El último imperio

Luciano Canfora

Sin Permiso

“Considerando no estar en condiciones de oponerse a los americanos, hay quien prefiere unirse a ellos. Otros, a pesar de aborrecer la ideología que está detrás del Pentágono prefieren apoyar el proyecto americano convencidos de que una vez puesto en marcha logrará eliminar la injusticia local y regional”. A la luz de este diagnóstico, substancialmente exacto, Eric Hobsbawm, en su reciente Imperialismo (Rizzoli, pp. 80, 9) compuesto de tres ensayos muy coherentes entre sí, formula una eficaz y quizás inédita definición del fenómeno más importante de nuestro tiempo: “Imperialismo de los derechos humanos”. Y habla incluso de “coalición en el poder”, reducida ahora a dos únicos sujetos: los Estados Unidos y la ex gran potencia británica. Pero una asunción tal de “responsabilidad mundial”, de la que se ha “desmarcado” el ex fidelísimo satélite turco, no puede durar mucho tiempo, sostiene Hobsbawn. Por otra parte, a los ciudadanos de los Estados Unidos cada vez les gusta menos que su propio gobierno eche a perder la economía con tal de mantener el rol de gendarme planetario. Y sin embargo, señala Hobsbawn – y esto le parece el argumento principal – “la única cosa absolutamente cierta” es que incluso el imperio americano “será transitorio como todos los demás imperios”. Para apoyar esta profecía el historiador inglés aduce el argumento ya utilizado por Juan Pablo II el mismo día en que empezaba el ataque a Irak (abril 2003), pero que fue censurado por toda la prensa y por todos los noticieros de mayor audiencia en Italia y en el extranjero, el argumento de que “todos los imperios han caído”. La censura infligida a un pontífice por un tiempo predilecto de Occidente y según el libro de Carl Bernstein (Su Santidad, Rizzoli) interlocutor directo de la CIA en tiempos de Solidarnosc, merece ser recordada. El ataque a Irak se desencadenó durante el período de Pascua. En ocasión de la procesión (que se celebra el viernes) durante la cual el Papa, durante un trecho, transporta la cruz sobre sus propios hombros, al llegar al Coliseo – símbolo homicida del imperialismo de la antigua Roma – Juan Pablo II se paró y habló con su habitual vigor profético acentuado por su exótico italiano y dijo señalando el horrible edificio: “Incluso el imperio romano acabó por caer”. Hacía pocas horas que las bombas “inteligentes” de Bush habían empezado a devastar Bagdad. La alusión era inequívoca. El embarazo fue tal que solamente un noticiario radiofónico un tanto desapercibido dio cuenta de aquellas palabras, mientras que los periódicos – grandes y no tan grandes – borraron la frase. Una evaluación de este tipo puede pronunciarse en vivo, en pleno desarrollo de un drama histórico – fue el caso de Wojtyla – o, por el contrario, con la olímpica soberanía de lo histórico que contempla el decurso de los siglos o de los milenios, como en el caso de Heródoto en el preámbulo de sus Historias. Heródoto observa serenamente como en el inexorable discurrir del tiempo “ciudades que eran grandes se vuelven pequeñas y al revés”. El procedía del mundo persa y sabía que Creso había acabado arruinado y que Ciro había ascendido a la cúspide del poder mundial (de la época) y también que Jerjes había perdido su “gran armada” al toparse con la inteligencia y la flota de la “pequeña” Atenas. Y mientras escribía estas palabras ya veía perfilarse la decadencia de otro imperio, el que Atenas había construido precisamente a partir de la victoria sobre los persas, que más tarde se transformó, como bien sabía Tucídides, en “tiranía”. En estas páginas Hobsbawm habla como Herodoto y prevé el fin de la actual y guerrera pax americana (mucho más guerrera que la pax augusta) al comparar con la hecatombe de los imperios coloniales y no coloniales que puntean la historia del siglo XX. Pero ¿no será demasiado indulgente el “gran anciano” de la historiografía europea, respecto al criterio fascinante, indispensable y también insidioso de la analogía? Categoría o “forma a priori” del conocimiento histórico, la analogía tiene quizá el peligro de ensombrecer la necesaria vigilancia de lo histórico, que tiende por el contrario a señalar las diferencias. Tratemos de mirar, por lo tanto, las diferencias. En muchos aspectos el caso de los Estados Unidos es único con respecto a todos los imperios conocidos, al menos por una razón no secundaria. Todos los demás imperios fueron territorialmente vulnerables, los Estados Unidos lo son mucho menos, o quizás no lo son en absoluto. A los griegos les parecía inalcanzable el imperio persa, que después del descalabro de Salamina se había convertido en el verdadero regidor (como recuerda Demóstenes con crudo realismo) de la política griega. Y sin embargo Felipe y sobre todo Alejandro, su hijo, demostraron que podía ser atacado en profundidad y caer en pocos años. Roma, a pesar de su habilidad en cooptar a las elites de los pueblos conquistados y a pesar del sistema defensivo-ofensivo del limes [los límites del Imperio romano en su momento de la máxima extensión, al final de la era republicana; N. T.] fue presa de los desbordantes y conquistadores bárbaros y tuvo que mezclarse profundamente con ellos. Y la lista podría continuar hasta el imperio británico, cuyo fin no fue más que retardado en el ’18 y después en el ’41, y hasta el soviético, cuyos misiles de larguísimo alcance apuntados más allá del Océano se convirtieron en inútiles debido a la implosión del sistema. A diferencia de los demás imperios, los Estados Unidos son también un continente, ya que el control de América Latina no será previsiblemente alterado ni por Lula ni por Chávez. Además, los Estados Unidos tienen todavía un control “militar” sobre el precio de las primeras materias mundiales. Finalmente, no pueden sufrir ataques eficaces ni de ejércitos invasores ni de terroristas. La nulidad, a nivel militar, del 11 de septiembre es emblemática y es significativa, por el contrario, la capacidad demostrada por los Estados Unidos de aprovecharse políticamente del pánico derivado del mismo. Obviamente es arriesgado lanzarse a hacer profecías después de la hecatombe de las profecías histórico-políticas producidas durante el siglo XX. La menos inverosímil es quizás la formulada por Toynbee en el lejano 1952, cuando sacó a la luz que el imperio de Roma se había disgregado progresivamente porque las clases dirigentes habían perdido confianza poco a poco en los propios destinos imperiales y se habían dejado invadir por otras “espiritualidades”. En resumen, la inversión de tendencia provendrá más probablemente de una crisis de fe en los propios valores por parte de quién está en la cúspide del imperio. Por ahora parece que este grupo dirigente parece haber hecho suya una interesante variante de la versión más radical de la ideología adversaria, la de la “revolución permanente”, o también, de la “exportación del socialismo” (hoy del occidentalismo) caducada muy rápidamente y archivada definitivamente por la hipótesis de recambio del “socialismo en un solo país”. Cuando se apague el “fundamentalismo occidentalista” que hoy por hoy domina a la parte más fuerte y agresiva de Occidente, se empezará a entender que las distintas partes del planeta pueden convivir sólo si se les permite vivir según iuxta propia principia.

Luciano Canfora, miembro del Consejo Editorial de SINPERMISO, es un historiador marxista italiano y el más importante clasicista europeo vivo.

Traducción para http://www.sinpermiso.info: Anna Maria Garriga Tarrés

Nordeste Antioqueño: recursos naturales, derechos humanos y resistencia campesina

Informe especial de la Corporación Acción Humanitaria por la Convivencia y la Paz del Nordeste Antioqueño.

El Nordeste Antioqueño es una región del departamento de Antioquia, ubicada sobre la margen oriental de la cordillera central y al suroeste de la serranía de San Lucas. El Bajo Nordeste Antioqueño, que comprende los municipios de Remedios y Segovia, es una zona rica en producción minera y maderera, cuyo proceso de poblamiento por colonos tuvo origen a finales del siglo XVI, los cuales llegaron desde entonces, algunos a causa del conflicto que ha vivido el país, otros en busca de la riqueza minera. Más adelante, con la presencia de la Frontino Gold Mines, empresa estadounidense que llegó al municipio de Remedios en 1869, llegaron a la región algunos colonos provenientes del Bajo Cauca, Chocó, Córdoba, Sucre, Santander y Bolívar. Es así como surge una población asalariada de explotación artesanal minera y de pequeños propietarios de entables (lugares donde se extrae el oro).

Riquezas e intereses económicos en juego

El Nordeste Antioqueño cuenta con grandes extensiones de bosques naturales que albergan gran diversidad de especies silvestres, agua y una gran variedad de recursos que se han constituido por varias décadas como fuente económica de la población campesina de la región; la explotación artesanal del oro se ha convertido históricamente en la base económica de muchas familias, también ha sido el producto generador de muchos conflictos que le ha costado la vida o el desplazamiento a miles de campesinos.

Los intensos conflictos que se han desatado en la zona tienen su principal razón de ser en la lucha por el dominio de la explotación de estas riquezas por parte de agentes externos a los pobladores de la región (las grandes empresas nacionales y trasnacionales del oro), cuyos métodos se basan en el deterioro natural y la expropiación de tierras a campesinos, pues las minas del Nordeste Antioqueño producen un alto porcentaje del oro del país. A ello se suman las riquezas madereras, blanco de la explotación de los grandes empresarios y que se encuentran en su mayoría en zonas de reserva forestal.

A pesar de la enorme disponibilidad de recursos de la zona, no ha existido desde el gobierno una política clara que permita generar desarrollo equitativo para las poblaciones asentadas en la región. Por el contrario, quienes han llegado y gozado de los beneficios han sido los inversionistas extranjeros que desarrollan varias iniciativas de megaproyectos en la región, a través de la explotación mineral y forestal.

Hoy en día nuevas empresas hacen presencia en la zona como la Kedhada, filial de la Anglo Gold Ashanti Mines, segunda productora mundial de oro, a la cual el gobierno nacional le adjudicó 21.986 de hectáreas del territorio para el inicio de la prospección de minas de oro en el Nordeste Antioqueño, las cuales, además, en éstos momentos se encuentran en proceso de titulación, como si se trataran de terrenos baldíos, cuando en realidad están habitadas por comunidades que llevan varias décadas allí. Además, en la región se encuentran otras empresas nacionales como Mineros S.A. (antes llamada Mineros de Antioquia) las cuales se están beneficiando tanto del nuevo código minero como de la expropiación violenta de tierras. Por otro lado, la ejecución del proyecto energético-vial basado en la construcción del puente de Barrancabermeja-Yondo, que representa una plataforma de comunicación de Venezuela con el Pacifico y el resto de América Latina, también ha modificado las dinámicas sociales de la región.

Conflicto y derechos humanos

El Nordeste Antioqueño ha sido por décadas escenario de diversos sucesos de violencia que por su intensidad han dejado huella en esta zona y en sus comunidades, materializadas en masacres, bloqueos económicos, reinsersiones y desplazamientos forzados, señalamientos, intimidaciones, torturas, amenazas, pauperización de las condiciones de vida de los campesinos, entre otras formas de represión ejercida por las partes del conflicto armado, Ejército y paramilitares, principalmente. Con esto, se visibiliza así que con cada nuevo megaproyecto económico que llega a la región, aparecen nuevas manifestaciones de violencia.

Es evidente una ausencia total del Estado en temas cruciales para la comunidad, como obras públicas, salud, educación, crédito agrario y pecuario, administración de justicia, notariado y registro, en fin una ausencia civil institucional a la par de una militarización de la vida campesina.

Contrasta la riqueza en recursos naturales con la situación de pobreza y marginalidad de sus comunidades, las cuales carecen de los servicios básicos de agua potable y luz eléctrica, así como de la atención en salud y educación digna para sus hijos. La región está intercomunicada por caminos de herradura lo que dificulta el comercio (ya de por sí, restringido por el bloqueo), al encarecer los precios de los pocos productos que circulan en la región y dificultando la salida de los que se producen allí.

En educación, la zona carece de la infraestructura necesaria para atender las necesidades de los centenares de niños y niñas que la habita. Las escuelas suelen ser construidas con recursos de los mismos campesinos y los profesores, poco capacitados para la actividad, como bachilleres, a los que sin ninguna preparación pedagógica se les ofrece el cargo de docentes. Por otro lado, las condiciones de seguridad, tanto laboral como física, imposibilitan que se construya un verdadero proyecto educativo en la región.

Actualmente, no existe en todo el nordeste un centro de salud adecuado para atender las necesidades sanitarias de los habitantes de la región, que por sus características climáticas y la ausencia de medios sanitarios, expone a su población a todo tipo de enfermedades, principalmente de origen bacterial (amibiasis) o vírales, enfermedades que en otras condiciones podrían ser controladas, pero que dado el aislamiento de la región, agravado por el bloqueo económico y sanitario, en repetidas ocasiones se convierten en mortales.

En el nordeste se ha visto recrudecer el conflicto a partir de la implementación de estrategias de control que pretenden romper el tejido social, amedrentando a las comunidades, desarticulando así cualquier iniciativa campesina de organización en pro de la defensa y exigencia del respeto de los derechos humanos.

Muestra de ello ha sido la puesta en marcha por parte de las Brigadas V, XI y XIV del Ejército Nacional de operativos militares como la Operación Bolívar, implementada en el 2001 como estrategia en el marco del Plan Colombia, y la Operación Sol de Oriente III, realizada en el mes de junio de 2004 en las zonas rurales de los municipios de Yondó, Cantagallo, San Pablo y Remedios. Desde mediados del 2005 y hasta el mes de julio de 2006 el Ejército desarrolló operativos como el Centella y ahora, desde agosto 1 de 2006 ha venido efectuando la Operación Atenea (diosa de la sabiduría, la estrategia y la guerra justa) cuyo objetivo es la entrega de miles de hectáreas para la puesta en marcha de los megaproyectos viales, energéticos y de explotación de recursos.

Para hablar de la situación de los derechos humanos en el Nordeste Antioqueño se hace indispensable mencionar un antecedente importante que sin lugar a dudas generó la reconfiguración del conflicto en la región. El 12 de diciembre de 2005, 1922 hombres pertenecientes al Bloque Central Bolívar de las Autodefensas Unidas de Colombia, de los frentes Nordeste Antioqueño, Bajo Cauca y Magdalena Medio, se desmovilizaron en la vereda San Cristóbal, corregimiento de Santa Helena del municipio de Remedios. Sin embargo, hoy en día en el Nordeste Antioqueño se ha dado el resurgimiento de los grupos paramilitares hoy conocidos como las “Águilas Negras”, quienes actúan en asocio con la Fuerza Pública y se reinsertaron en las tropas del Ejército Nacional.

El campesinado del nordeste ha padecido en carne propia el recrudecimiento del conflicto, pues durante los últimos meses (entre septiembre de 2006 y abril de 2007), seis pobladores civiles han sido ejecutados por el Ejército Nacional, que generalmente van acompañados en sus filas por reconocidos paramilitares o reinsertados. Estos, cumpliendo con los requisitos de la reinserción, señalan al campesinado de ser auxiliar de la subversión. Luego, las unidades militares fingen un combate, ejecutan a los civiles, los visten con prendas militares y luego los presentan como “guerrilleros muertos en combate”. Casos como Sigifredo Castaño, Pablo Emilio Agudelo, Guillermo León Benítez, Heriberto Correa, William Sánchez y Carlos Mario García son ejemplos palpables de las ejecuciones extrajudiciales que han cometido contra la población campesina los batallones Calibío y Palagua, adscritos a la Brigada XIV del Ejército, con sede en Puerto Berrío, Antioquia.

En materia de DIH, el confinamiento, la implementación de bloqueos económicos, sanitarios y alimentarios, la no aplicación del principio de distinción y la utilización de civiles como escudos humanos son tácticas de guerra recurrentes realizadas por parte de las Fuerzas Militares, so pretexto de una lucha contrainsurgente cuyo único resultado es la violación de los derechos fundamentales del campesinado y su desplazamiento forzado, con el fin de beneficiar al gran capital extranjero y nacional, pues garantiza una rentable inversión al no tener campesinos que puedan entorpecer los procesos de adjudicación de tierras y repartición de regalías.

El refugio de Puerto Nuevo Ité

En este momento, y desde el pasado primero de abril, 400 personas se encuentran concentradas en un “campamento humanitario de refugio interno” ubicado en la vereda Puerto Nuevo Ité, como respuesta al cerco y a las presiones que la Fuerza Pública ha realizado en contra de la población civil campesina. El refugio surge como una alternativa del campesinado que lucha contra el desplazamiento forzado y el desarraigo ante las fuertes amenazas y el estado de zozobra ocasionado por los señalamientos de ser auxiliares de la subversión por parte de los miembros de la Brigada XIV del Ejército.

La población campesina refugiada en el campamento humanitario ha denunciado el acoso de soldados del Batallón Calibío del Ejército Nacional y de integrantes de la Sijín, quienes los días 10 y 11 de abril intentaron entrar al caserío pidiendo supuestamente verificar que todo estuviera bien. La presión se mantiene y los pobladores temen nuevas arremetidas.

Así mismo, desde los estamentos oficiales se ha generado una campaña de desinformación por medio de los siguientes hechos: un helicóptero de la gobernación de Antioquia arribó el 9 de abril a Puerto Nuevo Ité. En él venían la alcaldesa y el personero de Remedios y un asesor de la gobernación. Los funcionarios públicos visitaron el campamento humanitario y constataron la situación de los campesinos allí desplazados. A su regreso, el asesor de la gobernación manifestó la noche del 9 de abril en Caracol Radio de Medellín que la gente estaba refugiada por amenazas de la guerrilla y que se sentía desprotegida por la ausencia de las Autodefensas, en un nuevo intento por causar confusión en torno a la problemática de estas comunidades y desvirtuar la responsabilidad estatal en la violación a los derechos humanos.

Por otro lado, mediante comunicado público, el comando de la Decimacuarta Brigada ha afirmado que las ejecuciones extrajudiciales y las desapariciones ocurridas en la zona corresponden a “falsas denuncias” que distorsionan la realidad de los “resultados positivos obtenidos por las tropas” y se comprometen a investigar todas las muertes en combate y los posibles casos aislados para que toda irregularidad sea sancionada.

Al refugio llegó una comisión de verificación (del 12 al 15 abril) integrada por varias organizaciones sociales que constataron la situación del refugio, observando los graves problemas sanitarios que han generado enfermedades, la escasez de alimentos, el abandono de algunas veredas, además de las presiones del Ejército.

En medio de este panorama es que nosotros los campesinos del Nordeste Antioqueño hemos decidido resistir y trabajar por la búsqueda de un mejor futuro para nuestros hijos. Nos declaramos en pie de lucha por el derecho al territorio, la vida digna y el reconocimiento del campesino como actor social y político.

www.prensarural.org/spip/spip.php?article390

Moore ataca de nuevo

El cineasta norteamericano compara la sanidad de EE.UU. con la cubana en un documental que estrena en Cannes

Tatiana López

La Voz de Galicia

Ser profeta en tu país tiene sus riesgos. Retratar las miserias de la «mejor nación del mundo» y compararla además con la «enemiga comunista Cuba» tiene sus consecuencias. Así por lo menos se desprende de la última polémica suscitada en los EE.UU. ante el inminente estreno del cuarto documental de Michael Moore, quien, tras expiar los pecados cometidos por el Gobierno de George Bush en la guerra de Irak en Fahrenheit 9/11 y criticar la masiva utilización de armas por parte de los estadounidenses en Bowling for Columbine, arremete esta vez contra las compañías norteamericanas de seguros. Bautizada como Sicko, la película, que ya ha sido seleccionada para el Festival de Cannes y que pretende llegar al gran público a principios de junio, ha sido descrita por su director como «una comedia acerca de los 45 millones de personas sin asistencia sanitaria en el país más rico del mundo».

Estilo de vida americano

No sólo eso. El último trabajo de Moore supone además una afrenta directa a un sistema de vida incapaz de cuidar de sus ciudadanos, «mientras que países como Cuba exportan vacunas para el cáncer a California y ofrecen sanidad gratuita a todo el mundo».

Para demostrar la superioridad sanitaria de la isla, y en un acto claramente simbólico, cinco trabajadores afectados por los agentes tóxicos de la zona cero viajaron con el director a La Habana para ser sometidos a un tratamiento que no podían obtener en su país. Una provocación que no ha tardado en provocar reacción entre los sectores más conservadores. «Prefiero morir aquí que curarme con Castro», aseguraba hace unos días en The New York Post Joe Picurro, quien rechazó la propuesta de Moore por considerarla un acto antipatriótico.

Barras y estrellas aparte, no es la primera vez que la precaria situación de la sanidad estadounidense, en que ni siquiera tener un seguro médico puede garantizar la atención debida, llega a la gran pantalla.

También en el 2002 Denzel Washington conseguía llamar la atención sobre el problema tras interpretar a un hombre que secuestra a un equipo médico después de que un hospital deniegue un trasplante de corazón a su hijo. Para su última producción, Michael Moore rompe la barrera de la ficción con historias como la de un hombre que, tras fingir su propio funeral, logra finalmente ser sometido a un trasplante de hígado por su compañía de seguros. La acción, desarrollada en 1999 dentro del programa de televisión La horrible verdad , presentado y dirigido por Moore, servía además como simiente de Sicko. En el filme aparecen decenas de personas que cuentan su particular muerte en vida debido a las malas condiciones de la sanidad norteamericana.

Noticia original:

http://www.lavozdegalicia.es/se_cultura/noticia.jsp?CAT=106&TEXTO=5766977

 

Las maniobras de la OEA y Washington contra Caracas

Salim Lamrani

Rebelión

Revisado por Caty R.

En abril de 2007, tras las presiones de Washington, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de la Organización de Estados Americanos (OEA), decidió abrir una investigación a Venezuela por “atentado a la libertad de expresión”. La CIDH se refiere a las agresiones de las que habrían sido víctimas algunos periodistas de los canales de televisión golpistas RCTV y Globovisión, durante el golpe de Estado –que por otra parte apoyaron– contra el presidente Hugo Chávez en abril de 2002. Cinco años después de los hechos, la Comisión consideró súbitamente que las demandas eran admisibles (1).

La CIDH guardó un asombroso silencio después del golpe del 11 de abril de 2002 en el que varias personas fueron salvajemente asesinadas. En vez de pronunciarse sobre las masivas violaciones de los derechos humanos que siguieron al golpe de Estado que derrocó a Chávez durante 48 horas, prefirió al contrario dar crédito a las denuncias que presentó la oposición, responsable de la ruptura del orden constitucional. En realidad, el timing (momento oportuno) de este procedimiento, con motivaciones politiqueras, está íntimamente ligado a la decisión del gobierno venezolano de no renovar la concesión audiovisual a RCTV, que finalizará el 27 de mayo de 2007.

El presidente Chávez no tardó en reaccionar para denunciar la hipocresía de la CIDH que, según él, no dispone de ninguna autoridad moral “para emitir cualquier juicio referente a asuntos constitucionales de Venezuela […], pues apoyó descaradamente con su silencio la violación de derechos humanos durante el golpe de Estado de abril de 2002”. También criticó la falta de independencia de la Comisión cuyas instrucciones “obedecen a los intereses de la administración Bush”. “¿Cómo van a venir a opinar con propiedad, cuando no se pronunciaron ante los hechos inconstitucionales e inmorales del golpe de Estado?”, cuestionó (2).

La posición partidista de la CIDH muestra desgraciadamente hasta qué punto depende de la influencia de la Casa Blanca. En efecto, es sorprendente ver a esta Comisión de la OEA acusar a las autoridades venezolanas de algunas agresiones esporádicas de las que fueron víctimas algunos profesionales de los medios privados, cuando se ha negado siempre a condenar el cierre de la cadena pública Canal 8 que orquestaron los golpistas en abril de 2002 y las violencias que siguieron. Mediante esta acción con el timing dudoso, la CIDH se presta a la campaña hostil contra el gobierno bolivariano y acaba de perder la poca credibilidad que le quedaba.

El asunto RCTV

La decisión del gobierno venezolano de no renovarle la concesión a RCTV es una acción perfectamente legal ya que el espectro de las ondas hertzianas pertenece al Estado. Además la población, que todavía tiene en la memoria la participación activa de este canal en los sangrientos eventos de abril de 2002, respaldó ampliamente esta posición. Numerosos observadores se han asombrado del hecho de que los cuatro principales canales de información privados Univisión, Globovisión, RCVT y Televen, todos cómplices del golpe de Estado que dirigió Washington, no se hayan nacionalizado.

Efectuando un flagrante acto de injerencia en los asuntos internos de un país vecino, el Senado chileno aprobó una resolución exigiendo a su presidenta, Michelle Bachelet, que protestara contra la no renovación de la concesión de RCTV ante la OEA. El acuerdo suscrito por 18 votos contra 6 denuncia “la trasgresión de la libertad de pensamiento y de expresión”, sin mencionar de ninguna forma la implicación del canal en los acontecimientos de 2002. La adopción de ese texto por un Senado dominado por una mayoría de derecha es poco sorprendente, según el presidente Chávez: “Se trata de la misma derecha que aplaudió el golpe de Estado” de 2002, “esa extrema derecha que nos odia” (3). Este virulento intercambio suscitó algunas tensiones entre las dos naciones (4).

Jesse Chacón, ministro del Poder Popular para las Telecomunicaciones y la Informática, explicó que la no renovación de la concesión a RCTV era un hecho natural e inexorable. En efecto, conforme a los artículos 1 y 4 de Reglamento sobre las Concesiones para Televisoras y Radiodifusoras, el acuerdo que se firmó el 27 de mayo de 1987 con RCTV por una duración de 20 años finaliza el 27 de mayo de 2007. El espacio radioeléctrico que ocupa actualmente RCTV se destinará a un nuevo canal público conforme al artículo 108 de la Constitución que estipula que el Estado “garantizará servicios públicos de radio y televisión y redes de bibliotecas e informática, con el fin de proporcionar el acceso universal a la información” (5).

Chacón insiste precisamente en el hecho de que no se trata de una decisión política: “Si se tratara de una decisión política, el 14, 15 ó 16 de abril [de 2002] aquí se habría abierto un procedimiento administrativo y se habrían cerrado todos los canales de televisión, pues los venezolanos sabemos cómo participaron activamente en el golpe de Estado del 11 de abril”. El ministro subrayó que los tiempos habían cambiado desde 1987 y que ahora se daba prioridad al servicio público de información (6).

RCTV, además de su participación en el golpe de 2002, es el canal de televisión que ha sido más sancionado en la historia de Venezuela. Desde su creación en noviembre de 1953, las autoridades sancionaron por lo menos seis veces a este medio privado. En 1976, bajo el primer gobierno de Carlos Andrés Pérez, RCTV fue cerrado durante tres días por violar la ley sobre los programas televisivos. En 1980, el gobierno de Luis Herrera Campins también decretó un cierre de 36 horas por las mismas razones. En 1981, RCTV fue cerrado también durante 24 horas por divulgar escenas de carácter pornográfico. Bajo el segundo gobierno de Carlos Andrés Pérez, RCTV fue sancionado durante un día por difundir propaganda comercial a favor del consumo de tabaco. En 1991, la Corte Suprema de Justicia prohibió un programa no conforme a la legislación. Por fin, en 2002, bajo el gobierno de Chávez, RCTV fue condenado a una severa multa por acuerdo ilícito con otros canales de televisión y violación de las reglas de competencia (7).

El presidente Chávez reafirmó que la decisión que se tomó en cuanto a RCTV era irrevocable. Ahora, el segundo canal del país se utilizará “en beneficio de la nación y no contra la dignidad de los venezolanos” (8).

Hostilidad creciente de Washington

El líder venezolano acusó también al gobierno de Estados Unidos de estimular a la oposición interna con vistas a desestabilizar el país. Un informe reciente del Departamento de Estado acusaba a Chávez, quien obtuvo cerca de 12 victorias electorales democráticas sucesivas desde 1998, de representar una “amenaza para la democracia venezolana”. La administración Bush, que ha intentado varias veces derrocar al presidente bolivariano, no aprecia las políticas independientes de Venezuela y sus éxitos sociales que instalan un peligroso precedente en el continente. Ha demostrado claramente que piensa deshacerse del hombre más popular de América Latina (9).

Animados por las declaraciones de Washington, los sectores extremistas de la oposición venezolana no tardaron en reaccionar. El 26 de abril de 2007, una nueva bomba explotaba cerca de la embajada de Bolivia en Caracas, ocasionado importantes daños materiales, y llevando a once el número de atentados terroristas que se han cometido en los últimos meses. Varias personas fueron arrestadas entre ellas dos abogados, Luis Alberto Rodríguez y Diana Carolina Mora Herrera, quienes colocaron los explosivos (10).

Estados Unidos jamás ha descartado un eventual asesinato del presidente Hugo Chávez. Desde su elección, su seguridad personal se ha reforzado extraordinariamente y los servicios de inteligencia desbarataron varios planes de atentados. Washington, que acaba de liberar al Bin Laden latinoamericano, Luis Posada Carriles, un terrorista responsable, entre otros, de 73 asesinatos, ha lanzado una señal clara a Caracas. La eliminación física de Hugo Chávez está en el orden del día (11).

Notas

(1) Gerardo Reyes, «Comisión de la OEA demanda a Venezuela», El Nuevo Herald, 27 de abril de 2007.

(2) Agencia Bolivariana de Noticias, «CIDH está imposibilitada moralmente para emitir juicio sobre Venezuela», 27 de abril de 2007.

(3) El Nuevo Herald, «El Senado chileno protesta por cierre de Radio Caracas», 13 de abril de 2007.

(4) Associated Press, «Gobierno chileno rechaza críticas de Chávez», 13 de abril de 2007.

(5) Agencia Bolivariana de Noticias, «Decisión de no renovar concesión a RCTV es un hecho natural e inexorable», 29 de marzo de 2007.

(6) Agencia Bolivariana de Noticias, «Cierre de RCTV no responde a una decisión política», 29 de marzo de 2007.

(7) Agencia Bolivariana de Noticias, «RCTV ha sido el canal más sancionado en Venezuela», 29 de marzo de 2007.

(8) Agencia Bolivariana de Noticias, « Presidente Chávez: Quedan pocos días al canal de la oligarquía apátrida», 1 de mayo de 2007.

(9) Associated Press, «Chávez acusa a EEUU de estimular conspiraciones en Venezuela», 12 de abril de 2007.

(10) Associated Press, «Detienen abogada por atentado a embajada en Caracas», 27 de abril de 2007.

(11) Associated Press, «Chávez acusa a EEUU de nuevo complot en su contra», 1 de mayo de 2007; Agencia Bolivariana de Noticias, «Presidente Chávez denuncia reactivación de planes de magnicidio», 1 de mayo de 2007.

Salim Lamrani es escritor, profesor e investigador francés y está especializado en las relaciones de Cuba y Estados Unidos. Colabora habitualmente en Rebelión. La traducción al español es suya y ha sido revisada por Caty R., de los colectivos de Rebelión, Tlaxcala y Cubadebate. Esta traducción se puede reproducir libremente a condición de respetar su integridad y mencionar al autor, la revisora y la fuente.

EE.UU. conspira y conspira “por TV”

Por la Redacción de APM

A medida que se acerca el fin de la concesión a Radio Caracas Televisión, Washington afina su puntería ingerencista. Las amenazas de Bush.

Estados Unidos afina la puntería de sus dardos intervencionistas contra Venezuela a medida que se acerca el 27 de mayo. Ese día vence la concesión otorgada al canal privado Radio Caracas Televisión (RCTV) sin posibilidad alguna de que sea renovada, según decidió el gobierno y reiteró el propio presidente Hugo Chávez.

El tema de la no extensión del permiso para la utilización del espacio radioeléctrico por parte de esa emisora fue esgrimido por la oposición como un acto contra la libertad de expresión y es utilizado como arsenal para un constante ataque al gobierno, según un análisis de periodista Víctor Carriba, de la agencia Prensa Latina.

Dentro de ese contexto, el mandatario norteamericano, George W. Bush, dijo el jueves que en varios países, entre los cuales mencionó a Venezuela, existen leyes represivas que coartan el ejercicio de los periodistas y la libertad de prensa.

Al mismo tiempo, el embajador estadounidense en Venezuela, William Brownfield, apareció ayer en un programa de RCTV para saludar el Día Mundial de la Libertad de Prensa.

Igualmente, destaca la especie divulgada por Prensa Latina, el subsecretario de Estado norteamericano, John Negroponte, atacó a Chávez al declarar que tarde o temprano el gobierno venezolano y su gente verán que las políticas del presidente no son sostenibles.

Asimismo, el Departamento de Estado presentó una nota de protesta, cuyo contenido fue rechazado por la cancillería venezolana, que acusaba a este país de difundir información confidencial y atentar contra la seguridad de diplomáticos de Washington.

La respuesta de Caracas advirtió sobre esa “protesta sorpresiva”, la cual consideró como una “nueva agresión temeraria contra Venezuela”. La actitud de Washington “pareciera responder a un intento de desviar la atención sobre la protección que realiza el gobierno de Estados Unidos al terrorista Luís Posada Carriles”, agregó el Ministerio de Relaciones Exteriores en un comunicado.

Ese texto denunció que en el país del norte se vilipendia al presidente venezolano y se ha instigado abiertamente a su asesinato sin ninguna acción de las autoridades norteamericanas.

De manera paralela, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y la Sociedad Interamericana de Prensa realizan diversos movimientos contra el gobierno de Venezuela por su decisión de no renovar la concesión a RCTV.

Hace 10 días, Chávez alertó públicamente a la oposición sobre el peligro de utilizar el caso de RCTV como pretexto para provocar hechos sangrientos, recordó Prensa Latina.

En esa ocasión, el presidente Chávez ratificó la existencia de un plan organizado por Estados Unidos, en alianza con la burguesía nacional, para ocasionar hechos violentos y culpar a las autoridades por esas acciones.

El 27 de mayo -subrayó- vamos a darle otra derrota al imperio norteamericano y todas las burguesías del continente. Ese día termina la concesión de RCTV y no se va a renovar, precisó el jefe de Estado.

La FAO apoya la alimentación … de los automóviles

RAP-AL Uruguay

Durante los días 25-28 de abril los representantes del Comité de Agricultura de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) se reunieron en Roma con el objetivo central de impulsar la producción de cultivos agrícolas para ser utilizados como agro-combustibles.

Consciente de que en realidad el mandato de la FAO apunta a “asegurar una buena nutrición para todos”, y que no resulta sencillo explicar como estos cultivos energéticos ayudan a alimentar a nadie, Alexander Müller, responsable del Departamento de Agricultura y Protección del Consumidor de la FAO comentó que “a la vez que existe una preocupación legítima entre algunos grupos de que la bioenergía puede dañar a la seguridad alimentaria y el medio ambiente, puede ser también una herramienta importante para mejorar el bienestar de la población rural, siempre que los gobiernos tengan en cuenta esos aspectos”.

Dicha explicación no solo no explica nada, sino que pretende esconder la grave amenaza para la alimentación de millones de personas que significa la expansión de los agrocombustibles. La FAO organismo creado para asegurar la nutrición de las personas ahora impulsa cultivos de agro-combustibles, que serán utilizados para “alimentar automóviles” en tierras productoras de alimentos.

Nuestro país no está ajeno a este proceso y ya se está promoviendo y apoyando el cultivo de caña de azúcar en Bella Unión para producir etanol y también se está impulsando el cultivo de sorgo y remolacha azucarera en tierras que han estado destinadas para la producción de alimentos como son los departamentos de San José, Canelones y Montevideo con el mismo objetivo.

Con la promoción de estos monocultivos para energía se acentúa aún más el modelo que tiende a un aumento en el uso de agrotóxicos y a una destrucción ambiental mayor. Tal es el caso de la soja transgénica, cuya superficie sembrada ha superado a la de todos los otros cultivos agrícolas de nuestro país, dejando como resultado destrucción de nuestros ecosistemas, apropiación y contaminación de aguas y suelo, uso masivo de agrotóxicos, mecanización intensiva. En definitiva, una agricultura sin agricultores que destruye el medio ambiente. Y ahora la soja está siendo también promovida para la fabricación de biodiesel.

Similares procesos se están dando en una enorme cantidad de países, donde bajo un engañoso manto “verde” se están promoviendo los agrocombustibles como sustitutos de los combustibles fósiles cuyo consumo ha resultado en el cambio climático. Sin embargo, para millones de personas este remedio será mucho peor que la propia enfermedad, ya que se estarán ocupando millones y millones de hectáreas de tierras productoras de alimentos en tierras productoras de materia prima para la producción de biocombustibles.

Resulta lamentable tener que recordarle a la FAO que su misión no es asegurar la alimentación de los automóviles sino la de las personas y que por lo tanto debería estarse oponiendo a este nuevo empuje de las transnacionales. ¿Pero no será que en realidad la función de la FAO es hacer precisamente lo que está haciendo?.

RAP-AL Uruguay

http://webs.chasque.net:80/~rapaluy1/transgenicos/

Abril 2007

http://www.fao.org/newsroom/es/news/2007/1000540/index.html

¿Una Francia cada vez más débil?

Luego de las elecciones presidenciales

Por Roberto Aguirre

APM

La ausencia de una agenda exterior clara y la cercanía con Washington anunciada por Sarkozy demuestran que el país galo ha perdido peso político dentro del plano internacional.

Las crónicas del día después de la victoria de Nicolas Sarkozy en las elecciones presidenciales en Francia sobreabundaron. La mayoría de los analistas se centraron en describir la victoria del candidato, que triunfó con un 53,06 por ciento de los votos en la segunda vuelta frente al 46,94 por ciento de la socialista Ségolène Royal, poniendo el foco en el conservadurismo de cuño “tatcheriano”, que se desprende de su lista de programa de gobierno para los próximos años en el país galo.

Sin embargo, poco se dijo de la política internacional que impulsará Sarkozy. Esto se debe principalmente a dos motivos. El primero de ellos es que ninguno de los candidatos con chances a ganar, entre ellos el propio Presidente Electo, incluyó ese tema de manera expresa en su agenda. El otro, es que Francia ha perdido peso estratégico dentro de la coyuntura internacional, cosa que se deduce, a primera vista, de la anterior afirmación.

En el primer discurso luego de ganar las elecciones, Sarkozy afirmó que “Francia está de vuelta en Europa”. Esa fue una de las pocas menciones con respecto a la política exterior del país, a propósito de la voluntad del futuro mandatario de lograr una suerte de minitratado, para remediar el “no” de la sociedad francesa a la Constitución de la Unión Europea (UE) votado en 2005.

Quizás las palabras más trascendentes fueron aquellas que demostraron, una vez más, que el Presidente Electo pretende disputarse con Inglaterra el rol de “potencia aliada” a Washington. “Estados Unidos puede contar con la amistad de Francia (…) que estará siempre a su lado cuando la necesiten” aseguró Sarkozy, que en reiteradas oportunidades demostró su cercanía al presidente George Bush, a tal punto que, luego de su visita a la Casa Blanca, los medios comenzaron a llamarlo “el americano”.

Las intención de acercarse a Estados Unidos es uno de los puntos donde el futuro mandatario pretende diferenciarse con el actual presidente francés (su mandato termina el 16 de mayo) Jacques Chirac. De hecho, planteó en reiteradas oportunidades que el hecho de que Francia, no apoyase la invasión a Irak en 2003, fue un retroceso en términos de diplomacia. Igualmente, tiene una postura mucho más enérgica para con Irán y su desarrollo nuclear, en la que defiende la aplicación de sanciones más duras que las impulsadas por Naciones Unidas.

El otro punto que reviste importancia dentro de las pocas palabras de Sarkozy con respecto a la futura política exterior francesa, es el rotundo no a la inclusión de Turquía dentro de la UE, tema que adquiere importancia debido a la agitada situación política en Ankara, donde el debate se centra entre tener un gobierno islámico o laico.

De Latinoamérica no hubo palabras en toda la campaña, y recién en el discurso pos electoral del lunes, Sarkozy hizo una breve mención a favor de la liberación de la política colombiano – francesa Ingrid Betancourt secuestrada desde 2002 por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia. Sobre esta virtual indiferencia, la agencia Notimex recoge el testimonio de investigadores del Instituto de Altos Estudios de América Latina (IHEAL) dependiente de la Universidad parisina de La Sorbona, quienes, lisa y llanamente, afirman que Sarkozy “no conoce la realidad latinoamericana”.

Caso similar es el de Africa, que prácticamente no apareció en la agenda de los candidatos ni del propio Sarkozy. Pero esta situación reviste una particular gravedad ya que entre ese continente y Francia, existen lazos cercanos, herencia del colonialismo. El secretario general de Survie -organización no gubernamental francesa, cuyo objetivo es la mejora de las relaciones entre Francia y el continente más pobre del mundo-, Fabrice Tarrit, explicó a la agencia Europa Press que los candidatos “no hacen alusión a la política internacional en sus programas y menos a la política francesa en África”, a lo que agregó que la mayoría de ellos se ha referido a ese continente “como un problema relacionado con la inmigración”.

Esta falta de definiciones de Sarkozy en el plano internacional no hace más que demostrar la pérdida de peso político de Francia, potencia nuclear y espacial y uno de los cinco países en el Consejo de Seguridad de la ONU, cuya voz dejó de tener la importancia que tenía años atrás. De ahí que el tema internacional no seduzca a los electores, y que la mayoría de los medios de comunicación centren sus análisis en las repercusiones de las elecciones en la política doméstica de Francia, donde Sarkozy promete medidas ultra neoliberales como la flexibilización laboral, restringir derechos a los sindicatos, endurecer las medidas para la inmigración y recortar subsidios sociales, entre una larga lista.

Asimismo, la probable alineación de Francia a las políticas de Washington, también es un signo de debilidad, que el propio Chirac nunca quiso mostrar. La condescendencia de Sarkozy con las políticas de George Bush, demuestra que el país galo carece de cintura para crear una agenda internacional propia que se oponga, o que por lo menos busque distanciarse, del unilateralismo de Estados Unidos.

Uno de los eslóganes políticos en la campaña del Presidente Electo llamaba a enterrar el mayo francés. Este discurso se centró en cautivar a los sectores medios y altos del país, asustados con la juventud marginal de las periferias urbanas (donde volvió a haber incidentes luego de conocerse el resultado de las elecciones), y fue el equivalente de poner “orden” frente al “caos imperante”.

No es muy arriesgado afirmar que aquellas jornadas del `68, que hicieron tambalear al gobierno de Charles de Gaulle, hayan sido el último acontecimiento francés de trascendencia que tuvo real impacto en la comunidad internacional. Como un fiel reflejo del retroceso del país galo dentro del concierto de naciones, Sarkozy dictó el acta de defunción de aquel histórico proceso y, quizás, de la importancia política que otrora tuviera la propia Francia dentro de la coyuntura mundial.

Nicolás Sarkozy presidente, Francia más a la derecha

Fausto Triana

Prensa Latina

Nicolás Sarkozy se convirtió ayer en el sexto presidente de la V República de Francia, con ventaja de seis puntos sobre la socialista Ségoléne Royal, en la segunda vuelta de las elecciones realizadas este domingo.

Sarkozy confirmó los pronósticos y se impuso a Royal, en otro espléndido domingo primaveral, que sirvió también para exacerbar las pasiones de sus detractores, temerosos de un marcado giro a la derecha del país galo.

Los primeros resultados oficiales, todavía no definitivos, señalan que Sarkozy obtuvo el 53 por ciento de los votos, por 47 Royal.

Abogado de 52 años de edad, con amplia experiencia en la política, el hasta hace poco ministro del Interior cumplió el sueño de su vida y será en breve el sustituto de Jacques Chirac en el Palacio del Elíseo.

En la V República sólo han ocupado la más alta responsabilidad francesa cinco personas, Charles de Gaulle (1958-1969), Georges Pompidou (1969-1974), Valery Giscard d Estaing (1974-1981), Francois Mitterrand (1981-1995) y Jacques Chirac (1995-2007).

De tal forma Sarkozy inscribe su nombre en la historia francesa por un período de cinco años, con derecho a reelección. Aunque tiene la facultad de designar al primer ministro, deberá confiar en que su partido alcance una posición prominente en las legislativas.

Coherente con su plataforma conservadora, con tintes cambiantes hacia sus ideas liberales o en el compromiso ineludible con las clases más poderosas, asumirá la jefatura de Estado en medio de grandes expectativas.

Titular de la Unión por un Movimiento Popular (UMP), dinámico y provocador, Sarkozy se comprometió a lanzar una “ruptura tranquila”, guardando distancias sobre los manejos de Chirac, quien termina con bajos índices de popularidad.

Anticipa también un nuevo modelo social basado en el trabajo, el orden y la autoridad. Precisamente son esos los aspectos que más temen no pocos franceses, que consideran a Sarkozy una amenaza a las conquistas de tantos años y enemigo de los inmigrantes.

Sus correligionarios lo consideran un hombre de gran energía y honesto que sabrá dar seguridad a los ciudadanos y sacará a Francia de su actual crisis económica.

De madre francesa y padre húngaro, además de orígenes griegos, Sarkozy tiene una experiencia de más de tres décadas en la vida política.

A los 19 años ya dirigía las juventudes de la derecha francesa y a los 28 se convirtió en alcalde de Neuilly sur Seine, una ciudad burguesa a las afueras de París.

Cuando asumió la dirección de la UMP en el 2004 comenzó a hilvanar con más intensidad la idea de postularse para la presidencia de Francia. Poco a poco, fue desbrozando el camino y con gran habilidad quitó del medio a poderosos rivales.

Entre ellos al premier saliente, Dominique de Villepin, y al propio Chirac.

Está casado actualmente con Cecilia, de nacionalidad española, pero el matrimonio pareció naufragar años atrás y es una de las incógnitas de los franceses.

Cifra récord y celebraciones por Sarkozy en Francia

Alan García, todo por el Norte, nada por Perú

Hedelberto López Blanch

Rebelión

El presidente peruano Alan García esta tratando de convertirse por todos los medios en el mejor aliado de la administración estadounidense de George W. Bush para contrarrestar la fuerza que ha tomado desde la fundación hace tres años la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA), impulsada por Venezuela y Cuba.

En su obstinada carrera por destacarse ante el poderoso e históricamente anexionista vecino del norte, García ha viajado en los últimos cuatro meses en dos ocasiones a Washington para rogarle al presidente Bush que presione al Congreso de su país para que se apruebe el Tratado de Libre Comercio (TLC) entre ambas naciones.

También ha aprovechado la ocasión para implorarle apoyo a senadores y representantes estadounidense que aun no están convencidos del TLC con Perú y los cuales Adan les ha ofrecido toda clase de concesiones.

Los congresistas se oponen porque al establecerse algunas empresas en Perú, podrían disminuir los puestos de empleos en el Norte, y además insisten en que se les otorguen mayores prebendas a las compañías transnacionales. Es decir, lo entregas todo o no te haremos el favor.

Las modificaciones y cambios acrecentarían las desventajas que ya implica para Perú un TLC. Entre las exigencias aparece la de ratificar sin enmiendas el capítulo 10 del Tratado que al posibilita a las empresas estadounidenses proceder legalmente contra el gobierno peruano y exigir compensaciones extraordinarias, en caso de que promulgue leyes que atenten contra sus intereses económicos.

De esa forma y como ya se ha hecho con los TLC con Centroamérica, México, Chile y Colombia, Perú no podrá acudir a los tribunales nacionales cuando se presenten diferencias.

Las decisiones de los mecanismos de resoluciones de disputas internacionales son inapelables, las audiencias casi siempre son secretas y los Estados pueden ser demandados pero no pueden reclamar a los inversionistas.

De un solo brochazo, el gobierno peruano no podrá promulgar normas de protección del medio ambiente, ni contra productos nocivos que afecten la salud de sus ciudadanos si eso afectara el desarrollo de las operaciones productivas y las ganancias de las empresas transnacionales.

Aunque el capítulo 10 del TLC condiciona la soberanía del gobierno para tomar medidas en caso de presentarse diferencias con los capitales foráneos, el ministro de Producción de Perú, David Lemor, declaró que “todos los convenios económicos buscan primeramente la protección de las inversiones y por tanto no cambiaremos las reglas de juego que hemos expuesto para la inversión extranjera”.

En un enorme intento por superar al anterior presidente Alejandro Toledo, quien tampoco desperdició esfuerzo para alcanzar el acuerdo preliminar de libre comercio con Estados Unidos, Alan García dijo que la ratificación del tratado “definirá el futuro de América Latina, pues si (…) este modelo de democracia con inversiones y libre comercio funciona en Perú, otros países tendrán que seguirlo”.

Toledo, primero, y García después, se han negado a realizar un referendo nacional para que el pueblo conozca sobre las posibles ventajas o desventajas del TLC y decida al respecto.

En cuanto se ponga en funciones el Tratado, se eliminarán los aranceles a dos tercios de las exportaciones mercantiles y agrícolas de Estados Unidos a Perú, a pesar de que Washington continuará otorgando millonarios subsidios a sus cosechadores.

Las medidas pondrán en crisis a la agricultura peruana que se dedica a monocultivos manuales, sin recursos financieros para comprar fertilizantes o implementos agrícolas que le permitan competir con los super industrializados productores estadounidenses.

Datos oficiales indican que el 22 % de la población vive de la agricultura, es especial los productores de maíz, sorgo, mijo, arroz, trigo, algodón y azúcar.

Las declaraciones de Luis Zúñiga, presidente de la Convención del Agro son concluyentes cuando asevera que “resulta lamentable entregar el mercado peruano al norteamericano mediante el cual se condena a la quiebra segura al 97 % del sector agrario nacional”.

Pese a que desde hace varios años el PIB peruano ha estado en constante crecimiento y en 2006 llegó a un 8 %, la mitad de sus 28 millones de habitantes se encuentran en la pobreza porque las riquezas del país van a parar a las arcas de las transnacionales que controlan las principales fábricas y la extracción de minerales.

Otra de las órdenes impuestas por Washington a Lima es la de proteger durante cinco años los datos de prueba de los fármacos. De esa forma, no se podrán vender en el país medicamentos genéricos, que son más baratos, medida que afecta a la mayoritaria población empobrecida.

Al remover las barreras comerciales de los servicios y proveer un marco legal seguro para los inversores, las transnacionales estadounidenses podrán controlar renglones fundamentales como la electricidad, agua, educación y otros.

Pero Alan Gracía continuará adelante. Tras su segunda visita a Washington declaró “Creo que, naturalmente, los políticos americanos valoran mucho que haya cercanía personal. Su forma de actuar exige mucha presencia y saber que hay un compromiso”. Los comentarios huelgan.

La tragedia que amenaza a nuestra especie

Fidel Castro Ruz

Granma

No puedo hablar como economista o como científico. Lo hago simplemente como político que desea desentrañar los argumentos de los economistas y los científicos en un sentido u otro. También trato de intuir las motivaciones de cada uno de los que se pronuncian sobre estos temas. Hace solo veintidós años sostuvimos en Ciudad de La Habana gran número de reuniones con líderes políticos, sindicales, campesinos, estudiantiles, invitados a nuestro país como representantes de los sectores mencionados. A juicio de todos, el problema más importante en aquel momento era la enorme deuda externa acumulada por los países de América Latina en 1985. Esa deuda ascendía a 350 000 millones de dólares. Entonces los dólares tenían un poder adquisitivo muy superior al dólar de hoy.

De los resultados de aquellas reuniones enviamos copia a todos los gobiernos del mundo, con algunas excepciones como es lógico, porque habrían parecido insultantes. En aquel periodo los petrodólares habían inundado el mercado y las grandes transnacionales bancarias prácticamente exigían a los países la aceptación de elevados préstamos. De más está decir que los responsables de la economía aceptaron tales compromisos sin consultar con nadie. Esa época coincidió con la presencia de los gobiernos más represivos y sangrientos que ha sufrido el continente, impuestos por el imperialismo. No pocas sumas se gastaron en armas, lujos y bienes de consumo. El endeudamiento posterior creció hasta 800 000 millones de dólares mientras se engendraban los catastróficos peligros actuales, que pesan sobre una población que en apenas dos décadas y media se ha duplicado y con ella el número de los condenados a vivir en extrema pobreza. En la región de América Latina la diferencia entre los sectores de la población más favorecida y los de menos ingresos es hoy la mayor del mundo.

Mucho antes que lo que ahora se debate, las luchas del Tercer Mundo se centraban en problemas igualmente angustiosos como el intercambio desigual. Año tras año se fue descubriendo que las exportaciones de los países industrializados, elaboradas generalmente con nuestras materias primas, se elevaban unilateralmente de precio mientras el de nuestras exportaciones básicas se mantenía inalterable. El café y el cacao —para citar dos ejemplos— alcanzaban aproximadamente 2 000 dólares por tonelada. Una taza de café, un batido de chocolate, se podían consumir en ciudades como Nueva York por unos centavos; hoy se cobra por ellos varios dólares, quizás 30 o 40 veces lo que costaba entonces. Un tractor, un camión, un equipo médico, requieren hoy para su adquisición varias veces el volumen de productos que se necesitaba entonces para importarlos; parecida suerte corrían el yute, el henequén y otras fibras producidas en el Tercer Mundo y sustituidas por las de carácter sintético. Mientras, los cueros curtidos, el caucho y las fibras naturales que se usaban en muchos tejidos eran sustituidos por material sintético de sofisticadas industrias petroquímicas. Los precios del azúcar rodaban por el suelo, aplastados por los grandes subsidios de los países industrializados a su agricultura.

Las antiguas colonias o neocolonias, a quienes se les prometió un porvenir maravilloso después de la Segunda Guerra Mundial, no despertaban todavía de las ilusiones de Bretton Woods. El sistema estaba diseñado de pies a cabeza para la explotación y el saqueo.

Al inicio de esta toma de conciencia no habían aparecido todavía otros factores sumamente adversos, como el insospechado derroche de energía en que caerían los países industrializados. Estos pagaban el petróleo a menos de dos dólares el barril. La fuente de combustible, con excepción de Estados Unidos donde era muy abundante, estaba fundamentalmente en países del Tercer Mundo, principalmente en el Oriente Medio, además de México, Venezuela y ulteriormente en África. Pero no todos los países calificados en virtud de otra mentira piadosa como “países en desarrollo” eran petroleros, 82 de ellos son los más pobres y como norma necesitan importar petróleo. Les espera por tanto una situación terrible si los alimentos se transforman en biocombustibles, o agrocombustibles como prefieren llamarlos los movimientos campesinos e indígenas de nuestra región.

La idea del calentamiento global como terrible espada de Damocles que pende sobre la vida de la especie, hace apenas 30 años ni siquiera era conocida por la inmensa mayoría de los habitantes del planeta; aún hoy existe gran ignorancia y confusión sobre estos temas. Si se escucha a los voceros de las transnacionales y su aparato de divulgación, vivimos en el mejor de los mundos: una economía regida por el mercado, más capital transnacional, más tecnología sofisticada, igual a crecimiento constante de la productividad, del PIB, del nivel de vida y todos los sueños del mundo para la especie humana; el Estado no debe interponerse en nada, no debiera incluso existir, excepto como instrumento del gran capital financiero.

Pero las realidades son tercas. Uno de los países más industrializados del mundo, Alemania, pierde el sueño ante el hecho de que un 10 por ciento de la población está desempleada. Los trabajos más duros y menos atractivos son desempeñados por los inmigrantes que, desesperados en su creciente pobreza, penetran en la Europa industrializada por todos los agujeros posibles. Nadie saca al parecer la cuenta del número de habitantes del planeta, que crece precisamente en los países no desarrollados.

Más de 700 representantes de organizaciones sociales se acaban de reunir en La Habana para discutir sobre varios de los temas que en esta reflexión se abordan. Muchos de ellos expusieron sus puntos de vista y dejaron entre no-sotros imborrables impresiones. Hay material abundante sobre el cual reflexionar, además de los nuevos sucesos que ocurren cada día.

Ahora mismo, como consecuencia de la puesta en libertad de un monstruo del terror, dos personas jóvenes que cumplían un deber legal en el Servicio Militar Activo, aspirando a disfrutar del consumismo en Estados Unidos, asaltaron un ómnibus, forzaron con su impacto una de las puertas de entrada de la terminal de vuelos nacionales del aeropuerto, llegaron hasta un avión civil y penetraron en él con los rehenes, exigiendo el traslado al territorio norteamericano. Días antes habían asesinado a un soldado que estaba de posta, para robar dos fusiles automáticos, y en el propio avión privaron de la vida con cuatro disparos a un valiente oficial que, desarmado y capturado como rehén en el ómnibus, intentó evitar el secuestro de la nave aérea. La impunidad y los beneficios materiales con que se premia desde hace casi medio siglo toda acción violenta contra Cuba, estimula tales hechos. Hacía muchos meses no ocurría nada parecido. Bastó la insólita liberación del conocido terrorista, y de nuevo la muerte visitó nuestros hogares. Los autores no han sido juzgados todavía, porque en el transcurso de los hechos ambos resultaron heridos, uno de ellos por los disparos que hizo el otro dentro del avión, mientras luchaban contra el heroico oficial de las fuerzas armadas. Ahora muchas personas en el exterior esperan la reacción de los Tribunales y el Consejo de Estado ante un pueblo profundamente indignado con los acontecimientos. Hace falta una gran dosis de serenidad y sangre fría para enfrentar tales problemas.

El apocalíptico jefe del imperio declaró hace más de cinco años que las fuerzas de Estados Unidos debían estar listas para atacar preventiva y sorpresivamente 60 o más países del mundo. Nada menos que un tercio de la comunidad internacional. No le bastan, al parecer, la muerte, las torturas y el destierro de millones de personas para apoderarse de los recursos naturales y los frutos del sudor de otros pueblos.

Mientras tanto el impresionante encuentro internacional que acaba de tener lugar en La Habana reafirmó en mí una convicción personal: toda idea siniestra debe ser sometida a críticas demoledoras sin concesión alguna.

La gran ilusión Sarkozy

Jean Bricmont

SinPermiso.info

Dos tercios de los franceses piensan que Francia va cuesta abajo, y ese es el motivo principal de que Sarkozy sea desde esta noche el próximo presidente de la República. Además, los medios de comunicación han preparado su acceso a la presidencia insistiendo propagandísticamente durante años y sin desmayo en el tema del declive de Francia, así como en el tema conexo de la inseguridad.

Hay muchas maneras de reaccionar a ese sentimiento; una es mostrar que las estadísticas utilizadas para “demostrar” ese declive son muy selectivas (vésase, por ejemplo, el artículo “La desinformación económica juega un papel capital en las elecciones francesas”, escrito por Mark Weisbrot). Pero se puede responder igualmente preguntándose por las soluciones que los declivistas proponen.

Mezclan éstos hábilmente dos problemas: el declive de Francia en relación con los países emergentes, sobre todo Asia, y el de Francia en relación con otros países industrializados, señaladamente EEUU e Inglaterra. La primera forma de “declive” es muy buena cosa: sólo significa que una parte del Tercer Mundo se desarrolla. Pero, como saben perfectamente que imitar a China y al India es cosa harto difícil, lo que proponen los declivistas es imitar el modelo anglosajón, capaz supuestamente de evitar el declive con una serie de medidas de flexibilización del trabajo, de destrucción de los derechos sociales adquiridos y de los servicios públicos, de medidas en materia de seguridad pública y de rearme moral.

Veamos, pues, la situación de su país favorito, los EEUU. Han gastado centenares de miles de millones de dólares en la invasión de Irak; han tenido allí miles de muertos, decenas de millares de heridos, y están allí completamente arrinconados; no pueden vencer, porque se han ganado la hostilidad de la inmensa mayoría de los iraquíes, pero no pueden irse porque sería el fin de su imperio. Así pues, van a seguir en Irak muchos años, van a perder allí todavía más hombres, más dinero y más prestigio, causando de paso sufrimientos inauditos e inútiles al pueblo iraquí. ¿Y por qué fueron a Irak? Entre otras, a causa de manipulaciones de la opinión pública en la cuestión de las armas de destrucción masiva. Tienen servicios de inteligencia que espían por el mundo entero, una prensa “libre” con medios gigantescos, universidades rebosantes de especialistas en todos los conflictos y problemas habidos y por haber en el planeta. Y a pesar de todo, no han sido capaces de entender cosas elementales, que hasta un niño que viaja a Oriente Medio comprende, y es a saber: que son detestados sobre todo por causa de su apoyo a Israel, y que cualquier intervención suya en la región está destinada a provocar un rechazo masivo. Si esa mezcla de incapacidad, ignorancia y arrogancia no es síntoma de una sociedad en declive, no sé yo muy bien qué pueda serlo. Francia, en cambio, que todavía en 2003 estaba gobernada por una elite “envejecida, anticuada, inadaptada al mundo, etc.”, pero capaz de pensar, no se metió en esa locura.

Pero eso no es todo: el resto del mundo, y Francia en particular, se supone que no deja de “imitar a EEUU”. Pues bien; imaginemos que, con un toque de barita mágica, el resto del mundo se pusiera realmente a imitar a EEUU. ¿De dónde vendrían entonces el petróleo y las otras materias primas que los EEUU importan en abundancia y sin las cuales su sociedad no podría sobrevivir mucho tiempo? ¿De dónde vendrían los trabajadores inmigrados, a menudo “clandestinos”, es decir, privados de derechos, o los productos importados a bajos precios (y no pagados, es decir, financiados por los déficit crecientes) que permiten a los trabajadores que perdieron sus empleos industriales mantener, mal que bien, su nivel de vida? ¿De dónde, finalmente, vendrían los cerebros que los EEUU saquean del resto del mundo, porque atraer con salarios elevados a gentes ya formadas sale mucho menos caro que financiar un verdadero sistema de educación de masas?

El hecho es que el modelo americano es inimitable, porque su simple supervivencia supone la existencia de un mundo exterior a los EEUU que no se les parezca. Es verdad que la situación es muy parecida en Europa, pero precisamente : el grado de semejanza con « el modelo americano » constituye la mejor vara para medir nuestro declive. Además, Francia no tiene el poderío de los EEUU, y es menor su capacidad para mantener temporalmente una situación insostenible a largo plazo.

La elección de Sarkozy es elegir la imitación acelerada del modelo americano, es decir, elegir el verdadero declive.

* Jean Bricmont, miembro del Consejo Editorial de SINPERMISO, es profesor de física en la Universidad de Louvain la Neuve, Bélgica. Es miembro del Tribunal de Bruselas. Su último libro acaba de publicarse en Monthly Review Press: Humanitarian Imperialism. Es sobre todo conocido en el mundo hispano por su libro –coescrito con el físico norteamericano Alan Sokal— Imposturas intelectuales (Paidós, 1999), un brillante y demoledor alegato contra la sedicente izquierda académica relativista francesa y norteamericana en boga en los últimos lustros del siglo pasado.

El debate prohibido

Ecuador y la Dolarización

Pablo Dávalos

Argenpress

Una espada de Damocles amenaza a la democracia ecuatoriana y al multitudinario apoyo del pueblo ecuatoriano para la realización de la Asamblea Constituyente. Una amenaza que, paradójicamente, es vista como oportunidad e incluso como una garantía de estabilidad. Se trata de la dolarización.

Desde el año 2000 en el que se impuso la dolarización, su tarea ha sido la de ir minando al país: ha destruido la pequeña producción campesina poniendo en riesgo la soberanía alimentaria. Ha destruido la pequeña y mediana producción industrial, generando desempleo y pérdidas de ingreso a miles de familias. Ha desquiciado al sistema de precios con distorsiones que han multiplicado por diez a la canasta familiar en menos de una década y ha destrozado la capacidad adquisitiva del salario que apenas cubre menos de un tercio de esta canasta básica.

Ha provocado un profundo intercambio desigual entre el sector rural y el sector urbano. Ha incentivado una deriva consumista que se refleja en el mayor déficit comercial en toda la historia del país, un déficit oculto por los altos precios del petróleo. Ha provocado una enorme migración de ecuatorianos en búsqueda de trabajo en el extranjero.

Ha polarizado la concentración del ingreso, al extremo que el 20% más rico de la población dispone de más del 50% de la renta nacional, mientras que el 20% más pobre no llega a participar ni del 4% de la renta nacional. Ha incentivado los comportamientos rentistas de sectores medios de la población, y la demanda de asistencialismo en los sectores más pobres. Ha transformado el mercado financiero doméstico que ahora cobra tasas de interés desmesuradas en dólares, e incentiva la fuga de divisas y el endeudamiento externo agresivo por parte del sector privado, que recuerda a aquel proceso de los años setenta que condujo a la crisis de la deuda externa.

En el altar de la estabilidad el país sacrificó sus opciones y para salvar la moneda se sacrificó a la sociedad. Empero, y de manera paradójica, el debate sobre la dolarización es una cuestión casi prohibida. Se convierte en tema tabú. Se discute sobre la Asamblea Constituyente con una pasión democrática que es correlativa y proporcional al silencio que se impone a la discusión sobre la dolarización.

Es como si la dolarización no existiese. Como si al ser tocada por la discusión sobre la Asamblea Constituyente, la magia de la estabilidad económica pudiese desaparecer de forma instantánea.

Pero los hechos son tenaces, decía alguien cuyo nombre en estos tiempos de socialismo del siglo XXI es preferible obviar. Y esos hechos nos muestran una economía en descalabro y una sociedad fracturada, y un esquema monetario que empieza a hacer aguas y cuyo colapso, a más de inminente, parece más próximo de lo que quisiéramos.

Es de preguntarse entonces: ¿por qué tanto silencio sobre un tema tan importante? ¿Por qué tanto miedo por algo que nos compromete de manera tan radical? ¿Por qué el debate sobre la Constituyente excluye un tema tan crucial para el país como la dolarización?

Si la dolarización está destruyendo la economía y la sociedad ecuatoriana ¿por qué no aprovechar el momento político creado por la Constituyente para una salida ordenada de la dolarización? ¿Por qué aquellos que antes denostaban la dolarización, y con justa razón además, ahora por el hecho de estar en el gobierno aparecen como sus más tenaces defensores? ¿Es la dolarización solamente un tipo de cambio fijo basado en la sustitución monetaria, o es algo más? ¿Si cambiar la moneda de un país fuese buen negocio, porqué ningún país de América del Sur lo ha intentado?

Esta negación a debatir sobre una salida ordenada de la dolarización acota los términos de la reforma política que se pretende realizar al tenor de la próxima Asamblea Constituyente. Porque no sería justo para el enorme movimiento ciudadano que lo respalda y por todas las expectativas que se han provocado, que la Asamblea solamente trate temas de forma, como la despolitización de los órganos de control, de justicia o de elecciones; y deje de lado los temas de fondo como la dolarización y el modelo económico.

Porque la dolarización no es solamente un esquema monetario que otorga certezas para decisiones económicas en el corto y mediano plazo, sino que es el centro de gravedad del modelo neoliberal. Y el modelo neoliberal no se reduce a un conjunto de recomendaciones en política fiscal, sino a la readecuación de las relaciones de poder en beneficio del capital financiero. Porque si no se sale de la dolarización en forma ordenada, no se ha cambiado el modelo económico neoliberal y las relaciones de poder que le son inherentes.

Quizá esto pueda parecer retórica, y quizá no pueda visualizarse la complejidad de lo que significa el modelo económico neoliberal, hasta que la dolarización finalmente colapse. Solo en esa circunstancia quizá pueda entenderse lo que significa realmente el modelo neoliberal, cuando los sectores medios de la población sean los más golpeados por la salida de la dolarización, y hayan descubierto que la Asamblea Constituyente, en la que tanto empeño y energías pusieron, finalmente no les servirá para defenderlos en esa crisis.

El colapso de la dolarización, si la Asamblea Constituyente no toma al respecto los correctivos necesarios, implicaría, al menos, tres fenómenos de alto costo para los mismos ciudadanos que ahora se movilizan por la Constituyente: el primero es el enorme costo de seguir asumiendo y pagando deudas en moneda dura, en la ocurrencia el dólar, con una moneda débil, es decir, la moneda que reemplazaría al dólar. Para cubrir esa diferencia, la única posibilidad es reducir el consumo familiar e incrementar los ingresos, en un ambiente de recesión económica, es decir, de pérdidas de empleos por falta de inversión.

El segundo fenómeno, hace referencia a la presión por la devaluación que harán los grupos de poder sustentados en la agroexportación; y, el tercero, es la crisis del endeudamiento externo privado que transferiría los costos de ese endeudamiento al Estado, un proceso que el país ya lo vivió a inicios de la década de los ochenta con la sucretización de la deuda externa privada. Hay que indicar, además, que los bancos no van a perdonar sus créditos en dólares y que serán los primeros en trasladar los costos de la devaluación a la tasa de interés, provocando más recesión y encareciendo más los créditos.

Para solventar los costos de esa crisis el gobierno tendría que adoptar un paquete de ajuste estructural, de aquellos definidos precisamente por el FMI, si no quiere que el costo de la salida de la dolarización implique una hiperinflación. Y el riesgo de la hiperinflación es real porque aquello que da sustento a la producción interna y que puede garantizar la estabilidad de la moneda nacional, ha sido destruido precisamente por la dolarización.

Las clases medias ecuatorianas intuyen el descalabro que significaría el fin de la dolarización. Estas clases medias, que son el soporte del movimiento ciudadano que presiona por la Asamblea Constituyente, quieren que la reforma política les garantice algo imposible: la estabilidad económica de la mano de la dolarización.

Por ello han puesto entre paréntesis a la dolarización. Porque saben que la estabilidad a la que apelan tiene su fundamento en el esquema monetario de la dolarización. Por ello también su insensibilidad con otros sectores de la población que ven en la dolarización una amenaza, como los campesinos, el subproletariado y los indígenas.

Estos sectores han sido invisibilizados del debate sobre la reforma política, porque sus intereses no coinciden con aquellos de las clases medias. Empero, las clases medias confunden su deseo con la realidad. No porque hayan cerrado toda discusión posible sobre la dolarización, ésta va a mantenerse de manera indefinida. No porque la hayan puesto entre paréntesis, la dolarización continuará dando piso al consumo y al rentismo de las clases medias. Hay límites para ello, y las clases medias lo intuyen. La historia conspira contra ellas. Los tipos de cambio fijo no son eternos. La estabilidad tan cara para sus expectativas es apenas una ilusión momentánea que se genera desde el poder.

En efecto, el sistema mundo capitalista ya conoce las consecuencias de lo que significan los tipos de cambios fijo, y la dolarización es uno de ellos. Estado Unidos no pudo sostener su tipo de cambio fijo basado en el patrón oro. Argentina tampoco pudo sostener la convertibilidad. No existe en la historia moderna, una sola sociedad que haya podido sostener de manera indefinida un tipo de cambio fijo. La experiencia empírica nos dice que los tipos de cambio fijo se agotan en el tiempo, cuando han cubierto todas las expectativas creadas y cuando se acaba el sacrificio que la sociedad hizo para financiarlo.

¿Entenderán las clases medias ecuatorianas las lecciones de la historia? Si la dolarización colapsa en medio de su búsqueda desesperada de estabilidad, ¿harán de la “izquierda” que ahora está en el gobierno la víctima propiciatoria de sus propios errores? ¿buscarán en la derecha más retrógrada el amparo para su estabilidad perdida y harán tabula rasa del texto constitucional de aquella Asamblea Constituyente que ellas mismas ayudaron a crear?