Mitos y hechos sobre el caso de Radio Caracas Televisión

Libro Blanco de RCTV

A finales de diciembre de 2006, el presidente de Venezuela, Hugo Rafael Chávez Frías, anunció la intención del Gobierno de no renovar la licencia de Radio Caracas Televisión (RCTV), un canal de televisión con sede en Caracas cuya licencia de 20 años expira el 27 de mayo de 2007[1]. La decisión del Gobierno venezolano, criticada en los Estados Unidos, busca cumplir con el interés público y permitir el uso del espectro radioeléctrico, por naturaleza limitado, a otras empresas operadoras que se apeguen a los principios y estándares establecidos en las leyes. Esta decisión permitirá una mayor democratización del espectro radioeléctrico en Venezuela y ofrecerá a pequeños productores acceso a un espacio que antes les estaba negado. A continuación se presentan algunos mitos comunes y hechos en relación al caso de RCTV.

MITO: El Gobierno de Venezuela está cerrando a RCTV y a otros medios privados debido a sus críticas hacia el presidente Chávez.

HECHO: 80% de los canales de televisión abierta de Venezuela y emisoras de radio pertenecen y son operados por el sector privado[2], ni mencionar el bien desarrollado sistema de televisión por cable y satélite. Los 118 periódicos que circulan en el país, tanto de cobertura regional como nacional, están igualmente bajo el control del sector privado. Los medios de comunicación de Venezuela disfrutan de la libertad de reportar, analizar y expresar opiniones sobre todos los temas de importancia sin interferencia del Gobierno. De hecho, la mayoría expresa de manera estridente su oposición al Gobierno y lo hacen sin ninguna amenaza o consecuencia. Actualmente, ningún periódico, canal de televisión o emisora de radio han sido cerrados por su visión política o por hacer oposición al presidente Chávez. Igualmente, ningún periodista ha sido puesto en prisión o castigado por hacer su trabajo. La Constitución de 1999 reafirma la libertad de expresión, la libertad de prensa y la libertad de información como libertades fundamentales que deben ser protegidas por el Gobierno.

MITO: El Gobierno de Venezuela está cerrando RCTV ilegalmente

HECHO: Como en casi todos los países, en Venezuela el espectro radioeléctrico es un recurso limitado que es regulado por el Gobierno con el objetivo de promover el interés público. El espectro radioeléctrico es una propiedad pública y, como otras propiedades de este tipo, debe ser regulado para equilibrar las necesidades de las empresas operadoras en relación con las necesidades del público.

El artículo 156 de la Constitución de 1999 y otros artículos de la Ley Orgánica de Telecomunicaciones dan al Gobierno el poder de garantizar y regular el acceso y uso del espectro radioeléctrico. El Ministerio del Poder Popular para las Telecomunicaciones e Informática es la institución encargada de garantizar acceso a los operadores de televisión y radio, y también de evaluar si un operador ha servido o no al interés general. En resumen, el derecho a acceder al espectro radioeléctrico es sopesado con las responsabilidades respecto al bienestar público. Si una empresa operadora incumpliese con las responsabilidades legalmente prescritas, perdería el derecho a acceder al uso del espectro radioeléctrico.

En el caso de RCVT, el Gobierno de Venezuela decidió que la concesión no sería renovada, porque la empresa falló en cumplir con estándares acordes con el interés público y también porque de esta manera se puede ofrecer la concesión a otros operadores que no han tenido antes la oportunidad de usar este espacio. Esta decisión busca democratizar tanto el acceso como el contenido de la televisión pública. Por otra parte, RCTV podrá seguir transmitiendo su señal vía cable y satélite.

MITO: Otros países no aplican estos estándares, en cuanto al interés público, a la radio y la televisión.

HECHO: Casi todos los países se guían por estos estándares. En el caso de los Estados Unidos, las leyes establecen estándares a los cuales todas las empresas operadoras deben apegarse con la finalidad de mantener su licencia de uso del espectro. La Ley de Radio de 1927 deja claro que el espectro radioeléctrico es una propiedad pública y que todos los operadores que lo usen deben servir a “las necesidades y conveniencias del interés público”. La Ley de Comunicaciones de 1934, establecida por la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC), igualmente detalla estándares para operar de acuerdo al interés público, bajo el cual la aplicación para tener o mantener el acceso al espectro radioeléctrico sería juzgado. En 1960, la FCC estableció 14 elementos que la programación de televisión debía cumplir para alcanzar los estándares del interés público, incluyendo la oportunidad para la expresión libre a nivel comunitario, el desarrollo y uso de talento local, programas educativos y programas sobre asuntos de interés público. La FCC ha negado reiteradas veces la renovación de licencias basada en estos estándares.

MITO: RCTV no ha hecho nada que violara el interés público en Venezuela.

HECHO: Desafortunadamente, RCTV ha fallado recurrentemente en sus obligaciones y responsabilidades hacia el pueblo de Venezuela. En uno de los incidentes más perturbadores, la gerencia de RCTV sesgó su programación diaria para apoyar un golpe de Estado contra el presidente Hugo Chávez Frías y su Gobierno democráticamente electo en abril de 2002. RCTV participó en lo que se denominó como “el primer golpe de Estado mediático” del mundo, y prohibió a sus reporteros transmitir información alguna sobre el fracaso del golpe[3]. Esta información era importante para la sobrevivencia y restauración del Gobierno y las instituciones democráticas del país – el gobierno de facto había abolido la Asamblea Nacional, la Corte Suprema de Justicia y la Constitución — e innegablemente era del interés público la situación en la que se encontraban el Gobierno y sus líderes democráticamente electos. Al tomar esta determinación, RCTV negó al pueblo de Venezuela su derecho a ser informado. Un artículo del diario Houston Chronicle sobre el caso RCTV resalta que “las acciones de RCTV no habrían durado más de unos pocos minutos con la FCC” [4].

MITO: La decisión de no renovar la concesión de RCTV tendrá un impacto negativo sobre la democracia en Venezuela.

HECHO: La mayoría de las estaciones de radio y televisión abierta en Venezuela pertenecen al sector privado. De este número, una gran parte pertenece a un reducido número de corporaciones con múltiples intereses económicos y políticos. Esto ha llevado a una situación en la cual, de acuerdo a un editorial del diario The New York Times, “incluso los mejores programas de noticias tienden a ser abiertamente ideológicos y no separan las noticias de la opinión, al estilo estadounidense; de esta manera la visión de los dueños puede permear los reportes. Muchas publicaciones ofrecen noticias diseñadas especialmente para impulsar la agenda personal o política de sus dueños” [5]. Igualmente, Marta Colomina, una profesora de periodismo, columnista de varios medios y una conocida crítica del presidente Chávez, describió la situación así: “Los dueños de los medios están muy conscientes de su poder, y saben cómo usarlo. En Estados Unidos o Europa, hay grandes grupos corporativos de medios que se ven así mismo como servidores del interés general. En Venezuela, los medios están en las manos de pequeños grupos quiénes tienden a servir su propio interés” [6].

Esta concentración en pocos dueños ha limitado el acceso de la ciudadanía a diversos puntos de vistas, dando a los dueños de los medios existentes un poder desproporcionado para estructurar la agenda política y económica de Venezuela. La decisión de no renovar la concesión de RCTV incrementará la democracia en el espectro radioeléctrico de Venezuela, tanto en el acceso a este espacio, como en el contenido que se transmite. Aunque los planes no han sido totalmente establecidos, el Gobierno de Venezuela ha anunciado que la concesión de este espacio será otorgada a una cooperativa de productores y periodistas independientes, la cual será usada para promover noticias, opinión, cultura y entretenimiento desde diferentes perspectivas.

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[1] “Chavez’ Move Against TV Spurs Outcry,” The Guardian, January 16, 2007. http://www.guardian.co.uk/worldlatest/story/0,,-6349689,00.html

2 http://www.rethinkvenezuela.com/downloads/Venezuela%20Update%20January%202007.htm

3 Andrés Izarra, “El golpe desde la cabina 12 de RCTV,” Chávez y los medios de comunicación social, Marineáis Tremamunno, ed. (Caracas; Alfadil Ediciones, 2002), p. 84.

4 Jones, Bart. “Chavez as Castro? It’s not that simple in Venezuela,” Houston Chronicle, 7 de febrero, 2007.

5 “The Monochromatic Media of Latin America,” New York Times, 7 de mayo, 2001.

6 Lugo, Jairo and Juan Romero, “From Friends to Foes: Venezuela’s media goes from consensual space to confrontational actor,” Sincronía (Invierno 2002), http://sincronia.cucsh.udg.mx/lugoromeroinv02.htm.

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MENTIRAS Y SILENCIOS

Por Angel Guerra Cabrera

Los planes desestabilizadores de Washington contra Hugo Chávez se remontan a años atrás y en ellos se inscribe la actual arremetida de la mafia internacional de los barones mediáticos.

Guardianes de su libertad de propietarios para desinformar, enajenar e inducir al servilismo hacia el capital, su hostilidad hacia la revolución bolivariana dio inicio con la primera campaña electoral de Chávez, continuó al aprobarse la nueva Constitución, basada en el principio del pueblo como único soberano, y prosiguió frente a las primeras leyes de beneficio social y en pro del desarrollo autónomo. Enfilaron las baterías contra la revitalización de la OPEP por el líder venezolano y los precios dignos obtenidos para el petróleo de los países productores, su fortalecimiento de las relaciones con Cuba, el tercer mundo y potencias emergentes, como China y Rusia, y el activismo por la integración regional al margen del norte revuelto y brutal. En plena euforia neoliberal había que ponerle coto a la actuación contra las reglas de los dueños del mundo del sambo llanero elevado a la presidencia por la chusma. Chávez desafiaba las sacrosantas políticas del Consenso de Wahington, entonces en su apogeo, y el orden mundial unipolar impuesto por Estados Unidos. Al dar fuerza material al ideario de unión latinoamericana de Bolívar chocaba frontalmente con el monroísmo, renacido con más fuerza que nunca.

Todo ello explica que el golpe de Estado de abril de 2002 estuviera en preparación desde bastante antes en la capital del Potomac a través del National Endowment for Democracy, otras fundaciones y entidades “independientes” y personajes al servicio de Washington, ergo la Sociedad Interamericana de Prensa y el genuflexo José María Aznar, como ha documentado la investigadora Eva Golinger.

Aplastados el golpe y el paro petrolero gerencial de finales de 2003, de los que fueron voceros y agitadores los medios corporativos de difusión de Venezuela y el continente, se empeñaron a renglón seguido en forzar mediante el fraude la convocatoria al referendo revocatorio, que no hizo más, como las anteriores conjuras, que fortalecer la revolución bolivariana y radicalizarla. El látigo de la contrarrevolución del que hablara León Trotsky, aludido con frecuencia por Chávez, ha actuado como acelerador del proceso de transformaciones sociales y políticas, consolidándolo cada vez más, contrariamente al objetivo perseguido por Washington y la oposición golpista. De ésta, espejo de la contrarrevolución (anti)cubana de Miami, el único dato digno de mención es la incondicional sumisión al imperialismo yanqui.

De allí que su proyecto de país consista exclusivamente en derrocar al gobierno constitucional y devolver a Venezuela al paraíso neocolonial, politiquero y corrupto rechazado reiteradamente por los votantes desde 1998. Con ese obsesivo propósito, cada vez que son derrotados Washington decide un cambio de táctica.

Después de la apabullante victoria chavista en el referendo de 2006 la contrarrevolución quedó totalmente desmoralizada y el gobierno de Bush momentáneamente sin discurso frente a la contundencia del hecho. Pero fue sólo una pausa en el irrenunciable afán golpista que rápidamente encontraría un nuevo pretexto en la decisión soberana del gobierno venezolano de no renovar la concesión a Radio Caracas Televisión.

Durante casi todo lo que va de año ha brotado desde los templos de la libertad de prensa un torrente de calumnias y deformaciones en torno a la naturaleza legal de esa determinación y, en general sobre la política interior y exterior venezolana. ¡Cómo les molesta que Venezuela recuperara su petróleo y que, a diferencia de los regímenes neoliberales, lo use para sanar, educar, beneficiar a los que siempre quedaron fuera del reparto y para ayudar a otros pueblos! Hay que ver el odio que destilan las páginas del oligopólico Grupo de Periódicos de América ante el precedente de una televisora que ya no podrá envenenar más a su audiencia, como hacen ellos a diario. El lector puede imaginar la catadura del augusto grupo con sólo saber que uno de sus decanos es El Mercurio de Chile, orquestador del golpe de Estado fascista contra Salvador Allende. Qué decir de la desmelenada campaña antivenezolana de la Cámara de la Industria de la Radio y Televisión de México, siempre muda ante las injusticias de este mundo.

Derrotados otra vez, ya lo veremos, ¿qué viene?, ¿el intento de magnicidio? Mejor que lo piensen. Les puede costar muy caro.

La Jornada

 

 

 

 

 

 

COME

VENEZUELA: ¿QUE TAL LA VERDAD SOBRE RCTV?

Por Argemiro Ferreira, traducción:

Héctor R. Zamarrita

De la misma forma como todavia esconde su participación hace 34 años en la trama para difamar el gobierno chileno de Salvador Allende, acusado de amenazar la libertad de prensa y al periódico “El Mercurio”, los grandes medios del Brasil, acompañando a los de los Estados Unidos, insisten en esconder la verdad sobre la red RCTV y la decisión del gobierno venezolano de no renovar su licencia expirada el domingo.

Allende depuesto: apoyo de los medios.

Recordé en columna anterior como nuestros medios corporativos – de O Globo los Marinho, la Veja de los Civita & Mainardi, pasando por el Estadão, Folha, etc. – hizo la misma cosa en la campaña a favor de El Mercúrio. Agustín Edwards, dueño de ese periódico chileno, hizo varias reuniones en Washington con el presidente Richard Nixon y el propio director de la CIA, Richard Helms, preparando el golpe militar.

Consumada la operación e instalado el dictador militar Augusto Pinochet, vino el baño de sangre que horrorizó al mundo – y ahí sí, el fin de la libertad de prensa. El Mercurio, que se presentaba como héroe de la libertad, qué hizo? Se convirtió en portavoz oficioso de la dictadura – papel semejante al de las organizaciones Globo en Brasil post-1964. Será lo qué ahora quieren El Mercurio y O Globo para Venezuela?

Aquel “Dossier” El Mercurio”

El problema en situaciones así, es que los vehículos de los grandes medios mienten y el gobierno de los Estados Unidos también. Los primeros jamás lo admiten, inclusive después del hecho consumado. Ya en Washington existe una práctica saludable, hoy encorajada y llamada la Ley de la Libertad de Información: el levantamiento a veces antes del plazo oficial, del sigilo sobre documentos secretos de la diplomacia y del espionaje.

Eso permite que la verdad aparezca, no gracias a los medios. El “Dossier” El Mercurio” fue publicado en el 2002, a 29 años del golpe de Chile, por el pesquisador americano Peter Kornbluh en Columbia Journalism Review, de Nueva York. Antes mismo de Allende tomar pose, según los documentos, el dueño de El Mercurio ya se reunía con el director de la CIA, discutiendo el momento más oportuno para desencadenar el golpe.

Detalle revelador en el complot contra Allende en los medios, que denunciaba la amenaza a “El Mercurio” y a la libertad de prensa, fue la participación de la SIP, la entidad de los dueños de periódicos del continente). Esta distribuía material, hasta editoriales listos. O Globo, tal vez el más diligente participante de la campaña, es uno de los que lo recibían. Nunca hizo autocrítica, jamás contó al lector que estaba en el complot de la CIA.

El Roberto Marinho (dueño de las Corporaciones Globo) de allá

Fair (Fairness and Accuracy In Reporting), la más actuante y profesional de las organizaciones dedicadas a monitorear a los grandes medios de los Estados Unidos, mostró el último día 25 como los diferentes vehículos fueron unánimes en la avaluación y en la conclusión, idénticas a las de los grandes medios brasileros: al negar la renovación de la concesión de RCTV, dijeron, el gobierno Chávez actúa con brutalidad contra la libertad de prensa.

Pero los superperiódicos, en Brasil y en los Estados Unidos, omiten deliberadamente un detalle al retratar la situación de Venezuela, donde aquella red de TV tenía, como la Globo hasta hace poco tiempo, 80% de la audiencia. En el 2002 RCTV fraudó la realidad (como hiciera la Globo en el escándalo Proconsult, en la edición del debate Collor-Lula de 1989 y en otros momentos). Su apoyo al golpe sería punido de la misma forma en cualquier país serio.

Millares de artistas y profesionales lloraron, delante de las cámaras, la pérdida del empleo, manipulados por el experto Marcel Granier, (el Roberto Marinho de allá) (léase de Venezuela) ((Roberto Marinho es dueño de las Corporaciones Globo). Él no se preocupó con los artistas al aliarse a los golpistas que violaron la Constitución y las leyes del país, derribando al presidente Hugo Chávez, electo por la mayoría arrolladora de los venezolanos. Y por encima mintió al noticiar que él había renunciado.

Las organizaciones Globo parecen sugerir que el hecho RCTV ser , como la red Globo en Brasil, líder absoluta de audiencia en Venezuela, le confiere autoridad para pasar por encima de la ley, falsificar noticias y fraudar la realidad. Ella hizo todo en su ansia de ganar con el golpe, en el 2002, el apoyo del pueblo, convocándolo a ir a las calles. Mas al regreso de Chávez, 47 horas después, lo que hizo el pueblo fue festejar, mientras RCTV silenciaba.

La arrogancia y la impunidad.

RCTV tenía una concesión. Novelas, aunque con el 100% de audiencia, no le confieren papel político, ni el derecho de desinformar. El pueblo que ve novelas repudió el Golpe. Al votar reeligió a Chávez con 64% de los votos – como en Brasil rechazó la campaña de impeachment, apoyada por la Globo, y después fue a las urnas contra el candidato de los Marinho y reeligió a Lula con el 60% de los votos.

En la raíz del problema puede estar la arrogancia de los grandes medios. Impunes después de practicar crímenes contra la democracia y los intereses del país, se juzga autorizada, por la propia impunidad, a continuar confrontando a la Constitución y a las leyes. Gobernantes no pueden dejarse intimidar por la arrogancia de ella, inclusive cuando es invocada la acusación de praxis, “amenaza a la libertad de prensa”.

De lo contrario los Marcel Granier de toda parte se sentirán convidados a usurpar las funciones del gobierno. El corrupto Berlusconi en Itália o el apátrida Murdoch en los Estados Unidos son ejemplos elocuentes. El grupo Edwards, totalmente impune, es hoy el mayor de Chile. Granier correría el riesgo de llegar allá. Y tendríamos que esperar 30 años para saber, por los papeles de la CIA, como conspiró con potencia extranjera contra la democracia y el país.

La paja en el ojo ajeno

Mientras en Europa se recorta la pluralidad informativa los medios y parlamentarios europeos se preocupan por la de Venezuela

Carlos Martínez

El Senado de USA, el Parlamento Europeo y los editoriales de los periódicos más importantes del mundo tiene estos días una causa común, que no es el hambre ni las guerras ni el cambio clímaticos. Están preocupados por la no renovación de su licencia de emisión a una televisisora venezolana. El cese de las emisiones de Radio Caracas Televisión (RCTV) está desatando una gran ola de solidaridad entre los grandes medios y las fuerzas políticas conservadoras.

Resulta que, en Venezuela, las empresas privadas concentran casi el 80% de las estaciones de TV. Todas ellas informan desde una grosera línea editorial autoritaria, puesto que se han negado a reconocer la legitimad democrática del gobierno presidido por Hugo Chávez, e incluso algunas apoyaron fallido golpe de estado, el paro patronal y apoyan cuantas acciones se ha organizado la oligarquía económica venezolana para impedir la acción del gobierno elegido por el pueblo.

Uno de los grandes méritos de Hugo Chávez y que puede servir de ejemplo a la izquierda es que, a pesar de tener en contra los medios de comunicación, ha conseguido vencer en todos los comicios a los que se ha presentado.

Nadie en su sano juicio puede decir que Venezuela es una dictadura o que no haya libertad de prensa, pero desde la vieja Europa o desde USA se producen continuas injerencias en política internior, no para favorecer a la democracia, sino a políticas económicas o informativas más favorables a los intereses de las grandes multinacionales. Mientras tanto, las libertades individuales y colectivas en Europa y USA están cada vez más coartadas en aras a la llamada “guerra contra el terrorismo”, que se ha plasmado en leyes de excepción como la Patriot Act.

Pero este recorte de derechos y pluralidad informativa también se lleva a cabo con medidas de nivel estatal más bajo. Tomemos un ejemplo, la Comunidad Valenciana en el Estado Español. En diciembre de 2005 se adjudicaron las licencias de la Televisión Digital Terrestre (que sustituirá a medio plazo a la Televisión analógica). El Gobierno valenciano adjudicó 42 licencias y, de ellas, sólo una a la denominada oposición, representada en este caso por el Grupo Prisa, que como todos sabemos es el dueño de El País y pertenece a intereses privados, no públicos, dejando sin licencia a emisoras como Info.Tv o Pluralia.tv y primando a emisoras de ideologìa conservadora como son las adjudicatarias: Grupo Vocento, El Mundo, Las Provincias o la ultra Libertad Digital.

El amordazamiento de la oposición ha continuado con la censura de facto al vídeo Ja En Tenim Prou y cuando se han cerrado los repetidores de la televisión pública catalana TV3, bajo la acusación de ser “ilegales”, pero que se encuentran en la misma situación que el segundo canal público valenciano o que multitud de emisoras conservadoras que siguen emitiendo con total libertad.

A todo ello tenemos que sumar un grado de manipulación informativa en la televisión pública valenciana que hubiese hecho sonrojarse al propio Goebbels.

Mientras tanto, el grupo Prisa, principal perjudicado por las autonomías gobernadas por la derecha, se dedica sorprendente y continuamente a editorializar contra el gobierno venezolano y a dar lecciones de pluralidad informativa. Ya lo advierten los evangelios y el saber popular: antes se ve la paja en el ojo ajeno que la viga en el propio.

Rafael Correa denuncia complot mediático y revisa concesiones de radio y televisión en Ecuador

TeleSUR

El gobierno del presidente Rafael Correa alertó este sábado sobre una campaña de prensa en su contra que busca beneficiar a los sectores de la oligarquía y velar por los intereses de ex diputados que tienen concesiones de radio y televisión, las cuales fueron obtenidas de forma “oscura”.

El presidente de Ecuador, Rafael Correa, anunció este sábado que su Gobierno no le teme a la prensa y ratificó que analizará una presunta concesión irregular de frecuencias de radio y televisión.

El jefe de Estado ecuatoriano en su programa sabatino de radio hizo un llamado a no creer en la prensa por estar emprendiendo una campaña dirigida a “manipular la información”.

El economista de 44 años, advirtió a la prensa que Ecuador vive otra situación “el país cambió y tiene un gobierno que no les tiene miedo y no va a dejar pasar estas barbaridades”.

“Queridos conciudadanos, con el dolor del alma les tengo que dar una recomendación: no crean en la prensa, manipula la información”, expresó el presidente Correa.

Insistió en calificar de “mentirosa y corrupta” a un sector de la prensa con la que el mandatario sostiene una confrontación, al ser acusado de no respetar la libertad de expresión.

El presidente Correa informó que actualmente está examinando la concesión de frecuencias de radio y televisión ante supuestas irregularidades e influencias de políticos para obtener los espacios durante Gobiernos anteriores.

“Estamos investigando ésto. Ha habido grandes corruptelas, cómo se han negociado las frecuencias de radio. Vaya vea cuántos ex diputados tienen frecuencias utilizando su influencia política para llevarse 15 ó 16 frecuencias y hoy son los comunicadores sociales, la opinión pública”, manifestó el mandatario.

Agregó que “lo que están haciendo es defender intereses privados y muchas veces corruptos”.

“Las frecuencias de radio y televisión han sido dadas en forma oscura y es hora de enderezar este asunto”, señaló el jefe de Estado.

Asimismo, dijo que “mucha de la prensa nacional es propiedad de la banca corrupta, accionistas de estos medios son tenedores de deuda (externa pública)”.

“Señores de la prensa, se acabó, el país cambió, aquí tienen un gobierno que no les tiene miedo (…) por favor, pueblo ecuatoriano, ya a la prensa no le podemos creer”, puntualizó Correa.

ECUAVISA y la libertad de expresión

El canal de televisión ecuatoriano, la no renovación a RCTV y las relaciones del presidente Correa con la prensa

Dax Toscano

Rebelión

La cadena de televisión ecuatoriana ECUAVISA está muy preocupada por la libertad de expresión. Dos hechos son los que han motivado esta inquietud. El uno es la decisión soberana del gobierno venezolano de no renovar la licencia para el uso de la frecuencia a la cadena RCTV. El otro es la postura del presidente ecuatoriano Rafael Correa frente a la prensa.

ECUAVISA ha expresado sus opiniones en los noticieros que transmite en diferentes horarios. Alfonso Espinosa de los Monteros, vicepresidente de noticias de ese canal, ha sido el encargado de emitir, en dos ocasiones, sendos comentarios sobre cada uno de los casos señalados.

En días anteriores, en el noticiero de ECUAVISA de las 20 horas, se transmitió un vídeo elaborado por los relacionadores públicos de la cadena RCTV para denunciar la política de Chávez contra ese medio venezolano. Días después, Alfonso Espinosa de los Monteros entrevistaba al gerente de prensa internacional de RCTV, el señor Miguel Ángel Rodríguez, a quien dio el tiempo y el espacio necesario para lanzar un sinnúmero de acusaciones contra el presidente venezolano. Al final, el entrevistador le expresó su solidaridad. Luego se aventuró a comentar que si RCTV cometió algún error, en algún momento, también tenía derecho a rectificar, lo cual debería ser aceptado por el gobierno de Chávez, ya que la existencia de un canal que haga una oposición crítica es importante para el fortalecimiento del régimen democrático.

Ni ECUAVISA, ni su vicepresidente, que dicen respetar y defender la libertad de expresión, así como de mantener una posición equilibrada en el tratamiento de la información, han entrevistado a algún representante del gobierno de Venezuela para que se de una explicación de las causas que condujeron a tomar la decisión de no renovar la concesión a la cadena que dirige el empresario Marcel Granier.

De igual manera, nada se ha dicho en ECUAVISA sobre la participación directa de RCTV en el golpe fascista del 11 de abril de 2002 contra el presidente Chávez, hecho que fue orquestado por la oligarquía venezolana, los medios privados de ese país y el gobierno norteamericano.

En tantos años de trayectoria periodística Alfonso Espinosa de los Monteros debió aprender que quienes ejercen este oficio están obligados a contrastar la información, investigando distintas fuentes. Sería importante que los periodistas de ECUAVISA estudien y analicen los documentales “La Revolución no será transmitida” y “Claves de una Masacre”, para que comprendan el papel desestabilizador de los medios privados en Venezuela.

Por otro lado, el comentario de Alfonso Espinosa de los Monteros en el que habla de que si RCTV “cometió un error y lo ha rectificado…”, encubre el papel fundamental que ha jugado este medio para tratar de derrocar al gobierno del presidente Chávez con el propósito de beneficiar a los grupos que mantenían el poder político y económico en Venezuela. Las palabras del presentador de noticias de ECUAVISA recuerdan las justificaciones dadas por las tropas yanquis cuando producto de los bombardeos efectuados con “bombas inteligentes” en Irak, matan a la población civil indefensa. “Daños colaterales”, llaman a esto los propagandistas del imperio. De la misma forma que estos actos son realizados con premeditación, las acciones de RCTV obedecen a planes metódicamente diseñados, no a hechos circunstanciales.

RCTV, Globovisión, Venevisión, El Nacional, El Universal azuzaron para que el 11 de abril de 2002 se cometan actos de violencia contra el pueblo venezolano, falsificaron los hechos, mintieron, callaron, ocultaron la realidad.

¿Por qué ECUAVISA no protestó cuando estos medios pretendieron silenciar la voz del pueblo? ¿Por qué Alfonso Espinosa de los Monteros no expresó su indignación por la violación a la libertad de expresión realizada por los medios privados venezolanos? ¿Será que quedó obnubilado por las mentiras emitidas por falsimedia?

Otro hecho comentado por el periodista en mención, tiene que ver con las declaraciones y acciones realizadas por el presidente Correa contra los medios ecuatorianos.

El hecho que exasperó a Alfonso Espinosa de los Monteros fue la expulsión de la cadena radial que realizó Correa el día sábado 19 de mayo de 2007 desde Carondelet, del editorialista Emilio Palacio, del diario El Universo. Ante este hecho, el periodista de ECUAVISA, Carlos Jijón, se solidarizó con su compañero y se retiró de la reunión.

El vicepresidente de noticias de ECUAVISA no señaló en su “sesudo” comentario la postura desafiante de Emilio Palacio ante el presidente Correa.

Un periodista crítico no necesita hacer ninguna teatralidad y espectáculo para cuestionar ciertas cosas, tal como lo hizo Palacio, a no ser que tenga ese propósito con el ánimo de figurar o la intención manifiesta de causar malestar al entrevistado. El periodista, además, no debe basar sus cuestionamientos y preguntas en especulaciones, sino en datos precisos que se obtienen como resultado de la investigación periodística. La opinión es principalmente de carácter subjetivo.

Rafael Correa es en cierta medida responsable de estos hechos por invitar, a decir de Alfonso Sastre, a tanto cretino que cree gozar de total impunidad por encontrarse detrás de un micrófono, de una pantalla o de una laptop.

No se equivoca el presidente Correa cuando señala que existe mucha miseria humana, mucha mediocridad en el gremio de los periodistas o de los que simulan serlo. El servilismo frente a los dueños de los medios es evidente en muchos de ellos. Actúan como “psittacus”, término que designa a las personas que sufren del “síndrome morboso de la idiocia”, razón por la cual dicen y hacen tantas estupideces.

Pero no sólo fue ese hecho lo que indignó tanto a Alfonso Espinosa de los Monteros.

El día de la cadena radial el presidente Correa utilizó la palabra “verga” para explicar la significación antojadiza que se puede hacer de determinados términos a partir de las diversas acepciones que puedan tener. Alfonso Espinosa de los Monteros censuró al presidente acusándole de utilizar un “lenguaje pornográfico”.

Correa hizo uso de la palabra “verga” para referirse al “palo labrado convenientemente, al cual se asegura el gratil de una vela”. Luego le dijo a Jijón que si al le decían que “se vaya a la casa de la verga”, no le querrían decir que “se vaya al palo…”

Tal vez Correa no tomó en cuenta la reacción de unos medios pacatos que se ruborizan al escuchar estos términos de parte de alguien que para ellos, se supone, debe actuar como un ser inmaculado, puro. Lo contradictorio es que estos medios no se sorprenden de toda la porquería visual, verbal y escrita que transmiten diariamente, intoxicando la mente de las y los niños, de las y los jóvenes y también de las y los adultos.

De lo que se pudo apreciar en el informativo nocturno de ECUAVISA, el presidente Correa hizo referencia al término “verga” luego que Carlos Jijón tratara con argucias de explicar que la palabra asaltar puede tener un significado distinto al que Correa habría interpretado de la lectura del titular del diario “La Hora”, del 26 de abril de 2007, en el que se dice: “Correa ASALTÓ Junta Bancaria”.

Este titular y un editorial publicado el 9 de marzo de 2007 en el que se acusa a Correa de gobernar con “tumultos, piedras y palos” y de ser un “vándalo” llevaron al mandatario a plantear una demanda penal por injuria no calumniosa grave contra Francisco Vivanco Riofrío, director del diario “La Hora”.

La Asociación Ecuatoriana de Editores de Periódicos publicó el 13 de mayo de 2007 un comunicado en el cual expresa su malestar por la decisión tomada por el presidente Correa, a la vez que se solidarizaban con Francisco Vivanco Riofrío.

El Congreso Nacional también hizo un llamado a Correa para que respete la libertad de expresión y opinión. En la resolución aprobada por el Congreso el 17 de mayo de 2007 se exhorta al presidente a que “adopte las medidas necesarias para mantener un clima de paz, de unidad nacional y de respeto a los derechos esenciales de todos los ecuatorianos”.

Este es el lenguaje típico de aquellos que pretenden encubrir la existencia de las contradicciones sociales generadas por un sistema basado en la explotación social.

¡Hipócritas! En un país en el cual existe desigualdad, en el cual los ricos usufructúan de la riqueza que produce la clase trabajadora, no puede existir unidad entre explotadores y explotados. Los pueblos no creen en estos discursos porque saben que la lucha es el único camino para derrotar a quienes los oprimen.

La Sociedad Interamericana de Prensa y Reporteros Sin Fronteras, organizaciones controladas por los grupos empresariales mediáticos, las mismas que están supeditadas a la política del gobierno norteamericano, han condenado también la posición de Correa frente a los medios.

“No hay más ciego que el que no quiere ver”, dice el refrán popular. Al igual que sucede en la República Bolivariana de Venezuela, en el Ecuador se ha puesto en marcha una campaña mediática para desestabilizar al gobierno del presidente Correa. Esta está dirigida por la oligarquía ecuatoriana, la partidocracia corrupta, los dueños de los medios y los periodistas serviles. Que no quepa la menor duda que detrás de ella también está la mano de la CIA y de las mafias de la desinformación mundial.

Correa debe elaborar una estrategia adecuada de comunicación. El presidente tiene que formar un equipo de comunicadores honestos para poder llevar adelante las acciones necesarias que permitan detener en el ámbito comunicacional, el ataque furibundo de falsimedia. Pero lo más importante, por el momento, es emprender con decisión una reforma legal e institucional que permita establecer una regulación sobre la propiedad de los medios, de sus contenidos. La Asamblea Nacional Constituyente es un espacio en el cual las fuerzas progresistas, de izquierda deben luchar para establecer estos mecanismos de regulación a través de la reforma Constitucional. La democratización efectiva de los medios podrá dar voz a los sin voz. Solo de esta manera se podrá detener a las mafias mediáticas ecuatorianas.

Si Hugo Chávez fuera como Javier Solana…

Okrim Al Qasal

Rebelión

Esta semana me vino nuevamente a la cabeza un ‘incidente’ (como dirían los altos responsables de la Unión Europea) o mejor dicho una masacre, como diría el resto del mundo. Perdonen que insista con RCTV una y otra vez, pero la verdad es que el tema me fascina demasiado. En estos días de concesiones no renovadas, de ‘corazones que gritan’, de peticiones de libertad de expresión, etc., no está de más recordar lo que ocurrió durante los bombardeos de la OTAN sobre la ex-Yugoslavia, en 1999.

El 23 de abril de ese extinto año en ese extinto país (cuando en el otro lado del mundo Hugo Chávez apenas llevaba un par de meses en el poder), la OTAN decidió que bombardear puentes, fábricas, trenes y demás estructuras civiles (que eran supuestamente utilizadas militarmente por Slobodan Milosevic, por entonces presidente de la Yugoslavia serbomontenegrina, hoy también desaparecida) no era suficiente para llevar adelante sus planes de pacificación, por lo que decidieron ir un paso más allá en su imposición de derechos humanos a golpe de bombas de racimo y civiles asesinados: bombardear la sede de la televisión estatal serbia.

Por aquel entonces era secretario general de la OTAN Javier Solana, el actual Mr. PESC, una especie de ministro de exteriores de la Unión Europea, cargo con el que fue recompensado por su muy humanitaria labor. Javier Solana (que en su trayectoria política pasó de oponerse vehementemente a la entrada de España -su país- a la OTAN, a presidirla años después) no sólo no criticó el bombardeo contra un objetivo civil con civiles en su interior, si no que lo justificó diciendo que esa TV era un instrumento de propaganda a favor de Milosevic.

Sin entrar en consideraciones -que necesitarían de un amplio análisis- sobre lo acertado o no de esa afirmación, ni sobre los motivos, patrocinadores, verdugos, ejecutores y responsables de la desintegración de lo que fue la República Federal Socialista de Yugoslavia, que los hubo dentro y fuera del país, fíjense en cómo solucionaron los civilizados, educados y ejemplares neoliberales europeos la cuestión de un medio incómodo y según ellos peligroso: lanzándole una salva de misiles. Amnistía Internacional -a la que en ningún caso puede acusarse de haber sido pro Milosevic- calificó el bombardeo de crimen de guerra. Pero las denuncias de Amnistía Internacional sólo sirven para que los neoliberales castiguen, nunca para que sean castigados.

Dieciséis civiles -trabajadores tan peligrosos como cámaras y maquilladores entre otros- perdieron la vida en esa masacre. ¡Y qué feo es comparar a veces! El gobierno venezolano simplemente decide -basado en las leyes del país- no renovar una concesión y se intenta presentarlo como una dictadura brutal, un acto de barbarie. El gobierno venezolano no sólo no está cerrando un medio, es que ni siquiera lo está bombardeando, como haría Javier Solana. Sí, Javier Solana, representante de la Unión Europea a la que Marcel Granier fue a pedir ayuda (¿se lo imaginan? Es, en lo que a televisiones se refiere, como escapar de Caperucita porque nos lanza manzanas de su cesta, para ir a pedirle protección al lobo).

Soy consciente de que lo de Yugoslavia era una guerra (o mejor dicho un bombardeo) y las situaciones en ese caso son extremas, y por eso intento no abusar de la comparación. Sin embargo, los Golpes de Estado son situaciones extremas también, y… ¿cuántas televisiones cerró el gobierno bolivariano entonces? ¿Cuántas televisiones bombardeó entonces?

¿Se imaginan qué pasaría si el gobierno venezolano hubiera bombardeado RCTV, o cadenas extranjeras que apoyaron el golpe contra Hugo Chávez? Y, sin embargo, Javier Solana es -oooooooh admiración- el ministro de asuntos exteriores de la Unión Europea, mientras que Hugo Chávez es -uuuuuuuuuuh qué miedo- el ‘gorila rojo’, el ‘factor desestabilizador’, ‘el ‘tirano’, el ‘dictador’.

Y después se preguntan que por qué algunos estamos ya más que hartos de los medios de comunicación de masas. http://okrimopina.blogspot.com