo, con el objeto de desacreditarlos ante los electores. La estrategia aún se encuentra activa inspirando temor por el Islam para justificar las guerras por el control del petróleo.

Ganser expresó sus ideas sobre la versión actual de la operación Gladio, editada por los servicios de inteligencia anglosajones hacia el fin de la II Guerra Mundial para detener, a toda costa y sin importar los medios, el avance electoral de los comunistas en Europa occidental, a la brillante periodista suiza Silvia Cattori, de la Red Voltaire (abril de 2007).

La visión contenida en el libro de Ganser embona perfectamente con los atentados de Nueva York, Casablanca y por último con los de Madrid, porque en ambos casos hay una secuela de manejo de opinión pública que consiste en sacar de la manga a los supuestos responsables que son invariablemente nacionales del Medio Oriente cuya militancia se confunde con la de personal originario del norte de Africa. Todos unidos en una alianza para combatir a los cruzados modernos que serían los invasorles de las zonas petroleras que ahora amenazan a Irán y a México. La parafernalia publicitaria va invariablemente precedida por un despliegue publicitario sobre supuestas amenazas de AlQaeda.

El viernes 16 de mayo de 2003, a eso de las 22 horas, hubo cinco atentados a la bomba en Casablanca, segunda ciudad de Marruecos. Las explosiones golpearon el centro de la ciudad, sucesivamente en la plaza de Sahat Al-arsa situada en la antigua medina; en el Club de la Alianza Israelita, el restaurant el Positano, la Casa de España y el hotel Farah (ex-Safir). Marruecos, país seleccionado para la perpetración de los tentados, ha sido el último en asumir una posiciópn activa de cara al panorama antislámico que domina en Europa y Estados Unidos. Sin embargo ha vivido un despertar en patriminio coránico que se difunde sin cesar en el Magreb y el Medio Oriente, lo que al parecer inquieta a los promotores del choque de civilizaciones.

¿Por qué hasta la fecha no ha sido Ben Laden detenido como una de los autores confesos de los atentados del 11 de septembre? De esos autores materiales sabemos ya que forman parte del poder americano, como lo demuestran numerosas publicaciones como L’effroyable imposture, de Thierry Meysan, obra que ha sido traducida a varios idiomas, así como numerosos sitios de Internet y luego varias investigaciones serias realizadas en España y Casabalanca. Es curioso que a pesar de las conclusiones alcanzadas, Washington jamás ha perseguido a nadie por difusión de informaciones “falsas”.

A partir de estas evidencias, podríamos de manera verosímil concluir que los atentados de Casablanca son una prolongación de los atentados del 11 de septiembre; que estamos por lo tanto en presencia de una amplia y peligrosa conspiración contra Marruecos, y que esa conspiración tiende a propagar el compló occidental contra los árabes y los musulmanes.

En España ha sido Bruno Cerdeñosa (Año Cero, número 5, 2007) autor del libro revelador 11S: Historia de una infamia, quien ha dado luz sobre los atentados madrileños del 11M; Bruno señala la existencia de un servicio de inteligencia paralelo, coordinado por el antiguo secretario de Defensa Donal Rumsfeld y denominado Grupo de operaciones proactivas preventivas, que sería el encargado de emplazar a los mejores espías de EU en grupos terroristas (de factura norteamericana, por supuesto) que promovieran actos violentos que estimulen reacciones militares de Washington. Esta sería la versión moderna de la operación Gladio, que en 1994 fue analizada por el escritor español Pepe Rei en su libro El Jesuita, en el que señaló al PSOE y al Partido nacionalista vasco como los operadores de Gladio en España. Estas fuerzas públicas son precisamente las que han hecho el montaje de la opereta de los juicios antiterroristas.

Dice Cardeñosa “Es cierto que casi todos los presuntos terroristas que están bajo proceso están relacionados con grupos islámicos que se podría calificar de radicales. Pero si nos referimos a las pruebas que los vinculan con el 11M “estas son dos: el teléfono móvil que la policía halló en una mochila bomba que no estalló y algunos testigos que aseguran que lo vieron en los trenes la mañana del atentado. Sin embargo, los testigos se contradicen entre ellos…Otro elemento curioso (que asemeja los antentados de Madrid a los de Casablanca) es que ninguno se adapta al perfil de un terrorista islámico y otro más es que la sincronía en el atentado fue tremenda; todas las bombas estallaron cuando los trenes estaban detenidos. No es descabellado pensar que las explosiones fueron accionadas a distancia”.

En efecto, la mochila que no explotó sirve perfectamente para que el observador común y corriente razones:” ésta no explotó, pero las otras sí”. con lo cual se eleva a principio rector que en todas las explosiones extrañamente sincronizadas por activistas que antes eran jornaleros, se emplearon mochilas bomba semejantes, que apuntan a la responsabilidad islamita, lo cual está por demostrarse. Cerdeñosa termina dicendo “El 11M supuso un mensaje claro para toda Europa: existe un juevo enemigo y no sólo ataca a Estados Unidos. Tras las explosiones de Atocha tuvo lugar una aproximación estratégica entre EU y europa, sobre todo con aquellos países que habían sido más críticos con la guerra de Irak”. Por ejemplo, Francia, donde acaba de triunfar electoralmente la derecha pro anglosajona.

AlQaeda “en México”

Sobre México pesan las acechanzas de los intereses imperialistas. Y como en Casablanca, esas supuestas amenazas provienen de un centro rector del terrorismo mundial que no puede ser de ninguna manera islámico. ¿Qué hará Estados Unidos para trasladar al continente americano la amenaza terrorista disfrazada de islámica? Muy sencillo, AlQaeda resuelve el problema

¡Qué casualidad! En cuanto el presidente George W. Bush ha comenzado una gira por México, América Central y América del Sur, el 8 y el 14 de marzo, a cinco países para promover una “agenda común” y para subrayar el “compromiso de Estados Unidos en el continente”, y como por artilugio mágico apareció el 14 de febrero en el Internet un cable de Reuters en el que se lee: «una rama saudi de AlQaeda ha llamado a efectuar ataques sobre los recursos petroleros en todo el mundo, que no deberán limitarse a El Medio Oriente sino a una lista de países que incluye a Canadá, Venezuela y México».

Dijo Reuters que la “amenaza” aparece en la revista Sawt al-Jihad (la voz de la guerra santa), perteneciente a la organización de AlQaeda en la península arábiga, que fue reproducida en un site de los militantes islámicos.

El mensaje agrega que “es necesario golpear los intereses petroleros en todas las regiones que sirven a Estados Unidos. El objetivo es cortar el suministro petrolero, o al menos recortarlo, con todos los medios necesarios”. Reuters informa de que el grupo firmante fue el que intentó en febrero de 2006 un ataque suicida a la planta procesadora de petróleo más grande del mundo situada en Arabia Saudita. Es el mismo tipo de amenaza que como se ha visto desde el 11S, precede a verdaderas injerencias anglosajonas en los países a los que apunta la imaginaria y bien programada amenaza del “terrorismo islamita”.

Este golpe teatral firmado por Adib al Basam dice asimismo que los que recibirán el mayor daño serán los países industriales encabezados por Estados Unidos, portadores de la Cruz.

El gobierno mexicano respondió con suma cautela ante las informaciones cuidadosamente implantadas en la opinión pública internacional por Reuters. Los portavoces gubernamentales informaron que no tienen evidencia de la veracidad de esos datos. Pero anunciaron que “nos mantenemos atentos al curso de la información aportada”. Incluso el ex ministro mexicano del Interior, Carlos Abascal lanzó el desafío poco calculado de que México está preparado para rechazar un ataque terrorista.

El 16 de febrero la agencia española «EFE» se sumó a las voces de alarma con un cable en que detalla con ejemplos la gravedad de la amenaza. Dice la agencia: “Las autoridades de los estados de Campeche, Veracruz y Tabasco, en el Golfo de México, informaron hoy de que han reforzado las medidas de seguridad en las instalaciones de la empresa Petróleos Mexicanos (Pemex), tras la amenaza lanzada por Al Qaeda”. Y sigue:

Fuentes del gobierno estatal de Campeche dijeron a Efe que las acciones se adoptaron después de la advertencia anunciada el miércoles por la rama saudí de la red terrorista AlQaeda contra México y otros países que abastecen de petróleo a Estados Unidos.

El gobernador Jorge Carlos Hurtado Valdez declaró a la prensa que “se han tomado las medidas pertinentes para reforzar la seguridad en el estado, principalmente en el área de la Sonda de Campeche, donde están las plataformas” petrolíferas.

“Se está trabajando de manera coordinada con las instancias a quienes corresponden estas actividades, que son la Secretaría de Marina, la Secretaría de la Defensa Nacional y la Secretaría de Seguridad Pública (SSP)”, añadió.

Hurtado Valdez señaló que “existe una buena coordinación” entre las autoridades del estado y las federales para reforzar “la vigilancia en aeropuertos, en terminales y la vigilancia por vía marítima, terrestre y aérea”.

En Veracruz, donde se halla la mayoría de complejos petroquímicos y refinerías y por donde pasa el mayor número de oleoductos, fuerzas militares y navales mexicanas reforzaron también la seguridad de las instalaciones petroleras.

El subsecretario de Protección Civil, Ranulfo Márquez Hernández, explicó que el incremento de la vigilancia incluyó a la planta nucleoléctrica de Laguna Verde.

Un consorcio liderado por la empresa española Iberdrola se adjudicó esta semana un contrato para modernizar esa planta, con una inversión de 467 millones de euros (605,04 millones de dólares).

Márquez explicó que los controles se incrementaron en 140 de los 212 municipios de Veracruz por donde pasan los tubos de Pemex que transportan petróleo crudo, gas natural amargo o dulce, gasolinas, diesel y otros productos refinados. Los efectivos militares resguardan el complejo petroquímico Escolin, el complejo procesador de gas y la terminal de Cobos, todos en la zona norte del estado.

También los complejos petroquímicos de Cosoleacaque, Pajaritos y Morelos, en el sur, donde también se asienta la refinería Lázaro Cárdenas de Minatitlán, una de las más importantes de Latinoamérica.

En Tabasco, efectivos de Marina y de Defensa, vigilan los pozos petroleros de los municipios costeros de Cárdenas, Paraíso, Comalcalco y Centla. Pese al silencio de las autoridades del estado, los gobiernos municipales informaron en declaraciones a la radio local que sí existe preocupación por la amenaza terrorista.

“Hay que estar pendientes y tomar las medidas precautorias”, dijo Nicolás Bellizia, alcalde del municipio de Centla.

Paraíso es uno de los municipios más vigilados porque allí se encuentra uno de los puertos petrolero más importante del Golfo de México: Dos Bocas. El gobierno mexicano dijo en la noche del miércoles desconocer la veracidad de la amenaza de AlQaeda, pero aseguró que su industria petrolera se encuentra “resguardada permanentemente”.

Portavoces de Pemex evitaron hoy confirmar o desmentir las acciones de protección, tras alegar que la cuestión era tratada como “un asunto de seguridad nacional” que compete a la Secretaría de Gobernación (Interior).

Por otra parte, en un acto celebrado en la capital mexicana, el director general de la Cancillería mexicana para la ONU, Ulises Canchola, aseguró que México está comprometido con el combate al terrorismo dentro del esfuerzo multilateral. “México forma parte de 13 convenciones en materia de terrorismo. Lo que explica que se haya desplegado una estrategia a nivel nacional”, señaló «EFE».

En una muestra de atinado desdén ante el alarmismo con el que« EFE» intenta secundar a Reuters, el presidente Felipe Calderón pidió (el 15 de febrero) a la población estar unida ante “cualquier amenaza”, pero sobre todo, ante quienes envenenan no sólo el cuerpo sino también el alma de los jóvenes. Es decir, la opinión presidencial se refirió al narcotráfico y no a las supuestas amenazas terroristas.

En Veracruz la clase política pierde tiempo en rencillas y se aparta de las responsabilidades estratégicas. La supuesta amenaza de los yihadistas lo que sí consigue es poner en estado de alerta a los gobiernos estatales de las regiones petroleras de cara a amenazas exteriores, no necesariamente musulmanas, que se han estado manifestando por la vía de las intromisiones geopolíticas en las que se mueven las piezas del ajedrez etnicista, migratorio y religioso.

Las amenazas contra la riqueza del subsuelo mexicano son particularmente elocuentes en el sur del país donde hay presencia india notable, pluralidad religiosa y un intenso tráfico de migrantes denominados ilegales. Allí se tendría que poner la atención institucional.

Una parte de la extraña casualidad de la amenaza atribuida a AlQaeda con las visitas definitorias de Bush a varios países latinoamericanos (México, Guatemala, Colombia, Brasil y Uruguay) es la visita a México de Michael Chertoff, secretario de Seguridad Interior, de Estados Unidos, quien expresó ante el ministro mexicano del Interior Francisco Ramírez Acuña que “entre las naciones de Norteamérica yace la promoción de la seguridad mutua, pero también la de seguridad económica” e indicó que su país continuará mejorando la relación con sus vecinos México y Canadá, dos de los tres países supuestamente amenazados por AlQaeda.

El viaje del presidente Bush se inicia en Brasil, continua en Uruguay, Colombia y Guatemala y culmina en México, que es evidentemente el centro de sus preocupaciones estratégicas. A pesar de la sorpresa de un viaje mantenido en bastante sigilo, no se ve un cambio sustantivo – sólo un cambio de actitud que abandona el tono altanero y agresivo- para abrir paso a una política efectiva que restablezca sus relaciones con Iberoamérica. Estas han sido dejadas en segundo plano a lo largo del gobierno Bush, porque el esfuerzo diplomático norteamericano se concentró en establecer una política unilateral de guerras agresivas en Irak y Afganistán.

Después del 11 de septiembre, dentro de sus elucubraciones geopolíticas hegemónicas, restaba al continente manifestar su solidaridad con EU, endosando la política de guerra al terror y retirar las resistencias al Acuerdo de Libre Comercio de las Américas (ALCA).

De cierta forma, el renovado interés del Departamento de Estado para desarrollar una nueva aproximación con Sudamérica está vinculado al desastre estratégico de toda la diplomacia neoconservadora que lanzó a Estados Unidos a una crisis sólo comparada a la Guerra de Secesión, pero esta vez sin un Abraham Lincoln que los saque del pantano. Es evidente que se trata de un intento para recobrar la hegemonía en una región históricamente considerada su zona de influencia, su traspatio.

Publican acuerdo que crea el Comité en Desarme y Terrorismo

La Secretaría de Gobernación (Interior) publicó el acuerdo por el que se crea el Comité Especializado de Alto Nivel en materia de Desarme, Terrorismo y Seguridad Internacional, que será la autoridad nacional responsable del enlace con otros países.

México, 28 Mayo (Notimex).- La Secretaría de Gobernación (Segob) publicó el acuerdo por el que se crea el Comité Especializado de Alto Nivel en materia de Desarme, Terrorismo y Seguridad Internacional, que será la autoridad nacional responsable del enlace con otros países.

El Comité Especializado, señaló el documento, actuará como órgano auxiliar del Consejo de Seguridad Nacional y contará con el órgano ejecutivo denominado Secretaría General del Comité Especializado de Alto Nivel que recaerá en el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen).

La nueva instancia será presidida por la Segob y estará integrada por representantes de las secretarías de Relaciones Exteriores, Defensa, Marina, Seguridad, Hacienda, Comunicaciones, la Procuraduría General de la República (PGR) y el Cisen; todos ellos tendrán el grado de subsecretarios de Estado.

Algunas de las funciones que deberá cubrir este comité son: procurar el cumplimiento de las obligaciones del Estado mexicano con respecto a los tratados e instrumentos internacionales en materia de desarme, terrorismo y/o seguridad internacionales.

También, señaló el escrito, propondrá medidas legislativas necesarias para adecuar el marco jurídico mexicano con los instrumentos internacionales de los que el Estado mexicano es parte; además de coordinarse, en materia de comercio exterior, con respecto a las importaciones y exportaciones de bienes.

El Comité Especializado establecerá, para sus funciones, seis grupos operativos: Armas Nucleares; Armas Químicas y Biológicas; Armas Convencionales; Lucha contra el Terrorismo; Armonización Legal y Administrativa; y de Seguridad Internacional.

Este acuerdo entrará en vigor a partir de este martes y empleará los recursos materiales, humanos y financieros asignados a los entes públicos federales que lo componen.    Gaston Pardo

Periodista mexicano. Es corresponsal de la Red Voltaire en México.

Hambre para el Sur, derroche en el Norte

La trampa de los agrocombustibles

Por Víctor Ego Ducrot | Desde Buenos Aires Sería letal para nuestros pueblos.

Si el proyecto de Bush y las corporaciones se impone, una vez más los países en desarrollo financiarán la abundancia de las potencias capitalistas – imperialistas.

Europa aspira a que los agrocombustibles satisfagan algo menos del 6 por ciento de la energía que necesitarán los transportes terrestres en 2010, y un 20 por ciento en 2020. Por su parte, Estados Unidos se propone una producción de 35.000 millones de barriles por año. Para alcanzar esas metas, Europa debería comprometer el 70 por ciento de su superficie cultivable y, en Estados Unidos, la totalidad de las cosechas de maíz y soja tendrían que ser utilizadas para la elaboración de biodiésel o etanol, lo que provocaría una hecatombe alimentaria en el opulento mundo del Norte.

“Es por eso que los países de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) miran al hemisferio Sur para cubrir sus necesidades”, sentenció Eric Holtz-Giménez, director general de “Food First, Institute for Food and Development Policy” (Estados Unidos), en un notable artículo publicado esta semana por la edición local de la revista Le Monde Diplomatique.

Idénticas advertencias vienen formulando integrantes de la Cátedra Libre Soberanía Alimentaria de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), de la cual quien esto escribe forma parte.

Fue el presidente de Cuba, Fidel Castro, el primero de los líderes políticos que puso el dedo sobre la llaga, cuando en marzo pasado, su homólogo de Estados Unidos, George W. Bush, lanzó la iniciativa estratégica a favor de los agrocombustibles, en una alianza peligrosa para los procesos de integración latinoamericana con el jefe de estado brasileño, Luiz Inacio Lula Da Silva.

“El 28 de marzo (…), cuando Bush, después de una reunión con los principales fabricantes norteamericanos de automóviles, proclamó su diabólica idea de producir combustible a partir de los alimentos, escribí la primera reflexión. El jefe del imperio se jactó de que Estados Unidos, usando el maíz como materia prima, era ya el primer productor mundial de etanol. Cientos de fábricas se construían o ampliaban en su territorio con tal propósito. Por esos días los países industrializados y ricos estaban acariciando ya la misma idea, mediante el empleo de todo tipo de cereales y semillas oleaginosas, incluidas las de girasol y soja, fuentes de excelentes proteínas y aceites. Por ello escogí el título de aquella reflexión: Condenados a muerte prematura por hambre y sed más de 3 mil millones de personas en el mundo”, escribió Fidel Castro el 22 de mayo último según la revista electrónica Cubadebate.

En el mismo artículo, el líder cubano recordaba que el 3 de abril pasado, después de la visita de Bush a Brasil, él mismo había calificado al proyecto agrocombustibles de “internacionalización del genocidio”.

Advirtió entonces el jefe de Estado caribeño que “las mortíferas y sofisticadas armas que se estaban produciendo en Estados Unidos y otros países podían poner fin a la vida de la especie humana en cuestión de días. Si se fuera a buscar un respiro para la humanidad y darles una oportunidad a la ciencia y a la dudosa cordura de los que toman decisiones, no era necesario privar de alimentos a las dos terceras partes de los habitantes del planeta”.

En esta estrategia encabezada por Bush, y en la cual se inscribe casi la totalidad de los gobierno de la Unión Europea (UE) –además de Brasil y en buena medida también Argentina, porque aquí rige una ley de fomento a la misma – los más entusiastas son, por supuesto, los que ganarían miles de millones dólares: las corporaciones petroleras, asociadas con las del sector agroalimentario.

“La rapidez con que se opera la movilización de capitales y la concentración de poder en la industria de los agrocombustibles es asombrosa. En los últimos tres años, se multiplicaron por ocho las inversiones de capital de riesgo en el sector. Los financiamientos privados inundan las instituciones públicas de investigación, como lo comprueban los 500 millones de dólares en subvenciones otorgadas por British Petroleum (BP) a la Universidad de California. Los grandes grupos petroleros, cerealeros, automotores y de ingeniería genética firman poderosos acuerdos societarios: Archer Daniela Midland Company (ADM) y Monsanto; Chevron y Volkswagen; BP, Dupont y Toyota”, afirmó el ya citado Holtz-Giménez en la el mensuario Le Monde Diplomatique.

La Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) reconoce que, como consecuencia de la pobreza, 824 millones de personas en el mundo sufren hambre, pese a que en el planeta se producen alimentos suficientes como para que cada uno de sus habitantes cuente con una ración diaria de 2.200 calorías.

En tanto, el “Internacional Food Policy Research Institute”, de Washington, estimó que, si se pone en ejecución la estrategia agrocombustibles, el precio de los alimentos básicos aumentará entre un 20 y un 33 por ciento en 2010 y entre un 26 y un 135 por ciento en 2020.

“Con cada aumento del 1 por ciento en el precio de los alimentos, 16 millones de personas caen en inseguridad alimentaria. Si la tendencia actual continúa, 1.200 millones de habitantes podrían sufrir hambre de manera crónica para 2025″, recordó Holtz-Giménez.

En el artículo publicado por Le Monde Diplomatique, ese especialista asegura, con argumentos precisos, que los cinco mitos del proyecto agrocombustibles se basan en un cuerpo sistemático de mentiras.

Los agrocombustibles NO son limpios NI protegen al medio ambiente: por ejemplo, “cada tonelada de aceite de palma que fundamentalmente se produce en Indonesia y Malasia, emite tanto o más gas carbónico que el petróleo. El etanol producido a partir de la caña de azúcar cultivada en selvas tropicales desmontadas emite un 50 por ciento más gases con efecto invernadero que la producción y la utilización de la cantidad equivalente de nafta. Los cultivos industriales destinados a los combustibles necesitan enormes esparcimientos de abonos producidos a partir de petróleo”.

Los agrocombustibles PROVOCAN graves deforestaciones: “el gobierno de Brasil clasificó 200 millones de hectáreas de selvas tropófilas, praderas y pantanos como tierras degradadas (…), cuando en realidad se trataba de ecosistemas de una gran biodiversidad en la regiones de la Mata Atlántica, del Cerrado y del Pantanal, ocupadas por poblaciones indígenas, campesinos pobres y grandes explotaciones de pastoreo extensivo de bovinos”.

Los agrocombustibles IMPEDIRAN el desarrollo rural: “en los trópicos, 100 hectáreas dedicadas a la agricultura familiar crean 35 empleos. La palma aceitera y la caña de azúcar crean 10, los eucaliptos dos, la soja apenas uno y medio (…) Los grupos petroleros, cerealeros y de cultivos transgénicos refuerzan su presencia en toda la cadena de valor agregado de los agrocombustibles. Cargill y ADM controlan el 65 por ciento del mercado mundial de cereales, Monsanto y Syngenta dominan el mercado de los productos genéticamente modificados (…). Resulta verosímil que los pequeños productores agrícolas sean expulsados del mercado y de sus tierras”.

Los agrocombustibles ACARREARAN hambre: por ejemplo, “México importa hoy el 30 por ciento de su maíz de Estados Unidos. La creciente demanda de etanol en este último país provocó una enorme presión en el precio del cereal, que en febrero de 2007 subió a su nivel más alto de los últimos 10 años y provocó un aumento dramático en el precio de la tortilla, el alimento básico de los mexicanos (…). A escala planetaria, la gente más pobre ya gasta entre un 50 y un 80 por ciento de sus ingresos familiares en alimentación”.

En ese mismo sentido, en mayo pasado la agencia de noticias AIN, de Cuba, sostuvo lo siguiente. “Las cifras son escalofriantes: llenar el tanque de un vehículo 4×4 con 94,5 litros de etanol puro requiere 204 kilogramos de maíz, lo que representa suficientes calorías para alimentar a una persona durante un año. Tal comparación está entre las conclusiones de dos científicos de la Universidad de Minnesota, para quienes ampararse en los biocombustibles debe exacerbar el hambre mundial”.

Los llamados agrocombustibles de “segunda generación” NO están al alcance de la mano: saber cuáles son los cultivos que serán transformados en combustibles no es pertinente. Las plantas salvajes no tendrán una menor impronta ambiental, pues su comercialización transformará su ecología. Cultivadas de manera intensiva, rápidamente migrarán de los setos de arbustos y terrenos arbolados hacia tierras cultivables, con las consecuencias ambientales asociadas a ello”.

Asimismo, el proyecto agrocombustibles ya estimula una feroz ola especulativa por parte de las corporaciones financieras transnacionalizadas. Según acaban de difundir la agencia Reuters y el diario La Jornada, de México, el multimillonario George Soros reconoció que su fuerte inversión en la producción de etanol en Brasil fue especulativa, porque “aún ve barreras comerciales que restringen el potencial total del productor más barato del mundo del combustible”.

“Sé que el término especulador en portugués tiene connotaciones negativas, pero tengo que admitir que soy un especulador”, dijo Soros a la primera Cumbre del Etanol en San Pablo.

“Brasil tiene capacidad para aumentar su producción 10 veces, pero el ambiente regulatorio no lo permite”, agregó el magnate nacido en Hungría, que apunta a un proyecto político desde el cual la estrategia agrocombustibles va de la mano de las llamadas propuestas de libre comercio, conforme opera la Organización Mundial de Comercio (OMC) y postula Estados Unidos, a través de los TLC.

Soros ha invertido en los últimos años unos 900 millones de dólares en un proyecto de producción de etanol de 150 mil hectáreas en el estado brasileño de Mato Grosso del Sur, que será uno de los mayores complejos de molienda del país.

El magnate dijo que cree que las cuotas internacionales y aranceles de Estados Unidos y Europa favorecerán eventualmente a Brasil, lo que motivó en parte su fuerte inversión.

Es en este marco que debería ser interpretada la manifiesta vocación del gobierno de Lula de alcanzar un “acuerdo estratégico” con la UE y de auspiciar el ingreso de México al Mercado Común del Sur (MERCOSUR), pese – mejor dicho debido a que – ese país tiene vigente, en el NAFTA, un TLC con Estados Unidos.

La estrategia agrocombustibles opera así como verdadero caballo de Troya del diseño TLC de Estados Unidos dentro del MERCOSUR, siendo ese riesgo aun más inminente toda vez que los gobiernos de los otros tres miembros plenos del bloque (Argentina, Uruguay y Paraguay) también ven con buenos ojos y apoyan –cada uno a su estilo- la iniciativa de Bush y del complejo corporativo transnacionalizado.

Por supuesto que los interesados en tender la trampa de los biocombustibles nada dicen sobre las investigaciones que se están realizando en procura de energía realmente sustentable.

A fines de mayo pasado, la agencia Prensa Latina informó desde La Habana que la utilización de fuentes de energía renovable, como la eólica, hidráulica, solar y la biomasa adecuada a las características de los diferentes países, ocupó la atención en las sesiones de la V Conferencia Internacional de Energía Renovable, Ahorro de Energía y Educación Energética (CIER-2007), desarrollado por eso días en la capital cubana.

El diseño de aerogeneradores y palas eólicas, junto a la selección de turbinas para aprovechar la fuerza del viento de acuerdo a las características de la zonas escogidas, estuvieron entre las propuestas de ese evento.

Otras reflexiones de primer orden mundial alertan sobre lo macabro del proyecto agrocombustibles. Según la revista electrónica Rebelión, también en mayo último el científico estadounidense Noam Chomsky escribió que “el caos que deriva del llamado orden internacional puede ser doloroso si uno es el blanco o la víctima del poder que determina la estructura de ese orden. Hasta las tortillas (mexicanas) comienzan a jugar en este esquema”.

“También en Estados Unidos el efecto etanol ha aumentado el precio de la comida en una amplia gama, incluyendo otras cosechas, la ganadería y las aves de corral. La conexión entre la inestabilidad en el Medio Oriente y el costo de alimentar a una familia en Estados Unidos no es directa, por supuesto. Pero como en todo comercio internacional, el poder inclina la balanza. Una meta principal de la política exterior de Estados Unidos por largo tiempo ha sido crear un orden global en el cual las corporaciones norteamericanas tengan libre acceso a los mercados, recursos y oportunidades de inversiones. El objetivo es comúnmente llamado “libre comercio”, una posición que cuando se la examina, colapsa rápidamente”, subrayó el destacado lingüista.

Los interesados en imponer esta estrategia de hambre para los pueblos del Sur cuentan por cierto con la complicidad de las grandes corporaciones mediáticas que operan en forma global. Es frecuente, por ejemplo, que la cadena CNN y los grades periódicos insistan en que, como afirman los “informes” del Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP), difundidos por la agencia ALAI, de Quito, en mayo de este año, “la salida de la crisis (por el aumento de los precios de los alimentos en México) pasa por la producción de maíz para agrocombustibles”.

Las manipulaciones en torno a este tema forman parte del compendio de “mentiras y medios” con el que los principales animadores corporativos y gubernamentales de las potencias hegemónicas buscan disciplinar la conducta social. Por eso, bienvenidas sea todas las voces de alerta y contrarias a una estrategia que sólo procura hambre para el Sur y derroche de riquezas para el Norte.

¿Que pasará si se acaba el petróleo?

George Monbiot

www.globalizate.org

Traducción: Félix Nieto para Globalízate

El transporte motorizado es una forma de viaje en el tiempo. Extraemos el tiempo comprimido de otras épocas- la lluvia infinitesimal del plancton sobre el suelo oceánico, el asentamiento de árboles en pantanos sin oxígeno- y lo utilizamos todo para ir más rápido. Cada tanque de combustible contiene miles de años de acumulación. Nuestro futuro depende de la esperanza de que no se agote el pasado.

El libro blanco, publicado por el gobierno la semana pasada habla de nuevos impuestos, nuevos mercados, nuevas investigaciones, nuevos incentivos. Cualquiera que lea el capítulo del transporte puede ser perdonado por creer que el gobierno tiene el problema bajo control: como resultado de sus medidas, es muy probable que veamos una gran reducción en nuestro uso del tiempo geológico.

Pero enterrado en otro capítulo, y hasta ahora ignorado por todos los periodistas, hay una admisión remarcable: “La mayor parte (66%) de la demanda de petróleo del Reino Unido es para cubrir la demanda de combustibles para el transporte que además se espera que siga aumentando en un plazo medio.” (1) ¿Aumentar? ¿Si el gobierno implementa todas las excitantes medidas que contiene el capítulo del transporte, cómo demonios puede aumentar nuestro uso de combustible?

No encontrarás la respuesta en el libro blanco. Misteriosamente olvida mencionar que el gobierno planea construir otros 4000 Km. de carreteras y doblar la capacidad de nuestros aeropuertos en 2030.

En parte para permitir el crecimiento del transporte, otro libro blanco también publicado la semana pasada, propone una desregulación masiva en las leyes de planificación (2). En ninguno de los dos libros se discute la implicación de estos programas para el uso de la energía o para el cambio climático. Básicamente hay dos gobiernos distintos en el Reino Unido: uno determinado a reducir nuestro uso de combustibles fósiles y el otro determinado a aumentarlo.

Lo que ocurra más allá del medio plazo, son simples conjeturas. (3) Pero debería ser bastante obvio que más carreteras y más aeropuertos significara que nuestro aumento en el combustible para el transporte estará más vinculado: la salud futura de la economía dependerá de ellos. Por lo que el gobierno debería haber examinado este asunto. Si nuestra vida económica depende en un crecimiento continuo del consumo de combustibles para el transporte, en primer lugar el gobierno debería haber determinado si ese crecimiento es posible. ¿No es así?

La semana pasada telefoneé a cuatro ministerios (comercio e industria, transporte, medio ambiente y al gobierno local) con la esperanza de encontrar dicho estudio. No existe. El gobierno Británico no ha encargado ningún informe referido a si hay suficiente petróleo para sustentar su programa de transporte.

En lugar de ello, el libro blanco y los funcionarios con los que hablé me citaron un libro publicado por la Agencia Internacional de la Energía (4). Esto en sí mismo suena extraño. En cualquier otro asunto que concierne a la seguridad o al crecimiento económico el gobierno Británico realiza sus propios estudios. Pero en este caso se basa en una sola fuente externa. Esta dependencia es aún más extraña cuando leemos el libro del IEA (Agencia Internacional de la Energía) y descubrimos que es tan polémico como mis artículos.

Antes de mostrar las pruebas, el libro ataca a la gente que ha cuestionado las previsiones futuras de petróleo como “catastrofistas” (5). Anuncia que “ha mantenido por mucho tiempo que ninguna de las posibilidades de que las reservas de petróleo puedan alcanzar el pico, sean un motivo de preocupación”. Aunque espera que la demanda global de petróleo aumente un 70% hasta el 2030 y aunque admita que la extracción de petróleo decaerá en un 5% anualmente, (6) confía en que las nuevas extracciones compensaran la diferencia.

Basa esta afirmación en el descubrimiento de que “el nivel de las reservas existentes de petróleo han sido constantes históricamente, a pesar de los volúmenes extraídos cada año” (7) Como el IEA debe saber, esto es debido parcialmente a que los niveles en las reservas han sido falseados por la OPEP (organización de países exportadores de petróleo). La cantidad asignada a cada miembro de la OPEP refleja la cantidad de sus reservas. Todos sus miembros tienen un poderoso interés en exagerar sus reservas para así aumentar sus cuotas. El IEA admite en otro informe que Arabia Saudita ha informado de un nivel constante en sus reservas ( 260 billones de barriles) por los últimos 15 años, a pesar de que ha producido mas de 100 billones de barriles en el mismo periodo.(8). ¿De dónde han sacado ese petróleo mágico?

Pero es en los embusteros de la OPEP en los que la Agencia confía con optimismo. El aumento en la demanda global será atendido, dicen, por un aumento del 150% en la producción en el Oriente Medio para el 2030. (9)¿Que pasará si esto no ocurre? Es una pregunta que la IEA hace pero que rápidamente la retira. “A causa de las incertidumbres sobre las cantidades de las fuentes y de las reservas, es difícil predecir el momento del pico del petróleo, cuando se espera que la producción comience a reducirse. Las estimaciones van desde hoy hasta el 2050 o más lejos” (10). ¿No es eso un seguro?

Debo enfatizar que el pico del petróleo no es como el cambio climático: no hay consenso entre los científicos sobre cuando va a ocurrir. No puedo decir con seguridad que el estudio del IEA está equivocado. Pero un informe publicado en Febrero por el departamento de energía de los EEUU muestra la peligrosidad de basarse en una sola fuente. “Casi todas las predicciones están basadas en asunciones geológicas diferentes a menudo dramáticamente… A causa de las enormes incertidumbres, es difícil definir una base geológica dominante para aceptar o rechazar cualquiera de las predicciones”. (11)

El informe, más adelante publica una larga lista de estimaciones hechas por cargos importantes cercanos y dentro de la industria del petróleo de una fecha probable sobre el pico del petróleo. Tienen una variación bastante grande pero muchos coinciden en que se producirá entre el año 2010 y el 2020. Otro informe también publicado por el departamento de energía de EEUU, muestra que “sin un reajuste de tiempo, los costes económicos, sociales y políticos no tendrán precedente. (12) Los desastres reseñados por el pico de las reservas globales de petróleo solo pueden ser evitadas con un “programa de choque” comenzando 20 años antes que ocurra. Si algunas de las estimaciones del departamento de energía son correctas, ya es demasiado tarde.

La IEA piensa que esta crisis puede ser evitada gracias a la apertura de nuevos pozos y por el uso de petróleo no convencional. Pero éstos causan desastres medioambientales por sí mismos. Más o menos la mitad de los nuevos descubrimientos que la agencia pronostica en los próximos 25 años ocurrirán en el Ártico o en las profundidades de los océanos (entre 2000 y 4000 metros de profundidad). (13). En cualquier caso, un vertido importante en unos ecosistemas tan lentos y frágiles, serían catastróficos. Extraer petróleo no convencional- como los de las tar sands (tierras sueltas o parcialmente consolidadas de donde se extrae petróleo sintético) en Canadá o los kerogen shales (petróleo no convencional obtenido de diversos organismos orgánicos sólidos) en los EEUU- producen mucho más dióxido de carbono que perforar para extraer petróleo ordinario. (14). También usa y contamina grandes cantidades de agua potable, y destruye miles de hectáreas de tierra virgen. “A largo plazo” dice la IEA, “el petróleo pesado no convencional puede convertirse en la norma y no en la excepción”. (15) Si nuestro crecimiento futuro depende de estas fuentes, nos vemos condenados a unos impactos medioambientales cada vez mayores.

No necesitamos invocar al pico del petróleo para argumentar una reducción en el uso de combustible para nuestro transporte. Pero te podías haber imaginado que el gobierno habría mostrado solo una pequeña curiosidad sobre si nuestro programa de transporte podía o no conducir a un colapso de la economía.

1. Department of Trade and Industry, May 2007. Meeting the Energy Challenge: A White Paper on Energy. Chapter 4, page 114.

2. HM Government, May 2007. Planning for a Sustainable Future: White Paper.

3. The medium term in this context is defined in one of the white paper’s supporting documents as up to 2020. Wood Mackenzie, May 2007. Review of UK Oil Refining Capacity for Department of Trade and Industry.

4. International Energy Agency, 2005. Resources to Reserves: Oil & Gas Technologies for the Energy Markets of the Future.

5. Page 3.

6. Page 13.

7. Page 27.

8. International Energy Agency, 2006. World Energy Outlook 2005: Middle East and North Africa Insights. Page 126.

9. International Energy Agency, 2005, ibid. Page 61.

10. Page 28.

Las mentiras y los embustes de Bush

Fidel Castro Ruz

Cubadebate

No me gusta la idea de parecer una persona vengativa y deseosa de acosar a un adversario. Me había prometido a mí mismo esperar un poco para ver cómo se desarrollaban las contradicciones entre Bush y sus aliados europeos sobre el tema vital del cambio de clima. Pero George W. Bush se pasó de rosca cuando hizo una declaración que conocimos por un cable de la AP del pasado viernes. El Presidente de los Estados Unidos afirmó que llegará al Vaticano “con la mente abierta y con muchas ganas de escuchar al Papa”, y aseguró que “con él comparte los valores del respeto por la vida, la dignidad del hombre y la libertad.

“La historia ha demostrado que las democracias no se declaran guerras y, por tanto, la mejor manera para reforzar la paz es promover la libertad”, agregó.

“Será la primera visita del mandatario norteamericano a Benedicto XVI. Su último viaje a Italia fue en abril de 2005 para los funerales del Papa Juan Pablo II”, señala la agencia.

En una reflexión dije que no sería yo el primero ni el último a quien Bush ordenó —o autorizó a sus agentes— que se le privara de la vida. Al conocer su inusitada declaración, pienso que si Bush ha leído alguna vez un libro de historia, estaría consciente de que allí, en la mismísima Roma, nació un imperio que nutrió el vocabulario del lenguaje político durante casi dos mil años, y nació también el Estado del Vaticano con el transcurso del tiempo, después que Constantino promulgara el Edicto de Milán a favor de los adeptos de la religión cristiana, a principios del siglo IV de nuestra era.

Cuentan los historiadores que el César Nerón, quien ordenó el incendio de la capital del imperio, exclamaba satisfecho en medio de la tragedia: “¡Qué gran poeta perece!”

¡Si los historiadores tuvieran razón! ¡Si Bush fuera poeta! ¡Si los habitantes del planeta fuesen sólo los de aquella época! ¡Si no existieran las armas nucleares, químicas, biológicas y otras de destrucción masiva!, aunque se tratara de un hecho triste, incluida la muerte del poeta, ¿quién se alarmaría por el incendio de lo que hoy sería solo una gran aldea?

Es evidente que Roma todavía no está incluida en los 60 o más oscuros rincones del mundo que las fuerzas militares de Estados Unidos deben estar listas para atacar preventiva y sorpresivamente, como proclamó Bush en West Point el primero de junio del 2002.

Bush pretende ahora embaucar al Papa Benedicto XVI. La guerra de Iraq no existe, no cuesta un centavo, ni una gota de sangre, ni han muerto cientos de miles de personas inocentes en un desvergonzado trueque de vidas por petróleo y gas, impuesto por las armas a un pueblo del Tercer Mundo. Tampoco existen los riesgos de otra guerra contra Irán, incluidos posibles golpes nucleares tácticos para imponer la misma receta infame. Estamos todos obligados a creer que Rusia no se siente amenazada por una posible lluvia de proyectiles nucleares exterminadores y precisos, que dé lugar a una nueva y cada vez más peligrosa carrera armamentista.

Siguiendo el curso tórpido de sus groseras mentiras, podemos preguntarnos: ¿por qué Bush puso en libertad a un terrorista famoso y confeso como Posada Carriles el mismo día en que se conmemoraba el 45 Aniversario de la derrota imperialista en Girón? Peor aún, ¿acaso le dolerá un ápice la injusticia de mantener presos, algunos hasta con dos cadenas perpetuas, a 5 héroes cubanos que informaban a su patria sobre planes terroristas? ¡Prohibido pensar que Bush ignoraba quién financió los incontables planes de asesinato contra Castro!

A Bush se le ha visto hacer extrañas y enajenadas muecas, mientras hablaba en actos oficiales ante senadores y representantes de Estados Unidos, jactándose de los enemigos que ha eliminado en virtud de órdenes personales. Creó centros oficiales de tortura en Abu Ghraib y la base naval de Guantánamo; sus agentes, actuando ilegalmente, secuestraban personas en numerosos países a donde los aviones de la CIA, en viajes secretos, volaban con o sin permiso de las autoridades pertinentes. La información debía ser obtenida mediante bien estudiadas torturas físicas.

¿Cómo se le ocurrió pensar que el Papa Benedicto XVI compartiría con él los valores del respeto por la vida, la dignidad del hombre y la libertad?

¿Qué nos dice el diccionario de la lengua española?

Embuste: mentira disfrazada con artificio.

Embaucar: engañar, alucinar, prevaliéndose del candor del engañado.

Prometí reflexiones breves y cumplo mi palabra.

La expansión de la OTAN

Globalización del poder militar

Mahdi Darius Nazemroaya

Global Research

Traducción para Rebelión Horacio Garetto hgaretto@wilnet.com.ar

Que se sepa la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) no cambió nunca formalmente su mandato constitutivo después de que se disolviera la organización del Pacto de Varsovia y de la desintegración de la Unión Soviética. Pero no obstante el fin de la Guerra Fría la Otan continuó expandiéndose. En 1999, ya antes de la guerra contra Yugoslavia, se expandió por Europa del Este.

La Otan está abocada evidentemente a un programa expansivo tanto de sus estados miembros como de sus fines originales. Y está, crecientemente incorporando la temática de la “seguridad energética” de sus estados miembros como uno de los fines de la organización. Esto se traduce en una militarización de las arterias mundiales, del trayecto de los oleoductos, de la ruta de los tankeros petroleros y de las aguas internacionales.

¿El pacto de defensa mutua de la OTAN se utilizará para el control de los recursos energéticos?

Ya el senador Richard Lugar propuso que la OTAN acuda en ayuda de cualquier miembro de la alianza militar, como Estados Unidos por ejemplo, cuyas fuentes de energía pueden ser amenazadas. Esta propuesta recibió fuerte apoyo de los países del este europeo dependientes del aprovisionamiento energético ruso. La intervención vendría de la mano de una laxa interpretación del art. 5 del Tratado.

El senador fue citado declarando que, según el, “la OTAN debería terminar de ver que, en definitiva no hay demasiada diferencia entre un bloqueo militar o una demostración de fuerza militar en una frontera, por ejemplo, con la posibilidad de ver a un miembro de la alianza coercionado por la posibilidad de un corte de energía.

El artículo 5 es la columna vertebral del Tratado. Por el se considera como un ataque a todos el ataque contra uno de sus miembros. Uno de esos países miembros podría en algún momento en el que sienta que su “seguridad energética” esté afectada reclamar la intervención de la alianza militar. Y corresponde observar que la mayoría de los países de la OTAN son deficitarios en energía.

No sorprende que esta evolución de las cosas irrite e inquiete a Rusia. Si este pensamiento se convirtiere en doctrina oficial en cualquier momento se puede transformar en la justificación para la imposición de sanciones políticas o económicas contra Rusia o cualquier otro país productor de energía, incluyendo Irán, Turkmenistán, Libia o Venezuela, con vistas a dominar y disponer de sus recursos.

Peter Mandelson, a cargo de la Comisión de Comercio de Estados Unidos, emitió una declaración según la cual “los dos países (EU y Rusia) piensan que es el otro el que quiere utilizar el arma energética como un instrumento político”. Y que la relación está en su peor momento desde el fin de la guerra fría y que Europa quiere “seguridad energética”

Por todo esto, y por otras cosas también, es que Rusia y sus aliados perciben el proyecto del escudo antimisiles de la Otan como un medio para coercionar a Rusia y para ejercer presión sobres sus recursos energéticos por medio de la amenaza del uso de la fuerza. Rusia, como China y como Irán, están en curso de ir siendo militarmente rodeados por un cinturón de bases militares.

La expansión de la OTAN en dirección de una alianza militar mundial

“La OTAN se ha ido transformando de su estructura de la época de la guerra fría y de la década de los 90 en una institución transatlántica, de alcance global y socios globales. Esta transformación es más evidente en Afganistán, dónde la OTAN está en plena tarea, pero ya se ha cruzado la línea entre lo que está dentro del área y lo que está afuera, que era el debate en los años 90 y que llevó tiempo superar. No hay cosa tal como “dentro del área y fuera del área”. Potencialmente, todo puede ser área de incumbencia de la OTAN. Esto no significa que sea una organización global. Es una organización transatlántica, pero su artículo 5 tiene ahora implicaciones globales. La Otan está en un proceso de desarrollo de capacidades y extensión de horizontes políticos como para tratar con problemas y contingencias alrededor del mundo. Es un enorme desafío”.

- Daniel Fried, Subsecretario de Estado para asuntos Europeos y asiáticos (17 de abril de 2007)

La Otan está considerando la posibilidad de ser una organización de alcance global (“global reach”) tal que la transforme en una fuerza militar global que incluya miembros de afuera de la zona original de Norteamérica y el continente europeo. Si bien no es oficial es un hecho que la OTAN ya ha iniciado un proceso de transición hacia una mundialización (globalization en el original, N. del T.) de sus operaciones y fuerzas militares. La OTAN se ha comprometido fuertemente en Afganistán, tiene sus asuntos en Asia Central; hay bases de la OTAN en Afganistán, cerca de las fronteras con China y con Irán. Extendió su presencia en los Balcanes (visible a través de su implicación en la guerra contra la antigua Yugoslavia). Tiene también previstas amplias operaciones militares en Sudán, y en el continente africano en general, todo bajo la máscara de un compromiso de “mantenimiento de la paz”.

Aunque informalmente, la OTAN participa en operaciones sobre el terreno en el Líbano. Barcos de guerra de la organización están desplegados en las aguas del este africano, en el Mar Rojo, y en el mar arábigo. Barcos daneses y alemanes, pertenecientes a la OTAN están presentes en el mar mediterráneo oriental y, en la eventualidad de una guerra, podrían atacar Siria.

Deslizándose hacia Irán. La expansión de la Otan en el Golfo Pérsico: “la iniciativa de seguridad del Golfo”

La OTAN viene buscando la forma de entrometerse más formalmente en el Golfo. De hecho las fuerzas de la OTAN están operando por allí desde la época de la Guerra Fría. El director del Aparato Nacional de Seguridad de Kuwait, el Sheikh Thamer Ali Sabah Al-Salem Al-Sabah, anunció que Kuwait firmó un acuerdo de seguridad con la OTAN durante la conferencia que reunió al Consejo de Cooperación del Golfo con la OTAN que tuvo lugar del 11 al 12 de diciembre de 2006. Ese Consejo, luego rebautizado Consejo de Cooperación de los Estados Arabes del Golfo incluye a Arabia Saudita, Kuwait, los Emiratos Arabes Unidos, Qatar, Bahrein y Oman. Ya hay entre ellos un acuerdo militar, el Gulf Shield Defense Force, y también hay acuerdos de seguridad de varios de ellos, cada uno por su parte, con Estados Unidos y con Gran Bretaña. La OTAN dialoga con varios de ellos como Qatar y Kuwait en busca de formalizar su presencia militar en el Golfo.

¿Qué pasa en el Mercosur?

La integración nuestra de cada día

Por la Redacción de APM |

Cueste lo que cueste Sudamérica debe desarrollar sus estructuras de unidad. Sin embargo, las alertas no vienen mal. Sobre todo analizar con cuidado los pasos que unos y otros están dando.

Que el senado de Brasil anuncie que obstaculizará la formalización final del ingreso de Venezuela al Mercado Común del Sur (Mercosur) no es una buena noticia. Las posibles alianzas estratégicas de un uno de los socios del bloque con la Unión Europea (UE) tampoco. Los coqueteos de otros con Washington menos y la subsistencia solapadas de matrices neolibearlas en el proceso de integración regional, ni que decir.

Uruguay, que recibe la presidencia pro tempore del Mercosur de manos de Paraguay a fines del mes de junio, tendrá como primera prioridad intentar acelerar las negociaciones del bloque con la UE, en momentos en que Brasil pasa a ser “socio estratégico” de la misma.

“El presidente Tabaré Vázquez viajará a Lisboa y Bruselas en setiembre”, luego de asumir la presidencia pro tempore del bloque que Uruguay integra junto a Argentina, Brasil, Paraguay y Venezuela, dijo el director de Asuntos Económicos e Integración de la cancillería uruguaya, Carlos Amorío, según informó esta semana el boletín electrónico Somos Mercosur.

“Lo que va a intentar es acelerar es las negociaciones (de libre comercio entre) UE-Mercosur, que están estancadas”, agregó el funcionario. En tanto, indicó que “en Lisboa (el gobierno de Portugal asume en julio la presidencia pro tempore de la UE) el mandatario hará gestiones políticas, y en Bruselas se reunirá con la Comisión Europea, que es la que realiza las negociaciones”, aunque reconoce que su avance está atado al progreso de la Ronda de Doha.

“Por ahora es materia de elaboración”, añadieron, indicando que se trata de una “idea de ambos mandatarios para avanzar en la relación UE-Mercosur”, afirmo el mismo medio con soporte en Internet.

El presidente brasileño Luis Inacio Lula da Silva estará el 4 de julio en Lisboa para la cumbre UE-Brasil en la que se concretará el acuerdo de “socio estratégico”, propuesto hace unos días por la Comisión Europea.

Además de acelerar las negociaciones con la UE, Uruguay buscará, desde la presidencia del Mercosur, “solucionar las asimetrías, garantizar la libre circulación de bienes dentro del bloque, rever las negociaciones externas, y seguir las negociaciones arancelarias con Venezuela”, que está un “poco atrasada” respecto al cronograma para convertirse en miembro pleno del Mercosur, dijo Amorín.

En tanto, el director de Comercio de la Unión Europea (UE), Karl Falkenberg, se encuentra de gira por la región, con la intención de reflotar la posibilidad de llegar a un acuerdo comercial entre ambos bloques, que se negocia sin éxito desde hace varios años y siempre se posterga por las indefiniciones en la Organización Mundial de Comercio (OMC).

Según el diplomático, las negociaciones biregionales podrían retomarse en el segundo semestre del año., aseguró Somos Mercosur.

Falkenberg, que ya estuvo en Argentina y Uruguay –donde fue recibido por funcionarios de las cancillerías, incluidos sus titulares, Jorge Taiana y Reinaldo Gargano respectivamente- partió en la mañana del miércoles 30 hacia Paraguay. La última escala de su visita será Brasil, país que recientemente la Comisión Europea propuso elevar al nivel de socio estratégico de la Unión Europea.

Europa y el Mercosur intentan llegar infructuosamente a un acuerdo desde 2000. La pretensión que se han planteado ambas regiones es constituir una “zona de libre comercio” que contemple reducciones arancelarias para el grueso de los productos que se comercializan. Pero las negociaciones se dieron de bruces tanto por la reticencia de Bruselas a ceder en el acceso a su mercado a la producción agrícola sudamericana así como por la falta de definición en la OMC, donde se discuten nuevas reglas a nivel global.

El secretario de Relaciones Económicas Internacionales argentino, Alfredo Chiaradía, aclaró que el negociador de Bruselas no presentó ninguna propuesta superadora para reformular las bases de un acuerdo entre los dos bloques regionales., informó Somos Mercosur.

En la visita de Falkenberg a las cuatro capitales del Mercosur (Asunción, Buenos Aires, Brasilia y Montevideo), no hubo mención a la apertura del mercado europeo a los granos y otros alimentos sudamericanos.

El enviado europeo descartó que la asociación estratégica bilateral que la UE ofreció a Brasil por fuera del Mercosur implique quitar importancia al resto del bloque. “Hay que ser realistas. Brasil es un jugador muy importante en la ONU y otros foros, pero no vemos que acercarnos a él compita con nuestro acuerdo con el Mercosur”, aclaró..

También conviene seguir de cerca lo siguiente. Brasil apoya el ingreso de México al Mercosur pero advierte que para entrar al bloque “hay reglas”.

Pocas semanas después de que Argentina manifestara su “deseo profundo” de que México ingrese al Mercosur, ahora Brasil también parece estar dispuesto a darle la bienvenida al país azteca al bloque regional. Eso sí: según dijo el canciller brasileño, Celso Amorim, primero debe firmar un convenio de libre comercio con los países miembros del acuerdo aduanero, subrayó el boletín Somos Mercosur.

A México “le daríamos la bienvenida, pero primero tiene que hacer un acuerdo de libre comercio con el Mercosur”, explicó Amorim en una reunión con periodistas.

Al ser consultado sobre iniciativas para que México se una al bloque que integran Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Venezuela, el canciller dijo que el Mercosur, y Brasil en particular, “no tenemos ningún problema con el hecho de que un país tenga un TLC (Tratado de Libre Comercio) con otro país, pero para entrar al Mercosur hay reglas”, afirmó.

Fue una referencia al acuerdo de libre comercio que México tiene con Estados Unidos y Canadá en el marco del NAFTA, principalmente. Frente a la pregunta de un periodista acerca de si la integración en América Latina es un proceso tumultuoso, el canciller respondió: “Es, pero vamos avanzando”.

¿Tan tumultuoso que fuerzas del Mercosur dejarían de lado su incompatibilidad con la estrategia estadounidense de TLC? ¿Estará alumbrando una película “El neoliberalismo contraataca, porque siempre estuvo en casa”?

Cortocircuitos en la red golpista de Estados Unidos

 

Gustavo Herren

Argenpress

La extinción jurídica de la concesión de uno de los 79 canales privados de televisión venezolana (hay solo 2 estatales) (1), y su no renovación por el gobierno, (un evento similar a los que comúnmente están ocurriendo en todo el mundo), fue la señal que disparó una ofensiva mediática salvaje amplificada por los medios masivos de comunicación mas poderosos de América y Europa.

Un mecanismo típico, que puede explicar en forma muy simplificada cómo los Imperios modernos y las grandes potencias mundiales, imponen y mantienen sus sistemas socio-económicos funcionales a sus intereses sobre aquellos países dependientes ‘en desarrollo’, es que inducen y mantienen ‘viva’ en sus sociedades una ‘Estructura Cultural’ muy específica.

Para ello necesitan un aparato ideológico que funcione día y noche, convenciendo y mostrando a la población que el orden establecido ‘nace por su propia voluntad y autonomía’ (y en donde toda acción o intromisión imperial y de las oligarquías locales es sistemáticamente omitida o borrada).

En la mayoría de los casos, las élites de poder de las potencias mundiales actúan en compromiso económico y connivencia con las clases dominantes locales del país en cuestión, que adoptan buena parte de su cultura e ideología foránea. Las clases dominantes son el conjunto de los grupos locales grandes concentradores de capital, (entre otros grandes banqueros-financistas, empresarios, terratenientes). Generalmente estas clases tienen influencia sobre los gobiernos, y estos a su vez tienen un buen nivel de relación con las élites de poder mundiales

El triplete: élites de poder extranjeras-clases dominantes locales-gobierno, es el que planifica la Cultura y Educación para la sociedad, es decir para el pueblo.

Esta ideología enrarecida que responde en el largo y corto plazo a un compromiso entre los intereses del triplete, que no son los del pueblo, es infiltrada secularmente en la Educación, mediante los programas y cátedras (Historia por ejemplo), en las escuelas y universidades a buena parte de los niños y jóvenes instruidos. Uno de los objetivos es lograr que la mayoría del pueblo que ha recibido esa instrucción, la tome como ‘natural’ y no distinga que hay ‘dos tipos de Educación’, y aquella que ignora es la que defiende sus intereses.

Son ampliamente conocidas las ’sugerencias’ e intromisiones de organismos internacionales (como el Banco Mundial, la Organización Mundial de Comercio) en las legislaciones educativas nacionales, que suelen contar con la anuencia de funcionarios traidores locales. Algunas universidades actúan como verdaderos centros de adoctrinamiento del Poder supranacional.

Sobre la población menos instruida se opera fuertemente a través de la Cultura hábilmente enrarecida, donde los multimedios masivos de comunicación privados juegan un rol fundamental. La mayoría de estas grandes empresas suelen ser propiedad de las clases dominantes locales y de capitalistas extranjeros.

Sobre la población carente de instrucción, se actúa en parte con los medios de comunicación y mediante el clientelismo (como por ejemplo trabajo y entrega de tierras condicionadas).

Como resultado la mayoría de la población, especialmente las clases acomodadas y medias, tienen arraigada en forma no conciente, una Cultura y Educación adaptada a aquella serie de valores, que en el fondo benefician a los intereses de las élites de poder capitalistas locales y extranjeras.

Es decir, se da la situación que cuando el pueblo cree que piensa como pueblo, está pensando como su enemigo quiere que piense.

Basta comprobarlo con solo preguntar a los ciudadanos instruidos o no: ¿Qué es el Capitalismo? ¿Qué es el Liberalismo Económico? ¿Qué es el Capitalismo de Mercado? ¿Está Ud. viviendo o ha vivido en alguno de ellos? ¿Qué escala de valores tienen estos sistemas? ¿Como benefician al pueblo? ¿Hay otras alternativas a ellos?

Durante la Guerra Fría la palabra ‘Capitalismo’ se encubría al gran público anteponiendo ‘Comunismo’. Actualmente se sustituye por ‘Democracia’. Esta es una forma de gobierno, mientras que el Capitalismo es un sistema socio-económico (e involucra una ideología específica).

Ricciardelli y Schmid (2) enumeran las misiones de los grandes multimedios de comunicación del Sistema globalizador, que son: Desinformar (hablar siempre sobre las consecuencias y nunca de las causas reales de los padecimientos). Distraer (inhibir los razonamientos analíticos y desviar la atención con noticias coyunturales y entretenimientos). Saturar (con enorme cantidad de información irrelevante, que no permita distinguir lo importante). Fragmentar (se bombardea al público con un tema específico de crisis social tratado superficialmente. Como la crisis no se soluciona, surge en la sociedad la actitud de ’salvación’ individual). Desarrollar (sin que el gran público lo advierta) una progresiva adaptación al deterioro de los valores morales y a la subestimación. Inducir la apatía, (la desmovilización es una forma de control social).

De modo que si es afectado alguno de los grandes medios de divulgación del Sistema, que son indispensables para mantener viva en las mentes ‘el engaño permanente’, su respuesta es una reacción violenta y la llamada batalla cultural se hace entonces observable (2).

Pero cuando algún gobierno de un país ‘en desarrollo’ prioriza los intereses de su pueblo, perjudica los de las élites de poder locales y extranjeras las cuales comienzan a actuar al unísono y en resonancia para llegar a un ‘cambio de régimen’.

Tal es el caso de Venezuela donde el gobierno ha denunciado otro plan golpista en progreso, iniciado por los grandes medios de comunicación masiva privados en manos de las oligarquías locales, algunos estudiantes de universidades privadas y sectores de clase media, y continuado con otros intentos de desestabilización. Como fue denunciado, el plan cuenta con la organización encubierta por la Central Intelligence Agency (CIA) del gobierno de George W. Bush (3).

La Comisión de Inteligencia del Congreso de EEUU refiere (4): ‘… Por Orden Ejecutiva solamente la CIA está específicamente autorizada para tomar acciones encubiertas que sean individualmente autorizadas por el Presidente, aunque también puede ser ordenado a otros departamentos y agencias a tomar acciones encubiertas con la autorización del Presidente…’

Como fue revelado, una de las empresa privadas contratadas por la CIA para crear las condiciones desestabilizadoras es la Albert Einstein Institution. Una ONG estadounidense propiedad de Gene Sharp. Sus servicios declarados incluyen el uso de la no violencia como arma política, recurriendo a la desobediencia civil y aplicando métodos que abarcan la no cooperación política, social y los boicots económicos. Asesora y organiza marchas y actos colectivos de protesta, piquetes, persecuciones o escraches, huelgas de todo tipo (estudiantiles, de trabajadores, de presos, de profesionales, etc).

Sin embargo, la institución se especializa en las guerras políticas de Inteligencia, de Masas y de Organizaciones. En los últimos quince años ha formado líderes y organizado grupos de oposición para los golpes de Estado ’suave’.

En estas clases de guerras políticas ocurre por ejemplo, que los agentes del enemigo externo identifican entre los sectores populares de un país las divergencias a fogonear. Forman y financian grupos políticos y apolíticos, que unifican y fortalecen de un lado, mientras infiltran, dividen, sabotean y debilitan por el otro sector. Luego se siembra la discordia entre ambas facciones y el beneficio del conflicto, es obtenido por el enemigo de ambos sectores populares.

La Albert Einstein Institution ha participado o participa en cambios de regímenes y operaciones de desestabilización promovidos por EEUU, en Palestina, Irak, Irán, países bálticos (Ucrania, Lituania, Serbia, Georgia), Tibet, Birmania, Taiwán, Tailandia, Belarús. Ha fracasado en China, Bielorrusia, Zimbabwe y Venezuela, regiones en donde sigue operando.

Esta institución que forma parte de una red de organizaciones que operan con agencias de Inteligencia como la CIA, y el Departamento de Estado de EEUU, ha recibido financiamiento del International Republican Institute (IRI), que es parte del National Endowment for Democracy (NED), uno de cuyos objetivos es construir un ‘movimiento mundial para la democracia’. Tiene también relación con International Center for Non-violent Conflict, con el Center for Applied Non Violent Action and Strategies (CANVAS) conformado por la antigua resistencia serbia (financiada por EEUU), que derrocó a Milosevic. Y con el Freedom House, que promueve ‘la expansión de la libertad y la democracia a todo el mundo’. Esta última estuvo dirigida por J. Woolsey (ex director de la CIA) y actualmente por P. Ackerman, y algunos de sus miembros son P. Wolfowitz, D. Rumsfeld, J. Kirkpatrick, Z. Brzezinski, Otto Reich, S. Huntington, Steve Forbes. Es financiada a su vez por otras fundaciones (en un 25%), como la Fundación Soros, y el resto por el gobierno de EEUU a través de la National Endowment for Democracy, U.S. Agency for International Development (USAID) y el Departamento de Estado. Freedom House opera hoy en Venezuela con un programa para ‘defender los derechos humanos’…

“…y los Ministerios eran: el Ministerio de Paz (que se ocupaba de la guerra), el Ministerio del Amor (encargado de mantener la ley y el orden), el Ministerio de la Abundancia (al que le correspondían los asuntos económicos) y el Ministerio de la Verdad (dedicado a la educación, la cultura y las noticias).” G. Orwell, “1984″

Notas: 1) En Venezuela hay 706 radioemisoras privadas y 3 estatales. Todos los diarios (118) son privados. 2) La batalla cultural forma parte de las llamadas Guerras Políticas, que según los estudios de Ricciardelli y Schmid sobre el accionar del Imperio Británico, son al menos de seis clases: guerra política de Inteligencia y Contrainteligencia, de Masas y Elites (o Social), Ideológica, de Organizaciones, Psicológica y Cultural, de Estratagemas. H. Ricciardelli, L.E. Schmid, ‘Los Protocolos de la Corona Británica’, Struhart, 2004. 3) ‘Presidente de TeleSur denuncia ONG de la CIA detrás de nuevo golpe en Venezuela’, 2/06/07, TeleSur, www.aporrea.org. 4) ‘Preparing for the 21st century: An appraisal of U.S. intelligence’, 1996.

EEUU-Israel: Cuarenta años de estrecha alianza

Ellen Massey

IPS

Hace 40 años, mientras Estados Unidos estaba empantanado en Vietnam, Israel derrotaba a sus vecinos árabes en la Guerra de los Seis Días, que rediseñó el mapa político del Medio Oriente.

Desde entonces, la relación entre Estados Unidos e Israel se fue transformando, con fin de la Guerra Fría y tras una serie de guerras entre israelíes y árabes, dos intifadas (levantamientos populares palestinos contra la ocupación) y la “guerra mundial contra el terrorismo” liderada por Washington, hasta alcanzar el actual grado de intrincada conexión.

En 1967, cuando estalló la Guerra de los Seis Días, Estados Unidos estaba ocupado en operaciones militares abiertas en Vietnam. La lucha de Israel por su reconocimiento como estado y sus choques con Egipto, Jordania y Siria eran apenas poco más que un pequeño punto en la pantalla de radar de Washington.

A fines de mayo de 1967, cuando el presidente egipcio Gamal Abdel Nasser (1956-1979) bloqueó el estratégico estrecho de Tirán, que conecta a Israel con el mar Rojo, Washington eligió la neutralidad y desestimó un pedido de ayuda israelí.

Cuando, en los primeros días de la guerra, Israel bombardeó preventivamente a la fuerza área egipcia mientras estaba en tierra, equipada con aviones soviéticos, utilizó cazabombarderos franceses. Esa fue una de las pocas ocasiones en las que Israel emplearía armas fabricadas fuera de Estados Unidos.

Tras la Guerra de los Seis Días, Washington se convirtió en el principal patrocinador y aliado estratégico de Israel.

“Antes de 1967, la comunidad judío-estadounidense no estaba realmente interesada por lo que pasaba en Israel”, dijo a IPS el director de análisis de políticas del independiente Israel Policy Forum, M. J. Rosenberg.

Sin embargo, con su resonante victoria en la guerra y su expansión territorial –Israel ocupó la península del Sinaí, las alturas del Golán, la franja de Gaza, Transjordania y Jerusalén oriental, una superficie equivalente a casi tres veces la que tenía originalmente—se hizo evidente que era inevitable la creación de un estado judío. Fue entonces que la población estadounidense de ese origen comenzó a interesarse por lo que ocurría en Medio Oriente.

A diferencia de los judíos, el resto de la población de Estados Unidos no estaba realmente “sintonizada” con lo que sucedía. Según una encuesta de la consultora Gallup, realizada durante los primeros tres días de la guerra de 1967, la mitad de los entrevistados no había tomado partido por ninguno de los dos bandos o carecía de información para hacerlo.

La elección de Washington se hizo evidente con rapidez. La ayuda de Estados Unidos a Israel creció exponencialmente, pasando de 24 millones de dólares en 1967 a 634 millones en 1971.

Otro aumento en la asistencia se produjo después de la Guerra del Yom Kippur de 1973, cuando Egipto y Siria lanzaron un ataque sorpresa para recuperar parte del territorio perdido en 1967.

Ese conflicto de 16 días le demostró tanto a Estados Unidos como a Israel que el estado judío no era invencible. Washington se apresuró a reabastecerlo de armas y dinero, y los dos países acordaron un mayor nivel de cooperación en defensa ante futuras agresiones.

En esa época otro factor importante determinaba el papel de Estados Unidos en la región: la Guerra Fría. Medio Oriente estaba atrapado, tanto geográfica como políticamente, en los juegos de poder entre Moscú y Washington.

“Los países fueron forzados a ubicarse en uno u otro bando a causa de esta batalla entre las superpotencias”, afirmó James Zogby, presidente y cofundador del grupo de presión Instituto Árabe Estadounidense.

Tanto Estados Unidos como la Unión Soviética ignoraron las condiciones particulares de las diferentes regiones en la que competían por la supremacía. Complejas cuestiones se resolvían a la luz de quién estaba en la esfera de influencia de cada una de las potencias, e Israel “era el buen tipo para Estados Unidos”, dijo Zogby a IPS.

En Estados Unidos surgieron poderosos grupos de presión judío-estadounidenses que congregaron no sólo a voces destacadas sino también a influyentes donantes para las campañas políticas. Su influencia hizo pensar dos veces a más de un político acerca de la conveniencia de presionar demasiado para obtener determinados resultados en el conflicto de Medio Oriente.

“La comunidad judío-estadounidense ha sido muy recelosa del proceso de paz”, indica Rosenberg.

Sin embargo, Estados Unidos ha sido un actor central en el proceso de paz durante los últimos 30 años. En 1977, el recién electo presidente Jimmy Carter se propuso revitalizar el entendimiento entre Israel y sus vecinos árabes.

Carter fue el arquitecto de los acuerdos de Camp David entre el presidente egipcio Anwar Sadat y el primer ministro israelí Menajem Begin, que abrieron el camino para el tratado de paz de 1979 que devolvió a Egipto la península del Sinaí y normalizó las relaciones entre los dos países.

Estados Unidos también entregó miles de millones de dólares a ambos gobiernos como parte de los acuerdos.

Desde 1979, Israel ha sido el país que más ayuda externa recibió de Estados Unidos. Ese año, por primera vez, la asistencia civil se dejó de lado mientras que la ayuda militar pasó de 1.800 a 2.400 millones de dólares. El gradual abandono de las donaciones para fines no militares fue parte de un programa para establecer la independencia fiscal de Israel, iniciado por el entonces primer ministro Benjamín Netanyahu.

En las semanas que siguieron a la guerra de 1967, Israel se apresuró a establecer puestos militares “temporales” en los territorios ocupados. Pero no pasó mucho tiempo hasta que los civiles comenzaron a trasladarse hacia ellos. Los que una vez fueron denominadas estaciones temporales se convirtieron en los asentamientos en expansión que hoy cubren Cisjordania y las alturas del Golán.

Aproximadamente 180.000 israelíes viven en las áreas anexadas de Jerusalén oriental y otros 16.000 colonos lo hacen en el Golán. En Cisjordania, los asentamientos que albergan a unos 250.000 israelíes controlan efectivamente cerca de 40 por ciento del territorio, en violación de la cuarta Convención de Ginebra, que prohíbe a la potencia ocupante establecer a su propia población en las áreas que domina.

Todos los presidentes estadounidenses desde Lyndon Johnson (1963-1969) se habían opuesto a los asentamientos israelíes, pero, en 2004, Bush prometió al primer ministro Ariel Sharon que grandes centros de población en Cisjordania quedarían en manos de Israel en cualquier negociación de paz futura.

Tras 20 años de ocupación, la intifada de 1987 introdujo al Movimiento de Resistencia Islámica (Hamas) en la ecuación del conflicto entre Israel y Palestina.

Las frecuentes y violentas revueltas de la Organización para la Liberación de Palestina contra la ocupación israelí llamaron la atención del mundo nuevamente, pero determinaron que Estados Unidos, Israel, Japón y la Unión Europea la calificaran como de grupo terrorista.

Al actuar de esa manera, Estados Unidos e Israel le otorgaron a Hamas un papel clave en la región.

Washington “ha tenido un profundo impacto en la evolución de la política palestina”, dijo a IPS el analista Jim Fine, experto en Medio Oriente del Comité Amigos de la Legislación Nacional.

“El fracaso en lograr que tanto los acuerdos de Camp David como los posteriores convenios de Oslo llevaran a la creación de un estado palestino convenció a muchos de que la estrategia de Al Fatah era incorrecta e hizo que vieran a los militantes islámicos como una alternativa”, agrega.

A pesar de los esfuerzos de algunos presidentes estadounidenses para alcanzar una solución al prolongado conflicto árabe-israelí, esos siempre parecieron ser víctimas de la política interna.

“La presión interna alteró las decisiones de muchos presidentes”, afirmó Zogby, y citó una carta firmada por casi 80 senadores pidiéndole al ex presidente Bill Clinton (1993-2001) que redujera su presión para que Netanyahu aceptara conversaciones de paz.

A fines de 2006, un documento del Grupo de Estudio sobre Iraq, creado por el Congreso legislativo, indicó que una renovada participación de Estados Unidos en el conflicto entre Israel y Palestina era fundamental para estabilizar todo Medio Oriente. Las recomendaciones fueron ignoradas por la administración de George W. Bush.

Seis meses más tarde, mientras la violencia azota a Iraq, esas propuestas retornaron a la mesa de discusión de la política exterior.

Lula: “me consta que fueron los norteamericanos quienes intentaron derribar a Chávez”

“Sólo con nuevo presidente podrá EEUU mejorar relaciones con Venezuela”

Aporrea

Sólo con un nuevo presidente de EEUU van a poder mejorar las relaciones de Washington con Caracas, explica el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva en declaraciones al periodista David Frost para la emisora “Al Yazira” en inglés.

En la entrevista, que se llevó a cabo durante su reciente estancia en Londres y se transmite esta noche, Lula se dice convencido de que “es casi imposible construir una buena relación” entre el presidente George W. Bush y el venezolano Hugo Chávez.

Para el presidente brasileño, “tiene su gracia” que ambos presidentes estén peleados cuando “Estados Unidos necesita el petróleo de Venezuela, y Venezuela a su vez necesita vender petróleo a los Estados Unidos”.

“Es una pelea que no consigo entender muy bien, explica, y añade que uno de los motivos puede ser que “durante muchos años, la política venezolana estuvo muy subordinada a la de Estados Unidos, sobre todo en lo relativo al petróleo”.

“Contra eso se rebela Chávez, a quien consta que fueron los norteamericanos quienes intentaron derribarlo”, agrega Lula.

“Creo que con otro presidente podrían recuperarse las relaciones entre EEUU y Venezuela, que son para el Brasil dos países amigos que queremos que vivan en paz, y sobre todo también con Brasil”.

Lula señala que su relación con Chávez “apenas es una relación de jefe de Estado, sino de amistad, de compañerismo. Chávez es un compañero que tiene una relación excelente conmigo personalmente, y con Brasil”, agrega.

“Brasil tiene intereses en Venezuela, y Chávez en Brasil; tenemos proyectos conjuntos. Estamos construyendo juntos por ejemplo una refinería. Hay muchas inversiones brasileñas en Venezuela, y creo que esa cooperación entre los dos países va a continuar”, explica Lula.

Y agrega: “Tengo confianza en el presidente Chávez y estoy seguro de que él también tiene confianza en mí, y cuando tenemos alguna diferencia, hablamos abiertamente sin que haya secretos entre nosotros”.

Preguntado por la falta de entusiasmo de Chávez y del presidente cubano, Fidel Castro, por el etanol y el biocombustible en general, de los que Brasil es gran productor, Lula dice haber asistido recientemente a una cumbre sobre energía en Venezuela y asegura que no hubo “las discordancias de las que habló la prensa brasileña e internacional”.

“Es un hecho que Chávez preside un país en el que hay mucho petróleo, por lo que el biocombustible no tiene allí el mismo peso que para Brasil. Por otro lado, Chávez es un comprador de etanol brasileño, por lo que lo que tenemos claro es que cada país es soberano para decidir sus propios intereses energéticos”.

“Aunque los brasileños seamos autosuficientes en petróleo, los biocombustibles contribuyen a la descontaminación del planeta, a la generación de empleo y ofrecen al continente africano de ser menos pobre en el siglo XXI de lo que fue en el XX”, agrega Lula.

“Mi sueño, explica el presidente brasileño, es que los países ricos compren biocombustibles, compren etanol a los países africanos. Es todo lo que deseo: crear riqueza, crear empleo y distribuir los ingresos”.

Preguntado por el estancamiento en las negociaciones multilaterales de comercio, Lula expresa su esperanza de que se pueda avanzar porque dice sentir “buena disposición” en los líderes europeos, en los estadounidenses y en el G20.

“De diciembre a esta parte, explica Lula, he estado más de dos veces en contacto con los principales líderes mundiales, tratando de demostrar que la ronda de Doha es una decisión política, no económica”.

“Los europeos tendrán que liberalizar la entrada en sus mercados de los productos agrícolas de los países pobres, los Estados Unidos necesitan reducir sus subsidios y los países del G20, entre los que está Brasil, deben mostrar flexibilidad en los productos industriales y en los servicios”.

“Si no logramos un acuerdo, será, en mi opinión personal, un acto de cobardía política de los dirigentes de todo el mundo. Porque si no hubiera acuerdo, que no nos vengan a hablar de terrorismo o de que la paz corre peligro y de que importa la paz”.

“El momento es ahora. Es hora de que lleguemos a un acuerdo y permitamos que los países más pobres del mundo tengan la oportunidad de desarrollarse”, reclama el presidente brasileño.

Alarma naranja en Caracas

Estudiantes venezolanos, medios internacionales y una firma de asesoramiento en Belgrado: una nueva alianza contra Chávez

Harald Neuber        

Lunes, en el centro de Caracas. El reportero del canal de noticias estadounidense “Fox-News” se encuentra en una calle polvorienta cerca del Panteón. Adam Housley y su equipo de camarógrafos esperan la marcha de protesta. Este lunes también se reunirán estudiantes delante de este edificio colonial, a la altura del centro histórico, para protestar contra el gobierno. Sin embargo, pasada una hora del tiempo anunciado no ha llegado nadie al punto de encuentro. Housley, cuyas descripciones unilaterales en los últimos días causaron disgusto en Caracas, tiene que transmitir su reportaje ante los escombros de un solar abandonado. Según él, el fin de semana ha visto “una de las protestas más grandes de la oposición” en los últimos años. Aprieta fuertemente los auriculares a sus oídos. Sí, los medios estatales no han informado sobre las protestas.

También en la segunda semana después del comienzo de la disputa mediática, Venezuela es de interés para la prensa internacional. El tema es atractivo: jóvenes estudiantes abogan en masa por sus derechos. Esto promete no sólo imágenes dignas de ver, sino también grabaciones espectaculares. Como por ejemplo, la toma de dos jóvenes, los cuáles se arrodillan en medio de una calle principal de Caracas. Ambos sostienen carteles de cartón frente al vehículo de tripulación de la policía. Se puede leer »No al cierre de RCTV« y »Libertad«.

Accionismo ante argumentos

Pero el panorama detrás de esta fachada es desilusionante. En medio de una de las protestas diarias hablo con una de las participantes. La joven estudiante de Ciencias de la Comunicación marchó la semana pasada desde la Universidad Central de Venezuela (UCV) hasta la sede de la Organización de Estados Americanos (OEA). Se escribió “RCTV” con color blanco en el brazo izquierdo, y en el brazo derecho simplemente “libertad”. Mientras que, más adelante, a la entrada de la sede de la organización regional, se entrega una lista con demandas, ella explica el motivo de la protesta: “Estamos contra este gobierno”. Sin embargo, puede decir muy poco sobre las demandas o sobre el motivo del disgusto. “No he visto ese canal (TVes), ni quiero verlo tampoco”, postula la futura especialista en comunicación. Algunos metros más adelante, un compañero de estudios sostiene en alto un cartel con la frase “TVes = Propaganda”.

Este comportamiento es típico del movimiento de protesta, el cual por lo visto sorprendió al gobierno. El suceso no se define por su calidad política, sino por la masividad. Además de las consignas de los estudiantes se escuchan pocos argumentos. Esto es secundario para la prensa internacional. En estos días los estudiantes producen motivos espectaculares, la prensa proporciona el público necesario. Las imágenes de protesta, las cuáles se difunden desde Venezuela por todo el mundo, confirman además la imagen prefabricada de un estado represivo. La revista informativa líder en Alemania “Der Spiegel” (El Espejo), en un reportaje sobre las protestas llega a la siguiente conclusión: “Bajo el gobierno de Chávez, Venezuela se encuentra en el camino hacia una dictadura”.

Revolucionarios de colores en Venezuela

La simbiosis de los estudiantes que protestan y de los medios no es casual, evidentemente esta se preparó muy bien. No sólo en Caracas, sino también en Belgrado. La empresa de asesoramiento con sede en esta última ciudad “Center for Applied Nonviolent Action and Strategy” (CANVAS) ha hecho suya la promoción de la “lucha por la democracia”. En la página Web de este grupo se encuentra una lista de ocho páginas con las organizaciones hermanadas en Venezuela. Esta lista se encuentra en el apartado “Battlefield” (campo de batalla). Además de Birmania y Zimbabwe, CANVAS ha escogido a Venezuela para realizar sus programas de democracia.

El jefe de la joven organización es Srdja Popovic. Este serbio tiene experiencia en la organización de golpes de estado políticos. A final de los años noventa fundó el grupo “Otpor” (resistencia), el cual fue un protagonista principal del movimiento de protesta que contribuyó al derrocamiento del presidente Slobodan Milosevic en octubre del año 2000. En aquel entonces Otpor fue apoyado por Bob Helvey, un ex-colaborador del agente estadounidense del servicio secreto militar Gene Sharp.

El antiguo coronel del ejército estadounidense era agregado militar en Birmania, decano de la escuela de entrenamiento para agregados militares en Washington y experto en operaciones secretas. En la primavera del 2000, pocos meses antes de la caída de Milosevic, Sharp viajó a Budapest por encargó de fundaciones estadounidenses, para entrenar a activistas de Optor para la “resistencia pacífica”. Budapest había sido escogido como punto de encuentro, poco antes de que comenzaran los bombardeos de la OTAN a objetivos en la antigua Yugoslavia. La campaña política contra el gobierno de Belgrado fue financiada por las organizaciones estadounidenses “Freedom House” y el “International Republican Institute”.

Popovic continúo este trabajo después de la caída de Milosevic. Entretanto el grupo sucesor de Optor, CANVAS, ofrece incluso un libro de texto para la acción política, el “StudentŽs Book, Canvas Strategic Nonviolent Agenda”. Las lecciones: “trabajo en grupo”, “trabajo de prensa”, “estrategias de comunicación” y adquisición de fondos. Con ayuda de este material se pudo repetir el éxito de Belgrado en Georgia y Ucrania. Después de seis años y medios del régimen de Milosevic y de dos años y medios de la “Revolución Naranja” en Kiev, Canvas se encuentra activa con este programa en Caracas y en otros estados de Venezuela.

El papel de los estudiantes

Entonces no sorprende que los contactos de Popovics se encuentren casi sin excepción en la prensa opositora del país. Cuando el pasado fin de semana grupos críticos del gobierno objetaron la apertura de investigaciones judiciales contra estudiantes, habían firmado el documento, entre otros, la “Acción ciudadana contra el SIDA”, el “Centro de Derechos Humanos de la Facultad de Derecho de la Universidad Católica Andrés Bello” y la “Fundación de los Derechos Humanos del Estado Anzoátegui”. Las tres organizaciones son socias de Popovic. Y cuando se evidenció que el Secretario General de la OEA, José Miguel Insulza, no iba a poner en la agenda de la 37 Reunión de la organización regional las demandas de los adversarios de Chávez, Ligia Bolívar, la presidenta de del Centro Universitario de Derechos Humanos, criticó el “fracaso del sistema interamericano” para preservar la democracia.

“Nosotros somos estudiantes, no golpistas”, gritan los jóvenes en estos días en las calles de Caracas. En esto deben de tener razón. El dilema es que, sin darse cuenta, son parte de un plan mayor, y sus autores no están en Caracas, Belgrado u otras ciudades, sino en Washington.

Al activista estudiantil Freddy Guevara se le debe dar la razón, cuando señala en el diario “El Nacional” una “desesperanza” de la generación joven de las capas más adineradas del país como motivo para la participación en las protestas. Los que protestan están unidos por el conocimiento de que no tienen nada que contraponer al cambio político y social que ha comenzado en Venezuela. Por supuesto, de aquí surge el verdadero peligro. Una salida única a la Revolución Bolivariana conduce, como mostraron los sucesos de abril de 2002, a la violencia y a la desestabilización. Si en adelante no se llega al diálogo entre los grupos, los enemigos de la Revolución tendrán que arrojar por la borda el concepto de la protesta pacífica más tarde o más temprano. Habrá suficientes amigos internacionales que los apoyen también en esta tarea.

www.haraldneuber.de

 

PRESIDENTE CHÁVEZ: “VENEZUELA MÁS NUNCA SERÁ COLONIA DE NADIE”

Por Prensa Presidencial

Dijo que los movimientos estudiantiles están siendo utilizados por factores opositores internos y foráneos. Denunció la manipulación que busca repetir el factor desestabilizador vivido en Georgia, Yugoslavia y Ucrania.

El presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez Frías, denunció ante el país en cadena nacional de radio y televisión, que intereses internos y foráneos están detrás de la manipulación que sufren las manifestaciones estudiantiles de los últimos días en Caracas, buscando desestabilizar al país bajo la excusa de la “defensa de la libertad de expresión”.

Desde el Salón Ayacucho del Palacio de Miraflores, el líder bolivariano dijo que han salido evidencias que dirigentes opositores andan detrás de la autoría intelectual de las movilizaciones, utilizando a los universitarios como “fachada” de sus motivaciones, respondiendo a órdenes del imperialismo. De manera enérgica dijo que no van a lograr éxito en su propósito.

“A los que buscan desestabilizar el país les digo, Venezuela más nunca será colonia de nadie (…) cuéstenos lo que nos cueste”, sentenció.

Explicó detalladamente un estudio elaborado por un investigador francés, en la cual esboza las similitudes de los planes adelantados en Venezuela con las experiencias desestabilizadoras sufridas en Georgia, Yugoslavia y Ucrania, bajo la consigna “Otpor” (resistencia en idioma serbio); estrategia de carácter estudiantil que fue utilizada para tumbar los gobiernos de esas naciones bajo la excusa de defender “derechos democráticos”.

Y es que este proceso sistemático de desestabilización es conocido como “la estrategia del golpe suave”, donde se trata de recalentar las calles con protestas para tambalear las bases democráticas con apoyo extranjero, y manipulación de sectores focalizados y muy cuidadosamente estudiados.

El presidente Hugo Chávez mostró que el símbolo que representa una mano empuñada, está utilizado en la actualidad en las manifestaciones que se han producido a propósito del vencimiento de la concesión a la empresa privada RCTV. En el caso venezolano se ilustra colocando en ocasiones los colores de la bandera nacional invertidos.

Dijo que a pesar de negarlo, los dirigentes estudiantiles que dan la cara en las manifestaciones están siendo utilizados por los políticos opositores y más allá, por el imperialismo. “Da tristeza ver a algunas niñas y jóvenes, que pueden ser nuestros nietos, como son manipulados, le inyectan el odio y tratan de llevarlos como carne de cañón”.

Alertó que en Venezuela tratan de aplicar el llamado “método Opfot”, muy utilizado en el proceso de desestabilización llevado a cabo en Ucrania, Yugoslavia y Georgia. Hizo un llamado a la minoría estudiantil que está siendo manipulada a canalizar su protesta de manera pacífica y no dejarse llevar por intereses contrarios a la paz de la patria.

El ALBA avanza

El crecimiento del la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA) es un hecho y muestra de ello es el estrechamiento de los lazos de amistad, solidaridad, cooperación y respeto mutuo entre los países que la conforman. Luego de suscribir tres acuerdos de cooperación con Nicaragua, el presidente Chávez indicó que fueron aprobados una serie de proyectos estratégicos entre Cuba y Venezuela, destacando el valor que representan en el fortalecimiento del bloque integracionista regional.

Fueron más de 300 planes que abarcan desde pequeñas iniciativas hasta grandes proyectos de envergadura para ambos pueblos y, más allá, para todo el ALBA. Citó como ejemplo la constitución de la empresa mixta que desplegará el cable submarino de fibra óptica de telecomunicaciones, desde Venezuela hasta La Habana.

Dijo que la idea es poder llevar en un futuro a la adhesión de muchos más países latinoamericanos y del Caribe, y conformar una “Federación de Repúblicas del ALBA”, si importar el tamaño del país. “Sólo unidos seremos libres, como lo dijo Bolívar”, acotó el presidente Chávez.

“Tentaciones imperiales”: Edwards, Obama y el mito de la benevolencia de EE.UU. después de la II Guerra Mundial

Paul Street

Empire and Inequality Report

Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens

El candidato presidencial demócrata John Edwards es un buen tipo que se autocalifica de “verdadero demócrata, no un ‘demócrata nuevo.’” Consecuentemente con esa auto-descripción, está dispuesto a oponerse a sensibilidades corporativas y a perder contribuciones a la campaña de la elite al abrazar al movimiento sindical, que describe como “el mayor programa contra la pobreza en la historia de EE.UU.”

Habla honestamente sobre y contra el creciente abismo entre ricos y pobres en EE.UU. Tiene la propuesta de atención sanitaria más progresista de los candidatos demócratas más conocidos y dice que está dispuesto a aumentar los impuestos para financiar una cobertura universal.

Llama a reducir algunos de los peores recortes tributarios que George W. Bush otorgó a los ricos y dice que se niega a privilegiar la reducción del déficit por sobre la reducción de la pobreza.

Critica a los demócratas del Congreso por aceptar el financiamiento de la continuación de la guerra de EE.UU. en Iraq sin un itinerario para la retirada. Dice que “es hora de que los estadounidenses sean patrióticos respecto a algo que no sea la guerra” y que “la manera de apoyar a las tropas es terminar la guerra.”

Muy bien. Es el único candidato presidencial de “máximo nivel” por el que yo (personalmente ubicado a la izquierda de Dennis Kucinich) podría verme votando en 2008.

“UN DÍA DE LA IRA”

Y a pesar de ello, al leer ayer el reciente discurso de John Edwards (del 23 de mayo) ante el Consejo de Relaciones Exteriores (CFR, por sus siglas en inglés), me recordó por desgracia un interesante argumento presentado por Chris Hedges en su nuevo libro “American Fascists: The Christian Right and the War on America” [Fascistas estadounidenses: la derecha cristiana y la guerra contra EE.UU.] (New York: Free Press, 2006).

No será suficiente, dice Hedges, que “cristianos de la mayoría” alarmados por el uso por la Derecha Cristiana de las Sagradas Escrituras “busquen cuidadosamente en la Biblia a fin de crear a un Jesús y a un Dios que son siempre tiernos y compasivos. Tales cristianos,” argumenta Hedges, “a menudo no reconocen que hay pasajes llenos de odio en la Biblia que otorgan una autoridad sagrada a la cólera, el auto-engrandecimiento y la intolerancia de la Derecha Cristiana” (Hedges, p. 6).

La Biblia está repleta de material semejante. Parte de lo peor está en el Libro de Revelación, que describe una batalla final y sangrienta entre las fuerzas del Bien – dirigidas por un Cristo Guerrero que enorgullecería a George II el Cruzado – y las fuerzas del mal.

Concluyendo con grandes aves de rapiña que se dan un banquete con la carne de no-cristianos vencidos, es “una historia del poder implacable, aterrador y violento de Dios, desatado sobre los no-creyentes.” (p.5).

Según Hedges, las autoridades religiosas debieran “denunciar los pasajes bíblicos que abogan por una violencia apocalíptica y por creencias políticas llenas de odio… Mientras la Escritura Sagrada, bendecida y aceptada por la iglesia, enseñe que al fin de los tiempos habrá un día de la ira y que los cristianos controlarán los restos destrozados de un mundo limpiado a través de la violencia y la guerra; mientras enseñe que todos los no-creyentes serán atormentados, destruidos y enviados al Infierno,” advierte Hedges, “será difícil combatir el mensaje de predicadores apocalípticos radicales o apaciguar los temores del mundo islámico de que los cristianos están llamando a aniquilarlo.” (p.7)

“RESISTIERON LA TENTACIÓN IMPERIAL”

Cuando se trata de las doctrinas laicas y los antecedentes imperiales en el centro de la historia de las relaciones exteriores de EE.UU., el senador Edwards y la mayoría de los demás candidatos demócratas son como los cristianos mayoritarios que quieren creer que los documentos centrales de su fe son inherentemente pacíficos y justos y que la Derecha Cristiana no se basa en material real y significativo de las Sagradas Escrituras cristianas.

Edwards se indigna con George W. Bush y los neoconservadores por debilitar el poder de EE.UU. al pervertir la bondad básica de la política extranjera de EE.UU. que fuera otrora resumida y propuesta por dirigentes de la Guerra Fría como “el gran Dean Acheson,” “el presidente Harry Truman,” “el general George Marshall,” y George Kennan. Edwards está molesto porque la combinación tóxica de corrupción, arrogancia e imperialismo craso, incompetente, de Bush II ha “arriesgado el despilfarro de nuestro prestigio [de EE.UU.]” y “ha tensado nuestras fuerzas armadas hasta el punto de ruptura.” Edwards dijo al CFR que la política de Bush en Iraq ha comprometido la “estructura de fuerza” global de EE.UU., y “distraído” la nación de las tareas más amplias de administración global, que requiere la dirección que sólo EE.UU. puede asegurar.

Para Edwards, la imprudente invasión de Iraq de Bush (demasiado concentrada “sólo en el poder militar”) y el unilateralismo global han dañado la capacidad de Washington de “difundir el sueño de la libertad por todo el globo.”

Gracias a la mala dirección de Bush y al abuso del poder de EE.UU., piensa Edwards, el próximo presidente tendrá que “diseñar un curso para que EE.UU. recupere la estatura global y la legitimidad que necesitaremos para dirigir y conformar el mundo que nuestros hijos y nietos heredarán.”

El camino hacia una política extranjera justa y efectiva – un mundo en el que EE.UU. gobierne mediante “el liderazgo moral” y “el ejemplo” – ya nos ha sido mostrado, arguye Edwards, por los dirigentes de la “generación más grandiosa” durante y después de la Segunda Guerra Mundial. Según el relato de Edwards, esas “sabias” elites políticas comprendían que “los militares… deben trabajar junto – y reforzar – al liderazgo moral de EE.UU.” “Resistieron a la tentación imperial de imponer nuestra voluntad mediante nuestra fuerza sin igual. En su lugar, construyeron lazos de confianza basados en la moderación, el gobierno de la ley y la buena fe.” “Vieron la verdad: que requeriría no sólo el poderío militar de EE.UU., sino nuestra inventiva, nuestros aliados y nuestra generosidad para reconstruir Europa y que se mantuviera libre de tiranos que explotarían la pobreza y el resentimiento.”

Mediante este “liderazgo moral,” mezclado con el uso juicioso de la fuerza militar, dijo Edwards al CFR, “EE.UU. disuadió a la Unión Soviética de su busca de la dominación mundial.” Vimos ese liderazgo, dijo Edwards, “cuando establecimos las Naciones Unidas y la OTAN, que han hecho tanto por la paz y los derechos humanos. Después de la Guerra Fría,” agregó Edwards, “lo vimos en Bosnia, donde ayudamos a negociar una paz duradera. Y lo vimos de nuevo en Kosovo, donde nos unimos a nuestros aliados de la OTAN para impedir que un brutal criminal de guerra perpetrara otra campaña de limpieza étnica.”

“Éste,” dijo Edwards al CFR, “es el EE.UU. en el que crecí como niño – una nación fuerte cuya promesa moral parecía llenar los corazones de casi todos los que me rodeaban. Creíamos que EE.UU., como un fanal, alumbraría hasta los rincones más oscuros del mundo.”

Es importante, cree Edwards, que “las fuerzas armadas de EE.UU. [sigan siendo] la más moderna y capaz fuerza combatiente del planeta.” Esto es porque, “como escribiera Robert F. Kennedy: ‘Nuestra respuesta es la esperanza del mundo.’

“Nuestra respuesta es la esperanza del mundo.” Edwards repitió la frase para el CFR, agregando lo que consideró una línea esperanzadora al final de su discurso: “Como un fanal, EE.UU. puede suministrar nuevamente una luz clara para el mundo – disolviendo la niebla de la injusticia, iluminando el camino a un nuevo siglo.” (Discurso de John Edwards, ante el Consejo de Relaciones Exteriores, 23 de mayo de 2007. Léalo en línea en http://www.johnedwards.com/news/speeches/20070523-cfr/).

OBAMA: “HUMILDAD SOBRE LA CAPACIDAD DE EE.UU. PARA CONTROLAR LOS EVENTOS EN EL MUNDO.”

Edwards no está precisamente solo entre los demócratas en el acopio de elogios a los responsables de la política extranjera de EE.UU. en la Guerra Fría y en posicionar negativamente la política extranjera de Bush ante el noble trasfondo de la “Generación más grandiosa.” Frases y formulaciones similares se pueden encontrar en los discursos de política extranjera de Hillary Clinton, Bill Richardson, Chris Dodd y Barack Obama. Todos leen de la misma biblia doctrinaria cuando tiene que ver con el papel glorioso y benévolo de EE.UU. en el mundo después de la Segunda Guerra Mundial.

Ninguno de ellos besa los retratos de las elites pasadas de política extranjera de EE.UU. con más energía que el senador Obama. En su masivo libro de campaña de adoración del poder “The Audacity of Hope” [La audacia de la esperanza], la obediente reverencia de Obama hacia los grandes amos blancos del pasado llega a su clímax con la llegada de la gloriosa Guerra Fría. “Pondera” con un sentimiento de sobrecogimiento “el trabajo” del arquitecto de la Guerra Fría George Kennan, que contrasta con lo que ve como el repugnante nihilismo de la Nueva Izquierda de los años sesenta. Aplaude [lo que considera como] el maravilloso “liderazgo [posterior a la Segunda Guerra Mundial] del presidente Truman, Dean Acheson, George Marshall y George Kennan” por “construir… un… nuevo… orden que combinó el idealismo de [Woodrow] Wilson con un realismo práctico, una aceptación del poder estadounidense con una humildad respecto a la capacidad de EE.UU. de controlar los eventos en el mundo.” Elogia a los arquitectos de la Guerra Fría por bloquear los diseños nefastos de la Unión Soviética “de diseminar [según Obama] su tipo totalitario de comunismo.”

REALIDADES IMPERIALES SUPRIMIDAS: LA ERA POSTERIOR A LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL NO FUE TAN RESPLANDECIENTE

El problema con esta perspectiva demócrata mayoritaria respecto a la política extranjera de EE.UU. posterior a la Segunda Guerra Mundial es el mismo que Hedges encuentra ante la perspectiva de numerosos cristianos respecto a la Biblia. Es un blanqueo. Excluye la verdad íntegra y desagradable. Es orwelliano, sobrepinta hechos terribles que no corresponden a la línea histórica autosatisfecha, de un nacionalismo narcisista.

CRIMINALIDAD ATÓMICA

Hay mucho que borrar. La era posterior a la Segunda Guerra Mundial y la Guerra Fría comenzaron, después de todo, con la perpetración por Truman de uno de los mayores crímenes de guerra de la historia. Ordenó el bombardeo monumentalmente asesino en masa de Hiroshima y Nagasaki, mucho después de que las autoridades de EE.UU. supieron que Japón estaba decisivamente derrotado y que trataba de rendirse. Lo hizo sabiendo perfectamente que los japoneses sólo pedían garantías de que la institución del emperador permanecería intacta en el Japón de la posguerra – una condición que Truman aceptó posteriormente pero no antes de lanzar las bombas. Su decisión de utilizar la bomba atómica (que llamó “lo más grande del mundo” después de asesinar con la radioactividad a decenas de miles de civiles japoneses) tuvo que ver con el avance del poder global de EE.UU. frente a Rusia y al resto del mundo en la era posterior a la Segunda Guerra Mundial. No se trató de salvar vidas estadounidenses o japonesas.

La determinación de los gobiernos de la Guerra Fría de Truman, Eisenhower y Kennedy de utilizar armas nucleares como un instrumento de avance imperial unilateral incubó una carrera de armas nucleares que casi se volvió fatal en octubre de 1962. Todavía vivimos con las consecuencias de esa acumulación atómica letal, que podría haber sido evitada si EE.UU. hubiera aceptado colocar el poder atómico bajo un control internacional responsable.

INFLACIÓN DE LA AMENAZA: “METIÉNDOLE UN MIEDO DEL DIABLO AL PUEBLO ESTADOUNIDENSE.”

Los planificadores y responsables políticos de la “Generación más grandiosa” de EE.UU. restauraron estructuras fascistas del poder en la Italia “liberada” e intervinieron a favor del gobierno de clase de la elite y contra la revolución social popular en los Balcanes. Al proclamar la Doctrina Truman militante y globalista de EE.UU., Washington calumnió las luchas democráticas en Grecia como una exportación “comunista” soviética. Lo hizo para “Meterle un miedo del diablo al pueblo estadounidense” (en la maravillosa terminología del senador estadounidense Arthur Vandenburg) para que aceptara la remilitarización imperial permanente de la sociedad y de la política de EE.UU. – ayudando con ello a sostener y expandir el poderoso “complejo militar-industrial” contra el que advirtió Dwight Einsenhower al abandonar la Casa Blanca.

Consecuentemente con ese objetivo, Truman y dos miembros clave de su gabinete, incluyendo al héroe de Edwards, Marshall: “engañaron sistemáticamente al Congreso y al público para que pensaran que la URSS estaba a punto de lanzar la Tercera Guerra Mundial con una invasión de Europa en 1948.” Lo hicieron, como ha mostrado Frank Kofsky, a fin de “imponer su programa de política extranjera, inaugurar un inmenso plan militar y sacar de problemas a la industria aérea cercana a la bancarrota.” (Frank Kofsky, “Harry S. Truman and the War Scare of 1948″ [New York, NY: St. Martin's, 1993]. Fue otro ejemplo anticipado del conocido juego de “inflación de la amenaza” de Washington.

EL “CAMBIO DE RÉGIMEN” EN LA ERA POSTERIOR A LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL

A partir de la Doctrina Truman, quedó fijado el modelo básico estadounidense para la Guerra Fría: subversión de la democracia y de la independencia en todo el planeta. Algunos de los ejemplos subsiguientes más ilustres sucedieron en Irán (golpe de la CIA en 1953), Guatemala (golpe auspiciado y dirigido por EE.UU. y toma del poder por los militares en 1954), Chile (golpe patrocinado por EE.UU. y toma del poder por los militares, 1973), Indonesia (toma del poder militar patrocinada por EE.UU. en 1965). Son sólo algunos de los ejemplos más espectaculares en una larga lista. Cientos de miles de campesinos, trabajadores, izquierdistas e intelectuales pagaron con sus vidas por la brutal guerra clandestina de EE.UU. contra el desarrollo independiente y la justicia social en el Tercer Mundo. Los conservadores de Bush no inventaron el “cambio de régimen” impuesto por EE.UU.

“LOS INTERESES DE OTRAS NACIONES SON UN INCIDENTE, NO UN OBJETIVO.”

En el caso de Cuba, los esfuerzos de la Guerra Fría de EE.UU. por imponer un cambio de régimen amistoso hacia EE.UU. ayudaron a llevar al mundo cerca de la guerra nuclear en otoño de 1962. El año siguiente, el ya mayor estadista liberal Acheson presentó una interesante justificación para los esfuerzos ilegales de EE.UU. por debilitar al gobierno cubano. Declaró ante la Sociedad Internacional de Derecho Internacional que no emerge ningún “problema legal” cuando el Tío Sam reacciona ante un desafío a su “poder, posición, y prestigio.” (Acheson es citado por Noam Chomsky en: “Hegemonía o supervivencia. La estrategia imperialista de EE.UU.” (Barcelona, Ediciones B, 2005)

No era una posición nueva. Al justificar una sangrienta invasión de EE.UU. en Haití, el secretario de estado de Woodrow Wilson, Robert Lansing, argumentó que el significado efectivo de la Doctrina Monroe era simplemente que “EE.UU. considera sus propios intereses. La integridad de otras naciones americanas es un incidente, no un objetivo”.

(Lansing es citado por Noam Chomsky en: What Uncle Sam Really Wants (“Lo que quiere realmente el tío Sam”) [Berkely, CA: 1992], p. 11). Wilson, estuvo de acuerdo, pero consideró que desde el punto de vista político era poco conveniente decirlo en público. Semejantes sentimientos informaron la intervención militar de Wilson contra la Revolución Rusa en 1918 y 1919, parte de un vergonzoso historial imperialista que no impidió a Obana elogiar a Wilson por ver supuestamente que “era de interés para EE.UU. alentar la autodeterminación de todos los pueblos.”

La “nación indispensable” (como describiera una vez a EE.UU. la secretaria de estado de Bill Clinton, Madeleine Albright) ha estado siempre a favor del “derecho internacional” cuando ese derecho apoya el concepto de Washington de los intereses de EE.UU. Cuando ese derecho es considerado un obstáculo para los planes de EE.UU. ha sido tratado consecuentemente como desechable por los responsables políticos estadounidenses.

¿QUIÉN DISUADIÓ A QUIÉN?

Cuando no se dispone de sicarios en el Tercer Mundo o son inadecuados para la tarea de frenar la democracia, fuerzas de EE.UU. intervinieron directamente con ataques imperiales verdaderamente masivos, como en Corea (1950-1954) y en Vietnam (1962-1975). Las víctimas fatales han ascendido a millones.

Cuba se salvó de una intervención directa semejante de EE.UU. en gran parte porque la Unión Soviética estaba presente para disuadir a EE.UU. del lanzamiento de un ataque en gran escala contra la Revolución Cubana.

En la relación entre EE.UU. y la URSS en la Guerra Fría, habría sido más exacto describir a los soviéticos y no a los estadounidenses como la potencia que ejercía la disuasión contra la que tenía ambiciones globales – una verdad básica que es inmencionable si no es en círculos oficialmente marginados de la izquierda.

LA VERDADERA AMENAZA SOVIÉTICA (Y DEL TERCER MUNDO)

Washington justificó consistentemente su historial de criminalidad global posterior a la Segunda Guerra Mundial con un gran mito que Edwards y Obama abrazan previsiblemente: la campaña soviético-comunista por la conquista del mundo. Pero evaluaciones honestas estadounidenses de la época reconocieron que el verdadero peligro soviético era bastante diferente. Era que la URSS constituía un modelo de la posibilidad de desarrollo nacional independiente fuera de los parámetros de la supervisión mundial capitalista dirigida por EE.UU.

La verdadera amenaza soviética no provenía de algún compromiso soviético con la revolución mundial (abandonado desde hace tiempo con la derrota de Trotsky) sino de la determinación “marxista” de Rusia de seguir su propio camino y su negativa concomitante “a complementar las economías industriales de Occidente.”

Esta negativa constituía un terrible ejemplo para el Tercer Mundo, desde el punto de vista de Kennan, Acheson et al. El espectro ilusorio de la busca soviética de la “dominación mundial” y la “teoría del dominó” relacionada con ella fueron siempre coberturas para el verdadero espectro que perseguía a los planificadores de la “Generación más grandiosa”: el peligro de que Estados periféricos siguieran su propio camino de desarrollo, fuera y contra las “necesidades” egoístas del núcleo industrial-democrático inherentemente noble (capitalista de Estado), dirigido por y para EE.UU.

“NUESTRA VERDADERA TAREA”

Para captar parte del “realismo práctico” que subyace tales políticas de la Guerra Fría, supuestamente sensatas y benévolas, como ser el patrocinio de depravadas dictaduras militares en Indonesia, Irán, Grecia y Brasil (para nombrar sólo unos pocos socios del “Mundo Libre”), podemos consultar una formulación interesante del sabio héroe “wilsoniano” de Obama: Kennan. Como explicó Kennan en el Estudio de Planificación Política 23, preparado para el equipo de planificación del Departamento de Estado en 1948:

“Poseemos aproximadamente un 50% de la riqueza del mundo, pero sólo un 6,3% de su población… En esta situación, no podemos dejar de ser objeto de envidia y resentimiento. Nuestra verdadera tarea en el período por venir es diseñar un modelo de relaciones que nos permita mantener esta posición de disparidad… para hacerlo tendremos que dejar de lado todos los sentimentalismos y las fantasías; y nuestra atención tendrá que concentrarse en todas partes en nuestros objetivos nacionales inmediatos… Tenemos que dejar de hablar de objetivos vagos… e irreales como los derechos humanos, el aumento de niveles de vida, y la democratización. No está lejano el día en el que tendremos que obrar en conceptos claros de poder. Mientras menos nos entraben las consignas idealistas, tanto mejor… No deberíamos dudar ante la represión policial del gobierno local.” (Citado por Chomsky en: “Lo que quiere realmente el Tío Sam”).

El Plan Marshall, el proyecto de reconstrucción de EE.UU. para el núcleo europeo arrasado por la guerra, estaba cargado de contenido imperial egoísta. La ayuda de EE.UU. estaba condicionada por reglas para inversiones y compras que favorecían a las corporaciones basadas en EE.UU. y en la marginación política de los partidos de izquierda que habían ganado prestigio en la dirección de la lucha contra las fuerzas fascistas que EE.UU. había apaciguado inicialmente y luego saludado como antagonistas para la izquierda europea. Las fuerzas de EE.UU. estuvieron listas para intervenir directamente en caso de victorias electorales de la izquierda en Europa Occidental.

Durante toda la guerra contra el fascismo – una guerra ganada primordialmente por los trabajadores, soldados y campesinos de la Unión Soviética – planificadores de EE.UU. trabajaron entre bastidores para asegurar que EE.UU. emergería como el hegemono indiscutido en el sistema mundial de inversiones y comercio.

“EL MAYOR ABASTECEDOR DE VIOLENCIA DEL MUNDO”

Y después hablan de la “humildad respecto a la capacidad de EE.UU. de controlar eventos [y acontecimientos] en todo el mundo” de Truman, Acheson et al. Y después hablan de su determinación de resistir “tentaciones imperiales.”

Esta historia desagradable provee algunos antecedentes para comprender a los EE.UU. en los que crecí como muchacho en los años sesenta – una nación imperial cuya hipocresía moral parecía helar los corazones de casi todos los que conocía. Seguimos a Martin Luther King, Jr. en la observación de que el gobierno de EE.UU. se había convertido en “el mayor abastecedor de violencia en el mundo” y en su pensamiento de que no correspondía al gobierno dar clases a otros sobre la “libertad” cuando su propio paisaje interior estaba fracturado por lo que el gran líder de los derechos civiles llamó “los tres males que están interrelacionados:” el racismo, la desigualdad económica y el militarismo.

“LAS SUPERPOTENCIAS DELINCUENTES”: EL “DESPRECIO POR EL ORDEN MUNDIAL” DE LA ERA DE CLINTON

Pasando a eventos más recientes, el ataque de la OTAN y Clinton contra Yugoslavia en 1999 es una historia mucho menos noble de lo que Edwards pretende creer. Al expresar la trillada determinación de Washington de “elegir soluciones militares cuando las diplomáticas eran posibles,” éstas llevaron a masivas muertes innecesarias. Miles de albanos étnicos pagaron un precio elevado cuando los bombardeos ordenados por EE.UU. hicieron escalar el ritmo de la limpieza étnica en Kosovo. Antes del ataque aéreo, EE.UU. y la OTAN habían presentado condiciones de “paz” rotundamente imposibles en Rambouillet. La propuesta de Clinton a Serbia incluía el control por la OTAN de todo Kosovo y la ocupación militar de la OTAN de todo el resto de Yugoslavia. La contrapropuesta de la Asamblea Nacional Serbia de negociaciones que condujeran a una amplia autonomía de Kosovo fue ignorada por los responsables políticos de EE.UU. y los medios belicistas dominantes de EE.UU. El bombardeo de Yugoslavia, incluyendo la capital serbia, Belgrado, produjo innumerables víctimas civiles. Fueron utilizadas armas de uranio empobrecido con terribles efectos para el pueblo serbio.

Mientras tanto el gobierno de Clinton y la supuestamente noble agencia humanitaria, Naciones Unidas, continuaron imponiendo “sanciones económicas” dirigidas por EE.UU. que mataron a más de un millón de iraquíes y debilitaron la oposición interna iraquí contra Sadam Husein.

Como señalara Noam Chomsky en 2000, “la doctrina del Estado delincuente” de los gobiernos de Reagan y de Bush I “mantuvieron su validez cuando los demócratas volvieron a la Casa Blanca.” Esa doctrina reservaba a EE.UU. el derecho a contravenir el derecho internacional cada vez que quisiera. Clinton la abrazó cuando “informó a Naciones Unidas en 1993 que EE.UU. actuará ‘multilateralmente cuando sea posible, pero unilateralmente cuando sea necesario,’ una posición reiterada un año después por la embajadora ante la ONU Madeleine Albright y en 1999 por el secretario de defensa William Cohen, quien declaró que EE.UU. está comprometido con el “uso unilateral del poder militar” para defender intereses vitales, que incluyen ‘el acceso irrestricto a mercados clave, suministros de energía, y recursos estratégicos,’ y por cierto cualquier cosa que Washington pudiese determinar que estuviera dentro de su “jurisdicción interior.’”

“El desprecio del poder principal del mundo por el marco del orden mundial se ha hecho tan extremo,” señaló Chomsky después del bombardeo de Serbia, “que queda poco por discutir. Mientras los reaganitas abrieron nuevos caminos, bajo Clinton el desafío al orden mundial se ha hecho tan extremo como para llegar a preocupar incluso a analistas políticos belicistas. (Chomsky: “Rogue States: The Rule of Force in World Affairs” [Boston MA: South End Press, 2000], pp. 3, 47).

Junto con el grotesco historial de la Guerra Fría mencionado anteriormente y continuado bajo Reagan y Bush I, las políticas de Clinton nos ayudan a comprender por qué EE.UU. era temido y aborrecido en todo el mundo mucho antes de que Bush II llegara al poder e invadiera Iraq. Incluso el archi-reaccionrio y belicista politólogo de Harvard, Samuel P. Huntington, se preocupó por el imperialismo agresivo de Clinton. Escribió un artículo en Foreign Affairs señalando que EE.UU. se “estaba convirtiendo en la superpotencia delincuente” a los ojos de la gente del mundo, que veía a EE.UU. como “la mayor amenaza singular externa para sus sociedades.”

2007: “LA DOCTRINA DEMÓCRATA IMPERANTE NO ES TAN DIFERENTE”

Es discutible cuán discontinua es la atolondrada política extranjera discontinua de Bush respecto a las prácticas y doctrinas imperiales de la “liberal” “Generación más grandiosa” y el gobierno neoliberal de Clinton. Es igual de discutible cuán diferentes son las posiciones actuales de política exterior del Partido Demócrata de las del actual Criminal de Guerra en Jefe. Como señala el politólogo de la Universidad Tuft, Tony Smith, en un reciente comentario en el Washington Post: “Aunque ahora se presentan como alternativas al presidente Bush, el hecho es que la doctrina demócrata imperante no es tan diferente de la doctrina de Bush-Cheney.”

En análisis de Smith merece una cita más prolongada:

“Numerosos demócratas, incluyendo a senadores que votaron para autorizar la guerra en Iraq, abrazaron la idea de una política exterior fornida basada en la supremacía global estadounidense y en el supuesto derecho a intervenir para promover la democracia o para defender intereses cruciales de EE.UU. mucho antes del 11-S, y no han cambiado de sentido desde entonces. Incluso los que se han posicionado contra la guerra han evitado los aspectos doctrinarios.”

“… sin una alternativa coherente a la doctrina Bush, con su confianza en la

preeminencia de EE.UU. y el atractivo global de la “democracia de libre mercado, la victoria a mitad de período de los demócratas podría no repetirse en noviembre de 2008. O, si los demócratas ganaran en 2008, podrían permanecer pegados a una visión de una Pax Americana que recuerda sorprendentemente a la de Bush.”

“Los partidarios demócratas de lo que podría ser llamado la posición “neoliberal” están bien organizados y bien colocados. Su credo fue enunciado hace sólo nueve años por Madeleine Albright, en aquel entonces secretaria de estado del presidente Bill Clinton: ‘Si tenemos que usar la fuerza, es porque somos EE.UU. Somos la nación indispensable. Tenemos confianza en nosotros mismos y vemos más lejos hacia el futuro.’ Hablaba en Bosnia en aquel entonces, pero su observación tiene implicaciones mucho más amplias.”

“Desde 1992, los ascendientes debates de la facción demócrata en política extranjera, han sido los de los pensadores asociados con el Consejo de Liderazgo Demócrata (DLC) y su think-tank, el Instituto de Política Progresista (PPI). Desde 2003, el PPI ha publicado repetidas circulares condenando el manejo de la guerra de Iraq por Bush, pero nunca ha condenado la invasión. Ha criticado que Bush no haya logrado la dominación de EE.UU. en Oriente Próximo, argumentando que los demócratas lo harían mejor.”

“… estos neoliberales [demócratas] son casi indistinguibles de los mejor conocidos neoconservadores… Es posible encontrar fuentes para muchos de los elementos críticos de la doctrina de Bush en la emergencia del pensamiento neoliberal durante los años noventa, después del fin de la Guerra Fría. En think-tanks, universidades y oficinas gubernamentales, intelectuales con tendencias izquierdistas, muchos de ellos cercanos al Partido Demócrata, formularon conceptos para llevar a buen término el antiguo sueño del presidente demócrata Woodrow Wilson ‘de hacer que el mundo sea seguro para la democracia.’ Esos neoliberales [demócratas] propugnaron la expansión global de la ‘democracia de mercado.’ Presentaron argumentos empíricos, teóricos, incluso filosóficos, para apoyar la idea de EE.UU. como la nación indispensable [que ayuda a proveer]… la sustancia intelectual de gran parte de la doctrina Bush… ”

“La actitud hacia Serbia en los años noventa cementó la entente neoconservadora-neoliberal. Al llegar el 11 de septiembre de 2001, estos dos grupos habían convergido como una sola familia ideológica. Se pusieron de acuerdo en que el nacionalismo estadounidense se expresaba mejor en los asuntos del mundo como un imperialismo progresista. El llamado unificador para la acción armada sería la promoción de los derechos humanos y del gobierno democrático entre los pueblos que resistían a la hegemonía estadounidense.”

“Y por lo tanto podemos apreciar la dificultad que enfrentan los demócratas en su busca de una estrategia de salida no sólo de Iraq sino también de las tentaciones de una superpotencia.”

“Existe un precedente para el dilema de los demócratas a medida que se acerca 2008. Cuando Richard M. Nixon fue candidato a presidente hace cuarenta años, él, también, tuvo que formular una política que lo distinguiera de la impopular guerra en Vietnam continuada por un impopular gobierno demócrata. Prometió que ‘un nuevo liderazgo terminaría la guerra,’ dando a entender que tenía un plan secreto para hacerlo. Pero resultó que el ‘nuevo liderazgo’ de Nixon estaba tan comprometido con imponerse en el Sudeste Asiático como lo había estado Lyndon B. Johnson.”

(Tony Smith, “It’s Uphill for the Democrats: They Need a Global Strategy, Not Just Tactics for Iraq,” Washington Post, 11 de marzo de 2007, p. B01, disponible en línea en http://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/ 2007/03/09/ AR2007030901884_pf.html).

Las reflexiones de Smith suministran un cierto contexto útil para la insistencia de Edwards en el mantenimiento de la superioridad militar de EE.UU. – que no está ni remotamente amenazado por alguna nación o coalición en el mundo – y para la referencia de Edwards a la supuesta misión de EE.UU. de difundir “la libertad por todo el globo.”

Smith también suministra el contexto para la siguiente declaración en el discurso de Edwards ante el CFR: “una vez que estemos fuera de Iraq. EE.UU. debe retener suficientes fuerzas en la región para impedir un genocidio, disuadir una extensión regional de la guerra civil, e impedir un refugio seguro para al Qaeda. Probablemente tendremos que retener Fuerzas de Reacción Rápida en Kuwait y en el Golfo Pérsico. También necesitaremos una cierta presencia en Bagdad, dentro de la Zona Verde, para proteger la Embajada de EE.UU.”

Aparte de afirmaciones de preocupación humanitaria y antiterrorista, Edwards no llama a una retirada total de la nación ocupada o de la región. Propone, que se ajuste, no que se rechace, la presencia imperial de Washington en Oriente Próximo, súper estratégico porque es fabulosamente rico en petróleo. EE.UU., piensa, debe estar listo para atacar en y contra una región sobre la que pretendamos el derecho especial de mantener el orden y colonizar por un motivo que ni él ni ninguno de los candidatos demócratas, con la excepción de Kucinich y Gravel, pueden reconocer considerando los tabúes dominantes en Washington y los medios.

Ese motivo es la necesidad percibida del Imperio Estadounidense de profundizar su control de las estupendas reservas de petróleo de Oriente Próximo, que el icono de la Guerra Fría, George Kennan, una vez describió correctamente como “la mayor presa estratégica material en la historia.” La dominación de esa ‘presa,’ señaló Kennan, en una formulación de la Generación más grandiosa adecuada para el ponderoso “sobrecogimiento” de Obama – daría a EE.UU. un “poder de veto” político-económico de facto sobre los principales competidores industriales en el sistema mundial.

El análisis de Smith también suministra un cierto contexto para el comentario de Edwards de que “lo peor respecto al enfoque de la Guerra Global contra el terror [de Bush] es que el tiro les ha salido por la culata – nuestras fuerzas armadas han sido exigidas hasta el punto de ruptura y crece la amenaza del terrorismo.”

Es una formulación desafortunada. Lo peor en cuanto a la política extranjera de Bush es que ha matado a más de 700.000 iraquíes, un detalle no tan pequeño que ayuda a explicar por qué millones en todo el mundo y especialmente en Oriente Próximo no se acongojarán cuando EE.UU. sea atacado por su propio 11-S – una eventualidad que los Clinton ahora dicen que ocurriría “probablemente” poco “después de que el próximo presidente preste juramento” (Karen Tumulty y James Carney, “Hillary Pushes Back,” Time, 7 de mayo de 2007, p. 43).

La doctrina imperial proscribe un reconocimiento honesto de la dimensión de la violencia que EE.UU. infligió a “víctimas oficialmente indignas” al lado equivocado de los cañones inherentemente nobles y amantes de la “libertad” del Tío Sam.

Las antiguas “tentaciones imperiales” de EE.UU. siguen sanas y salvas a ambos lados del sistema partidario corporativo-imperial. Esto tiene mucho que ver con el motivo por el que los demócratas no pueden formar una oposición significante a la política de Guerra en Iraq de Bush. Su incapacidad y / o negativa de reconocer la naturaleza criminal, inmoral, de asesinato masivo y de naturaleza imperial de la invasión de Iraq los hace vulnerables a la acusación de “perder Iraq.”

EL PRECIO DE LA ELIMINACIÓN HISTÓRICA

Tal vez sea porque mi formación académica formal fue en Historia, pero pienso que existe una relación íntima entre la mala historia, la mala política y la mala manera de actuar. Como señala Tariq Ali en la última edición de Z Magazine:

“Desde hace algún tiempo ha sido obvio, ciertamente desde el fin de la Guerra Fría, que en todo el mundo, la historia ha sido re-escrita u olvidada. Muchas cosas cruciales que sucedieron en el Siglo XX han sido eliminadas. Es algo que molesta a mucha gente, especialmente en el mundo árabe donde el sentido de la historia es bastante fuerte. Gran parte de lo que ocurre en el mundo de hoy tiene raíces históricas. Hay que mirar atrás y ver lo que son esas raíces porque, a menos que se haga, no hay manera de resolver algunos de los problemas que afectan al mundo.” (Ali y David Barsamian, “Jihad: Theirs and Ours,” Z Magazine [junio de 2007], p. 45).

(Los lectores debieran notar el paralelo con el argumento de Chris Hedges de que los cristianos occidentales deben dejar de eliminar partes de la Biblia si quieren dejar de evitar los pasajes más desagradables de la Biblia si desean “apaciguar los temores del mundo islámico de que los cristianos están llamando a su aniquilación.”)

Un responsable de la política que niega la existencia y / o la relevancia del racismo pasado no es un buen candidato para encarar seriamente la opresión racial del presente. Un político, periodista o ciudadano que no sabe nada o sólo cosas equivocadas sobre la historia del fascismo europeo y del régimen nazi (inicialmente bienvenido por los responsables de la política extranjera de EE.UU.) no está en buenas condiciones para evaluar inteligentemente el esfuerzo de George W. Bush de equiparar a Sadam Husein con Adolfo Hitler y el así llamado “Eje del Mal” con el eje fascista de los años cuarenta.

Un candidato u ocupante de un cargo que piensa que la historia estadounidense es una de interminable progreso y oportunidad, de ausencia de clases, de democracia y de una apacible mezcla de culturas, no está en buenas condiciones para representar, comprender y servir significativamente a la gente desventajada o para hacer progresar la justicia y la democracia en el presente y en el futuro.

Los que tienen esperanzas de ser presidentes de EE.UU. y pregonan visiones blanqueadas del imperialismo pasado de EE.UU. son candidatos a hacer progresar una conducta de “superpotencia delincuente” en el futuro.

Los cristianos que trata de proponer una versión moralmente respetable de su fe deben reconocer y repudiar pasajes de las Escrituras que justifican y prometen una masiva devastación mesiánica-militarista de presuntos enemigos espirituales. En una vena similar, políticos morales que desean cambiar el peligroso y autoritario curso de la actual política extranjera mesiánica-militarista de EE.UU. deben reconocer y luego repudiar los crímenes imperiales pasados y presentes de EE.UU.

Los que tienen el poder global y no reconocen los crímenes imperiales del pasado probablemente los repetirán.

LA REPARACIÓN DE LAS SOCIEDADES ESTROPEADAS DEBE COMENZAR EN CASA

Reconocer esos crímenes, imagino, significa abandonar las arrogantes suposiciones imperiales de que la “respuesta de” Estados Unidos es “la esperanza del mundo” y que el “nuestro” lo es para que lo “heredemos.” Significa preguntar más, escuchar más y hablar menos cuando interactuamos con el mundo más allá de nuestras fronteras.

También significa echar una mirada honesta al espejo. Con una sociedad interior profunda y crecientemente desigual que todavía está terriblemente dañada por los “tres males” de Martin King y por lo que el historiador de la Nueva Izquierda, William Appleman Williams, calificó de “Imperio como modo de vida,” no nos incumbe pregonar a los cuatro vientos que somos un “fanal” potencial para nadie. La reparación de sociedades estropeadas y de Estados fracasados comienza en casa.

El veterano historiador, periodista y activista radical Paul Street (paulstreet99@yahoo.com) es un comentarista de izquierdas basado en Iowa City, IA, EE.UU. Street es autor de “Empire and Inequality: America and the World Since 9/11″ (Boulder, CO: Paradigm, 2004), “Segregated Schools: Educational Apartheid in the Post-Civil Rights Era” (New York, NY: Routledge, 2005), y “Still Separate, Unequal: Race, Place, and Policy in Chicago” (Chicago, 2005) y “The Empire and Inequality Report.*) El próximo libro de Street: “Racial Oppression in the Global Metropolis: A Living Black Chicago History” (New York, 2007) será publicado en julio.

http://www.zmag.org/content/showarticle.cfm?SectionID=72&ItemID=12928

El compromiso político del cristiano está en la izquierda

Benjamín Forcano

Alai-amlatina

El compromiso político del cristiano está en la izquierda. En otros momentos, esta frase hubiera levantado polvareda. Hoy, la sigue levantando, pero menos. Las cosas han cambiado. Se puede ser cristiano sin renegar del socialismo y se puede ser de derechas a sabiendas de rebajar el cristianismo. Si antes la herejía era “cristianos por el socialismo”, hoy es “cristianos por el capitalismo”. Ha muerto, es cierto, el socialismo real ¿Entonces? “Viva el socialismo utópico”, escribe el obispo Casaldáliga.

Ser de derechas es ser reaccionario, egoísta, con ética disyuntiva’ “Yo o el Otro”. Por contra, ser de izquierdas es luchar contra la desigualdad, armonizar el bien particular con el bien común, combatir la marginación, constituir en causa propia la dignidad y derechos humanos, buscar la propia realización desde una ética conjuntiva “Yo y el Otro”.

Cierto clima actual admite que se puede ser cristiano, pero sin traspasar la intimidad, es decir, como una vivencia subjetiva de ilusión, neurosis, alienación o proyección irreal. La talla humana, desde un cierto horizonte de la cultura moderna, se la considera desmerecida si se la cobija bajo la sombra de la religión. La religión saca del mundo real, desnaturaliza e incapacita para la transformación social. Progreso y libertad, derechos humanos y tolerancia, ciencia y modernidad, revolución y democracia, son incompatibles con la fe. Esta nos exilia de la historia, de la sociedad, de la razón y de la realización humana.

Venir, por tanto, ahora a reivindicar la izquierda como lugar propio del cristiano, no deja de ser una ingenuidad.

Está claro que todo esto es como tocar un clavo ardiente. Es un hecho que el cristianismo histórico se ha prostituido, registrando en su haber abusos de poder, machismos, antimodernidad, negación de derechos humanos. Pero, también es un hecho que el cristianismo originario ha sido en la historia fuente de inspiración y espoleta de revoluciones, de defensa de la dignidad humana, de entrega amorosa hasta el límite por los últimos de la sociedad, de resistencia hasta el martirio contra abusos del poder y de particularismos idolatrados.

Se trata, por tanto, de discernir de qué cristianismo o socialismo hablamos. Y veremos que no siempre hay concordancia automática entre teoría y praxis y que es posible aquello de que ¡Una mala realización no invalida un buen proyecto!

El socialismo, en su proyecto, es más ético y consonante con el cristianismo que el capitalismo. La diferencia es básica: el socialismo apuesta por la igualdad, va de menos justicia y libertad a más justicia y libertad, de lo establecido a lo utópico, de la discriminación a la identidad humana universal. El capitalismo lleva en su entraña otra filosofía y otros objetivos.

Si hablamos del cristianismo originario, en el origen está Jesús de Nazaret. El no fue un quietista, ni un maestro académico, ni un guerrillero zelote. Fue un profeta, un revolucionario, que habló de un Dios nuevo, de una humanidad sin fronteras, de unas relaciones fraternas, libres de orgullo, tiranía e hipocresía, de una religiosidad inseparable de la justicia y del amor, de una utopía (reino de Dios) donde los primeros son los últimos y los últimos los primeros. Esta “demasía” llevó al poder -sinagoga e imperio- a exterminarlo, por blasfemo y subversivo.

Esa es la vertiente pública del mensaje del Nazareno, prendida como chispa en la hoguera de la historia, que puede calcinar alianzas, mercados, globalizaciones, totalitarismos. Si la pasión de Jesús se convierte en pasión de los cristianos, y esa pasión pasa por la justicia, perseguida desde los últimos, queda encendido el motor para una renovación de la izquierda y una refundación del socialismo. Hoy la economía está sin alma, la política con apenas ciudadanía. ¿De dónde recabar fuentes para levantar un nuevo sujeto humano?

Esa es la cuestión. La hegemonía de la cultura burguesa hace imposible una nueva sociedad, más democrática, igualitaria y fraterna. O creamos un nuevo sujeto posburgués, o continuaremos con unas democracias formales, sin alma. El alma es lo que la economía, la tecnocracia o la planificación neoliberal no busca o trastueca en una suerte de antiutopía. “La posmodernidad niega la radica¬lidad espiritual, el compromiso, la espiritualidad, la utopía; sustituye la ética por la estética, lo utópico por lo agradable; ignora a los pobres y deja de lado a la justicia; renuncia a los grandes ‘relatos’; es narcisista: dicen incluso que hemos pasado de Prometeo a Narciso”, escribe el obispo Casaldáliga.

Es necesaria la política y la economía, los programas y las leyes, los presupuestos y las estrategias, pero si no hay mística, si no hay valores, si no hay pasión en torno a un proyecto de justicia, solidaridad y paz, la vida pública será el meandro oscuro donde actuará el sujeto burgués, neurotizado por su complejo de individualismo posesivo. La democracia no viene de arriba, por arte de magia política, organizativa o institucional. La democracia la funda y se funda en la persona, llamada a ser protagonista y artífice del quehacer histórico, y no marioneta. Pero, ese quehacer no se improvisa. Es la tarea, lenta y ardua, de una cultura nueva, única capaz de crear el sujeto apto para la nueva izquierda. Y es, en esa área, donde el cristianismo puede desempeñar una labor ingente de reactivación y fecundación del socialismo.

Desde esta perspectiva, me atrevo a concluir (haciendo mía la tesis del profesor Rafael Díaz Salazar en su libro La Izquierda y el Cristianismo): ” El socialismo sigue siendo la perspectiva política y económica que mejor puede asegurar a resolver los problemas sociales”.

- Benjamín Forcano es Sacerdote y teólogo.

“Terroristas islámicos” apoyados por el Tío Sam: las “operaciones secretas” del gobierno Bush dirigidas contra Irán, Líbano y Siria

Michel Chossudovsky

Global Research

Traducido por Beatriz Morales Bastos

El gobierno Bush ha admitido que se han aplicado contra Siria e Irán acciones encubiertas de naturaleza agresiva. El objetivo indicado era destrozar las economías y los sistemas monetarios de estos países. El infame Grupo de Política y Operaciones Irán-Siria [Iran-Syria Policy and Operations Group, ISOG, en sus siglas en inglés] creado a principios de 2006 y formado por altos cargos de la Casa Blanca, del Departamento de Estado, de la CIA y del Departamento del Tesoro, tenían el cometido de desestabilizar Siria y provocar un “cambio de régimen” :

“El comité, el Grupo de Política y Operaciones Irán-Siria [ISOG], se estuvo reuniendo semanalmente durante la mayor parte de 2006 para coordinar acciones como la restricción del acceso de Irán a créditos e instituciones bancarias, la organización de la venta de equipamiento militar a países vecinos de Irán y el apoyo a fuerzas que se oponen a ambos regímenes” (Boston Globe, 25 de mayo de 2007).

El ISOG proporcionó también asistencia encubierta a grupos de oposición y disidentes iraníes. La estrategia de propaganda del grupo consistió en introducir la desinformación en las cadenas de noticias y “crear la indignación internacional contra Irán” (Boston Globe, 2 de enero de 2007).

¿Cambio en la política respecto a Irán-Siria?

Recientemente Washington anunció un aparente cambio: no más traicioneras acciones encubiertas contra “enemigos canallas” en Oriente próximo. El ISOG se ha disuelto siguiendo órdenes del presidente Bush. Según altos cargos del Departamento de Estado, Estados Unidos ya no desea estar implicado en “acciones agresivas [encubiertas] contra Irán y Siria”.

“El grupo se había convertido en el foco de los detractores del gobierno que temían que estas acciones encubiertas pudieran aumentar hasta llegar a un conflicto militar con Irán o Siria. Contribuyeron a esas sospechas el aire de misterio que rodeó al grupo cuando se creó en marzo de 2006 unido al hecho de que se creó siguiendo el modelo de un comité similar respecto a Iraq”.

“Un importante alto cargo del Departamento de Estado,… afirmó que el grupo [ISOG] se disolvió debido a la extendida idea por parte de la opinión pública de que el grupo había sido diseñado para llevar a cabo un cambio de régimen. Altos cargos del Departamento de Estado afirmaron que el objetivo del grupo Irán-Siria era persuadir ambos regímenes de cambiar su comportamiento, no derrocarlos” (Ibid).

¿Creerlo o no?

Analistas de política exterior han descrito la decisión de Washington como una prueba de un bien recibido “relajamiento” de la estrategia estadounidense en Oriente Próximo. Se dice que el gobierno Bush ha descartado el “cambio de régimen” en favor de un enfoque más flexible que consiste en un diálogo constructivo con Teherán y Damasco. Se nos dice que las acciones agresivas encubiertas se han cambiado por la diplomacia internacional de buena fe:

[La disolución del ISOG] llega en un momento en que el gobierno Bush se ha embarcado en un importante esfuerzo por mantener conversaciones de alto nivel con Irán y Siria.

Poco después de que se disolviera el grupo Irán-Siria la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, emprendió una importante iniciativa para implicar a Irán y Siria en un esfuerzo regional por estabilizar Iraq, cambiando radicalmente la política que había mantenido Estados Unidos durante hacía mucho tiempo contraria a contactos de alto nivel con estos países.

El gobierno Bush rehuyó durante años mantener conversaciones con Siria. …Pero Rice se reunió este mes en Egipto con el ministro sirio de Asuntos Exteriores, el primer encuentro a alto nivel entre ambos países desde 2004, y está previsto que el embajador estadounidense en Iraq, Ryan Crocker, se reúna el lunes con su homólogo en Bagdad.

Kenneth Katzman, un especialista en Oriente Próximo del Servicio de Investigación del Congreso, la sección de investigación del Congreso estadounidense, afirmó que no creía que fuera una coincidencia la disolución del grupo Irán-Siria en el mismo momento en que el departamento de Estado empezaba su labor diplomática.

“Creo que la lógica de ese grupo era promover un cambio de régimen y Rice está yendo en una dirección muy diferente a ésa”, afirmó Katzman. “La escuela del cambio de régimen dentro del gobierno se vuelto bastante más débil ” (Ibid).

La decisión de desmantelar el ISOG es en buena parte superficial. Permanecen intactas la mayoría de esas operaciones de inteligencia. El ISOG era una de las diferentes iniciativas para desestabilizar Irán y Siria. El cambio de régimen y la guerra abierta siguen estando en la agenda del gobierno [estadounidense]. De hecho, durante los últimos cuatro años se han ido intensificando las operaciones de inteligencia encubiertas y desestabilizadoras contra Irán y Siria. Por otra parte, estas operaciones están estrechamente coordinadas con los planes de guerra israelíes y de la OTAN, que constituyen un aparte integral de las operaciones militares respaldadas por Estados Unidos contra Irán, Siria y Líbano.

Las operaciones encubiertas se han sincronizado con la hoja de ruta militar, incluyendo los diferentes escenarios estadounidenses de guerra previstos desde que en mayo de 2003, apenas un mes después de la invasión de Iraq, se lanzara el “Escenario Iraní a Corto Plano” ["Theater Iran Near Term", TIRANNT, en sus siglas en inglés]. Estos escenarios similares a una guerra prevén explícitamente el cambio de régimen:

… Según TIRANNT, los planificadores del ejército y del mando central estadounidenses han estado examinando tanto escenarios a corto plazo como para el año siguiente para la guerra contra Irán, incluyendo todos los aspectos de una importante operación de combate, desde la movilización y despliegue de fuerzas, hasta las operaciones de estabilidad de posguerra tras el cambio de régimen” (William Arkin, Washington Post, 16 de abril de 2006)

Estados Unidos está en pie de guerra y las diferentes operaciones encubiertas y de manipulación (que rutinariamente introducen despreciables imágenes del jefe de Estado Iraní en las cadenas de informativos) son parte integral del arsenal militar-de inteligencia y de propaganda.

A su vez, las operaciones encubiertas están coordinadas con despliegues estadounidenses, israelíes y de la OTAN en el Mediterráneo oriental y en el Golfo Pérsico, incluyendo la realización de importantes ejercicios de guerra llevados a cabo casi continuamente desde el verano de 2006.

“Operaciones encubiertas” de la CIA contra Irán

Según agentes y ex-agentes de la inteligencia, coincidiendo con el cierre del ISOG, “la CIA recibió la autorización secreta del presidente [Bush] para organizar operaciones encubiertas con el fin de desestabilizar al gobierno iraní” (ABC News Report 22 May 2007). Esta iniciativa paralela apoyada por la CIA, que “recibió la aprobación de altos cargos de la Casa Blanca y de otros de los servicios de inteligencia “, tiene en líneas generales el mismo mandato que el desaparecido ISOG:

“La fuentes (que dada la sensible naturaleza del tema hablan bajo la condición de anonimato) afirman que el presidente Bush ha firmado un “hallazgo presidencial no letal” que pone en marcha un plan de la CIA el cual, según se informa, incluye una campaña coordinada de propaganda, de desinformación y de manipulación de la moneda iraní y de sus actuales transacciones financieras internacionales”.

“No puedo confirmar o desmentir si existe este programa o si lo ha firmado el presidente, pero concordaría con el enfoque global estadounidense que trata de encontrar medios para presionar al régimen [iraní]“, afirmó Bruce Riedel, un alto cargo de la CIA recientemente retirado que trabajó con Irán y otros países de la zona”.

“Un portavoz del Consejo de Seguridad Nacional, Gordon Johndroe, afirmó: “La Casa Blanca no hace comentarios sobre cuestiones de seguridad”. Un portavoz de a CIA declaró: “Por supuesto, no hacemos comentarios sobre acusaciones de actividades encubiertas” (ABC News Report 22 May 2007).

Al parecer, el plan de la CIA “fue diseñado para presionar a Irán para que detuviera su programa de enriquecimiento nuclear y dejara de ayudar a la resistencia en Iraq”. Según altos cargos estadounidenses, la operación encubierta era una alternativa más blanda a la de un ataque militar a Irán, una opción apoyada por el vice-presidente Dick Cheney y otros halcones del gobierno:

“Agentes y ex-agentes de la inteligencia afirman que la aprobación de la acción encubierta significa que por el momento el gobierno Bush ha decidido no seguir adelante con la opción militar contra Irán”.

“El vice-presidente Cheney ayudó a encabezar el bando a favor del ataque militar”, afirmó el ex-agente de la CIA Riedel, “pero creo que han llegado a la conclusión de que el ataque militar tiene más inconvenientes que ventajas” (Ibid).

La operaciones encubiertas de la inteligencia contra Irán y Siria no son una alternativa a la acción militar, al contrario. El plan de la CIA fue diseñado para apoyar la estrategia de Washington de desestabilizar Irán y Siria a través tanto de acciones militares como de medios no militares que incluyen operaciones de inteligencia encubiertas.

Soltar a las Brigadas Islámicas dentro de Irán

En relación a Irán la inteligencia estadounidense ha estado apoyando un grupo terrorista basado en Pakistán, Jundullah (Soldados de Dios) que ha llevado a cabo ataques terroristas dentro de Irán. El grupo opera “desde bases en la escarpada ‘zona tri-fronteriza’ entre Irán-Pakistán-Afganistán”. Según un reportaje de ABC News:

“Según declararon a ABC News fuentes de la inteligencia estadounidense y paquistaní, desde 2005 agentes estadounidenses ha estado fomentando y adiestrando secretamente a un grupo tribal militante paquistaní responsable de una serie de mortíferos ataques de guerrilla dentro de Irán”.

“El grupo, llamado Jundullah, está formado por miembros de la tribu Baluchi y opera fuera de la provincia de Baluchistán en Pakistán, justo al otro lado de la frontera con Irán”.

“Han sido acusados de la muerte y secuestro de más de una docena de soldados y oficiales iraníes” (ABC News, 2 de abril de 2007).

Abd el Malik Regi, jefe de Jundullah, dirige una fuerza de varios centenares de guerrilleros “que organizan ataques a través de la frontera iraní contra oficiales del ejército iraní, agentes de la inteligencia iraní, los secuestra, los ejecuta ante las cámaras… Recientemente, Jundullah fue el autor de una ataque en febrero que mató al menos a once miembros de la Guardia Revolucionaria Iraní en un ataque contra un autobús en la ciudad iraní de Zahedan.” (Ibid)

Fuentes del gobierno estadounidense han reconocido que el jefe de Jundullah “tiene contacto regular con agentes estadounidense”, pero niegan toda “financiación directa” de Jundullah por parte de la inteligencia estadounidense.

Inherente a las operaciones encubiertas de la CIA, la Agencia nunca admite financiarlas “directamente”. Procede invariablemente a través de organizaciones delegadas, incluyendo los Inter-Servicios de Inteligencia de Pakistán (ISI, en sus siglas en inglés), que históricamente, desde la guerra soviético-afgana, ha suministrado apoyo a grupos terroristas islámicos, incluyendo la financiación de campos de adiestramiento y de las madrasas, y han actuado siempre en favor de la CIA. De hecho la inteligencia estadounidense reconoce francamente este insidioso papel del ISI de Pakistán (a favor de la CIA) :

“Fuentes dela inteligencia estadounidense afirman que Jundullah ha recibido dinero y armas a través del ejército afgano y paquistaní, y de los servicios de inteligencia de Pakistán. Éste último ha negado oficialmente toda conexión” ( Brian Ross y Christopher Isham, The Secret War Against Iran, 3 de abril de 2007.

Otros canales utilizados por los servicios de inteligencia estadounidenses para suministrar fondos al terrorismo son a través de Arabia Saudí y de los Estados del Golfo, donde el dinero se canaliza a diferentes grupos militantes islámicos que actúan a favor del Tío Sam. “Algunos ex-agentes de la CIA afirman que el acuerdo [en relación a Jundullah] recuerda a cómo el gobierno estadounidense delegó en ejércitos financiados por otros países incluyendo Arabia Saudí para desestabilizar el gobierno de Nicaragua en los ochenta [lo que recordaba el asunto del Irán-Contra].” (Ibid)

Un modelo constante: orígenes históricos del “terrorismo islámico”

Irónicamente los grupos islámicos son descritos como grupos que trabajan en estrecha relación con Teherán. Irán, un país que es predominantemente chií, es acusado de acoger a grupos terroristas sunníes islámicos, cuando, de hecho, estos terroristas islámicos son “bazas de la inteligencia” de Estados Unidos, apoyados directamente por Washington.

Este papel que ejerce la inteligencia estadounidense en apoyo de los “terroristas islámicos” está bien delimitado. Las operaciones encubiertas aplicadas a Irán forman parte de un modelo constante.

La no tan oculta agenda de la inteligencia estadounidense, aplicada en toda Asia central y Oriente Próximo, consiste en desencadenar la inestabilidad política y en fomentar los conflictos étnicos apoyando a “organizaciones terroristas islámicas”, con el objetivo a la larga de debilitar el Estado nación y de desestabilizar a países soberanos.

Desde que estalló la guerra afgano-soviética y durante todos los años noventa un rasgo fundamental de las actividades de la CIA consistió en suministrar apoyo encubierto a “organizaciones terroristas islámicas “:

En 1979 se lanzó “la mayor operación encubierta de la historia de la CIA” en respuesta a la invasión soviética de Afganistán para apoyar el gobierno pro-comunista de Babrak Kamal.(Véase Fred Halliday, “The Un-great game: the Country that lost the Cold War, Afghanistan, New Republic, 25 de marzo de 1996): Ahmed Rashid, The Taliban: Exporting Extremism, Foreign Affairs, noviembre-diciembre de 1999. Véase también Michel Chossudovsky, America’s “War on Terrorism”, Global Research, 2005, Ch. 2. )

Con el apoyo activo de la CIA y del ISI de Pakistán , “unos 35.000 musulmanes radicales de cuarenta países islámicos se unieron a la lucha de Afganistán entre 1982 y 1992. Decenas de miles más llegaron para estudiar en las madrasas paquistaníes. Finalmente, más de 100.000 musulmanes radicales extranjeros fueron influenciados directamente por la jihad afgana” (Chossudovsky, op cit).

Estas operaciones encubiertas en apoyo de las “brigadas islámicas” continuaron durante el periodo posterior a la guerra fría. La amplia red de inteligencia militar del ISI no se desmanteló tras la guerra afgano-soviética. La CIA continuó apoyando la “jihad” islámica fuera de Pakistán. En Asia central, Oriente Próximo y los Balcanes se pusieron en marcha nuevas iniciativas encubiertas. El aparato militar y de inteligencia de Pakistán “sirvió esencialmente como catalizador para la desintegración de la Unión Soviética y la emergencia de seis nuevas repúblicas musulmanas en Asia central” (Ibid). “Mientras, misioneros islámicos de la secta Wahhabi de Arabia Saudí se establecieron tanto en las repúblicas musulmanas de la antigua Unión Soviética como dentro de la Federación Rusa y ocuparon las instituciones del Estado laico” (Ibid).

En los Balcanes emergió un modelo similar. Desde principios de los noventa, el gobierno Clinton apoyo el reclutamiento de muyaidines de al-Qaeda para luchar en Bosnia junto al Ejército Bosnio Musulmán. Irónicamente fue el Partido Republicano, en un documento publicado por el Comité del Partido Republicano del Senado estadounidense, quien acusó a Clinton no sólo de “participación ”práctica’ en el proyecto armamentista de la red islámica”, sino también de colaborar con la Agencia de Auxilio al Tercer Mundo (TWRA, en sus siglas en inglés), “una falsa organización humanitaria basada en Sudán que se cree está relacionada con elementos integrantes de la red del terrorismo islámico como Sheik Omar Abdel Rahman (la persona declarada culpable de ser el cerebro detrás del atentado en 1993 contra el World Trade Center) y Osama Bin Laden,… “. (Se puede consultar el documento original en la página web del Comité del Partido Republicano del Senado estadounidense (Senator Larry Craig) en http://www.senate.gov/~rpc/releases/1997/iran.htm )

Desde que tras los atentados del 11 de septiembre se emprendió la Guerra Global contra el Terrorismo (GWOT, en sus siglas en inglés), muchos de los documentos oficiales que apuntan a la insidiosa relación entre la inteligencia estadounidense y “la red de terrorismo islámico” han sido cuidadosamente retirados de la vista del público.

“Terroristas Islámicos” apoyados por Estados Unidos dentro de Líbano

Los recientes asesinatos de civiles en campos de refugiados palestinos en el norte de Líbano han sido producto de los enfrentamientos entre Fatah al-Islam y el ejército libanés. Fatah al-Islam es un grupo fundamentalista formado predominantemente por sunníes no palestinos y que opera dentro de los campos de refugiados. Fatah al-Islam también está inspirado en las sectas Wahabi de Arabia Saudí, que participaron en las operaciones encubiertas de la CIA desde que estalló la guerra afgano-soviética.

El ejército libanés se han visto involucrado en ataques a los campos [de refugiados palestinos] lo que ha llevado al levantamiento de los refugiados palestinos. Según informes de la prensa, el número de militantes de Fatah al-Islam (integrado por combatientes saudíes, sirios y marroquíes) dentro del campo era de unos 150-200. La ofensiva militar libanesa ha sido desproporcionada, lo que ha tenido como resultado incontables víctimas civiles.

“Sin embargo, el ampliamente desproporcionado ataque al campo de refugiados fue respaldado incondicionalmente por la secretaria de Estado estadounidense, Condoleezza Rice. “El gobierno Siniora está luchando contra un muy fuerte enemigo extremista”, declaró Rice. “Pero Líbano está haciendo lo adecuado para tratar de proteger a su población, para hacer valer su soberanía y, por consiguiente, apoyamos firmemente al gobierno Siniora y lo que está tratando de hacer “.

“Líbano ha utilizado la acción policial contra este grupo muy pequeño para pedir a Estados Unidos 280 millones de dólares en ayuda militar para ayudar a aplastar lo que grandilocuentemente ha denominado un “levantamiento”. El portavoz del departamento de Estado, Sean McCormack, afirmó que Washington estaba considerando la asignación de fondos, 220 millones de dólares que irían al ejercito libanés y otros 60 a las fuerzas de seguridad. El pasado año Estados Unidos dio 40 millones en ayuda militar a Líbano y otros 5 millones en lo que llevamos de año”. (Chris Marsden, 27 May 2007)

En una lógica completamente distorsionada, los medios de comunicación han presentado a Fatah al-Islam como una organización vinculada al movimiento Fatah en Palestina, una organización laica fundada por Yaser Arafat. Desde el punto de vista ideológico Fatah al-Islam es similar a al-Qaeda, que se sabe está financiada por Arabia Saudí y los Estados del Golfo, y apoyada por el ISI de Pakistán en coordinación con su contraparte estadounidense.

Según Seymour Hersh, Arabia Saudí está suministrando tanto fondos como apoyo encubierto a Fatah al-Islam, en estrechas consultas con el gobierno Bush.

Hersh señala un “acuerdo privado” ente agentes neocons de alto nivel y el príncipe Bandar Bin Sultan de Arabia Saudí, que trabajó estrechamente con el director de la CIA, George Tenet, cuando era embajador de Arabia Saudí en Washington. El gobierno libanés también está involucrado en esta operación de inteligencia:

“Los saudíes son los actores clave. Sobre lo que yo [Hersh] escribía era sobre una especie de acuerdo privado que se estableció entre la Casa Blanca; hablamos de Richard (Dick) Cheney y Elliott Abrams, una de las ayudas clave en la Casa Blanca, y de Bandar [el príncipe Bandar Bin Sultan, el consejero de seguridad nacional saudí]. Y la idea era conseguir ayuda, ayuda encubierta, de los saudíes, para apoyar a los diferentes jihadistas de la línea dura, grupos sunníes, especialmente en Líbano, que podrían aparecer en el caso de que se considerara ventajoso una confrontación real con Hezbollah -el grupo chií en el sur de Líbano -…tan simple como eso… Ahora estamos ocupados en apoyar donde quiera que podemos a los sunníes contra los chiíes, contra los chiíes en Irán, contra los chiíes en Líbano, esto es, Nasrullah. Guerra civil. Estamos ocupados en crear violencia sectaria en algunos lugares, en particular en Líbano” (CNN Interview with Seymour Hersh, CNN International’s Your World Today, 21 May 2007)

El modelo de la ayuda saudí a Fatah al-Islam forma parte de operaciones encubiertas apoyadas por Estados Unidos similares a las llevadas a cabo por la CIA en los ochenta en apoyo a al-Qaeda.

Bien, Estados Unidos está profundamente implicado. Esto fue una operación encubierta que Bandar dirigió con nosotros. Si lo recuerdan, no olviden que entramos en la guerra en Afganistán apoyando al muyaidin Osama ben Laden, a finales de los ochenta, con Bandar y con gente como Elliott Abrams; la idea era que los saudíes nos prometieron que ellos podían controlar a los jihadistas, así que gastamos una gran cantidad de dinero y de tiempo … a finales de los ochenta, usando y apoyando a los jihadistas… Y tenemos el mismo modelo … usar otra vez a los saudíes para apoyar a los jihadistas [Fatah al-Islam]; los saudíes nos aseguran que pueden controlar a esos diferentes grupos, grupos como el que ahora está mismo en contacto en Trípoli con el gobierno (Entrevista de CNN a Seymour Hersh). (CNN Interview with Seymour Hersh, CNN International’s Your World Today, 21 May 2007)

¿Acontecimiento orquestado en Líbano? Construir una justificación humanitaria para una intervención militar

Fatah al-Islam es una “baza de la inteligencia” financiada por Arabia Saudí. Aunque el gobierno Bush acusa a Damasco de apoyar a Fatah al-Islam, hay indicios de que las muertes en los campos de refugiados palestinos fueron la consecuencia de una operación de inteligencia militar cuidadosamente orquestada.

Desde verano de 2006, tras el bombardeo israelí de Líbano, el ejército de la OTAN está presente tanto dentro de Líbano como en la costa sirio-libanesa. El primer paso de este proceso, que siguió a la retirada en 2005 del ejército sirio de Líbano, fue la resolución de Naciones Unidas que permitía el despliegue de las fuerzas de paz de la OTAN.

El objetivo de la hoja de ruta militar es crear violencia sectaria dentro de Líbano, lo que proporcionará el pretexto para una creciente intervención militar por “motivos humanitarios” del ejército de la OTAN bajo un mandato formal de Naciones Unidas. Esta intervención militar humanitaria de la OTAN en relación con Israel se concibe como una secuela de la retirada del ejército sirio en 2005 y de los bombardeos israelíes de 2006. Si se emprendiera, podría llevar a una situación de ocupación extranjera de facto de Líbano, así como a un reforzamiento del bloqueo económico contra Siria.

El pretexto de estas crecientes acciones militares es el supuesto apoyo de Siria a Fatah al-Islam y la supuesta implicación de Damasco en el asesinato de Rafiq Hariri. La oportuna “investigación” del asesinato de Hariri y el establecimiento de un deslegitimado tribunal están siendo utilizados por la coalición para fomentar el sentimiento antisirio en Líbano. Desde un punto de vista militar y estratégico, Líbano es la puerta de entrada a Siria. La desestabilización de Líbano apoya la agenda militar estadounidense-de la OTAN-israelí contra Siria e Irán. La inteligencia estadounidense suelta a sus brigadas islámicas mientras que acusa al enemigo de apoyar estos grupos terroristas que, de hecho, son financiados y apoyados de manera encuberta por el Tío Sam.

Enlace con el original en inglés: http://www.globalresearch.ca/index.php?context=viewArticle&code=CHO20070531&articleId=5837

Beatriz Morales Bastos es miembro de Cubadebate, IraqSolidaridad y Rebelión.

“Bienvenidos a Teherán”: Irán asume el control de Basora

Las tropas británicas se inhiben ante el dominio de la ciudad por las milicias confesionales shiíes

Ghaith Abdul-Ahad

The Guardian/IraqSolidaridad

Hace poco en Basora, en una tarde nublada, dos flamantes todoterrenos de la policía se dirigieron hacia un polvoriento y desangelado campo de fútbol en el que jugaban unos niños, que dejaron de hacerlo para observar a los recién llegados, tres hombres vestidos con dishdashas [túnicas] negras, que salieron de uno de los coches. Uno de ellos, armado con un kalashnikov, se puso a vigilar mientras que los otros dos sacaban varios cables y tubos metálicos del maletero del vehículo. Mientras los dos hombres manipulaban los cables, el que llevaba el arma la blandía en dirección de los muchachos, que querían grabarlos con su teléfono móvil.

Entonces, entre gritos de “Moqtada, Moqtada” y “Allahu Akbar” [Dios es grande], se produjeron dos tremendas explosiones que catapultaron hacia el cielo un par de misiles [tierra-tierra] katiuska. Su objetivo era la base británica [situada] en el antiguo palacio [presidencial] de Sadam Husein [1]. Los hombres debían proceder de cualquier lugar de Basora y, con toda probabilidad, de una casa de civiles. Los hombres subieron de nuevo a los vehículos y se marcharon; los niños reanudaron su partido.

“[...] Desde que Reino Unido empezó a desplegar campos magnéticos anti-misiles, los misiles que nosotros lanzamos impactan sobre la población civil”, me dijo después Abu Mujtaba, jefe del grupo de hombres del Ejército del Mahdi [de Moqtada as-Sáder en Basora]. El último rumor que circula entre las milicias de Basora es el de los campos magnéticos; otro rumor es que los británicos bombardean a la población civil para dañar la reputación del Ejército del Mahdi.

La escena que acababa de presenciar era un suceso cotidiano en una zona considerada relativamente segura y estable si se la compara con la guerra civil que asola las regiones del norte. Sin embargo, lo más destacado esta semana ha sido la decisión del ejército británico de no enviar allí al príncipe Harry, ya que Basora, y las zonas de los alrededores, formalmente controladas por los británicos, están lejos de ser seguras.

Durante una reciente visita de nueve días, políticos, responsables de seguridad y ejecutivos [de las empresas de seguridad] explicaron cómo las calles de la ciudad estaban, de hecho, bajo el poder de milicias rivales que compiten entre sí por el control del territorio, por el control del frágil aparato del Estado [de la era] post-Sadam, y por el control de las fuentes de ingresos como el petróleo y el contrabando de armas. Al igual que en Bagdad, hombres armados recorren las calles subidos en las traseras de las furgonetas y la ciudad se la reparten entre las milicias y las familias mafiosas rivales, que desconfían unas de las otras [2].

“[…] Si el Profeta Mahoma llegara hoy a Basora lo asesinarían, porque no pertenece a ninguna milicia”, me dijo un profesor de Derecho. “[…] No existe el imperio de la ley; la única ley es la ley de las milicias”.

Los políticos

Abú Ammar [3], un antiguo y prominente político, confirmó esta descripción de la ciudad; es un tecnócrata laico que tenía grandes esperanzas cuando por primera vez, hace más de cuatro años, los británicos llegaron allí. La ciudad había sido duramente castigada por las guerras de Sadam Husein contra Irán y Kuwait, y él era optimista acerca de que la ocupación aportaría democracia y prosperidad.

Pero el auge de las milicias ha puesto un precio a eso, afirma. Ahora está demasiado aterrorizado para hablar en el vestíbulo de un hotel e insistió en reunirse conmigo en mi habitación.

“[...] Cuando esos partidos religiosos afirman que Basora está tranquila es porque controlan la ciudad y la están expoliando”, manifiesta: “[...] Está tranquila no porque esté bajo control de la policía, sino porque todas las milicias tienen intereses y quieren mantener el statu quo. En el momento en el que sus intereses se vean amenazados, la ciudad entera arderá”.

Como muchas de las personas con las que he conversado, me dijo que la apariencia de un Estado que funciona es una gran ilusión: “[...] Las fuerzas de seguridad estás compuestas por hombres de las milicias. En cualquier enfrentamiento entre partidos políticos, las fuerzas policiales se dividirán según la línea del partido [a la que pertenezcan] y se enfrentarán entre sí”.

El comandante paramilitar

Quienes realmente controlan Basora son hombres como Sayed Youssif. Es un mando intermedio, pero su nombre y el de su milicia, La Venganza de Dios, despierta el terror en cualquier parte de Basora.

Se inició con un reducido grupo de hombres armados que ocuparon un pequeño edificio público. El antiguo estudiante religioso se labró una reputación de temible matón con el asesinato de antiguos baazistas y vendedores de alcohol; terminó por convertirse en un mercenario a sueldo de quien estuviera dispuesto a pagar su precio.

Fui a verle a su fortaleza de Basora. Hombres armados con uniformes de los comandos del ministerio del Interior hacían guardia en la puerta y un francotirador vigilaba desde el tejado.

En la antesala del despacho, dirigentes tribales, responsables y más hombres armados estaban sentados, descalzos, esperado que Sayed Youssif los llamara. Algunos querían que los ayudase para que sus familiares ingresaran en el ejército [Guardia Nacional] o en la policía. Varios tenían problemas con otras milicias y buscaban protección. Pero la mayoría estaba allí para rendir pleitesía a un hombre poderoso, cuya ayuda pudieran necesitar algún día. Como el aparato oficial del Estado va hacia el caos, hombres como él se han convertido en los principales administradores de justicia y protección. En Basora nadie ingresa en el ejército, en la policía o en un puesto de la administración sin una carta de recomendación de una milicia o de un partido político.

Sentado delante de un mural con un águila que emerge de Basora y abraza todo Iraq, conservaba sus gestos de estudiante religioso; con las manos apoyadas sobre las rodillas, bajaba la cabeza para escuchar con atención mientras los visitantes le hablaban. Pero en su escritorio, frente a él, dos teléfonos que no paraban de sonar y una pistola con dos cartuchos indicaban el poder que ahora ostenta.

Sayed Youssif acaba de dictar sentencia en el caso de un hombre sunní a cuyo hermano acusaron de disparar contra shiíes hace ahora más de 15 años. Familiares de las supuestas víctimas le exigen que les pague o lo matarán. El hombre alegaba que su hermano, que había salido del país hacía dos años, era demasiado pobre para pagar siete millones de dinares (unos 3.700 euros) como compensación.

El hombre sunní, agitado, imploraba clemencia. “[...] Los tiempos han cambiado”, dice Sayed Youssif en voz baja pero potente. “[...] Ahora tú, sunní, vienes a suplicarme como un ratón. ¿Te acuerdas de cuando ninguno de nosotros nos atrevíamos siquiera a dirigirte la palabra? Entonces tú eras un tirano, pero nosotros no somos tiranos como tú. Te daré una semana para que vayas a tu tribu y los convenzas de que nos entreguen a tu hermano o te juzgaremos a ti en su lugar”.

En aquel momento, explica, estaba preocupado por una lucha feroz contra el partido Fadhila [o al-Fadila], otra milicia shií, que durante los dos años anteriores controló la provincia y los yacimientos de petróleo [4].

Junto con un grupo de otras milicias que mantienen fuertes lazos con Irán, Sayed Youssif intentaba desplazar al partido Fadhila: “[...] Se lo he dicho a todos los miembros del ayuntamiento: tenéis que elegir, o votáis contra el gobernador o moriréis”, le dijo a uno de sus ayudantes. Al día siguiente, dos bombas explosionaron a las puertas del consejo de ediles de Fadhila.

El general

Una tarde me reuní en el ministerio del Interior con un veterano general iraquí. Había una docena de hombres armados, vestidos con uniformes militares, que dormitaban; un joven oficial me guió hasta él a través de un laberinto de pasillos tapizados con sacos terreros.

Cuando entré, el general estaba hablando por teléfono con otro oficial; amenazaba de broma a la persona con la que hablaba: “Cierra el pico o enviaré la democracia a tu ciudad”.

Cuando terminó la conversación, el general —que se negó a que su nombre se hiciera público por miedo a las milicias— me estrechó la mano y me dijo: “Bienvenido a Teherán”.

Le pregunté qué había de verdad en las afirmaciones de los británicos sobre que la seguridad estaba mejorando. Su respuesta fue tajante: “[…] Los británicos vinieron aquí como turistas militares. Cometieron errores tremendos cuando entrenaron a las fuerzas de seguridad [iraquíes]. Nombraron oficiales de policía a hombres de las milicias y decidieron no enfrentarse a ellas. Hemos llegado a un punto en el que las milicias son una fuerza legítima en las calles”.

Este hombre, y otros oficiales de seguridad en Basora, incluido un asesor británico de la policía local, describieron una red de distintas fuerzas de seguridad leales a diferentes facciones o milicias.

“[…] La mayor parte de la fuerza policial está dividida entre [el partido] Fadhila, que controla la Unidad de Apoyo Táctico —el cuerpo mejor entrenada—, y Moqtada [as-Sáder], que controla la policía regular”, afirma el general:

“[…] Fadhila, además, controla los campos de petróleo, por lo que controla la fuerza que protege el petróleo y parte de la Marina. Moqtada controla los puertos y aduanas y, por lo tanto, controla a los aduaneros, a la policía y a sus servicios de inteligencia. Los comandos están bajo el control de las Brigadas del Badr”.

La relación entre las milicias y las unidades de seguridad en las que se han infiltrado era incierta y difícil de definir, afirma: “[…] Incluso el oficial de policía que no pertenece a una milicia se unirá a ella para autoprotegerse, y una vez afiliado a una milicia, entonces, aunque uno sea su comandante no puede relevarlo, “[…] porque en ese momento ya te enfrentas a un partido político”, añade.

Más del 60% de sus propios oficiales y “casi todos” los policías pertenecen a las milicias: “[…] Haría falta una gran extirpación quirúrgica para limpiar la ciudad”, afirma.

La operación Simbad del ejército británico se diseñó justo para eso. El ejército manifestó que fue un éxito, pero el general no opina lo mismo: “[…] La operación fracasó de forma estrepitosa, porque no limpió las fuerzas policiales”, afirma. “[…] Tenemos por delante años de luchas y asesinatos: las milicias se derrocan unas a otras y luego se escinden, y eso hace que día tras día seamos testigos de la formación de nuevos grupos. La retirada británica está dando lugar a una lucha de poder entre las diferentes facciones”.

El oficial de Inteligencia

En el salón de su modesto domicilio de Basora, un oficial militar de alto rango de la Inteligencia, llamado Samer [5], me dijo que las milicias podrían tomar el control de la ciudad en una hora y media si así lo decidiesen. Al lado del sofá había un lanzagranadas, una ametralladora y un par de granadas. Samer ha sobrevivido a dos intentos de asesinato.

Mientras que un joven que luce una pistola sujeta por el cinturón nos trae unas latas de Fanta, Samer me habla las fuerzas económicas que apoyan el crecimiento de las milicias: “[…] Las milicias y las tribus son cárteles que controlan los puertos principales y los pozos de petróleo más importantes; poseen sus propios puertos y todas roban petróleo. Cuando el equilibrio de poder se rompe, se enfrentan en las calles”, afirma.

Me dijo cómo hace escasas semanas sustituyeron a un directivo de la empresa eléctrica leal a Moqtada as-Sáder por otro leal al partido Fadhila, lo que provocó enfrentamientos en las calles entre las diferentes unidades de la policía.

Cuando se produce un enfrentamiento entre dos milicias, las fuerzas de la policía se dividen y una unidad de policía se enfrenta a otras unidades. Los coches de la policía se convierten en coches de las milicias. Un mando del Ejército del Mahdi estaba tan aterrado que esto no le parecía raro: “[…] Claro que voy en un coche de policía, ¿qué quiere, que el comandante vaya en taxi?”

Para complicar aún más las cosas, Samer afirma que la mayoría de los miembros de las milicias tienen múltiples carnés de diferentes grupos: “[…] Se van de un grupo a otro dependiendo de quién les pague más”.

Al igual que el general, Samer culpaba a los británicos de la situación actual: “[…] Los responsables británicos son muy cuidadosos con su imagen; están demasiado atemorizados para provocar un enfrentamiento. Permiten que el cáncer se apodere del cuerpo. Incluso si las milicias quemaran mañana la ciudad, los británicos no se enfrentarían a ellas. Saben que les sobrepasan en número y que sufrirían grandes pérdidas si lo hicieran”.

Al día siguiente volví a visitar al general. Estaba sentado con otros dos oficiales, hablando de lo que le había ocurrido ese día: “[…] Hoy nuestros primos, los británicos, me han llevado a Amara [capital de la provincia de Maysan, situada al norte de Basora] para asistir a la ceremonia del traspaso de competencias de la seguridad”, dice. Otro de los oficiales responde: “[…] Dales un mes y todo se vendrá abajo”. ¿Un mes?”, responde el general riendo: “[…] Dales unos días”.

Los iraníes

En Basora no se puede ir muy lejos sin toparse con pruebas de la influencia iraní en la ciudad. Incluso dentro del edificio del consulado británico se advierte a los visitantes que no utilicen sus teléfonos móviles, porque: “[…] Los iraníes de la puerta de al lado lo escuchan todo”, afirma un responsable de seguridad.

En el mercado de Basora hay productos iraníes por todas partes, desde productos lácteos hasta motocicletas y aparatos electrónicos. En las librerías se venden libros de frases en farsi [persa] y por las paredes hay carteles del ayatolá Jomeini. Pero la influencia iraní también se percibe en lugares más siniestros. Abú Multaba describió el grado de cooperación entre Irán y sus unidades. Su relato refleja lo que muchos miembros de las milicias me han contado en otros lugares de Iraq.

En una de las casas de uno de los barrios más pobres de Basora, uno de ellos me dijo: “[…] Necesitamos armas e Irán es nuestro único mercado. Si los saudíes nos hubieran dado armas dejaríamos de traerlas desde Irán”, y continúa: “[…] Los iraníes no nos dan armas, nos las venden armas; una bomba iraní nos cuesta 100 dólares, no hay nada gratis. Sabemos que a Irán no le interesa lo mejor para Iraq y sabemos que están aquí para enfrentarse a estadounidenses y británicos en nuestra tierra, pero los necesitamos y ellos nos utilizan”.

A pesar de este escepticismo sobre los motivos de Teherán, afirma que varias unidades del Ejército del Mahdi están ahora bajo el control efectivo iraní: “[…] Algunas unidades obedecían a otros mandos pero Irán consiguió infiltrarse en ellas; esas unidades trabajan ahora directamente para Irán”. Afirma que la mayor parte de las milicias shiíes y de los partidos que actualmente controlan la política en Basora, están formados por iraníes y financiados por Irán.

Tanto el general como el oficial de inteligencia son de la misma opinión: “[…] Irán no sólo se ha infiltrado en el gobierno y en las fuerzas de seguridad a través de las milicias y de los partidos que fomentaron en Irán, también se infiltraron en el grupo de Moqtada [as-Sáder] proveyéndolos de armas”, me dice el general, y agrega: “[…] Irán tomó el control de algunos descontentos y de algunas milicias suministrándoles dinero y armas”.

En su despacho, lleno de armas con signos iraníes, Samer me enseñó unas secuencias que sus hombres habían filmado de una operación de robo de armas en la que se incautaron seis katiuskas prácticamente nuevos. “[…] En Basora, Irán tiene más influencia que el gobierno de Bagdad”, afirma y añade: “[…] Provee a las milicias de todo, desde calcetines hasta misiles”.

Sin embargo, como muchos otros, es realista sobre la interferencia iraní: “[…] Al contrario que EEUU y Reino Unido, Irán invierte mejor. Sabía dónde inyectar el dinero: en las milicias y en los partidos políticos. Si estalla una guerra pueden tomar Basora sin enviar ni un solo soldado. Luchan en una guerra de desgaste contra EEUU y Reino Unido, desangrándolos poco a poco. Nosotros capturamos espías iraníes y desmantelamos redes de inteligencia, pero ellos no se dedican a espiar sobre cuántos kalashnikovs tiene el ejército iraquí, están aquí para obtener información sobre las fuerzas de la Coalición [de tropas de ocupación]” [6].

Sin embargo, otras personas dan pruebas de que la influencia iraní se utiliza también para lograr objetivos menos estratégicos. Un hombre de negocios de Basora, que importa refrescos de Irán, me dijo que una vez tuvo una discusión sobre el precio de los productos con su proveedor iraní. Cuando se negó a pagarle, hombres armados de una milicia pro-iraní irrumpieron en la tienda y lo secuestraron. No lo liberaron hasta que pagó todo lo que debía al comerciante iraní.

Nasaif Jassem, un concejal del partido Fadhila que controla la provincia y la industria petrolera en Basora, es muy crítico con la influencia iraní. El partido Fadhila, apoyado por los británicos —como todo el mundo sabe—, surgió de una escisión del bloque confesional shií en Bagdad [Alianza Unida Iraquí] después de que éstos acusaran a la Alianza de tener un programa sectario [7]. “[…] Los ocupantes británicos se irán pero los otros ocupantes, los iraníes, se quedarán durante mucho tiempo”, afirma, y añade: “[…] Quieren tener un agente en Iraq al que puedan mover a su antojo, al igual que Hizbolá en Líbano. Irán le está enviado un mensaje a Occidente: “[…] No te atrevas a acercarte, porque Basora y su pueblo pueden saltar por los aires”.

El miedo a los iraníes se extiende por toda la ciudad. Lo vi en la oficina del general una noche que estuve allí hasta bien tarde. Sus dos teléfonos móviles no dejaron de sonar, siempre era una equivocación. La cara del general palideció: “[…] Me han localizado. La milicia controla todas las antenas repetidoras de los móviles y ahora ya saben dónde estoy”.

“[…] ¿Quién lo sabe, los iraníes o las milicias?, le pregunté. “Son los mismos” [respondió]. Llamó a sus guardias para que mirasen rápidamente por las ventanas para comprobar que los sacos terreros estaban bien apilados. “[…] ¿Cree usted que yo, o el mando británico, podemos andar libremente por Basora?, me preguntó: “[…] Pues la respuesta es ‘No’, pero el encargado de asuntos iraníes puede ir donde le plazca”.

Notas de IraqSolidaridad:

1. Véase en IraqSolidaridad: Informe de ‘Global Policy Forum’ (I): Las bases de EEUU en Iraq y la nueva embajada en Bagdad

2. Sobre la pugna de las milicias shiíes en el sur de Basora y la influencia iraní, véase en IraqSolidaridad: Pedro Rojo y Carlos Varea: ¿Está jugando Irán a la ‘resistencia’ en Basora? Las milicias chiíes se disputan Basora, mientras Irán bloquea la negociación con EEUU sobre Iraq , Carlos Varea: Nuevo gobierno en Iraq: inestable reparto sectario. Aún están por asignar las carteras claves de seguridad , Carlos Varea: Iraq, Estado de terror. 146.000 iraquíes integran ejércitos privados sin control alguno , Mahan Abedin: Badr, Irán y los nuevos cuerpos de seguridad iraquíes EEUU ha aceptado a la milicia chií como un componente esencial de la lucha contrainsurgente y Tom Lasseter: Irán gana influencia y poder en Iraq a través de las milicias. La organización Badr utiliza el ministerio de Interior para perpetrar asesinatos sectarios .

3. El nombre se ha cambiado por razones de seguridad.

4. Ver nota 2.

5. Igualmente, un nombre supuesto.

6. La AUI, triunfadora en las últimas elecciones legislativas de 2005, soporta el gobierno de Nuri al-Maliki, del partido Dawa. Sus principales componentes son el antes denominado Consejo Supremo de la Revolución Islámica en Iraq y la corriente de as-Sáder.

7. Irán está ya invirtiendo en la reconstrucción de las instalaciones petrolíferas de Basora, que serán unidas con refinerías iraníes por un nuevo oleoducto que transportará inicialmente 200.000 barriles de crudo iraquí al día hasta Irán, una propuesta de Teherán ya aceptada por las autoridades locales de Basora (Az-Zaman, 17 y 26 de mayo de 2007).

Ghaith Abdul-Ahad (1975) es periodista y fotógrafo iraquí que inició su carrera tras la invasión estadounidense de su país. Trabaja como periodista independiente para ‘The Guardian’ y ‘The Washington Post’. Sus fotografías se han publicado, además de en los anteriores, en The ‘New York Times’ y ‘Los Angeles Times’. En 2005 recibió el ‘Gaby Rado Memorial Award’, concedido por Amnistía Internacional a los periodistas noveles. Fue uno de los últimos periodistas independientes en abandonar Faluya tras el asalto a la ciudad en abril de 2004; también cubrió el asalto de Najaf en agosto de 2004. En octubre de 2005 publicó junto con otros tres periodistas un libro titulado ‘Unembedded: Four Independent Photojournalists on the War in Iraq’, que documenta la violencia diaria en las calles de Bagdad y la historia más desconocida de la cultura iraquí con profusión de fotografías

The Guardian (www.theguardian.co.uk)

IraqSolidaridad (www.iraqsolidaridad.org)

Traducido del inglés para IraqSolidaridad por Paloma Valverde

Mitos y hechos sobre el caso de Radio Caracas Televisión

Libro Blanco de RCTV

A finales de diciembre de 2006, el presidente de Venezuela, Hugo Rafael Chávez Frías, anunció la intención del Gobierno de no renovar la licencia de Radio Caracas Televisión (RCTV), un canal de televisión con sede en Caracas cuya licencia de 20 años expira el 27 de mayo de 2007[1]. La decisión del Gobierno venezolano, criticada en los Estados Unidos, busca cumplir con el interés público y permitir el uso del espectro radioeléctrico, por naturaleza limitado, a otras empresas operadoras que se apeguen a los principios y estándares establecidos en las leyes. Esta decisión permitirá una mayor democratización del espectro radioeléctrico en Venezuela y ofrecerá a pequeños productores acceso a un espacio que antes les estaba negado. A continuación se presentan algunos mitos comunes y hechos en relación al caso de RCTV.

MITO: El Gobierno de Venezuela está cerrando a RCTV y a otros medios privados debido a sus críticas hacia el presidente Chávez.

HECHO: 80% de los canales de televisión abierta de Venezuela y emisoras de radio pertenecen y son operados por el sector privado[2], ni mencionar el bien desarrollado sistema de televisión por cable y satélite. Los 118 periódicos que circulan en el país, tanto de cobertura regional como nacional, están igualmente bajo el control del sector privado. Los medios de comunicación de Venezuela disfrutan de la libertad de reportar, analizar y expresar opiniones sobre todos los temas de importancia sin interferencia del Gobierno. De hecho, la mayoría expresa de manera estridente su oposición al Gobierno y lo hacen sin ninguna amenaza o consecuencia. Actualmente, ningún periódico, canal de televisión o emisora de radio han sido cerrados por su visión política o por hacer oposición al presidente Chávez. Igualmente, ningún periodista ha sido puesto en prisión o castigado por hacer su trabajo. La Constitución de 1999 reafirma la libertad de expresión, la libertad de prensa y la libertad de información como libertades fundamentales que deben ser protegidas por el Gobierno.

MITO: El Gobierno de Venezuela está cerrando RCTV ilegalmente

HECHO: Como en casi todos los países, en Venezuela el espectro radioeléctrico es un recurso limitado que es regulado por el Gobierno con el objetivo de promover el interés público. El espectro radioeléctrico es una propiedad pública y, como otras propiedades de este tipo, debe ser regulado para equilibrar las necesidades de las empresas operadoras en relación con las necesidades del público.

El artículo 156 de la Constitución de 1999 y otros artículos de la Ley Orgánica de Telecomunicaciones dan al Gobierno el poder de garantizar y regular el acceso y uso del espectro radioeléctrico. El Ministerio del Poder Popular para las Telecomunicaciones e Informática es la institución encargada de garantizar acceso a los operadores de televisión y radio, y también de evaluar si un operador ha servido o no al interés general. En resumen, el derecho a acceder al espectro radioeléctrico es sopesado con las responsabilidades respecto al bienestar público. Si una empresa operadora incumpliese con las responsabilidades legalmente prescritas, perdería el derecho a acceder al uso del espectro radioeléctrico.

En el caso de RCVT, el Gobierno de Venezuela decidió que la concesión no sería renovada, porque la empresa falló en cumplir con estándares acordes con el interés público y también porque de esta manera se puede ofrecer la concesión a otros operadores que no han tenido antes la oportunidad de usar este espacio. Esta decisión busca democratizar tanto el acceso como el contenido de la televisión pública. Por otra parte, RCTV podrá seguir transmitiendo su señal vía cable y satélite.

MITO: Otros países no aplican estos estándares, en cuanto al interés público, a la radio y la televisión.

HECHO: Casi todos los países se guían por estos estándares. En el caso de los Estados Unidos, las leyes establecen estándares a los cuales todas las empresas operadoras deben apegarse con la finalidad de mantener su licencia de uso del espectro. La Ley de Radio de 1927 deja claro que el espectro radioeléctrico es una propiedad pública y que todos los operadores que lo usen deben servir a “las necesidades y conveniencias del interés público”. La Ley de Comunicaciones de 1934, establecida por la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC), igualmente detalla estándares para operar de acuerdo al interés público, bajo el cual la aplicación para tener o mantener el acceso al espectro radioeléctrico sería juzgado. En 1960, la FCC estableció 14 elementos que la programación de televisión debía cumplir para alcanzar los estándares del interés público, incluyendo la oportunidad para la expresión libre a nivel comunitario, el desarrollo y uso de talento local, programas educativos y programas sobre asuntos de interés público. La FCC ha negado reiteradas veces la renovación de licencias basada en estos estándares.

MITO: RCTV no ha hecho nada que violara el interés público en Venezuela.

HECHO: Desafortunadamente, RCTV ha fallado recurrentemente en sus obligaciones y responsabilidades hacia el pueblo de Venezuela. En uno de los incidentes más perturbadores, la gerencia de RCTV sesgó su programación diaria para apoyar un golpe de Estado contra el presidente Hugo Chávez Frías y su Gobierno democráticamente electo en abril de 2002. RCTV participó en lo que se denominó como “el primer golpe de Estado mediático” del mundo, y prohibió a sus reporteros transmitir información alguna sobre el fracaso del golpe[3]. Esta información era importante para la sobrevivencia y restauración del Gobierno y las instituciones democráticas del país – el gobierno de facto había abolido la Asamblea Nacional, la Corte Suprema de Justicia y la Constitución — e innegablemente era del interés público la situación en la que se encontraban el Gobierno y sus líderes democráticamente electos. Al tomar esta determinación, RCTV negó al pueblo de Venezuela su derecho a ser informado. Un artículo del diario Houston Chronicle sobre el caso RCTV resalta que “las acciones de RCTV no habrían durado más de unos pocos minutos con la FCC” [4].

MITO: La decisión de no renovar la concesión de RCTV tendrá un impacto negativo sobre la democracia en Venezuela.

HECHO: La mayoría de las estaciones de radio y televisión abierta en Venezuela pertenecen al sector privado. De este número, una gran parte pertenece a un reducido número de corporaciones con múltiples intereses económicos y políticos. Esto ha llevado a una situación en la cual, de acuerdo a un editorial del diario The New York Times, “incluso los mejores programas de noticias tienden a ser abiertamente ideológicos y no separan las noticias de la opinión, al estilo estadounidense; de esta manera la visión de los dueños puede permear los reportes. Muchas publicaciones ofrecen noticias diseñadas especialmente para impulsar la agenda personal o política de sus dueños” [5]. Igualmente, Marta Colomina, una profesora de periodismo, columnista de varios medios y una conocida crítica del presidente Chávez, describió la situación así: “Los dueños de los medios están muy conscientes de su poder, y saben cómo usarlo. En Estados Unidos o Europa, hay grandes grupos corporativos de medios que se ven así mismo como servidores del interés general. En Venezuela, los medios están en las manos de pequeños grupos quiénes tienden a servir su propio interés” [6].

Esta concentración en pocos dueños ha limitado el acceso de la ciudadanía a diversos puntos de vistas, dando a los dueños de los medios existentes un poder desproporcionado para estructurar la agenda política y económica de Venezuela. La decisión de no renovar la concesión de RCTV incrementará la democracia en el espectro radioeléctrico de Venezuela, tanto en el acceso a este espacio, como en el contenido que se transmite. Aunque los planes no han sido totalmente establecidos, el Gobierno de Venezuela ha anunciado que la concesión de este espacio será otorgada a una cooperativa de productores y periodistas independientes, la cual será usada para promover noticias, opinión, cultura y entretenimiento desde diferentes perspectivas.

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[1] “Chavez’ Move Against TV Spurs Outcry,” The Guardian, January 16, 2007. http://www.guardian.co.uk/worldlatest/story/0,,-6349689,00.html

2 http://www.rethinkvenezuela.com/downloads/Venezuela%20Update%20January%202007.htm

3 Andrés Izarra, “El golpe desde la cabina 12 de RCTV,” Chávez y los medios de comunicación social, Marineáis Tremamunno, ed. (Caracas; Alfadil Ediciones, 2002), p. 84.

4 Jones, Bart. “Chavez as Castro? It’s not that simple in Venezuela,” Houston Chronicle, 7 de febrero, 2007.

5 “The Monochromatic Media of Latin America,” New York Times, 7 de mayo, 2001.

6 Lugo, Jairo and Juan Romero, “From Friends to Foes: Venezuela’s media goes from consensual space to confrontational actor,” Sincronía (Invierno 2002), http://sincronia.cucsh.udg.mx/lugoromeroinv02.htm.