El ECO del poder en los medios

Crisis con Irán  

Joan Pedro
Alterzoom

La crisis de los ocho marinos y siete infantes de Marina del Reino Unido detenidos por Irán ha llegado a su fin. De las muchas conclusiones que se pueden extraer analizando los hechos, las que vamos a considerar en este artículo son las relacionadas con la cobertura mediática en Occidente: “ECO”, en mayúsculas, es la palabra definitoria.

Según Ovidio, Hera averiguó que su esposo Zeus había evitado hasta entonces ser descubierto en adulterio porque Eco se encargaba de distraerla. Entonces, Hera maldijo a Eco, que sólo podría repetir lo que otros dijeran. De ahí la palabra eco. Hoy, los medios comerciales están bajo un hechizo parecido y tienden hacia el unisŏnus actuando como aparato repetidor de la voz de Occidente . No obstante, aquí no hay ninguna magia, puesto que el ECO se produce por la propia lógica y estructura de un poder mediático en connivencia con los poderes económico-financieros y políticos. La coincidencia de intereses ha hecho que los medios se conviertan en aparatos ideológicos estabilizadores de las políticas capitalistas-neoliberales; y esto es lo que está ocurriendo en la actual confrontación con Irán.

Algunos argumentarán que la difusión por parte de Sky News (1) de la entrevista con el capitán al mando de los 15 infantes de marina y marinos británicos afirmando que su misión consistía, entre otras cosas, en reunir información de inteligencia sobre los iraníes a través de labores de espionaje, ha sido un ejemplo de la independencia de los medios. Sin duda, esta noticia daña la credibilidad del gobierno de Blair exponiendo, entre otras cosas, que ha mentido a la opinión pública. Pero de ahí a que el soporte televisivo haya actuado libre de ataduras e intereses hay una gran distancia.
En primer lugar, han escondido una información vital hasta el final de la crisis para evitar, según han argumentado, poner en peligro a los británicos presos, permitiendo así, que Blair jugara todas sus cartas (incluidas las propagandísticas) sin ese condicionamiento, y permitiendo a los medios culpar exclusivamente a Irán de la crisis, transmitiendo una visión muy negativa del país en el imaginario colectivo (intransigentes, fanáticos y violentos han sido algunos de los adjetivos para designar tanto al gobierno como a los ciudadanos iraníes).

En segundo lugar, es importante señalar que el canal de televisión pertenece a la News Corporation del magnate neoconservador Rupert Murdoch, propietario de más de 150 periódicos, docenas de canales de televisión, productoras como 20th Century Fox , y centenares de propiedades en otros sectores de la información y el entretenimiento en todo el globo; además, él y sus medios cuentan con una larga lista de malas prácticas(2). Murdoch apoyó a Margaret Thatcher y a los conservadores hasta que les abandonó por Tony Blair, facilitándole notablemente el camino hacia la presidencia del país en 1997, sobre todo a través de sus periódicos, que suponen el 40% del mercado británico e incluyen el sensacionalista The Sun , el diario de mayor circulación mundial. Tras la victoria laborista, no se tomaba ninguna decisión importante en Downing Street sin el visto bueno del magnate puesto que su apoyo dependía de lo beneficiosas que le fuesen las políticas del gobierno. En junio del año pasado anunció que quizás apoyaría al conservador Cameron en las próximas elecciones(3). Aunque, generalmente, se ha mantenido ambiguo, ha calificado al líder Tory de “brillante” y al gobierno laborista de “Estado niñera”. Desde entonces sus medios han criticado a Blair desde una postura neoconservadora en cuestiones sobre las que Murdoch tiene intereses o una marcada posición ideológica. Por ejemplo, han criticado la entrada de inmigrantes del este, han acusado al gobierno de poner trabas a las empresas por no bajarles los impuestos, y han mostrado una postura anti-europeísta y, en ocasiones, anti-europea.

Es en este contexto en el que debemos entender la decisión de difundir el video. De hecho, los medios de Murdoch han sido críticos con el manejo de la crisis por parte de Blair, ya que han adoptado, temerariamente, una actitud más belicosa. Por ejemplo, un editorial del diario The Times , considerado prensa “seria” en contraposición a los bárbaros tabloides, condenaba “la timidez pusilánime de los oficiales y políticos británicos, que han fracasado vergonzosamente en enfrentarse a Irán con el ultimátum que esta agresión flagrante demanda”(4). En fin, en los medios de News Corporation , el ECO proviene de los tambores de guerra, de los intereses en acelerar el inicio de la guerra, del alineamiento con las posiciones neocon.

En cualquier caso, la nueva información desmonta las tesis de los grandes medios, incluyendo los del propio Murdoch, que han desresponsabilizado completamente a los británicos del inicio de la crisis puesto que se trataba de otra provocación de Irán que era “el país causante”(5) como mantenía El País en un artículo titulado inequívocamente “Irán echa más leña a la crisis de los rehenes”. En él se afirma que los británicos estaban en aguas iraquíes. Sin embargo, se ha demostrado que Gran Bretaña sí que tenía responsabilidad, que ha mentido, y cada vez hay más pruebas de que se adentraron en aguas de Irán como demuestra, según fuentes de Teherán, la información almacenada en los GPS de los británicos. Por eso, los medios, al menos los españoles, han tratado de minimizar la repercusión de la noticia. Algunos ni siquiera la han contemplado y otros la han relegado a un plano secundario pese a tratarse de información tan relevante como reveladora. Por poner sólo un ejemplo de los muchos que hay, el día después de que la entrevista se hiciera pública, en El País digital , de un total de cinco artículos que trataron la crisis, solamente se hace referencia a las palabras del capitán afirmando estar en operaciones de inteligencia en tres párrafos de una noticia de 11 (el resto de espacio está reservado para Blair, Solana, Merkel y Rice) (6) y los dos últimos párrafos de otra noticia de ocho(7). En ningún caso los medios le han otorgado la importancia que merece ni la han acompañado de análisis (como sí se hace con las maniobras, comentarios y situación iraníes). La información también invalida muchos de los puntos mantenidos en la rueda de prensa por los soldados británicos tras su liberación. Afirmaron, leyendo un texto bien preparado y no ausente de un lado humano, que estaban en operaciones de rutina de acuerdo con el mandato de la ONU.

Medios liberales y conservadores: algunas diferencias

Analicemos algunos aspectos más de la cobertura mediática en torno a la tesis del ECO para mostrar cómo la voz del poder ha repicado con exactitud en los medios occidentales, excepto en alguna ocasión puntual en la que han interferido sonidos discordantes. Sería injusto no distinguir primero entre los medios conservadores y los liberales. En materia de política internacional suelen diferir básicamente en tres aspectos. Primero, en la dosis de sensacionalismo inyectado a los hechos, que pretende despertar alarmas y “amenizar la lectura”. Segundo, en que los conservadores suelen manipular de manera descarada, lo cual supone prácticamente un insulto al intelecto de quien se atreva a leerles. Y tercero, por la disensión que permiten.

Por ejemplo, en Gran Bretaña el tabloide neocon The Sun , cuya línea editorial de criminalización de Irán tiene una dimensión eminentemente centrípeta, sin ranuras por donde se puedan colar opiniones independientes, hablaba de que “la hipocresía asqueante de Irán se expuso ayer al enviar a casa a 15 rehenes británicos y ser cómplices de la matanza de cuatro de nuestros soldados”(8). Este comentario supone tanto aceptar la acusación sin pruebas de la Casa Blanca de que Irán apoya a los “terroristas” iraquíes, como adoptar el lenguaje de Bush que consideró que los detenidos o presos eran rehenes. La mayoría de medios, incluyendo diarios como El País , The New York Times y The Washington Post han utilizado el mismo apelativo. Ya hace tiempo que el rigor dejó paso al gusto por lo amarillento y las aseveraciones no contrastadas. Así, entre las supertetas de las celebrities, plato fuerte del menú informativo del dairio, The Sun Online , abre un foro de discusión bajo el título “Rehenes Humillados: ¿es la guerra nuestra única opción?”

En el lado opuesto del espectro británico está el liberal The Guardian que, aunque menos leído, goza de un prestigio muy superior, sobre todo porque no ha caído en las zarpas del amarillismo obsceno de los tabloides, tanto por “verde plastificado” como por inventivo y alarmista. Además, sí que permite críticas ocasionales de las versiones oficiales. El director de cine y actor de los Monty Pyton Terry Jones, en respuesta a las acusaciones de Downing Street y de los medios de su país, compara en clave irónica el trato a los presos británicos con el de los musulmanes por parte de Occidente en el artículo “¿Llamáis a eso humillación?(9). Jones demuestra que Irán tiene mucho que aprender del mundo civilizado ya que nosotros ponemos bolsas en la cabeza de los musulmanes presos en vez de un pañuelo, les amordazamos en vez de hacerles hablar en televisión, les procuramos confinamiento privado en Guantánamo en vez de hacerles enviar cartas, y les fotografiamos siendo torturados en Abu Ghraib para que todo el mundo les pueda ver.

Es un artículo magnífico, pero este tipo de críticas apenas se pueden encontrar en los medios liberales serios; es una de esas voces discordantes que apenas consigue entrecortar la continuidad del ECO. De hecho, están transitando progresivamente hacia el sensacionalismo y la simplificación, sobre todo en la cobertura de las guerras.

Medios liberales y conservadores: Misma visión maniquea

Tanto liberales como conservadores coinciden plenamente en seguir la doctrina de Manes, el filósofo persa del siglo III. Haciendo uso de un maniqueísmo reduccionista, abundan las valoraciones dicotómicas para distinguir, sin posibilidad de contaminación, entre lo que Nosotros somos y lo que los Otros son. Los cinco diplomáticos iraníes capturados no parecen tener familia ni condición humana. Ni siquiera son diplomáticos para muchos medios, a pesar de que el portavoz iraquí Ali al-Dabbagh así lo confirmó. En el otro bando, se ha resaltado el lado humano de los militares británicos con historias personales, datos biográficos y fotos con las familias. Sobretodo, se ha insistido en la figura humana y materna de la soldado Faye Turner, que ha recibido un trato paternalista y condescendiente en los medios Occidentales (transmitiendo incluso, inferioridad respecto a sus compañeros). The Sun titulaba, en una traducción bastante literal, “Irán secuestra: Dejad a mami irse”(10) y polarizaba entre la “aterrorizada mamá Faye Turner” que se encontraba entre los británicos “tomados ilegalmente por piratas iraníes en aguas de Irak… Su secuestro es una violación escandalosa de la legalidad internacional… un acto flagrante de agresión”(11).

En los medios liberales las etiquetas de opuestos tienen tintes muy parecidos. Max Hastings, en un artículo de opinión de The New York Times con tantas manipulaciones que necesitaríamos otro artículo para analizarlo bien(12), aboga por “persuadir a esta nación peligrosa a unirse al universo racional”. Para sustentar esa idea recurre a la mentira descarada: mantiene que la capacidad de Irán de amenazar a Occidente resiste en “el terrorismo internacional, el apoyo a los extremistas palestinos, o la promesa de construir armas atómicas”. Hastings debe ser el único en todo el mundo que se ha enterado de la promesa; y sigue insistiendo en la falsedad: seguramente “Irán alcanzará su propósito de construir armas nucleares. Incluso los llamados moderados están comprometidos con este objetivo”. Por eso, “Irán representa una amenaza a la seguridad de todos nosotros”. Estos son sólo algunos de los ejemplos de una dialéctica artificial entre bárbaros y civilizados bastante habitual en el rotativo neoyorquino.

En Reino Unido, The Economist se acercaba a la teoría del choque de civilizaciones presentando a “Irán versus Occidente” en el artículo “Rehenes de la fortuna”, claramente haciendo referencia a la imprevisibilidad iraní por ser fanáticos incontrolables(13).

Como vemos, el epítome de la vulgaridad y la mentira, The Sun , le lleva ventaja a los medios liberales de prestigio en cuanto a estilo y forma, pero en el fondo coinciden de manera preocupante. Aunque no nos vamos a detener en ello, también han coincidido en calificar de propagandísticos los gestos y palabras de Irán a la vez que han validado los de Gran Bretaña, cuando hay evidencia de que ambos se han enzarzado en una guerra de imagen. De esta manera, también han salvado a Blair de responder a cuestiones que tanto interesan a la opinión pública como la retirada de tropas de Irak o la opresión a otros pueblos que planteaba Faye Turner en sus cartas. The Guardian incluso se permitía el lujo de llamarlos “mensajes anti-británicos”(14). Respecto a los presuntos (y distintos) malos tratos que pueden haber recibido tanto los detenidos británicos como el diplomático iraní Yalal Sharafi, lo primero ha pesado más en la balanza mediática.

Los periodistas hablan de “Nosotros” cuando se refieren a la élite Occidental capitalista demostrando sin pudor que forman parte del consorcio de belicistas que llevan las riendas del planeta. Desmemoriados, los medios vuelven a “mostrar un alto cociente de credulidad cuando tratan con las amenazas externas demonizadas” como escribe Edward S. Herman(15) , porque “las fuerzas que hacen que los medios se integren en las operaciones de propaganda de los que hacen la guerra superan de manera abrumadora su capacidad de aprender de la experiencia”. Igual que en Alicia en el país de las maravillas, la baraja de cartas está sometida a los designios del poder “decapitador”… y la única manera de ganar la partida es cambiar las reglas tramposas del juego.

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Notas

(1) Sky News, ‘We gathered inteligence’, 05/04/2007. http://news.sky.com/skynews/article/0,,30000-1259413,00.html

(2) Son interesantes los documentales “Breaking the Mirror” de John Pilger y “Outfoxed: Rupert Murdoch’s War on Journalism” de Robert Greenwald disponibles en
http://balafria.wordpress.com/2007/02/12/boycott-murdochs-media-monopoly/

(3) The Times, Murdoch: I may support Cameron at next election, 28/06/2006. http://www.timesonline.co.uk/tol/news/politics/article680564.ece

(4) The Times, Britain’s Hostage Crisis, 27/03/2007. http://www.timesonline.co.uk/tol/comment/leading_article/article1572746.ece

(5) El País, Irán echa más leña a la crisis de los rehenes, 01/04/2007.

(6) El País, Blair desmiente un pacto con Irán y admite nuevas líneas de comunicación, 06/04/2007. http://www.elpais.com/articulo/internacional/Blair/desmiente/pacto/Iran/admite/nuevas/lineas/ comunicacion/elpepuint/20070406elpepiint_2/Tes

(7) El País, Los marinos confesaron que estaban en aguas de Irán tras recibir “presión psicológica”, 06/04/2007. http://www.elpais.com/articulo/internacional/marinos/confesaron/estaban/aguas/Iran/recibir/ presion/psicologica/elpepuint/20070406elpepuint_4/Tes

(8) The Sun, 15 safe in Iran … 4 dead in Iraq, 06/04/2007. http://www.thesun.co.uk/article/0,,2-2007150870,00.html

(9) Terry Jones, The Guardian, Call that humiliation?, 31/03/2007. http://www.guardian.co.uk/iran/story/0,,2047108,00.html
y Terry Jones, Rebelión, ¿Llamáis a eso humillación?, 05/04/2007. http://www.rebelion.org/noticia.php?id=49290

(10) The Sun, Iran kidnaps: Let mummy go, 27/03/2007.
http://www.thesun.co.uk/article/0,,2-2007140263,00.html

(11) The Sun, Missing in action, 30/03/2007
http://www.thesun.co.uk/article/0,,31-2007140793,00.html

(12) The New York Times, Iran, the Vicious Victim, 30/03/2007. http://www.nytimes.com/2007/03/30/opinion/30hastings.html?th&emc=th
Hay un análisis detallado en: Medialens, A menace to us all – Max Hastings and Iran, 04/04/2007.
http://www.medialens.org/alerts/07/0404a_menace_to.php

(13) The Economist, Hostages to fortune, 29/03/2007. http://www.economist.com/world/africa/displayStory.cfm?story_id=8931715&fsrc=nwlehfree

(14) The Guardian, Europe threatens action as Iran airs new ‘confession’, 31/03/2007. http://www.guardian.co.uk/iran/story/0,,2047044,00.html

(15) Edward S. Herman, Fifth Estate Online, US Willing to Talk, With Conditions, and the Media Bites Once Again, Julio 2006.
http://www.fifth-estate-online.co.uk/comment/uswillingtotalkwithconditions.html

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