Acordaron no estar de acuerdo

La visita de Condoleeza Rice a Moscú no ha tenido éxito

Viacheslav Titiokin

Sovietskaya Rossia

Traducido del ruso por Josafat S. Comín

A principios de semana la secretaria de estado de los EE.UU., Condoleeza Rice, visitó Moscú durante dos días. Se trataba de preparar la cumbre del G-8 de junio en Alemania. No son pocos los problemas pendientes en las relaciones bilaterales. Así que la visita de la señora Rice (la séptima) parecía tener un carácter rutinario. Pero no todo es tan sencillo.

La visita de la tercera figura de los EE.UU. siempre debe provocar una indescriptible alegría o estremecimiento en los dirigentes del país visitado. Depende del estado de las relaciones con los EE.UU.

Si se trata de un país que sigue fielmente a Usamérica, como un perrito con correa (algo en lo que destacan por ejemplo nuestros vecinos bálticos), entonces la visita de Rice despierta un agitado entusiasmo. Si alguien de repente se permite cierta desobediencia (como los restos de la antigua Yugoslavia, que no entregan a sus políticos y militares a la inquisición de La Haya) lo que despierta es inquietud.

Cierto que hay países a los que les es absolutamente indiferente la existencia misma de la señora Rice. Países como Cuba y Venezuela, que viven y se desarrollan independientemente de la “climatología” y fisonomía de los representantes de Washington.

En Rusia hasta hace poco la reacción ante las visitas de los secretarios de estado de los EE.UU., apenas se diferenciaba de la complaciente variante báltica. Siempre iban acompañadas de una entusiasta alegría por parte de la prensa y de las figuras oficiales, manifestaciones de inalienable amistad en la lucha contra el comunismo y el terrorismo internacional y demás demagogia sobre valores comunes. En esta ocasión la reacción ha sido, por así decirlo, prudente. Putin fue bastante impertinente en Munich con los EE.UU. y no solo no se ha disculpado, sino que ha vuelto recientemente a hacer diáfana alusión -para disgusto de los EE.UU- a que es precisamente Usamérica, el origen de muchas desgracias en el mundo.

No es de extrañar que las relaciones ruso-usamericanas sean valoradas en la prensa occidental como la antesala de la “guerra fría”.

Rice ha evitado hacer ese tipo de apreciaciones. Pero el enfriamiento es más que evidente. Moscú esta preocupado por la absolutamente desvergonzada intención de los EE.UU de instalar sus radares y misiles del sistema DAM (Defensa Anti Misiles), prácticamente en las mismas puertas del Kremlin. En Washington están estupefactos: antes, este tipo de cosas (como la ampliación de la OTAN), la dirigencia de la Federación Rusa se las tragaba sumisamente e incluso con entusiasmo. Y ahora van y empiezan a terquear.

Por eso la señora Rice pretendía demostrar lo indemostrable (que su sistema DAM en Europa está dirigido contra los todavía inexistentes misiles norcoreanos e iraníes). En Moscú no se lo creen. Basta mirar a un globo terráqueo escolar: la trayectoria de vuelo de esos misiles imaginarios nunca puede pasar cerca de Polonia y Chequia.

Pero en los EE.UU. están convencidos, de que si ellos creen en algo, todo el mundo debe creer en eso. Y si Rusia no está de acuerdo, eso es un síntoma de la especial perfidia de los rusos. Más aún, cuando Moscú amenaza con dar una “respuesta asimétrica”. Aunque de momento no se apresura en quemar puentes. Las conversaciones sobre los sistemas DAM continuarán en otoño, bajo el formato “dos para dos” (los ministros de defensa y exteriores de ambos países).

Mientras tanto, en su intervención tras las conversaciones con el ministro de exteriores de la Federación Rusa, Lavrov, Rice declaró que los EE.UU. no están dispuestos a renunciar a sus planes: “Los EE.UU deben tener la posibilidad de avanzar y utilizar la tecnología para la autodefensa. Es lo que haremos”. Subrayó que los EE.UU no permitirán a nadie “vetar” sus planes destinados a garantizar su seguridad. Es decir: Usamérica comenzará a excavar los cimientos para sus radares y misiles, aunque hará ver, que “consulta” con Rusia.

Por cierto que la prensa no se ha hecho demasiado eco de la respuesta de la señora Rice a los reproches muniqueses y moscovitas del presidente ruso, sobre que Usamérica utiliza demasiado libremente su superioridad. La secretaria de estado se mostró en este sentido “tranquilizadora”: Usamérica utiliza la fuerza y la seguirá utilizando, pero que nadie dude de que mantendrá informada a Rusia de por qué lo hace. La misma inapelable respuesta dio a la pregunta que flotaba en el aire de por qué Usamérica se inmiscuye tan descaradamente en la zona de los intereses históricos de Rusia, en los países de la CEI. Explicó que los EE.UU son una gran potencia y que tiene intereses globales…

También se debatió sobre otro tema de actualidad: Usamérica se apresura a rematar a Serbia, arrebatándole mediante resolución del Consejo de Seguridad de la ONU, la cuna de su cultura, la región de Kosovo y Metohija. La señora Rice declaró de manera arrogante, que “Kosovo ya no volverá a ser una parte de Serbia”.

Rusia, que no desea la derrota definitiva de su único aliado en los Balcanes amenaza con vetar el proyecto de resolución del Consejo de Seguridad sobre la independencia de Kosovo y Metohija. “Acordamos buscar soluciones aceptables para todos, pero por desgracia no parece posible por ahora”- señaló en este sentido el señor Lavrov.

Resumiendo, no han podido ponerse de acuerdo en ninguna cuestión importante. Los dirigentes rusos siguen obstinados. La confrontación con Occidente continúa. ¿Por qué? Porque la “élite” de la Federación Rusa, que se encontraba desde 1991 en el papel de pariente pobre (aunque poseía una ingente riqueza en gas y petróleo), hasta ahora transfería puntualmente esa fortuna a la “casa común” occidental. Pero allá “arriba” de repente han decidido que ya basta. No quiere la burocracia y la oligarquía de la Federación Rusa repartir (como era costumbre en tiempos de Yeltsin) con sus hermanos mayores occidentales. Apenas les llega para una rebanada de pan negro con mortadela asada. La dirigencia rusa se ha puesto de pie, se siente fuerte, se quiere sentir heredera de las grandes victorias de 1945 (aunque sea bajo la bandera de Vlasov [1]). Y todavía pretenden educarles como a niños pequeños…

Sin embargo, la democracia occidental, durante siglos acostumbrada al dominio colonial, no se apresura en declarar a Rusia como país proscrito. En los EE.UU y la UE saben que el poder burocrático-oligárquico en la Fed. Rusa no solo es su pariente de clase, sino que depende en gran medida de Occidente. Las reservas en divisa oro y los “Fondos de estabilización” se guardan en los bancos europeos y usamericanos. En los mismos bancos que las cuentas personales de los diferentes cabecillas moscovitas. En dirección occidental (especialmente mediterránea), deposita sus sueños de dolce vita la élite rusa, en los previsoramente adquiridos palacetes y villas.

También allí, solo que un poco más al norte, preferentemente en Inglaterra, estudian y se preparan los retoños de grandes apellidos. Así que la élite rusa y occidental, son una sola familia. En el sentido clasista, se sobreentiende. Pero hay discrepancias familiares. A nuestros “líderes” les aseguran pacientemente que no está bien pelearse con los mayores. La misión de la señora Rice, por lo visto consistía en eso. En explicar a los díscolos rusos, con las riendas nucleares desbocadas, que todo se puede resolver amorosamente. Además, no conviene olvidar que se acercan las presidenciales rusas, en las que los EE.UU y la UE pueden influir notablemente. Por eso en el ajetreo de las habituales entrevistas y encuentros (con S. Lavrov, con el secretario del consejo de seguridad de la Fed. Rusa, I. Ivanov etc.) La señora Rice cenó de manera discreta con el primer vice primer ministro, señor Serguei Ivanov. Ha transcendido que la cena transcurrió en un ambiente amistoso. No olvidemos que esta era la primera presentación en sociedad del candidato a presidente mejor colocado del partido del poder. Por lo visto, el señor Ivanov puso todo su empeño en agradar a la actual semidueña del mundo.

¿Con qué nos quedamos de la visita de la secretaria de estado de los EE.UU a Moscú? Putin y Rice acordaron “rebajar la retórica en la polémica pública y concentrarse en temas concretos”. En opinión del ministro de exteriores, Lavrov, el principal resultado de la visita de Rice a Moscú fue “la confirmación del deseo de EE.UU. y Rusia de seguir cooperando”. Poco es. Pero al menos parece que la visita no ha perjudicado especialmente a Rusia. Y eso es lo más importante…

Notas de la T.

Vlasov fue un general que desertó en 1942 al ser hecho prisionero por los nazis y pasó a luchar contra el ejército soviético. Enarbolaba lo que actualmente es la bandera de la Federación Rusa.

Texto original: http://www.sovross.ru/modules.php?name=News&file=article&sid=533

Dios no será el único juez de Blair por la guerra de Iraq

Avi Shlaim

The Guardian

Traducido por Carlos Sanchis y revisado por Caty R.

La oposición de Tony Blair al alto el fuego inmediato en la guerra de Líbano el verano pasado precipitó su caída. Ahora que ha anunciado la fecha de su salida de Downing Street, es necesario poner todo su historial en Oriente Próximo bajo una lupa inflexible.

Blair llegó al cargo sin ninguna experiencia y virtualmente sin ningún interés en política exterior y ha acabado llevando este país a la guerra cinco veces. Blair alardea de que su política exterior estaba orientada por la doctrina del intervencionismo liberal. Pero la guerra en Iraq es la antítesis del intervencionismo liberal. Es una guerra ilegal, inmoral e innecesaria; una guerra emprendida sobre supuestos falsos y sin la sanción de la ONU.

Todo el historial de Tony Blair en Oriente Próximo es un fracaso catastrófico. Blair acostumbraba a retratar a Gran Bretaña como un puente entre los dos lados del Atlántico. Sin embrago, al situarse al lado de Estados Unidos y contra Europa en Iraq, ayudó a destruir el puente. La conservación de la especial relación con Estados Unidos ha sido la quintaesencia de la política exterior de Blair. Es probable que apoyara a la administración Bush en Iraq con la esperanza de influir en la política de EEUU. Todavía no hay prueba alguna de que ejerciera ninguna influencia en cualquier asunto político importante. Su apoyo al programa neoconservador en Iraq fue incondicional y totalmente exento de crítica.

Blair no pudo entender que realmente esa relación especial de Estados Unidos es con Israel, no con Gran Bretaña. Cada vez que George Bush tuvo que escoger entre Blair y Ariel Sharon, eligió a este último. La relación especial de Blair con Bush era una calle de una sola dirección: Blair hizo todas las concesiones y a cambio no consiguió nada tangible.

La política estadounidense en Oriente Próximo estaba condenada al fracaso desde el principio y el resultado final ha sido cargar a Gran Bretaña con una parte de la responsabilidad de este fracaso. La premisa que respaldaba la política estadounidense era que Iraq constituia el asunto principal en la política de Oriente Próximo y que el cambio de régimen en Bagdad debilitaría a los palestinos y los forzaría a aceptar un acuerdo con las condiciones de Israel. El camino a Jerusalén, se argumentó, pasaba por Bagdad. Esta premisa estaba equivocada. Iraq no era la cuestión; no suponía una amenaza para ninguno de sus vecinos ni por supuesto para Estados Unidos o Gran Bretaña. El verdadero asunto era Israel, la ocupación de los territorios palestinos y el apoyo de EEUU al gobierno israelí en su salvaje guerra colonial contra la población palestina.

Cuando buscaba la aprobación de la Cámara de los Comunes a la guerra, Blair dio su palabra de que después del desarme de Iraq él y sus socios estadounidenses buscarían una solución al problema de Palestina. Ha fracasado totalmente en cumplir esta promesa.

Ciertamente Blair fue la fuerza impulsora de la “Hoja de Ruta” que contempló la aparición de un estado palestino independiente al lado de Israel a finales de 2005. Pero Sharon destrozó el plano. A cambio de la retirada unilateral de Gaza, Sharon exigió un acuerdo escrito de los estadounidenses para la retención por parte de Israel de los principales bloques de asentamientos en Cisjordania. Blair apoyó públicamente el corrupto pacto entre Sharon y Bush. Ésta fue la traición británica más sangrante a los palestinos desde la declaración de Balfour en 1917.

Blair y Bush también han traicionado al pueblo iraquí. Para empezar había mucha retórica ardiente acerca de llevar la democracia a Iraq y convertirlo en un modelo para el resto del mundo árabe. Pero la retórica estaba vacía. Los neoconservadores que dirigían la política estadounidense estaban interesados en derrocar a Sadam Husein y nada más.

La invasión aliada de Iraq no era un episodio aislado, sino una parte de la llamada “guerra global contra el terror”. Pero el derrocamiento del régimen Baaz en Iraq sólo consiguió exacerbar el problema del terrorismo. La invasión de Iraq ha dado un impulso poderoso a Al Qaeda y sus confederados dañando la reputación de Gran Bretaña y radicalizando a los jóvenes musulmanes. Las bombas de Londres pueden no haber sido un resultado directo de la guerra de Iraq, pero indiscutiblemente son parte de las consecuencias que se derivan del conjunto de acciones abiertas o secretas de allí.

Lo que tenemos hoy en Iraq es una inestabilidad crónica, una guerra civil incipiente, anarquía y violencia endémica, un auge de la actividad terrorista de todo tipo y una insurgencia nacional para la que los aliados no tienen ninguna respuesta. Los neoconservadores no se molestaron en planificar la reconstrucción de la posguerra. La ocupación vino acompañada de devastación y destrucción a escala masiva y las muertes de civiles alcanzan una cifra estimada de 655.000 personas.

Los aliados se enorgullecen de haber llevado la democracia al pueblo iraquí, pero han fracasado en el deber elemental de cualquier gobierno: proveer la seguridad de la población civil. La conclusión es que EEUU y su pasajero del asiento trasero de la “guerra contra el terror” están ahora enfangados en un conflicto atroz, prolongado e imposible de ganar.

Blair tiene la osadía de decir que Dios será su juez en cuanto a la guerra de Iraq. Es una curiosa actitud para un político democrático. La historia seguramente emitirá una dura sentencia contra Blair. Tiene un historial peor sobre Oriente Próximo que cualquier otro primer ministro británico en el último siglo, infinitamente peor que el de Anthony Edén, quien por lo menos tuvo la decencia de aceptar su responsabilidad en la debacle de Suez.

Original en inglés: http://www.guardian.co.uk/comment/story/0,,2078725,00.html

Avi Shlaim es profesor de relaciones internacionales en el St Antony’s College de Oxford y autor de The Iron Wall: Israel and the arab world (El Muro de hierro: Israel y el mundo árabe).

Carlos Sanchis y Caty R. pertenecen a los colectivos de Rebelión, Tlaxcala y Cubadebate. Esta traducción se puede reproducir libremente a condición de respetar su integridad y mencionar al autor, el traductor y la fuente.

Nueva carrera armamentista

Los misiles en Europa y la nariz del camello

Conn Hallinan

CounterPunch

Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens

El actual revuelo por un plan de USA de desplegar misiles antibalísticos (ABM) en Polonia no tiene nada que ver con algún temor de que Irán vaya a atacar Europa o a USA con Misiles Balísticos Intercontinentales (ICBM) con ojivas nucleares, sino mucho con los esfuerzos del gobierno de Bush por neutralizar los disuasivos nucleares de Rusia y China y ganarle la mano a ambos países en Asia Central.

El plan prevé el despliegue de 10 ABM en Polonia y de un sistema de radar en la República Checa, supuestamente para destruir misiles de “estados díscolos” – léase Corea del Norte e Irán.

El Secretario Adjunto de Estado para Seguridad Internacional John Rood afirma que “Corea del Norte posee un misil de alcance ICBM,” y que es “ciertamente posible” que Pyongyang podría vender alguno a Irán. Si no fuera así, Teherán podría producir su propio misil capaz de atacar Europa y USA.

Pero el Taepodong-2 de Corea del Norte, que falló en un ensayo reciente, no es un auténtico ICBM – como máximo podría llegar a Alaska. E Irán prometió en 2003 que no mejoraría su misil intermedio, el Shihab-3.

“Ya que no existe, y no existirá, ningún ICBM [de Corea del Norte e Irán], ¿contra quién, contra quién, se dirige este sistema? dijo el primer vice primer ministro [ruso] Sergi Ivanov al Financial Times, “Sólo contra nosotros.”

El jefe del Estado Mayor General ruso agregó: “El verdadero objetivo [del despliegue de USA] es proteger [a USA] contra el potencial de misiles nucleares ruso y chino y crear condiciones excluyentes para la invulnerabilidad de USA.”

La Secretaria de Estado de USA, Condoleezza Rice, respondió que: “La idea de que de alguna manera 10 interceptores y unos pocos radares en Europa Oriental vayan a amenazar la reacción estratégica soviética [sic] es puramente ridícula y todo el mundo lo sabe.”

Pero una vez que se suma una serie de otras cosas, no son sólo 10 misiles y una instalación de radar. Ya existe un sitio similar en Noruega, y el plan es colocar sistemas similares en Georgia y Azerbaiján. Gran Bretaña considera el despliegue de misiles ABM en Fylingdales, lo que incluso USA admite que representaría una amenaza para los misiles rusos.

“Si [los rusos] están preocupados porque USA apunta a sus misiles balísticos intercontinentales, pienso que sería problemático hacerlo desde el Reino Unido porque creo que probablemente podríamos alcanzarlos desde un sitio de lanzamiento británico,” dice el teniente general de USA Trey Obering, jefe de la Agencia de Defensa de Misiles de USA.

Un editorial en el Guardian calificó el plan de Fylingdales de “extremo de la demencia.”

Los rusos también sospechan que los misiles polacos representen sólo la nariz del camello en la tienda que anticipa que la bestia entera termine por entrar.

Polonia ha dejado en claro que no se siente amenazada por Irán. Para Varsovia, todo tiene que ver con su tradicional enemigo al este: Rusia. Aparte de los misiles ABM, Polonia presiona a Washington para conseguir misiles Patriot y misiles de gran altura THAAD; además está comprando F-16 estadounidenses. Como reacción, los rusos han colocado misiles tierra-aire en Belarus.

“Sería ingenuo creer que Washington limitará su apetito a Polonia o a la República Checa, o al modesto potencial del que habla ahora, escribe Victor Litovkin de la Revista Militar Independiente de Rusia.

Todos estos sistemas pueden ser integrados a sistemas ABM en Alaska y California, más sistemas similares planificados en Japón, Australia y las Filipinas (para no mencionar sistemas ABM navales en el Pacífico, el Océano Índico y el Mediterráneo).

Hay que recordar que el gobierno de Bush se retiró unilateralmente del Tratado de Misiles Antibalísticos de 1972.

Si se suman todas estas cosas, y se agrega la reciente decisión del gobierno de Bush de comenzar a diseñar una nueva generación de ojivas nucleares, no puede sorprender que los rusos se muestren malhumorados.

La Unión Europea (UE) y la OTAN han aprobado el plan – con reservas, en parte porque la UE quisiera reducir el control ruso sobre los oleoductos y gasoductos que salen de Asia Central.

Según K.M. Bhadrakumar, el antiguo embajador indio en Uzbekistán y Turquía, USA ha financiado un gasoducto para llevar gas natural de Kazajstán y Azerbaiján a través de Turquía, Austria, Bulgaria, Rumania y Hungría. El gasoducto será “un rival de Blue Stream-2 de la rusa Gazprom,” que debe ser inaugurado en 2012.

“Moscú tiene plena conciencia de que Washington es el espíritu impulsor tras las política energética de la UE hacia Asia Central,” escribe Bhadrakumar en Asia Times,

y argumenta que USA “calcula que Moscú será llevado inexorablemente hacia un impasse con la UE sobre las políticas cada vez más proactivas de esta última en Eurasia.”

Aunque Rice puede sugerir que “todos” piensan que la paranoia rusa es “ridícula,” en realidad la UE está dividida respecto a los misiles, y descontenta de que Washington haya dejado de lado a la OTAN para hacer acuerdos bilaterales con ambos países.

Ni el gobierno derechista polaco ni el de centro-derecha checo se atreven a someter el tema a un referendo. El sentimiento en la República Checa está 60:40 contra el radar, y existe una fuerte oposición a los misiles en Polonia.

Los socialdemócratas alemanes (SPD), socios menores en la actual coalición de la canciller Angela Merkel también se oponen. “No necesitamos más cohetes en Europa,” dice el presidente del SPD Kurt Beck. “El SPD no quiere una nueva carrera armamentista entre USA y Rusia sobre suelo europeo. Tenemos suficientes problemas en el mundo.”

El presidente francés Jacques Chirac también advirtió: “Tenemos que tener mucho cuidado antes de alentar la creación de nuevas líneas divisorias en Europa o de volver al antiguo orden.”

Los rusos han amenazado con retirarse del Tratado de Fuerzas Convencionales Europeo, e incluso han dado a entender que podrían reconsiderar su participación en el Tratado de Misiles Balísticos Intermedios de 1987. Rusia también hace planes para cuadruplicar su producción de nuevos misiles balísticos y aumentar su flota de submarinos nucleares.

El investigador del Instituto Internacional de Investigación por la Paz de Estocolmo, Shannon Kile, dice que los rusos ven el despliegue “como una violación del acuerdo original de ampliación de la OTAN,” en el que USA se comprometió a no desplegar o estacionar permanentemente “recursos militares en los territorios de antiguos miembros del pacto de Varsovia.”

El mes pasado, la Casa Blanca instó a admitir a Albania, Croacia, Georgia, Macedonia y Ucrania a la OTAN.

En el comentario “ridículo” de Rice está implícito que un sistema ABM sería incapaz de detener un ataque nuclear en gran escala por una gran potencia nuclear, y los críticos señalan que el sistema tiene un terrible historial. Kile caracterizó el propuesto ABM como “Un sistema que no funcionará para combatir una amenaza que no existe.”

Pero no tiene que funcionar muy bien. Los sistemas ABM tienen un secreto oscuro: No se supone que detengan ataques generalizados con misiles, sólo que eliminen los pocos misiles enemigos lanzados en represalias que hayan logrado sobrevivir un primer ataque. Los primeros ataques llamados ataques de “contrapunto” en el vocabulario incruento de la guerra nuclear – forman un componente central en la doctrina nuclear de USA.

La semana pasada, los demócratas bloquearon los fondos para el sistema ABM europeo. Robert Wexler (demócrata de Florida), presidente del subcomité de la Cámara sobre Europa, dijo: “Los europeos también cuestionan por qué – si este programa realmente tiene el propósito de proteger a Europa – el gobierno haya preferido negociar bilateralmente con Polonia y la República Checa en lugar de decidir colectivamente este tema en la OTAN.”

Pero nadie sabe si los demócratas resistirán a la Casa Blanca.

Si estás ubicado en Moscú o Beijing, y sumas los ABM, las nuevas ojivas, y el creciente riesgo de bases en tus fronteras, no te quedaría otra alternativa que reaccionar. Hay que imaginar la reacción de USA si los rusos y los chinos desplegaran sistemas similares en Canadá, México y Cuba.

Una carrera de armas nucleares, un aumento de la tensión en Europa, y el lanzamiento de una nueva Guerra Fría: Es lo que está en juego en la crisis de misiles europea.

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Conn Hallinan es analista de Foreign Policy in Focus, ganador de un premio de Project Censored, e hizo su disertación sobre la historia de las organizaciones insurreccionales en Irlanda.

http://www.counterpunch.org/hallinan05122007.html

Denuncian que más de 500 ecuatorianos fueron víctimas de las AUC en el Putumayo

Radio Mundo Real

 

Más de 500 ecuatorianos que de 1998 a 2002 vivieron o trabajaron en el departamento colombiano de Putumayo, situado al sur del país y fronterizo con Ecuador, murieron a causa de las masacres propiciadas por los paramilitares de las derechistas Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).

Una investigación difundida el domingo por el diario ecuatoriano El Universo revela que entre las víctimas hay campesinos, médicos, profesores y comerciantes, entre otros, que residían en varios predios rurales de Putumayo, desaparecieron y se presume que están muertos. Pero también hay mujeres y niños desaparecidos.

De acuerdo a los datos aportados por El Universo, hay en promedio dos personas desaparecidas en cada comunidad de las 250 que existen en el cordón fronterizo de la provincia ecuatoriana de Sucumbíos, vecina de Putumayo.

La mayoría de los familiares de personas desaparecidas no habían denunciado nada por temor a las represalias y los organismos de derechos humanos ecuatorianos y los sucesivos gobiernos del país desconocían los casos, explica El Universo.

Pero el sábado 5 de mayo funcionarios de la Fiscalía General de Colombia y de la Dirección de Policía Judicial de ese estado, entre otras reparticiones, descubrieron los cadáveres de 105 personas en fosas comunes de Putumayo, presuntamente asesinadas por paramilitares. Varias de las víctimas eran ecuatorianos, lo que motivó que familiares de desaparecidos de ese país denunciaran sus casos.

La Federación de Organizaciones Campesinas del Cordón Fronterizo Ecuatoriano de Sucumbíos y la Federación de Derechos Humanos de esa provincia reclaman ahora que el gobierno de Ecuador, que preside Rafael Correa, o algún organismo internacional realice un registro de desaparecidos ecuatorianos en el Putumayo colombiano.

En 1998 los paramilitares de las AUC comenzaron las masacres en el Putumayo, zona estratégica para el negocio de la coca, con el objetivo de combatir a la guerrilla de las izquierdistas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

“Los paramilitares, según testigos y relatos de sus integrantes ante la Fiscalía colombiana, atacaban pueblos enteros, asesinaban a hombres, mujeres y niños, y sus cuerpos los arrojaban a los ríos o los enterraban en fosas, parte de las cuales hoy se están descubriendo”, sentencia El Universo.

La caída de otro halcón

Wolfowitz se le acabó el crédito

Por Federico Casaletti | Desde la redacción de APM

El presidente del Banco Mundial está cerca de dejar la presidencia del organismo. Lo hará por el escándalo en el aumento ilegal de sueldos a su pareja. Sin embargo, desde que ocupó el cargo cometió excesos mucho más graves, “sin que nadie lo notara”.

Paul Wolfowitz, presidente del Banco Mundial (BM), tiene las horas contadas como director del organismo de crédito. Mientras él asegura que el verdadero problema del escándalo no es más que un cuestionamiento a su estilo de liderazgo al frente del banco, el Consejo Ejecutivo de la entidad está evaluando un posible pedido de dimisión o, aún peor, su destitución del cargo. Al mismo tiempo Estados Unidos, defensor a ultranza de su ex número dos del pentágono, ha decidido quitarle el apoyo incondicional a quien fuera uno de los promotores de la invasión a Irak.

“Sin duda ha habido un doloroso episodio para el banco y lo que se debe hacer es encontrar una salida para mantener la integridad de la institución, y por eso se deben discutir todas las posibilidades”, afirmó el vocero de la Casa Blanca, Tony Show. Con estas declaraciones, Washington le dio la espalda a su protegido por primera vez.

Wolfowitz se encuentra en medio del escándalo debido al ascenso y aumento salarial ilegal que le otorgó a su pareja Shaha Ali Riza, funcionaria de la institución.

Sin embargo, este hecho no puede hacer olvidar los “verdaderos” escándalos que han protagonizado en su historia el Banco Mundial y Paul Wolfowitz en particular.

El Banco Mundial fue creado en 1944 y sus principales propósitos siempre fueron conceder préstamos de bajo interés para reducir la pobreza y brindar apoyo económico a los países “en vías de desarrollo”. Pese a ello, el tiempo demostró que el organismo aplicó sucesivamente la máxima de “has lo que yo digo pero no lo que yo hago”.

El BM propuso ayudar a los países subdesarrollados, pero por el contrario, ha favorecido sistemáticamente a las naciones industrializadas, alentando la reubicación de industrias contaminantes de los países industriales en países pobres. En este sentido, uno de los grupos más perjudicados por la entidad bancaria han sido los pequeños agricultores, ya que propició el subsidio agrícola, pero beneficiando exclusivamente al sector agrícola industrializado.

Las pequeñas agriculturas familiares escasas veces han recibido los beneficios de riego y energía producidos por las grandes represas y al mismo tiempo, el reemplazo de cosechas de subsistencia por cultivos industriales, aún en áreas que no son apropiadas para ese propósito, ha diezmado aún más a los campesinos.

Aún peor: bajo el pretexto de financiar proyectos, el Banco Mundial ha desplazado a cientos de miles de personas –muchos de ellos campesinos– reubicándolos en zonas improductivas, sin mencionar el perjuicio que de por sí mismo significa el desplazar pobladores del lugar donde viven. Estos casos involucraron explotaciones de minas, contaminación a gran escala, deforestación, entre otras cosas.

Desde que Paul Wolfowitz tomó las riendas del banco en 2005, las cosas no cambiaron mucho. Más bien empeoraron. Este halcón “neocon”, llegó con un prontuario que incluía un fuerte rol dentro de la Agencia Central de Inteligencia estadounidense (CIA), decisiva participación en el planeamiento de la invasión a Irak en 2003 y abierta adhesión a las ideas neoconservadoras y beligerantes iniciadas por Leo Strauss.

Así, la imagen del BM fue perdiendo credibilidad y ganando críticas día tras día. Naomi Klein, periodista de “The Nation” recordó que, bajo el mandato de Wolfowitz, una vez más el Banco Mundial fue siempre a contramano de las máximas declaradas en su creación en 1944: “Lo cierto es que la credibilidad del Banco estaba ya fatalmente comprometida cuando, a cambio de un préstamo, (N. del R: Wolfowitz) obligó a cancelar las becas para estudiantes en Ghana; cuando exigió a Tanzania privatizar su sistema hídrico; cuando para prestar ayuda en las devastaciones del Huracán Mitch, puso como condición la privatización del sistema de telecomunicaciones; cuando exigió “flexibilidad” laboral tras la catástrofe del tsunami asiático en Sri Lanka; cuando impulsó le eliminación de subsidios alimentarios tras la invasión de Irak”.

Por último, Klein recordó cómo Ecuador perdió la transferencia de los 100 millones de dólares que les tenía prometidos el organismo de crédito “sólo porque el país osó gastar una porción de sus rentas petroleras en salud y educación”.

Lo que debe sin dudas preocupar es que el tema en torno al sueldo de la “pareja sentimental” de Paul Wolfowitz fue el primer escándalo que ha sacudido masivamente al Banco Mundial y a su presidente, cuando se ha visto que a este conflicto lo han precedido graves actuaciones por parte de la entidad a nivel mundial. Difícilmente a los afectados por el tsunami en Asia les enorgullezca que al fin la cabeza de Wolfowitz va a rodar… por la maniobra que realizó con su novia-empleada.

LAS PRIMERAS UTILIDADES DE LA NACIONALIZACIÓN DE HIDROCARBUROSLLEGÓ A MAS DE UN MILLÓN DE NIÑOS

Por ABI

Los niños y niñas fueron los primeros en beneficiarse con las utilidades de la nacionalización de los hidrocarburos, que se traduce en el pago anual del bono escolar “Juancito Pinto” de 200 bolivianos a cada escolar del ciclo primario en la educación pública.

Según autoridades del Ministerio de Educación, el beneficio es producto de que desde hace un año, las empresas petroleras comenzaron a pagar nuevos impuestos y regalías por 31 millones de dólares, dinero que fue destinado al pago de 200 bolivianos para cada estudiante de 1ro. a 5to. de primaria de todo el país.

Con la nacionalización de los hidrocarburos, 1.086.821 de niños recibieron el bono “Juancito Pinto” de 200 bolivianos, para cada uno, durante el último trimestre del año anterior, explicó el ministro de Educación y Culturas, Víctor Cáceres.

La nacionalización de los hidrocarburos, a un año de la misma, determinó el pago obligatorio de nuevos impuestos y regalías por parte de las empresas petroleras prestadoras de servicios en el Estado boliviano.

Esta histórica medida determinó que dichas empresas operadoras (que además firmaron nuevos contratos de operación, legalizados por el Congreso Nacional) desembolsen en septiembre de 2006, la suma de 31 millones de dólares, dinero que fue destinado por el presidente Evo Morales al pago de un incentivo para evitar la deserción escolar.

El pago de este beneficio fue operativizado por la Unidad Ejecutora y un Comité Interinstitucional compuesta representantes de los ministerios de Defensa, Educación y Culturas, Hacienda, Presidencia, Planificación del Desarrollo, así como de las Fuerzas Armadas, Nacional Financiera Boliviana (NAFIBO SAM) y de la Unidad de Análisis de Políticas Económicas.

El pago, en cumplimiento del Decreto Supremo 28.899, del 26 de octubre de 2006, fue programado y ejecutado entre el 12 de noviembre y el 12 de diciembre de 2006, por 2.912 efectivos militares integrados en 503 equipos móviles compuestos por 9 miembros promedio de las tres fuerzas armadas (Ejército, Aérea y Naval) que se movilizaron en los nueve departamentos para llegar (y pagar) en 13.023 unidades educativas en todo el país.

El bono “Juancito Pinto” incentiva la asistencia a clases de niñas y niños, especialmente del área rural y evitar la deserción escolar, fenómeno histórico que se mantiene aún en escuelas y colegios debido a dificultades económicas y sociales.

Emotivas escenas fueron vistas por el país en el momento de que niñas y niños recibían este incentivo, sea en Villa Primero de Mayo de la ciudad de Santa Cruz o en el Coliseo de la Fuerza Aérea de la ciudad de El Alto, en actos públicos en los que estuvieron el presidente Evo Morales y varios ministros.

De esta forma, la nacionalización de los hidrocarburos se convirtió en un beneficio directo y concreto para escolares, madres y padres de familia, porque puso en circulación un total de 215.358.800 bolivianos.

Además, la ciudadanía comenzó a tener una nueva percepción de las Fuerzas Armadas por el servicio cumplido en beneficio directo de niños y niñas de Bolivia.

ENERGÍA, SOBERANÍA Y JUSTICIA SOCIAL

Por la Redacción de APM

La recuperación de las refinerías petroleras redundará en estabilidad laboral para los obreros. Anuncios oficiales en Santa Cruz de la Sierra.

El ministro de la presidencia de Bolivia, Juan Ramón Quintana, aseveró que los trabajadores de dos refinerías de petróleo recién recuperadas por el Estado tendrán aseguradas sus plazas.

Esas afirmaciones, según consignó la agencia Prensa Latina, fueron realizadas el domingo último en la ciudad oriental de Santa Cruz. Quintana, quien acompañó al presidente Evo Morales en un recorrido por las plantas de Santa Cruz y Cochabamba, señaló que el decreto gubernamental respeta los derechos de los empleados.

Asimismo confirmó que todas las acciones de esas fábricas, antes pertenecientes a la brasileña Petrobras, son propiedad de la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB)”.

Esa medida tiene en cuenta los derechos de los trabajadores, como su antigüedad, escala salarial y otros beneficios, precisó.

Por su parte, el ministro de Hidrocarburos, Carlos Villegas, también pidió a los operarios de ambas plantas asumir el compromiso de fortalecer el proceso de transformación de la estatal petrolera, de la cual ya son miembros, informó Prensa Latina.

Villegas explicó además que el ejecutivo invertirá unos 10 millones de dólares para ampliar la capacidad de las refinerías “Guillermo Elder Bell BEI” de Santa Cruz, y “Gualberto Villarroel”, de Cochabamba.

Según el titular, el mejoramiento de la planta cruceña necesitará tres millones de dólares para optimizar su capacidad de refinación de cinco mil barriles de petróleo por día.

Explicó que en el caso de Cochabamba invertirán seis o siete millones de dólares con el objetivo de procesar otros 12 mil 500 barriles diarios, que serán proveídos por las petroleras que firmaron contratos de operación con el Estado.

Pese a reiteradas recomendaciones de la Superintendencia de Hidrocarburos, Petrobras nunca realizó los trabajos de ampliación de las plantas de refino que el 10 de mayo pasado retornaron a control boliviano después de siete años de haber sido privatizadas, comentó.

Con una inversión de 112 millones de dólares, el Estado se prepara a firmar los contratos de compra de esas plantas.

El primer pago correspondiente al 50 por ciento de la transacción se realizará al momento de la firma del contrato, y el resto en dos meses, según el ministro.

El plan oficial también prevé otros beneficios colaterales, como el paulatino incremento de diesel para abastecer el mercado interno.

Adelante, Al Qaeda

Jaled Amayreh

Al Ahram Weekly

Traducido del inglés por Sinfo Fernández

Durante algún tiempo, dirigentes nacionalistas e islámicos palestinos han venido advirtiendo que el embargo económico israelí, estadounidense y europeo contra el gobierno palestino elegido democráticamente, incluido el recientemente constituido gobierno de unidad nacional de amplio espectro, está abocando al extremismo a la sociedad palestina.

La pasada semana, la credibilidad de esas advertencias quedó justificada cuando un grupo, al parecer afiliado a Al-Qaida o que al menos comulga con su ideología, atacó una celebración escolar en Rafah, en la frontera sur de la Franja de Gaza, matando a una persona e hiriendo a otras cinco.

Los atacantes no eligieron como objetivo a los escolares o a sus profesores sino a los organizadores y a la policía, matando al guardaespaldas de un dirigente local de Fatah.

El grupo había advertido públicamente con anterioridad al colegio (dirigido por Naciones Unidas) que no celebraran la festividad, con el argumento de que la celebración implicaba que se “mezclaran chicos y chicas adolescentes, lo que está prohibido en el Islam”.

Al parecer, los funcionarios locales y los directivos del colegio no se tomaron en serio las advertencias y no adoptaron las necesarias precauciones de seguridad para impedir cualquier posible ataque, pensando que los salafistas (musulmanes sunníes ultra-ortodoxos) no desencadenarían finalmente el ataque.

El ataque fue condenado a lo ancho y largo de los territorios ocupados palestinos como un crimen absolutamente injustificado.

Hamas llamó a los atacantes gente “equivocada” que se dedican a “derramar a lo loco la sangre palestina”. Fatah llamó a los autores “representantes de fuerzas oscuras” y “asesinos”.

El ataque de Rafah, junto con otros recientes incidentes esporádicos, incluido al aún sin resolver secuestro del corresponsal de la BBC en Gaza Alan Johnston, son considerados señales de mal agüero de cara al futuro.

A diferencia de Hamas, que en comparación parece un grupo de boy scout, los grupos aliados con Al Qaida no buscan, o no les importa, la popularidad, y en sus acciones no tienen en cuenta el sentir de la opinión pública.

Esto significa que están dispuestos a proseguir con sus planes y llevar a cabo cualquier objetivo que se hayan fijado sin importarles para nada cómo les percibe la sociedad.

Es difícil establecer la fuerza numérica de los salafistas, especialmente de los que militan en los territorios ocupados. Sin embargo, se sabe bien que se concentran en la Franja de Gaza y que se están extendiendo también por Cisjordania.

No hay duda de que una de las razones de su dramática aparición es el “fracaso de la democracia” en la sociedad palestina, debido principalmente al rechazo occidental de los resultados de las elecciones de 2006 que llevaron a Hamas al poder.

Desde el principio, los salafistas trataron de convencer a Hamas para que no tomara parte en las elecciones, defendiendo que no había sinceridad en Occidente, especialmente en lo que se refería a EEUU en cuanto a la cuestión de la democracia, y que los poderes occidentales estaban sólo utilizando el tema para debilitar al Islam y servir a sus propios intereses imperiales.

Y cuando EEUU, Israel, la UE y la mayoría de los regímenes árabes impusieron un bloqueo político, financiero y económico excepcionalmente brutal sobre el gobierno palestino dirigido por Hamas, que ha llevado a la mayor parte de la sociedad palestina al borde de la miseria, los salafistas y otros, como Hizb al-Tahrir, se enfrentaron con los antiguos partidarios de la participación de Hamas en las elecciones, diciéndoles: “¿No os lo advertimos?”.

Por tanto, se presume ampliamente que muchos, si no la mayoría de los que se han unido a las filas de Al Qaida, especialmente en la Franja de Gaza, son actualmente anteriores seguidores y miembros de Hamas que han llegado a la conclusión de que el objetivo real de Occidente es destruir al Islam, no el de promover la democracia, y que la única vía para parar eso es a través de la yihad.

El rechazo actual de Occidente, incluida la UE, a levantar el embargo sobre el gobierno de unidad nacional está reforzando y probablemente justificando esas convicciones entre muchos palestinos (y obviamente entre muchos otros árabes de los países vecinos), facilitando así el reclutamiento de más y más conversos a la causa de Al Qaida.

El crecimiento de organizaciones similares en los territorios palestinos ocupados, y posiblemente también entre los palestinos en Jordania, Líbano y Siria, tendrá graves ramificaciones sobre la misma causa palestina, dado el enfoque casi nihilista adoptado por esos grupos.

En efecto, Al Qaida cree en una confrontación existencial con el enemigo hasta el final. Considera como tal no sólo a EEUU e Israel sino a cualquier grupo o gobierno o gente que obstaculice la consecución de sus objetivos. Bajo este prisma, la lista de enemigos potenciales de Al Qaida incluye a Hamas y a la Yihad Islámica, así como a los Hermanos Musulmanes, que rechazan muchos aspectos de la ideología de Al Qaida.

Por lo tanto, se teme que la aparición de Al Qaida o grupos similares como actores políticos de importancia en la arena palestina podría llegar a redefinir toda la lucha palestina por la libertad frente a la ocupación israelí.

Además, es casi una conclusión sabida de antemano que Israel sale beneficiado del fortalecimiento de Al Qaida entre los palestinos, especialmente a corto plazo, lo que le permitirá proclamar que tiene una causa común con Occidente al combatir el “terror islámico”, consiguiendo así otra excusa más para consolidar su ocupación y usurpación de la tierra palestina.

Como antes se mencionó, el crecimiento de Al Qaida en Palestina será, según se teme, a expensas de movimientos islámicos como Hamas, un movimiento comparativamente moderado que está abierto al compromiso.

Por lo tanto, es probable que Hamas emprenda una campaña para educar a los palestinos contra los peligros de la ideología nihilista de al Qaida, especialmente después de los recientes agrios intercambios entre Hamas y el segundo de Al Qaida en el mando, Ayman El-Zawahri. Castigó a Hamas por firmar el Acuerdo de la Meca con Fatah el 8 de febrero, denominándolo de “venta”.

De hecho, los eruditos musulmanes afiliados a Hamas están ya entablando contactos con los activistas salafístas, intentando convencerles de que su forma de pensar no es compatible con el auténtico Islam.

Hace unos días, un número de sabios religiosos musulmanes trató de convencer a los presuntos secuestradores del periodista de la BBC Johnston que tenerle cautivo era incompatible con las normas de la Sharia o ley islámica, ya que Johnston era un “Mustaaman” o no musulmán, un miembro de Ahl Al-Ketab (la Gente de la Biblia) que llegó a Gaza no como combatiente sino como periodista para transmitir los sufrimientos palestinos al mundo exterior. Y lo hizo con el permiso de la Autoridad Palestina. Por lo tanto, desde el punto de vista islámico su secuestro es inmoral e ilegal.

Los secuestradores declararon supuestamente que Gran Bretaña, al igual que EEUU e Israel, estaba en estado de guerra con los musulmanes, citando la ocupación anglo-estadounidense de Iraq, y que esto justificaba el secuestro de Johnston como ciudadano británico.

Los sabios afiliados a Hamas replicaron que las cosas han cambiado históricamente desde los días en que todos los ciudadanos y habitantes de un país seguían a su rey. Defendieron que muchos británicos estaban en contra de la ocupación de Iraq y habían obligado ya a dimitir a su Primer Ministro Tony Blair.

Se informó anteriormente que los secuestradores pedían al gobierno británico 5 millones de dólares, además de la liberación por parte de las autoridades jordanas de una mujer iraquí que pudo ser una suicida bomba. Sin embargo, esas peticiones fueron rechazadas como “especulaciones” por Ahmed Yusef, el consejero político del Primer Ministro palestino Ismail Haniyeh.

Yusef dijo que creía que Johnston sería liberado en pocos días, o en unas semanas como mucho.

En cualquier caso, lo que resulta de una claridad incontestable es que la traición de Occidente a los palestinos y la continuación del bloqueo contra el gobierno palestino, está llevando a muchos palestinos hacia Al Qaida.

Si continúan las cosas como están, todo esto debería considerarse como una advertencia muy seria de los acontecimientos por sobrevenir si las políticas estadounidenses, israelíes y europeas continúan alimentando las raíces del extremismo y del terrorismo en Oriente Medio, reduciendo cada vez más los horizontes palestinos y dando de hecho carta blanca a Israel para que culmine su objetivo de desposesión del pueblo palestino.

Enlace texto original en inglés:

http://weekly.ahram.org.eg/2007/844/re1.htm

Sinfo Fernández forma parte del colectivo de Rebelión y Cubadebate.

La era del Estado

Humberto Márquez

IPS

La ola de nacionalizaciones toma fuerza en Venezuela tras el pase a control estatal de empresas de telefonía, electricidad y petróleo, a lo cual se sumó la advertencia del presidente Hugo Chávez de avanzar sobre la banca, la siderurgia y hasta clínicas y granjas avícolas.

“Hay quienes juegan a crear una crisis alimentaria. Si lo lograran, yo iría por ellos. Si los criadores de pollos y los ganaderos se niegan a llevar sus animales a los mataderos, yo voy por las vacas pues, se los quitaríamos en el marco de la Constitución y las leyes”, alertó el mandatario ante las críticas por desabastecimiento de algunos productos en los mercados.

En sus cotidianas intervenciones públicas, Chávez ha advertido que estatizará cuantos segmentos de la cadena económica alimentaria sean necesarios para garantizar suministros a los precios oficiales regulados, y agregó que está dispuesto a entregar luego esos establecimientos a las comunidades organizadas.

Desde que asumió en enero un nuevo mandato sexenal dispuesto a “construir el socialismo del siglo XXI”, un programa aún no explicitado acabadamente, Chávez lanzó una ofensiva nacionalizadora, que comenzó con la gran corporación de telefonía básica CANTV, privatizada en 1991 y cuyo principal accionista era el grupo estadounidense Verizon.

El ministro de Telecomunicaciones e Informática, Jesse Chacón, informó el miércoles que, al cabo de negociaciones con los accionistas mayoritarios y compra de acciones que se cotizaban en las bolsas de Nueva York y Caracas, el Estado se hizo con 86,21 por ciento de la propiedad de CANTV, a un costo aproximado de 1.300 millones de dólares.

También fue comprada por el Estado al consorcio estadounidense AES el 82,14 por ciento de las acciones de la mayor empresa eléctrica privada del país, Electricidad de Caracas, por 739 millones de dólares. Además, por la compañía eléctrica de la nororiental isla de Margarita, en el mar Caribe, se pagaron otros 109 millones.

El Estado, que generaba más de 80 por ciento de la electricidad del país, la mayor parte en el gigantesco complejo hidroeléctrico de Guri, en el sudeste, colocará todo el sector en manos de la Corporación Eléctrica de Venezuela a crear, anunció Chávez.

“Es un intento centralista errado, al mezclar culturas de corporaciones dedicadas a producir hidroelectricidad a base de cuidar bosques y manejar ríos con la de quienes generan termoelectricidad quemando combustibles, por ejemplo”, comentó a IPS Víctor Poleo, investigador en energía y docente de la Universidad Central de Venezuela.

La ola nacionalizadota alcanzó a las asociaciones con firmas trasnacionales para extraer crudo extrapesado de la sudoriental Faja del Orinoco y convertirlo en el complejo Jóse, a orillas del Caribe, en unos 600.000 barriles diarios de hidrocarburo liviano o mediano, cerca de un quinto de todo el petróleo que produce Venezuela.

La corporación estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa), asumió el 1 de este mes el control de esas asociaciones con ExxonMobil, ConocoPhillips y ChevronTexaco, de Estados Unidos, Total, de Francia, Statoil, de Noruega, y la británica BP.

Pdvsa era socia minoritaria en las asociaciones y negocia los términos para poseer al menos 60 por ciento de las nuevas empresas mixtas “y, si no quieren, tendrán que irse”, advirtió el ministro de Energía, Rafael Ramírez.

Para remarcar el control del Estado sobre sus posesiones petroleras, Chávez sentenció en un mítin en Jóse el 1 de mayo, en la celebración del Día Internacional de los Trabajadores, que “la apertura petrolera ha muerto”.

Venezuela tiene ingresos por exportaciones petroleras superiores a los 50.000 millones de dólares anuales, un tercio del producto interno bruto, y varios miles de millones de dólares, dependiendo del precio del recurso, van a un fondo manejado discrecionalmente por el presidente, lo cual le permite adquirir cualquier negocio.

En otro orden de la economía, el gobierno también decidió regular los precios de los servicios que prestan las clínicas privadas, a las que acuden según estudios de mercado, 20 por ciento de los 27 millones de venezolanos. “Si no aceptan, habrá que nacionalizarlas”, advirtió el mandatario.

En su ánimo habría pesado el alto costo de esos servicios sobre las pólizas privadas de hospitalización, cirugía y maternidad, que forman parte de la contratación de trabajo en empresas y otras dependencias estatales que emplean más de un millón de personas. La siguiente advertencia la recibió la banca, la cual “tiene que darle prioridad al financiamiento a bajo costo a los sectores industriales de Venezuela”, sostuvo Chávez.

“Si la banca no quiere cumplir con eso mejor es que se vayan, que nos entreguen los bancos, los nacionalizamos y ponemos toda la banca a trabajar para el desarrollo integral del país y no para especular y producir grandes ganancias”, agregó.

El solo anuncio hizo bajar la primera semana de mayo 3,7 por ciento el índice que mide las acciones del sector financiero en la Bolsa de Caracas. “No lo recibimos como amenaza sino como llamado a que, con la labor de todos, Venezuela siga adelante”, respondió, empero, el presidente de la Asociación Bancaria, Francisco Aristeguieta.

“Una nacionalización de la banca es una medida extrema absolutamente innecesaria”, dijo a IPS el analista financiero José Grasso, director de la firma de consultoría Softline, “porque el Estado por ley ya da dirección a buena parte del crédito y dispone de músculo financiero, a través de sus propios bancos, para llenar cometidos de desarrollo”.

Recordó que los bancos deben destinar 21 por ciento de su cartera a la agricultura, 10 por ciento a vivienda, tres por ciento a minicréditos y 2,5 por ciento al turismo, “y en algunos casos operando cerca del costo, porque tienen limitaciones a sus intereses”, además de que son multadas si no cubren los porcentajes señalados.

La ola estatizadora alcanzó en la última semana a la Siderúrgica del Orinoco (Sidor), cuyo principal propietario es el grupo privado argentino Techint, señalada por Chávez de preferir exportar antes que abastecer el mercado local de insumos de acero y tubos. Además, Caracas cuestiona que le pague bajos precios por el mineral de hierro que le suministra.

Sidor, la mayor acería del área andina, produce 4,2 millones de toneladas al año y según sus informes destina 63 por ciento de la producción al mercado venezolano. Chávez informó que hablará con el presidente de Techint, Paolo Rocca, para presentarle sus requerimientos y decirle que, “si no estás de acuerdo, dame acá. Yo agarro la empresa. Dámela. Te pago lo que cueste, no te voy a robar”.

Finalmente, aunque estrictamente no se trata de una estatización, el próximo 27 de mayo vencerá la concesión de señal abierta a la televisora privada más antigua del país, Radio Caracas Televisión, de línea editorial opositora, y la cual no será renovada.

En su lugar, y con el propósito anunciado de desarrollar una radio y televisión de servicio público, la señal del canal más visto se entregará a una fundación –cuya directiva avalará el presidente Chávez– que distribuirá los espacios entre productores independientes y recibirá su capital inicial del erario público, según se anunció.

El zombi de Bush se arrastra fuera de la escena

¡Chao!, Blair, ¡Chao!

Tariq Ali

CounterPunchTraducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens

El éxito de Tony Blair se limitó a ganar tres elecciones generales seguidas. Actor de segunda, resultó ser un hábil y ambicioso político, pero sin mucha sustancia; carente de ideas se aferró con empeño y trató de mejorarlo, al legado de Margaret Thatcher. Pero aunque de muchas maneras el programa de Blair ha sido una versión pudibunda, aunque más sangrienta, del de Thatcher, el estilo de sus salidas ha sido muy diferente. El derrocamiento de Thatcher por sus conservadores, fue un asunto muy dramático: un anuncio fuera de la pirámide de cristal del Louvre durante el Congreso de París presentando el fin de la Guerra Fría; lágrimas; una Cámara de los Comunes abarrotada. Blair hace su involuntaria salida ante un trasfondo de coches bomba y de carnicería masiva en Iraq, con cientos de miles de muertos o mutilados por sus políticas, y con Londres como objetivo central de ataques terroristas. Los partidarios de Thatcher se describieron posteriormente como horrorizados por lo que habían hecho. Incluso los principales aduladores de Blair en los medios británicos: Martin Kettle y Michael White (The Guardian), Andrew Rawnsley (Observer), Philip Stephens (FT) confiesan que sienten un sentido de alivio porque por fin se va.

Como auténtica criatura del Consenso de Washington, Blair siempre fue leal a los diversos ocupantes de la Casa Blanca. En Europa, prefirió a Aznar a Zapatero, a Merkel a Schroeder; lo impresionó fuertemente Berlusconi y, más recientemente, no guardó para sí que Sarkozy era su preferido en Francia. Comprendió que la privatización /desregulación en casa formaba parte del mismo mecanismo que las guerras en el exterior. Si esta opinión parece demasiado dura, permítanme que cite a Sir Rodric Braithwaite, antiguo asesor sénior de Blair, escribiendo en el Financial Times el 2 de agosto de 2006:

“Un espectro acecha en la televisión británica, un zombi raído y pálido que sale directo de Madame Tussaud’s. Este, sorprendentemente, parece vivir y respirar. Tal vez provenga de la caja de trucos técnicos de la Agencia Central de Inteligencia, programado para eyectar el lenguaje de la Casa Blanca con un artificial acento inglés…

“Mr. Blair ha hecho más daño a los intereses británicos en Oriente Próximo que Anthony Eden, que llevó al Reino Unido al desastre en Suez hace 50 años. En los últimos 50 años – para mencionar lo más destacado – hemos bombardeado y ocupado Egipto e Iraq, reprimido un levantamiento árabe en Palestina y derrocado gobiernos en Irán, Iraq y el Golfo. Ya no podemos hacer solos esas cosas, así que las hacemos con los estadounidenses. La identificación total de Mr. Blair con la Casa Blanca ha destruido su influencia en Washington, Europa y en el propio Oriente Próximo: ¿quién se preocupa del macaco si puede hablar directamente con el organillero?… ”

Esto, también, es benigno, comparado con lo que dicen sobre Blair en el Foreign Office (ministerio de exteriores británico, N. del T.) y en el Ministerio de Defensa. Altos diplomáticos me dijeron en más de una ocasión que no les molestaría demasiado si Blair fuera juzgado como criminal de guerra. Críticos más cultivados a veces lo comparan con el Cavaliere Cipolia, el vil hipnotizador de la Italia fascista, tan brillantemente descrito en la novela de Thomas Mann de 1929 “Mario y el mago”. Es seguro que Blair no es Mussolini, pero como al Duce le gustaba dirigir y humillar simultáneamente a sus partidarios.

Lo que revela gran parte de esto es cólera e impotencia. No existe un mecanismo para librarse de un Primer Ministro en su puesto a menos que el partido de él o ella le niegue su confianza. La dirigencia conservadora decidió que Thatcher simplemente debía irse por su actitud negativa hacia Europa. Los laboristas tienden as ser más sentimentales hacia sus dirigentes y en este caso le debían tanto a Blair que nadie cercano a él quería que le asignaran el papel de Bruto. Al final terminó por decidirse a partir. El desastre en Iraq lo convirtió en un político muy odiado y lentamente comenzó a perder apoyo. Un motivo para la lentitud es que el país no cuenta con una oposición seria. En el parlamento, los conservadores simplemente seguían a Blair. Los liberal-demócratas fueron inefectivos. Blair había resumido la actitud de Gran Bretaña frente a Europa en Niza en 2000:

“Es posible, a nuestro juicio, pelear desde la esquina de Gran Bretaña, sacar lo mejor de Europa para Gran Bretaña y ejercer verdadera autoridad e influencia en Europa. Es como debe ser: Gran Bretaña es una potencia mundial.”

Esta grotesca fantasía interesada de que ‘Gran Bretaña es una potencia mundial’ es utilizada para justificar que habrá siempre la Unión Europea y el Reino Unido. La verdadera unión es con Washington. Francia y Alemania son vistas como rivales por el afecto de Washington, no potenciales aliados en una UE independiente. La decisión francesa de reintegrarse a la OTAN y de presentarse como el más vigoroso aliado de USA fue un cambio estructural serio que debilitó a Europa. Gran Bretaña reaccionó alentando un orden político fragmentado en Europa mediante la expansión e insistió en una presencia permanente de USA en el continente.

El sucesor ungido y odiado a medias, Gordon Brown, es mucho más inteligente (lee libros) pero no es diferente desde el punto de vista político. Podrá haber un cambio de tono, pero poco más. Es una perspectiva sombría con o sin Blair y una política alternativa (contra la guerra, contra los Trident [sistema de submarinos nucleares, N. del T.], defensa de servicios públicos) se limita a los partidos nacionalistas en Escocia y el País de Gales. Su ausencia a escala nacional alimenta la cólera sentida por sustanciales sectores de la población, reflejada en su voto (o no) contra los que están en el poder.

…….

El nuevo libro de Tariq Ali “Pirates of the Caribbean: Axis of Hope,” es publicado por Verso. Para contactos escriba a: tariq.ali3@btinternet.com

http://www.counterpunch.org/tariq05102007.html

Con yates, gastronomía y lujo se estrena el conservadurismo

El camino de Sarkozy

Lisandro Otero

Rebelión

Apenas había sido notificado de su elección, Nicolás Sarkozy se reunió con sus amigos banqueros y de la bolsa de valores en un epicúreo banquete. La misma noche de las elecciones la burguesía se bañaba en champán y reía satisfecha en uno de los más ostentosos restaurantes de París. De ahí Sarkozy se fue a dormir, no a su casa, sino a un hotel de cinco estrellas, el Fouquet´s de Champs Elisées. A la mañana siguiente tomó un jet ejecutivo, un poderoso Falcon, y se fue al centro del Mediterráneo, a la isla de Malta, donde abordó el yate Paloma, de sesenta metros de eslora, de un amigo millonario.

Hasta la prensa amiga tuvo que criticarlo. Su partido le obligó a regresar. Así que una excursión que iba a prolongarse por diez días se vio reducida a tres. Mientras tanto ocurren enormes motines en las calles de las grandes ciudades. Centenares de autos incendiados, vidrieras quebradas, hogueras en las calles. Los sometidos protestan porque saben lo que les espera.

Primer gran error de un gobierno que ya anuncia cuál será su estilo: gobernará con la oligarquía, los acaudalados, la élite. ¿El pueblo? ¡Allá él! ¿Los inmigrantes? A ser cazados como bestias y devueltos a sus madrigueras. Represión, restricciones, vasallaje. Sarkozy inicia su camino.

En Francia la tradición conservadora ha sido fuerte. Junto a iluminados humanistas como Montesquieu, Diderot, Rousseau, y Voltaire hubo otros, como Rivarol quien sostuvo los principios de la iglesia y la monarquía y Joseph de Maistre quien defendería la fe católica, sembraría el escepticismo en las conquistas de la revolución francesa de 1789 y se declararía solidario del orden convencional y las tradiciones.

Francia también nutrió el pensamiento nacionalista burgués y contrarrevolucionario de Maurice Barres y de Charles Maurras, de los protofascistas de Acción Francesa y del antisemitismo del proceso Dreyfuss. Cuando Francia fue ocupada por el expansionismo nazi hubo intelectuales colaboracionistas, simpatizantes del fascismo, como fueron Brasillach, Drieu la Rochelle, Petain y Laval.

El cavernario Jean Marie le Pen, representa a la ultraderecha profascista. Ha sido calificado de “siniestro demagogo” por el diario Le Monde, es el continuador de una larga tradición derechista en Francia. Le Pen ha declarado públicamente que los hornos crematorios de Hitler en los campos de concentración no constituyeron más que “un pequeño incidente” en la historia. El Frente Nacional de Le Pen, sostiene un programa racista, antisemita, xenofóbico y de economía de mercado ultraderechista.

El término conservador fue usado, por vez primera por Chateaubriand, partidario de la restauración de los Borbones en el trono francés, y en aquel tiempo significaba la protección de los derechos de las minorías de élite frente a las reclamaciones de la masividad democrática. El pensamiento conservador siempre ha puesto gran énfasis en la continuidad de las tradiciones frente a las rupturas revolucionarias. Desde entonces no ha evolucionado mucho. La tesis conservadora estima que la naturaleza humana básica no es susceptible de modificaciones, por tanto el progreso es inalcanzable, la sociedad debe someterse al imperativo de sus antecedentes.

La supremacía de la fe sobre la razón, de la tradición sobre la libre encuesta, de la jerarquía sobre la igualdad, del individualismo sobre los intereses colectivos, son algunos de los postulados que animan el pensamiento conservador. El derecho de una élite a la dirección social, a un encumbramiento, debido a quienes por su origen, fortuna o educación encarnan una capa superior de la nación, es una de las prerrogativas que reclaman para sí.

Mussolini solía decir que el fascismo es un hecho, más que una teoría. Para Hitler la historia del mundo estaba construida por minorías. Esos dos axiomas, el prevalecimiento por la acción y la arrogancia aristocrática están en el corazón del fascismo, que heredó y desarrolló las premisas del pensamiento conservador.

Ese es el andamiaje ideológico de que está compuesto el nuevo gobierno francés. Sarkozy, en sus primeras acciones tras la elección, no ha hecho más que demostrar el camino por el que ha echado a andar Francia.

gotli2002@yahoo.com

¿La OTAN a la conquista del mundo?

Alain Joxe

RebeliónTraducido por Caty R. y revisado por Ferran Muiños Ballester

En el espacio denominado “euroatlántico” se ha instaurado un desorden en el orden de los factores: el culto a las capacidades operativas pasa por encima de la evaluación de las amenazas para la definición de las principales opciones estratégicas. Desde la desaparición del Pacto de Varsovia, la OTAN se propuso como una alianza militar imperturbable, sin objetivos estratégicos definidos, pero con una capacidad de proyección de fuerza -y de zonificación de las posibilidades- técnicamente avanzada. Con la adhesión sucesiva de nuevos países (anteriormente miembros del Pacto de Varsovia), la organización desempeña el papel de una herramienta de la expansión de la hegemonía militar estadounidense sobre una zona geográfica cada vez más amplia, creando normas comunes, sin que esta expansión sea objeto de un consenso estratégico claro, ni esas normativas se sometan a un consenso político explícito. La OTAN se ha convertido en una sociedad de servicios capaz crear coaliciones apropiadas impulsadas por EEUU. Maestro del sistema, Estados Unidos tiende por tanto a servirse de la organización como de un instrumento de etiquetado que implica una conquista territorial, pacífica y sin límites, y una fuente de mano de obra militar creciente, de la misma forma que si fuera un mercado internacional en expansión.

A pesar de su definición siempre “atlántica” la proyección de la OTAN en Afganistán se llevó a cabo sin debate, en la conmoción del atentado de las torres gemelas. Pero hoy la extensión de la OTAN a dos nuevos miembros, Polonia y la República Checa se acompaña de un despliegue estadounidense de elementos de un “escudo antinuclear” de interceptación. El efecto de este dispositivo, saltando sobre Bielorrusia y Ucrania, vendría teóricamente a “llamar al orden” a la vecindad oriental de la Federación rusa utilizando la “disuasión previa” ante el peligro virtual de un arma nuclear iraní todavía inexistente. Este empuje conlleva el riesgo de zarandear la paz en los márgenes de Europa, ya devastada permanentemente en Oriente Próximo.

El control estratégico unilateral de EEUU

Washington intenta así meter la mano de forma unilateral en las vecindades orientales de Rusia, que ya sufren sacudidas en el Cáucaso, donde las estrategias de Gasprom pierden terreno. Sin embargo se chapucearon dos sistemas de interacción, uno con la Unión Europea y otro con Rusia, con pactos muy específicos, que habrían podido sacar a la OTAN de su autismo ante el impulso de Estados Unidos hacia la conquista de la Eurasia profunda:

1) La interacción de la OTAN con la Unión Europea. Recordemos: La Unión Europea admite por tratado la existencia de un proceso que debe llevar de una “Política de Defensa y Seguridad Común” a una “Defensa Común”, que se basaría en los principios específicos de la Unión Europea, que no son necesariamente los mismos que los de Estados Unidos. La Unión Europea pone en marcha, o más bien sobre el papel, una fuerza de proyección de 60.000 hombres, el Eurocorps. Creado a principios de 1992, el Eurocorps participó en las misiones de interposición en la antigua Yugoslavia (SFOR y KFOR) y comprende unidades belgas, francesas, alemanas, luxemburguesas y españolas. Pero el Estado Mayor, en Estrasburgo, incluye también militares austríacos, canadienses, griegos, italianos, polacos y turcos, es decir, de países miembros de la OTAN. En efecto, las unidades agrupadas en el Eurocorps, de hecho se implican esencialmente por su inclusión en la NATO Reaction Force (Fuerza de reacción rápida, NRF). La creación de esta fuerza de la OTAN se decidió en la cumbre de Praga en 2002. Es una unidad multinacional de despliegue rápido, compuesta de elementos terrestres, aéreos, marítimos y de una unidad de fuerzas especiales. Se constituye con las contribuciones de unidades de distintos países que participan por rotación y permiten a la OTAN disponer de fuerzas capaces de reunirse y proyectarse en plazos de 5 a 30 días. La confrontación de los criterios europeo y estadounidense gira alrededor de esos dos añadidos de unidades militares y esos dos sistemas de mando eventualmente divididos. Se puede decir que actualmente se imponen los criterios de la OTAN, lo que no va en el sentido de favorecer la autonomía de Europa.

2) La interacción de la OTAN con Rusia se institucionalizó en 1997 con la firma del Acta Fundadora OTAN-Rusia, un tratado de extraño nombre, que supuso hacer de Rusia un socio estratégico de la Alianza Atlántica y, en todo caso, estableció relaciones de coordinación y buena fe entre los antiguos enemigos. El mismo año, la OTAN firmaba en Madrid una carta de asociación específica OTAN-Ucrania con una innovación que mencionaba, como hecho político fundador, una definición económica de Ucrania: que Ucrania suscribía plenamente la economía de mercado. Rusia entró, con su Acta, en una relación de connivencia militar, pero la “puesta en marcha de reformas económicas radicales, destinadas a profundizar en el proceso de integración con el conjunto de las estructuras europeas y euroatlánticas” permitió en 1997 admitir a Ucrania en una relación de connivencia económica con la OTAN. Así, poco a poco, desde hace 10 años la organización juega el papel de una institución de cooptación militar en el “campo de la economía neoliberal”, lo que modifica el sentido de la Alianza Atlántica definido en la Carta Atlántica: “Alianza militar de las democracias”.

También se firmaron otros acuerdos de carácter económico o político civil con los países ex comunistas en nombre del Partnership for Peace (Asociación para la Paz, PfP) y para integrarlos explícitamente en el conjunto llamado “euroatlántico” que se proyecta así hasta Azerbaiyán y Georgia.

¿Hay violación del Acta fundadora OTAN-Rusia?

Al proponer, en 2007, el despliegue en la República Checa y Polonia de un dispositivo para interceptación de descargas nucleares procedentes del este, Estados Unidos se permite violar el espíritu del Acta fundadora OTAN-Rusia y también la letra, como podemos comprobar si releemos los textos. Sobre la “violación del espíritu”, el Acta, en efecto, prevé una concertación, una consulta e incluso una connivencia militar y estratégica constante entre las dos partes: “La OTAN y Rusia, a fin de desarrollar la cooperación entre sus instituciones militares, reforzarán las consultas y la cooperación político-militares en el marco del Consejo conjunto permanente (…) Este diálogo intensificado entre militares se basará en el principio según el cual ninguna parte considera a la otra como una (…) incluirá exposiciones recíprocas, a intervalos regulares, sobre la doctrina militar y la estrategia de la OTAN y Rusia y sobre el dispositivo de fuerzas que resulte”.

Sobre la “violación de la letra”, el Acta contiene compromisos precisos sobre el no despliegue de nuevos dispositivos relacionados con medios de estrategia nuclear en el territorio de nuevos miembros de la OTAN: Los estados miembros de la OTAN reiteran “que no tienen ninguna intención, ningún proyecto y ninguna razón para desplegar armas nucleares en el territorio de los nuevos miembros, que en ningún caso tienen que modificar cualquier aspecto del dispositivo o la política nuclear de la OTAN y que no prevén de ninguna manera la necesidad para el futuro”.

El Acta hace hincapié en la cooperación en los tres ámbitos siguientes: a) prevención de la proliferación de armas nucleares, biológicas y químicas, b) posibilidades de cooperación en materia de defensa contra los misiles en su ámbito y c) los intercambios recíprocos necesarios sobre las cuestiones relativas a las armas nucleares; el Acta abarca las doctrinas y estrategias de la OTAN y las de Rusia.

En este sentido Moscú, considerándose como parte cohesiva de las acciones diplomáticas y sanciones contra Irán, puede estimar que los despliegues estadounidenses previstos en Polonia y la República Checa podrían estar destinados a neutralizar el dispositivo disuasorio ruso y por tanto sólo se deberían haber decidido de común acuerdo.

Conflicto de criterios estratégicos

Al violar el espíritu y la letra del Acta fundadora OTAN-Rusia, Estados Unidos está convencido de que está en su derecho, el derecho del más fuerte que se impone fácilmente en el derecho consuetudinario en caso de silencio del más débil. El problema fundamental que se plantea por esta práctica no sólo concierne a la Rusia de Putin y a Irán, sino al principio mismo de la coherencia de los nuevos compromisos de la Alianza Atlántica posterior a la guerra fría. El Acta fundadora no es un tratado diplomático entre Estados Unidos y Rusia, sino un tratado estratégico entre todos los estados miembros de la OTAN y Rusia. Firmado no por “simpatía” hacia el régimen ruso (ni por su política chechena, ni tampoco para recompensar su adhesión a la economía de mercado), sino por el deseo de dar normas estables al mantenimiento de la paz en el inmenso espacio del Atlántico a Vladivostok y por supuesto del Atlántico al Ural; no obstante, el espacio euroatlántico no incluye más allá del Cáucaso y el Caspio salvo en el amable vocabulario de cooptación del PfP. El acuerdo con Rusia desde el punto de vista europeo es más bien un acuerdo de “buena vecindad” de larga duración, lo que significa dar confianza a los rusos para tratar los problemas de seguridad más allá de sus fronteras orientales, en connivencia con el espacio euroatlántico. La actitud europea moderada con respecto a Irán está más próxima a la rusa que a la estadounidense, de ahí el respingo ruso.

Los EEUU de Bush se lanzan audazmente a controlar, fuera de la vecindad, hasta Asia Central y, por todos los métodos de proyección, a todos los estados del mundo para obligarlos a corregir los “posibles comportamientos desviados”. El asunto por tanto lleva en sí mismo un elemento de divergencia de criterios estratégicos entre la Unión Europea y Estados Unidos. El “nuevo atlantismo” produce tensiones que habrá que esforzarse para encubrir educadamente. Como ha escrito un diputado alemán: “Objetivamente, los puntos que nos enfrentan no aumentan. Es la percepción de los conflictos que se vuelve más aguda y dolorosa por el estrechamiento creciente de los vínculos transatlánticos”.

Continuará.

Original en francés: http://www.cirpes.net/article162.html

Alain Joxe es director de estudios de l’Ecole des Hautes Etudes en Sciences Sociales (París) y dirige el Grupo de Sociología de la Defensa. Especialista en estrategia, es el fundador del Centro Internacional de Investigaciones sobre la Paz (CIRPES). Es autor de numerosas obras, entre ellas, Voyage aux sources de la guerre (1990) y L’Amérique mercenaire (1992).

Caty R. y Ferran Muiños Ballester pertenecen a los colectivos de Rebelión y Cubadebate. Caty R. además es miembro de Tlaxcala. Esta traducción se puede reproducir libremente a condición de respetar su integridad y mencionar al autor, la traductora y la fuente.

La “Revolución Nacional” francesa

De Pétain a Sarkozy

John Hellman

CounterPunchTraducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens

En su primer discurso ante sus partidarios después de su elección el 6 de mayo de 2007, Nicolás Sarkozy dijo que había llegado la hora de un cambio radical en Francia: “Los franceses se han pronunciado. Quieren romper con las viejas ideas y formas de hacer las cosas. Por eso volveré a hacer que ciertos valores vuelvan a ser honorables. El trabajo, por ejemplo, así como la autoridad, los principios morales y el respeto.” Monsieur Sarkozy fue elegido con el abrumador apoyo de los votantes de más de 65 años, muchos de los cuales temían a la “agitación social” que Francia ha estado viviendo, sobre todo durante los dos meses de disturbios de 2005. En el contexto de una comunidad nacional dividida y preocupada, el llamado de Sarkozy tuvo una cierta similitud con el famoso llamamiento de Philippe Pétain, en 1940, para que Francia emprendiera una Revolución Nacional con la consigna “Trabajo, Familia, Patria.” El amplio apoyo para el llamado de Nicolás Sarkozy por un cambio radical en las elecciones presidenciales francesas de mayo de 2007 puede recordarnos el que desde julio de 1940 el gobierno francés enfrentó poca oposición ante el abandono de muchos de los principios básicos de la democracia liberal, y de la Declaración de los Derechos del Hombre. Sarkozy, como Pétain, prometió cambiar dramáticamente Francia, generar una gran transformación nacional, en los meses después de su toma del poder. En realidad, Francia bajo Pétain cambió más radicalmente en unos pocos meses que en cualquier otra época desde la Revolución de 1789 con deportaciones generalizadas, renuncias forzadas, destituciones, confiscaciones de propiedad y la internación de ciudadanos franceses y de inmigrantes. La Revolución Nacional del mariscal Pétain puso en su sitio a las minorías problemáticas, a menudo extranjeras, e hizo una “Francia para los franceses” trabajadora, orgullosa y moral. Los que se opusieron a esa agenda fueron tratados con dureza cuando Francia, particularmente desde 1944, se convirtió en un país que era fascista o nacional socialista en todo, salvo el nombre. Francia parece de nuevo tentada en 2007 a abandonar la democracia liberal esperando restaurar la ley y el orden en una comunidad nacional fuerte, renovada.

La Francia de la posguerra tuvo dificultades en aceptar lo que había sucedido realmente durante la Revolución Nacional de Pétain. Los historiadores extranjeros que realizaban trabajos de investigación en París, incluso en los años sesenta, hablaban con más libertad y franqueza entre ellos de lo que había pasado en los días de la guerra que incluso con amigos franceses cercanos. Todos los historiadores tenían que tener cuidado con las sensibilidades de los círculos establecidos entre los historiadores franceses, y con poderosos grupos de interés franceses como ser el Partido Comunista, al buscar materiales de archivo o entrevistas. Los franceses todavía tendían a ver a su país como liberado por la Resistencia, y que pocos de sus compatriotas habían colaborado con los alemanes. Los círculos dominantes franceses tenían poco interés en alentar el estudio de los elementos más dolorosos y divisivos relacionados con la Francia de tiempos de la guerra – particularmente en circunstancias que un ‘lobby’ comprometido en la vida académica, editorial y cultural trabajaba activamente para defender la imagen de Pétain y su régimen.

Historiadores franceses de la Segunda Guerra Mundial ignoraron los considerables antecedentes en los archivos de los alemanes que habían ocupado Francia, los que – una vez estudiados – tenían que hacer parecer incompletas las monografías francesas y efectuar una revolución en la opinión histórica francesa. Sin embargo, archivos relacionados con grandes grupos autóctonos franceses fascistas o nacionalsocialistas parecían a menudo inaccesibles – así como antecedentes de la internación por el gobierno francés de comunistas, inmigrantes y judíos, y las importantes contribuciones logísticas francesas y suizas al esfuerzo bélico alemán (y de los bombardeos aliados que se proponían interrumpirlas). Los historiadores extranjeros descubrieron un resentimiento francés generalizado por el daño causado por los bombardeos aliados, contrario a las actividades de varios grupos de la Resistencia y el temor a ellos existente en la población en general. Resultó que la ocupación alemana de Francia fue vivida de un modo diferente de lo que hubiera deseado el “Evangelio según de Gaulle”.

La imitación de las políticas raciales alemanas sugería que la “Revolución Nacional” francesa de 1940-1944 fue en realidad más “fascista” que la de países usualmente categorizados como tales, y el desvanecimiento del mito de la Resistencia reveló un cuadro más exacto de las actitudes que se desarrollaron entre la gente de a pie. Se reveló que las nuevas tendencias historiográficas de posguerra tales como la “historia de las mentalidades” y la historia de memoria habían nacido en la “Nueva Edad Media” de la ocupación alemana. Las iniciativas para repensar la salud y crear un “nuevo hombre” bajo Vichy habían incluido las de brillantes galardonados con el Premio Nobel. La vuelta a pensar de todo el proceso histórico, el sentido personal del tiempo, en escuelas de liderazgo de la elite, inspirados por el “nacional socialismo original” o el personalismo comunitario cambió las memorias y el sentido propio de los jóvenes para que correspondieran al Nuevo Orden Europeo.

En los últimos años, han reaparecido ideas “no conformistas” de la extrema derecha de los años treinta en diferentes aspectos – neoconservadores. El racismo y el lenguaje de exclusión, tabú en gran parte del discurso público desde la Ocupación Alemana comenzaron a reaparecer en la literatura erudita, la filosofía, y el discurso intelectual hasta tal punto que un historiador causó un pequeño escándalo al señalarlo.

Tan sólo diez personas, en su mayoría basadas en París, han conformado lo que ha sido enseñado y publicado sobre el fascismo y la Segunda Guerra Mundial en Francia. Nicolás Sarkozy parece favorecer la perdurable centralidad de la vida académica, política, editorial y periodística francesa – a pesar de la ambigüedad de los círculos académicos dominantes de Francia para descartar la “tesis de la inmunidad” (la tesis de que Francia era inmune al virus fascista que infectó a gran parte de la Europa anterior a la guerra – un punto de vista totalmente desacreditado fuera de Francia). A pesar de su documentado racismo anterior a la guerra, y de las protestas estudiantiles de Ciencias Políticas, esa institución bautizó su nueva biblioteca con el nombre de un destacado profesor que alteró allí sus disertaciones siguiendo líneas racistas en el París ocupado. La victoria de Nicolás Sarkozy (que estudió en Ciencias Políticas), a pesar de lo que numerosos observadores describieron como sus características fascistas y racistas, sugiere que es importante recordar la oprobiosa “Revolución Nacional” de Francia bajo Pétain. Monsieur Sarkozy ha considerado intolerables las imperfecciones en los efectos de la cultura religiosa islámica sobre las mujeres pero no los efectos sobre las mujeres de esos ‘nuevos movimientos’ católicos paternalistas, totalitarios y antiliberales que favorecieron su candidatura o las políticas represivas de dirigentes políticos israelíes como el antiguo amigo de Sarkozy, Benjamin Netanyahu.

En un discurso en Niza el 30 de marzo de 2007, Nicolás Sarkozy dio una idea del papel de la memoria de la Revolución Nacional de Pétain en la “Revolución Francesa y Cristiana” que lanzaría en Francia una vez elegido presidente. Tenía la intención, dijo, de restaurar un sentido de orgullo de ser francés alentando la aceptación de la historia de Francia tal cual es, y rechazando las iniciativas de aquellos que quisieran que los jóvenes sintieran la necesidad de expiar los “supuestos” pecados de sus padres, o antepasados. Francia, dijo, “no tiene necesidad de sentirse embarazada por su pasado”. Todos los franceses no fueron petainistas y si ciertos franceses denunciaron a judíos a la Gestapo otros, ‘mucho más numerosos,’ arriesgaron sus vidas para ayudarles. Y también en las colonias, hubo mucha gente buena que no explotó a nadie, que construyó carreteras, hospitales, escuelas, que enseñó o realizó trabajado social, que plantó viñedos y huertos sobre suelos áridos y entonces, cuando tuvo que elegir “entre la valija y el ataúd”, lo abandonó todo. Se debía respeto a esos colonizadores desplazados, y a aquellos indígenas que combatieron para defender el imperio colonial francés. En las elecciones del 22 de abril – 6 de marzo, dijo Sarkozy, el pueblo francés tenía que elegir ‘entre los que se sienten vinculados a la identidad nacional y que quieren defenderla y aquellos que piensan que Francia tiene tan poca existencia que ni siquiera posee identidad.’ Ya había propuesto, tres años antes, que el gobierno abandonara la separación entre la Iglesia y el Estado y que ayudara a restaurar la identidad nacional francesa subvencionando las escuelas religiosas.

Según Nicolás Sarkozy, Francia no ha recordado el régimen de Vichy o la guerra de Argelia del modo en que debieran serlo: como parte de la esencia de Francia, su identidad fundamental. Pero seguir al presidente Sarkozy y resucitar un fuerte sentido de la identidad francesa recordando a Vichy y a Argelia “sin reparos” sería olvidar que la Revolución Nacional de Pétain y el Imperio Colonial francés infligieron grandes sufrimientos e incluso costaron las vidas de cientos de miles de personas inocentes.

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John Hellman, es profesor de historia en la Universidad McGill y autor, recientemente, de “The communitarian third way Alexandre Marc’s Ordre Nouveau, 1930-2000” (Montreal; Ithaca: McGill-Queen’s University Press, 2003).

http://www.counterpunch.org/hellman05102007.html

¿Guayaquil por cuál patria?

José Steinsleger

La Jornada

La política bolivariana del presidente Rafael Correa, al parecer honesta y sentida, ya cuenta en Ecuador con enemigos declarados: la poderosa plutocracia separatista de Guayaquil, y los dirigentes políticos tradicionales que en el pasado cuarto de siglo administraron o gobernaron el país de espaldas a la sociedad real.

Si bien muy desacreditados y poco articulados entre sí, todos ellos ofician de comensales de la embajada de Washington en Quito, o de la Internacional Demócrata Cristiana que dirigen personajes de probado “espíritu bolivariano” en versión Bush: Vicente Fox y Manuel Espino, de México; Osvaldo Hurtado, de Ecuador; Eduardo Fernández, de Venezuela; el castellano José María Aznar y el historiador Enrique Krauze, contratado para recordarles el ejemplo patriótico del yucateco Lorenzo de Zavala, primer vicepresidente de la efímera república de Texas (1836-45).

Dios los cría y ellos tratan de cuadrar el círculo del llamado “desencanto con la democracia”, fenómeno que los hace bolas. ¿Cómo le dicen ahora al “intercambio desigual” entre regiones y países? ¿Asimetrías?

“Autonomía política”, “racionalización administrativa”, “rechazo al centralismo” (que sus tatarabuelos diseñaron) son los nuevos eufemismos de la globalización facciosa que recluta políticos con espíritu de campanario. Política que ayer les permitió balcanizar el continente, y hoy les sirve para boicotear procesos de integración en marcha como la Alternativa Bolivariana para las Américas (Alba) y el Mercosur.

En el caso de Ecuador, el alcalde Jaime Nebot y el ex presidente León Febres Cordero (1984-88), del Partido Social Cristiano, acaudillan la causa independentista de Guayaquil, importante puerto del Pacífico que así como los nacionalicidas de Zulia (Venezuela), Santa Cruz y Tarija (Bolivia) y Loreto (Perú) sueñan convertirlo en enclave neocolonial “tipo Hong Kong”.

Y en sintonía con esa agenda del Banco Mundial, dirigentes de aldea que emplean el término “autonomía” para evitar la explosiva palabra “independencia”: Humberto Espinel (Fuerza Ecuador), Jorge Gallardo (ex ministro de Economía y Finanzas de los presidentes Rodrigo Borja y Gustavo Noboa) y los alcaldes socialcristianos y de Izquierda Democrática, que el 26 de enero de 2006 firmaron un Manifiesto “autonomista”, publicado en los diarios El Universo y Expreso de Guayaquil.

Pero resulta curioso que el alcalde Nebot y quienes por ignorancia o temor califican de “caduco” el pensamiento de Bolívar (para la derecha “posmoderna” y la izquierda “posmarxista” lo de mañana ya está caduco) se hayan tomado la molestia de cambiarle el nombre al aeropuerto internacional de Guayaquil, ahora llamado José Joaquín de Olmedo (1780-1847), en lugar de Simón Bolívar.

¿Quién fue Olmedo? La victoria del mariscal José Antonio de Sucre en la batalla de Pichincha (Quito, 24 de mayo de 1822) permitió la liberación de los pueblos al sur del virreinato de Nueva Granada y su incorporación a la Gran Colombia bolivariana. Sin embargo, los comerciantes y terratenientes de Guayaquil dudaban. ¿A quien pertenecería la ciudad puerto? ¿Al Perú? ¿A Colombia?

Por su intenso comercio marítimo e integración sociocultural con Lima y Quito, ambas posiciones guardaban coherencia. Olmedo (presidente de la Junta patriótica que el 9 de octubre de 1820 había proclamado la independencia en Guayaquil) sostenía que el dilema era falso. Entendía que Guayaquil había alcanzado la libertad con su propio esfuerzo y su tesis era que los pueblos del sur (Quito incluido) debían constituir una nación plenamente autónoma.

Olmedo era civil, hombre de letras, odiaba el espíritu de secta. Mas en momentos que las guerras de la independencia atravesaban gran complejidad militar, el prócer no pudo comprender que la plena soberanía de Ecuador escapaba del terreno de lo posible hasta que Perú alcanzase su completa liberación de los españoles. De un modo cordial, su admirado Bolívar le escribió: “Usted sabe, amigo, que una ciudad con un río no puede formar una nación”.

En efecto, si Guayaquil declaraba la independencia total, la “patria” difícilmente hubiese resistido la contraofensiva española. Guayaquil fue incorporada a Colombia y en carta explícita a Bolívar, Olmedo aceptó los hechos. Pero se exilió en Lima y, desde entonces algunos ecuatorianos lo califican injustamente de “peruanófilo”, en tanto nacionalismos estrechos como los de Nebot y Febres Cordero manipulan su memoria como inspirador de su causa: Guayaquil independiente.

Aquella derecha “posmoderna” y su revés, la izquierda “posmarxista” de pacotilla, sostienen que la historia sirve de poco para comprender los conflictos del presente. No obstante, quien revise las memorias de William Tudor (1799-1830), embajador de Estados Unidos en Lima (1824-27) reconocerá la plena vigencia de la voz imperial.

Cuando las miopes castas localistas festejaron la desmembración de la Gran Colombia, Tudor escribió: “La esperanza de que los proyectos de Bolívar estén ahora efectivamente destruidos es una de las más consoladoras”.

Ortega comenzó su lucha contra la pobreza

El presidente nicaraguense, Daniel Ortega tiene prevista una inversión de 150 millones de dólares para frenar el hambre en el país. La aspiración es que cada familia campesina produzca sus propios alimentos, y puedan establecer mercados locales.

En Raití, un apartado pueblo rural ubicado a orillas del Río Coco -en el límite con Honduras y una de las regiones más pobres de Nicaragua- Daniel Ortega lanzó el programa Hambre Cero, con el propósito de sacar de la pobreza a 75.000 familias en cinco años.

La elección de esa comunidad montañosa no fue al azar. Tampoco la fecha. El 4 de mayo es el día de la Dignidad Nacional, en homenaje a Augusto Sandino. El general Sandino derrotó a los marines estadounidenses en 1934, pero fue asesinado por el régimen militar de Somoza, que sometió a Nicaragua durante 45 años bajos los mandatos designados por Estados Unidos. Finalmente, el 19 de julio de 1979, el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), derrocó esa dictadura.

Ese programa está enmarcado dentro del compromiso de alcanzar la primera meta de los objetivos de desarrollo del milenio de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), como es “erradicar la pobreza extrema y reducir el hambre a cero”.

El 10 de enero pasado, tras asumir el poder, Ortega había dicho que una de las prioridades de su gobierno era el Hambre Cero, para terminar con la extrema pobreza que ya afecta a más de la mitad de la población nicaragüense.

El programa tiene un costo de 150 millones de dólares y prevé entregar a 75.000 familias campesinas entre el 2007 y el 2012 un bono por valor de 2.000 dólares a cada una de ellas. Ese bono productivo incluye la entrega a cada núcleo familiar de una vaca preñada, una cerda cubierta, seis aves de corral (cinco gallinas y un gallo), semillas, plantas frutales y forestales, un crédito renovable y otros medios.

Las familias beneficiarias devolverán el 20 por ciento de lo recibido para la creación de una caja rural, destinada a garantizar la continuidad del programa. Hambre Cero será llevada a cabo por organizaciones civiles no gubernamentales y pobladores de cada comunidad.

El sábado, Ortega dio a indígenas miskitos y mayagnas los primeros paquetes de semillas y alimentos de su plan. “Desde esta comunidad de Raití invito a todos los nicaragüenses sin distingo alguno a que nos juntemos todos en una lucha que tiene que ser de todos los días, para que juntos erradiquemos el hambre, la pobreza y el desempleo” dijo el mandatario.

La aspiración a corto plazo es que cada familia campesina sea capaz de producir para su propia mesa leche, carne, huevos, frutas, verduras y cereales, y a medio plazo establecer mercados locales y exportar esos productos.

El plan se extenderá en las próximas semanas hacia otras zonas de Nicaragua, el segundo país más pobre en América después de Haití, que tiene a un 80 por ciento de sus 5,1 millones de habitantes en condiciones de pobreza.

Cae el de Berlín. ¿Se levanta el muro de la OTAN?!

IRNA

Los checos manifestaron en sendos referendos celebrados en las ciudades de Prikosice y Visky, su rechazo al sistema antimisiles que Estados Unidos pretende construir en Europa, indicaron hoy fuentes gubernamentales.

Prikosice y Visky -dos ciudades cercanas a la sede prevista para el despliegue del escudo antimisil- se suman de este modo al rechazo ya expresado por otros municipios vecinos, con lo que crece de modo significativo la oposición al sistema de defensa que Washington quiere instalar.

Si bien este tipo de consultas no son vinculantes para el gobierno de Praga, se consideran un indicador importante de la opinión de la ciudadanía checa frente al proyecto estadounidense.

En Prikosice, en la consulta realizada ayer, un total de 232 de las 296 personas con derecho a voto se pronunciaron en contra el proyecto, mientras en la localidad de Visky lo hicieron 30 de los 31 ciudadanos convocados.

Ambas localidades se encuentran a sólo tres kilómetros del lugar previsto para albergar parte del sistema antimisiles.

La República Checa y Estados Unidos comenzaron oficialmente el jueves las negociaciones para el establecimiento del sistema antimisiles, sobre el que el Parlamento de Praga decidirá probablemente a comienzos del año 2008.

Washington pretende que la República Checa y Polonia alberguen partes del sistema defensivo contra potenciales ataques de Irán, un proyecto al que además Rusia se opone firmemente.

El mandatario ruso, Vladimir Putin ha calificado de “ridícula” la explicación ofrecida por Estados Unidos de que el sistema es para defenderse de Irán y Corea del Norte, por que “Irán y Corea del Norte no disponen de misiles con los que puedan amenazar a Estados Unidos.”

BUSCA UN ENEMIGO PARA JUSTIFICAR SU HEGEMONÍA

En los tiempos que corren un régimen imperialista no se puede permitir el lujo de carecer de enemigos. Cuando al final de los años 80 cayó el Muro de Berlín y seguidamente, el comunismo, Washington se vio de repente sin enemigos, por lo que durante todo este tiempo ha estado pensando en uno nuevo para justificar su presencia militar y su hegemonía.

Al caer el Pacto de Varsovia, lejos de desmontar su maquinaria militar y reducirla al ámbito de sus fronteras, como hacen todo los demás países, EEUU no ha desmantelado la OTAN sino que además la está ampliando a aquellos países que antes era signatarios de Varsovia, actuación ésta que está levantando ampollas en el Kremlin.

Esta actitud militarista de Washington es difícil de entender, y más cuando los norteamericanos siempre han defendido que la OTAN fue fundada para contrarrestar al Pacto de Varsovia, aunque mientan ya que el tratado militar Atlántico fue creado antes que el soviético. De todas formas, hundido un pacto debería desmantelarse el otro, pero, atentando contra la lógica pero en la línea de su hegemonía, los Estados Unidos no sólo no han hecho eso sino que además está extendiendo sus bases por donde nunca había estado presente.

Para hacerlo, ya no tiene enemigos con los que justificar su escudo antimisiles, por lo que echa mano de Irán, con el que mantiene discrepancias políticas desde hace 28 años, y, de camino, mata dos pájaros de un tiro; justificar su presencia militar en el viejo continente y crearle más enemigos a un país cuyo pecado consiste en plantarle cara a un imperialismo norteamericano en el mundo que dura más de 60 años.

IRÁN NO REPRESENTA NINGÚN PELIGRO

La delegación permanente de Irán en la ONU ha insistido nuevamente en que la república islámica no representa ningún peligro para ningún país ni continente que justifique el plan de EEUU de instalar un sistema antimisiles en Europa del este. “La justificación del Gobierno norteamericano que pretende así proteger el suelo europeo de misiles iraníes es totalmente hueca y carente de significado”, dice la delegación.

La delegación permanente iraní en la ONU ha hecho este anuncio como reacción-respuesta a un artículo que sobre esto ha publicado el diario neoconservador norteamericano Wall Street, el cual se ha hecho eco de las afirmaciones del Gobierno de George Bush sobre la supuesta amenaza de Irán.

Dicha delegación apuntaló su respuesta señalando la importancia que tienen las relaciones entre Irán y Europa, como socio comercial y apeló a los 250 años de relaciones históricas que existen entre ambas partes, señalando que durante todo este tiempo Irán no ha atacado a sus vecinos y que tampoco es menester dar explicaciones sobre la no agresión a países que no son de su entorno.

La delegación iraní aclaró que el potencial militar de Irán es totalmente defensivo y “diseñado teniendo en cuenta la experiencia de la agresión de Irak a Irán, que contó con el apoyo táctico de determinados gobiernos occidentales, por lo que EEUU debería procurarse otra excusa para eternizar su hegemonía sobre Europa tras la era de la guerra fría.”

La delegación iraní en la ONU señala no obstante que afortunadamente el mundo ya se ha percatado de los lazos que unen a las intenciones imperialistas de EEUU con las amenazas fabricadas, y añade que Washington debería, para mantener su credibilidad, en lugar de recurrir a las viejas artimañas dar un giro y recurrir a la política post-hegemónica y asumir la realidad del mundo moderno.

Los secretos del golpe de estado en Georgia, ex república soviética

«La revolución de las rosas»

Presentada como un movimiento espontáneo y no violento, la sublevación que obligó a Eduard Chevarnadze a renunciar a la presidencia de Georgia es en realidad fruto de una paciente manipulación. Objetivo estratégico y petrolero en juego entre la Federación Rusa y Estados Unidos, Georgia se ha convertido en terreno de enfrentamiento de las potencias. La cólera popular, hábilmente desencadenada por el Instituto Democrático de Madeleine Albright y estructurada por asociaciones juveniles que financia George Soros, permitió a la CIA poner a sus hombres en el poder en Tbilisi, capital del país.

Gobernada desde 1991 por el ex-ministro de Relaciones Exteriores de la URSS Eduard Chevarnadze, Georgia acaba de salir de una revolución pacifica. El llamado «Zorro blanco» fue expulsado por su pueblo -cansado de una corrupción total y una persistente fragilidad económica- que puso en tela de juicio la regularidad de las elecciones realizadas en noviembre de 2003.

A ese movimiento espontáneo, bellamente comparado a la «revolución de los claveles» durante la cual el pueblo de Portugal derrocó sin violencia el régimen de Marcelo Caetano heredero de la dictadura de Salazar, a este movimiento de protesta se le atribuyó el nombre de «revolución de las rosas» que permite imaginar que dicho movimiento conducirá al restablecimiento de un régimen democrático más transparente, menos corrupto y que abrirá paso a la esperanza del pueblo.

Eso sería dejarse engañar por la formidable propaganda que propició ese golpe de estado fomentado desde el extranjero y planeado durante largo tiempo. Y es que Georgia está lejos de ser un país sin perspectivas internacionales. Su importancia es incluso crucial en la arena internacional.

Su territorio se extiende, en efecto, al sur del Mar Caspio, y tiene fronteras con Turquía, Rusia, Armenia y Azerbaiyán. Esa posición central hace que se vea periódicamente en pleno centro de una zona de fuertes turbulencias desde el desmembramiento de la URSS, en 1991. Sobre todo en medio de la formidable guerra de los oleoductos que Estados Unidos y la Federación Rusa libran en la región.

Georgia en medio del «Gran juego»

Las hostilidades comenzaron el 17 de abril de 1999 con la apertura del oleoducto que va desde la ciudad de Bakú (Azerbaiyán) hasta el puerto de Supsa (Georgia), en el Mar Negro. El proyecto, financiado por Washington, pone fin a la hegemonía rusa sobre la exportación de hidrocarburos del Mar Caspio. Ese mismo año, Georgia se alinea junto a Ucrania y Azerbaiyán y se aleja de Rusia.

Rompe además con el tratado de defensa colectiva de las fronteras de la Comunidad de Estados Independientes (CEI) y el tratado de seguridad colectiva de Tashkent (firmado en esta ciudad capital del Uzbekistán, otra ex república soviética).

En vez de ese sistema diplomático de alianzas organizado alrededor de Rusia, Georgia prefiere entonces unirse a la OTAN y su dirección estadounidense. Esta actitud obliga al presidente Yeltsin a firmar en noviembre de 1999, durante la cumbre de la OSCE, en Estambul, un acuerdo para el desmantelamiento de dos de las cuatro bases rusas existentes en Georgia, desmantelamiento que comenzará efectivamente en el 2000, a pesar de la reticencia del Estado Mayor ruso.

La decisión georgiana de ponerse claramente del lado de Estados Unidos, en una coyuntura en que su posición estratégica se hace fundamental, constituye una tendencia que caracteriza al conjunto de países del sur del Cáucaso. Después del derrumbe de la URSS, Estados Unidos cambió su estrategia de «containment» en la región por una estrategia de «rollback», o sea provocar un reflujo de las posiciones rusas.

Es así que los principales países de la región se reagrupan en el seno del Guuam, sigla compuesta de las iniciales de Georgia, Ucrania, Uzbekistán, Azerbaiyán y Moldavia. Esa entidad, favorable a Estados Unidos, se reunió en mayo del 2000 -en Washington- para abordar cuestiones militares y de seguridad.

Los países del Guuam constituyen el eje del proyecto estadounidense de construcción del oleoducto Bakú-Tbilisi-Ceyhan (BTC), que debe conectar a Azerbaiyán con Turquía pasando por la capital georgiana. Su recorrido evita el territorio ruso pasando por Chechenia y bordea Irán así como Armenia.

Este último país está en conflicto con Azerbaiyán a causa del Alto Karabaj y es el único Estado de la región que sigue siendo miembro de los órganos de cooperación militar con Moscú. Los armenios enfrentan por consiguiente fuertes presiones de parte de los occidentales, quienes desean que hagan concesiones necesarias en el arreglo del conflicto que los opone a Azerbaiyán y que adhieran al gran proyecto de oleoducto BTC.

En octubre de 1999, el primer ministro armenio y el presidente del parlamento son asesinados. Estas presiones tienen como objetivo la estabilización del conjunto de países que tendrá o que debería atravesar el oleoducto.

Sin embargo, el petróleo no es lo único que está en juego. Se adivinan en segundo plano los objetivos políticos y militares igualmente determinantes en la elaboración de la estrategia estadounidense. Fue así que la CIA presentó un informe extremadamente optimista -totalmente irreal, según los expertos- sobre las reservas de la zona del Caspio, para exagerar su importancia.

Según Jean Radvanyi y Philippe Rekacewicz, especialistas del Cáucaso, «las presiones ejercidas por Washington y Ankara sobre las compañías para que estas últimas co-financien el paso del oleoducto por Georgia y Turquía demuestran la prioridad concedida a los objetivos políticos sobre los intereses económicos.» [1].

Eduard Chevarnadze, un aliado poco agradecido

En ese nuevo «Gran juego», que adquiere incluso un cariz de nueva Guerra Fría [2], Georgia es un país crucial ya que permite garantizar cierta estabilidad en la explotación de los recursos petroleros y abastecer Turquía. El régimen de Chevarnadze fue, por tanto, especialmente mimado por Washington que lo convirtió en el principal receptor regional de su ayuda económica. A cambio, Georgia se adaptó sin chistar a la política exterior de la Casa Blanca.

En 1999, cuando el presidente ruso Boris Yeltsin desea utilizar el territorio georgiano para invadir Chechenia, Chevarnadze sigue las órdenes del consejero especial de Clinton para Rusia -Strobe Talbott- y rechaza el pedido ruso. Asimismo, un mes después del 11 de septiembre de 2001, Chevarnadze proponía acoger las tropas estadounidenses en la región, a cambio de una colosal ayuda financiera de Washington.

Georgia sirvió más tarde de escala a los vuelos de la US Air Force durante la guerra contra Afganistán y autorizó varios centenares de militares estadounidenses a dirigir comandos georgianos supuestamente encargados de la búsqueda de hipotéticos miembros de Al-Qaeda del lado de la vecina Chechenia.

A fines de 2001, Chevarnadze llega incluso a depurar la dirección de sus propias agencias de inteligencia y a poner al ex-embajador pro estadounidense en Washington, Tedo Dzhaparidze, a la cabeza de la seguridad nacional.

Pero, con el paso de los años, la influencia del presidente georgiano se reduce, la corrupción y los malos resultados económicos fragilizan su posición, lo cual lo incita a revisar su exclusivo alineamiento con la política de Washington. Poco a poco, se alía con Aslan Abchidze, el gobernador favorable a Rusia de la región autónoma de Adjaria.

Esta última es limítrofe con Turquía y de importancia estratégica a causa de su importante puerto, por el cual transita esencialmente el petróleo proveniente del vecino Azerbaiyán y punto de entrada del comercio con Turquía. Este acercamiento obliga a Chevarnadze a mejorar sus relaciones con Moscú y a revisar su asociación estratégica con Estados Unidos.

Según la agencia de noticias AFP, en 2003 «firmas estadounidenses fueron eliminadas del mercado georgiano por un impuesto arbitrario» [3]. En ese contexto, Washington retira poco a poco su apoyo incondicional a este aliado poco agradecido, tanto más cuanto que el comienzo de la construcción del oleoducto sigue retrasándose.

Varios responsables de la administración estadounidense viajan entonces a Georgia durante el año 2003 para reunirse con Chevarnadze. Según el diario inglés The Guardian, esas visitas oficiales buscan hacer entender al presidente georgiano que sus días a la cabeza del país están contados.

El embajador estadounidense en Georgia, Richard Miles, declara al diario Washington Post que Estados Unidos quisiera «ver un gobierno más fuerte», crítica pública muy poco usual de parte de un aliado de mucho tiempo. El propio Richard Miles dedica también mucho tiempo a preparar al joven Mijail Saakashvili para el relevo [4].

Estados Unidos organiza la revolución espontánea

Saakashvili, de 35 años, es graduado de la universidad de Columbia, en New York, donde estudió abogacía. Después de trabajar un tiempo en una empresa de New York, volvió a Georgia como protegido y rápidamente líder del antiguo partido de Eduard Chevarnadze, la Unión de Ciudadanos. Se convirtió más tarde en ministro de Justicia, en el 2000.

Después de haber aprovechado esa posición para denunciar la corrupción de los políticos hasta en el marco de los consejos de ministros, se vio obligado a presentar su renuncia en 2002. Creó entonces su propio partido y se convirtió en uno de los líderes de la oposición.

Saakashvili se convierte en realidad en el hombre de Washington, encargado de poner en marcha el derrocamiento de Chevanadze. La operación, según el modelo del derrocamiento de Slobodan Milosevic en Serbia, necesitará la manipulación de varias fuerzas.

El punto de partida reside en la denuncia del resultado de las elecciones legislativas del 2 de noviembre de 2003, que da la victoria a las fuerzas políticas del presidente Chevarnadze y de Aslan Abchidze, aunque por poco margen de diferencia ante las formaciones opositoras de Mijail Saakashvili y Nina Burjanadze, entonces presidenta del parlamento.

La protesta «espontánea» se basa en dos elementos: por un lado, la composición de los listados de electores, que se dice que fueron falsificados; por el otro, los sondeos a boca de urna, que arrojaron resultados diferentes a las cifras oficiales. El problema de estas acusaciones es que ambas provienen en realidad de la misma institución: el National Democratic Institute.

Esta organización estadounidense, supuestamente no gubernamental, es en realidad una creación de la National Endowment for Democracy [5] y la dirige la ex-secretaria de Estado de Bill Clinton, Madeleine Albright. Esta fundación se encargó al mismo tiempo de la confección por medios informáticos de los listados de electores, cuyos numerosos errores dieron lugar después a la desconfianza popular y las sospechas de fraude, y de los sondeos a boca de urna, en los cuales los resultados de los partidos de oposición fueron ampliamente sobreestimados.

Poco importa si hubo fraude o no, lo fundamental es la capacidad de los movimientos de oposición para explotar ese argumento y movilizar con él a la opinión pública conduciendo finalmente al derrocamiento del régimen y la renuncia del presidente georgiano, el 23 de noviembre de 2003.

Hay que decir que había entre la multitud movimientos cuyo carácter no era precisamente espontáneo, como explicó Eduard Chevarnadze a la prensa rusa poco después de su salida del país. En primera fila de los responsables, el presidente derrocado cita al millonario George Soros [6], el ya citado Instituto Democrático estadounidense y el ex-secretario de Estado norteamericano James Baker. Según él, «es George Soros el que creó los grupos juveniles Kmara [¡Basta!] contra el poder. Escogían muchachos muy jóvenes, a los 15 años, y los formaban en dos meses […] El American National Institute hizo lo mismo» [7].

Esos métodos recuerdan de manera evidente los que Estados Unidos aplicó en Serbia en el año 2000 y que llevaron al derrocamiento de Slobodan Milosevic. Según el ex-ministro georgiano de Seguridad, Igor Giorgadze, «Mijail Saakashvili recibió instrucciones detalladas que siguió al pie de la letra». En cuanto al movimiento juvenil Kmara que denunció Chevarnadze, es cierto que lo financia George Soros y que está concebido según el modelo del movimiento serbio Otpor, que desafió a Milosevic en Belgrado [8].

La primera llamada telefónica de la presidenta interina: «El oleoducto está OK» El derrocamiento del régimen de Chevarnadze anuncia una nueva era para Georgia, y sin dudas un cambio de bando. La presidenta interina del parlamento, Nina Burdjanadze, a quien corresponde, según la constitución, la presidencia interina, anunció desde el 23 de noviembre de 2003 que deseaba seguir «la orientación política justa» que había escogido el ex-presidente Eduard Chevarnadze, citando los «valores occidentales», la «asociación estratégica» con Estados Unidos y el mejoramiento de las relaciones con Rusia.

En una entrevista concedida a la CNN, precisó que el objetivo de Georgia es «ser miembro de la familia europea, miembro de la alianza euroatlántica. Queremos mantener nuestra asociación estratégica con Estados Unidos que ha hecho mucho por nuestro país». Mejor aún, según The Guardian, «la primera llamada telefónica que hizo la presidenta interina después de asumir sus funciones […] fue para BP [la firma petrolera anglo-holandesa]. Llamó para ‘asegurarles que el oleoducto está OK’, indicó un importante funcionario georgiano».

Este primer gesto revela crudamente los objetivos del golpe de estado, que se terminó el domingo 4 de enero de 2004 con la elección como presidente de la república de Mijail Saakashvili, el «favorito» de Washington. Perdedora en ese cambio al que no pudo oponerse, Rusia se verá obligada a reaccionar. Durante la crisis, Vladimir Putin envió a Georgia a su ministro de Relaciones Exteriores, Igor Ivanov, para dar una imagen de aval del Kremlin a una situación que debilita considerablemente su posición.

Se percibe ya un regreso a las tensiones regionales. La importante presencia en el país de las fuerzas rusas que datan de la época soviética, que controlan allí tres enclaves secesionistas o autónomos (Osetia del Sur, Abjasia y Adjaria) y dos bases militares, permite presagiar una situación explosiva.

El episodio es ante todo revelador de la continuación de los nuevos métodos de injerencia de Estados Unidos, inspirados en los del stay behind, aunque ampliamente modernizados, como demuestra el ejemplo serbio. Para que estos métodos funcionen es sin embargo necesario que tengan un verdadero apoyo popular. El fracaso de los pasados intentos de golpe de Estado en Venezuela constituye un cruel aviso para la CIA y pone en duda la doctrina de aquellos que, en Washington, piensan que pueden imponer su voluntad a los pueblos del mundo.    

Paul Labarique.

[1] «Conflits caucasiens et bras de fer russo-américain» (Conflictos en el Cáucaso y pulso de fuerza entreEEUU-Rusia), por Jean Radvanyi y Philippe Rekacewicz, mensual francés Le Monde diplomatique, octubre del 2000.

[2] La Guerra Fía se caracterizó por la oposición entre dos bandos, el de Estados Unidos y el de la URSS, sin que sus fuerzas armadas chocaran nunca directamente. Se trata de una situación parecida a la que encontramos actualmente en la región del Mar Caspio, donde Washington y Moscú recurren a fuerzas intermedias para contrarrestar al adversario. Se pueden citar en ese sentido los ataques contra el oleoducto norte, que conecta Bakú con el puerto ruso de Novorosisk, registrados en territorio checheno desde que se abrió en abril de 1999, al extremo que tuvo que ser cerrado momentáneamente. En agosto de 1999, los combatientes chechenos de Chamil Basaev y Khabib Abdarrahman Khatab intervinieron también en Daguestán donde, al proponer el establecimiento de un Estado islámico, permitían debilitar considerablemente el flanco sur de Rusia. Por su lado, los rusos trataron de actuar los conflctos en Abjasia, en Osetia y en Karabaj para conservar su propia influencia sobre la región y, esencialmente, para apartar Azerbaiyán y Georgia de la influencia estadounidense.

[3] «Crise géorgienne: l’ami américain n’est plus ce qu’il était» (Crisis en Georgia: el amigo ameriocano ya no es lo que era), agencia de noticias AFP, 22 de noviembre de 2003.

[4] «The people smoke out the grey fox», por Ian Traynor, diario inglés The Guardian, 24 de noviembre de 2003.

[5] Esta organización, fundada por Ronald Reagan para contrarrestar las fuerzas del «Eje del Mal», es la estructura de financiamiento político oficial de la CIA en el mundo. Su existencia permite a la CIA aportar su apoyo financiero a diversas operaciones de manipulación política, ya sea financiando partidos supuestamente «de izquierda», a través del American National Democratic Institute, o financiando organizaciones «de derecha» gracias al International Republican Institute.

[6] George Soros es un millonario estadounidense de origen húngaro que debe su fortuna a una intensa actividad especulativa. Miembro del International Crisis Group, George Soros financia con su fortuna personal gran número de asociaciones y de organizaciones no-gubernamentales. A principios de noviembre, las oficinas de la Fundación Soros en Moscú fueron incautadas y las actividades de la fundación en Rusia paralizadas.

[7] «L’ex-président Chevardnadzé dénonce le rôle des Américains dans sa chute» (El ex presidente de Georgia, Sr. Chevardnadzé denuncia el rol jugado por los americanos en su caída) , agencia de noticias francesa AFP, 1ero de diciembre de 2003.

[8] «’It looks disturbingly like a coup’», diario inglés The Guardian, 25 de noviembre de 2003.

¿Una Francia cada vez más débil?

Luego de las elecciones presidenciales

Por Roberto Aguirre

APM

La ausencia de una agenda exterior clara y la cercanía con Washington anunciada por Sarkozy demuestran que el país galo ha perdido peso político dentro del plano internacional.

Las crónicas del día después de la victoria de Nicolas Sarkozy en las elecciones presidenciales en Francia sobreabundaron. La mayoría de los analistas se centraron en describir la victoria del candidato, que triunfó con un 53,06 por ciento de los votos en la segunda vuelta frente al 46,94 por ciento de la socialista Ségolène Royal, poniendo el foco en el conservadurismo de cuño “tatcheriano”, que se desprende de su lista de programa de gobierno para los próximos años en el país galo.

Sin embargo, poco se dijo de la política internacional que impulsará Sarkozy. Esto se debe principalmente a dos motivos. El primero de ellos es que ninguno de los candidatos con chances a ganar, entre ellos el propio Presidente Electo, incluyó ese tema de manera expresa en su agenda. El otro, es que Francia ha perdido peso estratégico dentro de la coyuntura internacional, cosa que se deduce, a primera vista, de la anterior afirmación.

En el primer discurso luego de ganar las elecciones, Sarkozy afirmó que “Francia está de vuelta en Europa”. Esa fue una de las pocas menciones con respecto a la política exterior del país, a propósito de la voluntad del futuro mandatario de lograr una suerte de minitratado, para remediar el “no” de la sociedad francesa a la Constitución de la Unión Europea (UE) votado en 2005.

Quizás las palabras más trascendentes fueron aquellas que demostraron, una vez más, que el Presidente Electo pretende disputarse con Inglaterra el rol de “potencia aliada” a Washington. “Estados Unidos puede contar con la amistad de Francia (…) que estará siempre a su lado cuando la necesiten” aseguró Sarkozy, que en reiteradas oportunidades demostró su cercanía al presidente George Bush, a tal punto que, luego de su visita a la Casa Blanca, los medios comenzaron a llamarlo “el americano”.

Las intención de acercarse a Estados Unidos es uno de los puntos donde el futuro mandatario pretende diferenciarse con el actual presidente francés (su mandato termina el 16 de mayo) Jacques Chirac. De hecho, planteó en reiteradas oportunidades que el hecho de que Francia, no apoyase la invasión a Irak en 2003, fue un retroceso en términos de diplomacia. Igualmente, tiene una postura mucho más enérgica para con Irán y su desarrollo nuclear, en la que defiende la aplicación de sanciones más duras que las impulsadas por Naciones Unidas.

El otro punto que reviste importancia dentro de las pocas palabras de Sarkozy con respecto a la futura política exterior francesa, es el rotundo no a la inclusión de Turquía dentro de la UE, tema que adquiere importancia debido a la agitada situación política en Ankara, donde el debate se centra entre tener un gobierno islámico o laico.

De Latinoamérica no hubo palabras en toda la campaña, y recién en el discurso pos electoral del lunes, Sarkozy hizo una breve mención a favor de la liberación de la política colombiano – francesa Ingrid Betancourt secuestrada desde 2002 por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia. Sobre esta virtual indiferencia, la agencia Notimex recoge el testimonio de investigadores del Instituto de Altos Estudios de América Latina (IHEAL) dependiente de la Universidad parisina de La Sorbona, quienes, lisa y llanamente, afirman que Sarkozy “no conoce la realidad latinoamericana”.

Caso similar es el de Africa, que prácticamente no apareció en la agenda de los candidatos ni del propio Sarkozy. Pero esta situación reviste una particular gravedad ya que entre ese continente y Francia, existen lazos cercanos, herencia del colonialismo. El secretario general de Survie -organización no gubernamental francesa, cuyo objetivo es la mejora de las relaciones entre Francia y el continente más pobre del mundo-, Fabrice Tarrit, explicó a la agencia Europa Press que los candidatos “no hacen alusión a la política internacional en sus programas y menos a la política francesa en África”, a lo que agregó que la mayoría de ellos se ha referido a ese continente “como un problema relacionado con la inmigración”.

Esta falta de definiciones de Sarkozy en el plano internacional no hace más que demostrar la pérdida de peso político de Francia, potencia nuclear y espacial y uno de los cinco países en el Consejo de Seguridad de la ONU, cuya voz dejó de tener la importancia que tenía años atrás. De ahí que el tema internacional no seduzca a los electores, y que la mayoría de los medios de comunicación centren sus análisis en las repercusiones de las elecciones en la política doméstica de Francia, donde Sarkozy promete medidas ultra neoliberales como la flexibilización laboral, restringir derechos a los sindicatos, endurecer las medidas para la inmigración y recortar subsidios sociales, entre una larga lista.

Asimismo, la probable alineación de Francia a las políticas de Washington, también es un signo de debilidad, que el propio Chirac nunca quiso mostrar. La condescendencia de Sarkozy con las políticas de George Bush, demuestra que el país galo carece de cintura para crear una agenda internacional propia que se oponga, o que por lo menos busque distanciarse, del unilateralismo de Estados Unidos.

Uno de los eslóganes políticos en la campaña del Presidente Electo llamaba a enterrar el mayo francés. Este discurso se centró en cautivar a los sectores medios y altos del país, asustados con la juventud marginal de las periferias urbanas (donde volvió a haber incidentes luego de conocerse el resultado de las elecciones), y fue el equivalente de poner “orden” frente al “caos imperante”.

No es muy arriesgado afirmar que aquellas jornadas del `68, que hicieron tambalear al gobierno de Charles de Gaulle, hayan sido el último acontecimiento francés de trascendencia que tuvo real impacto en la comunidad internacional. Como un fiel reflejo del retroceso del país galo dentro del concierto de naciones, Sarkozy dictó el acta de defunción de aquel histórico proceso y, quizás, de la importancia política que otrora tuviera la propia Francia dentro de la coyuntura mundial.

Nicolás Sarkozy presidente, Francia más a la derecha

Fausto Triana

Prensa Latina

Nicolás Sarkozy se convirtió ayer en el sexto presidente de la V República de Francia, con ventaja de seis puntos sobre la socialista Ségoléne Royal, en la segunda vuelta de las elecciones realizadas este domingo.

Sarkozy confirmó los pronósticos y se impuso a Royal, en otro espléndido domingo primaveral, que sirvió también para exacerbar las pasiones de sus detractores, temerosos de un marcado giro a la derecha del país galo.

Los primeros resultados oficiales, todavía no definitivos, señalan que Sarkozy obtuvo el 53 por ciento de los votos, por 47 Royal.

Abogado de 52 años de edad, con amplia experiencia en la política, el hasta hace poco ministro del Interior cumplió el sueño de su vida y será en breve el sustituto de Jacques Chirac en el Palacio del Elíseo.

En la V República sólo han ocupado la más alta responsabilidad francesa cinco personas, Charles de Gaulle (1958-1969), Georges Pompidou (1969-1974), Valery Giscard d Estaing (1974-1981), Francois Mitterrand (1981-1995) y Jacques Chirac (1995-2007).

De tal forma Sarkozy inscribe su nombre en la historia francesa por un período de cinco años, con derecho a reelección. Aunque tiene la facultad de designar al primer ministro, deberá confiar en que su partido alcance una posición prominente en las legislativas.

Coherente con su plataforma conservadora, con tintes cambiantes hacia sus ideas liberales o en el compromiso ineludible con las clases más poderosas, asumirá la jefatura de Estado en medio de grandes expectativas.

Titular de la Unión por un Movimiento Popular (UMP), dinámico y provocador, Sarkozy se comprometió a lanzar una “ruptura tranquila”, guardando distancias sobre los manejos de Chirac, quien termina con bajos índices de popularidad.

Anticipa también un nuevo modelo social basado en el trabajo, el orden y la autoridad. Precisamente son esos los aspectos que más temen no pocos franceses, que consideran a Sarkozy una amenaza a las conquistas de tantos años y enemigo de los inmigrantes.

Sus correligionarios lo consideran un hombre de gran energía y honesto que sabrá dar seguridad a los ciudadanos y sacará a Francia de su actual crisis económica.

De madre francesa y padre húngaro, además de orígenes griegos, Sarkozy tiene una experiencia de más de tres décadas en la vida política.

A los 19 años ya dirigía las juventudes de la derecha francesa y a los 28 se convirtió en alcalde de Neuilly sur Seine, una ciudad burguesa a las afueras de París.

Cuando asumió la dirección de la UMP en el 2004 comenzó a hilvanar con más intensidad la idea de postularse para la presidencia de Francia. Poco a poco, fue desbrozando el camino y con gran habilidad quitó del medio a poderosos rivales.

Entre ellos al premier saliente, Dominique de Villepin, y al propio Chirac.

Está casado actualmente con Cecilia, de nacionalidad española, pero el matrimonio pareció naufragar años atrás y es una de las incógnitas de los franceses.

Cifra récord y celebraciones por Sarkozy en Francia

Alan García, todo por el Norte, nada por Perú

Hedelberto López Blanch

Rebelión

El presidente peruano Alan García esta tratando de convertirse por todos los medios en el mejor aliado de la administración estadounidense de George W. Bush para contrarrestar la fuerza que ha tomado desde la fundación hace tres años la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA), impulsada por Venezuela y Cuba.

En su obstinada carrera por destacarse ante el poderoso e históricamente anexionista vecino del norte, García ha viajado en los últimos cuatro meses en dos ocasiones a Washington para rogarle al presidente Bush que presione al Congreso de su país para que se apruebe el Tratado de Libre Comercio (TLC) entre ambas naciones.

También ha aprovechado la ocasión para implorarle apoyo a senadores y representantes estadounidense que aun no están convencidos del TLC con Perú y los cuales Adan les ha ofrecido toda clase de concesiones.

Los congresistas se oponen porque al establecerse algunas empresas en Perú, podrían disminuir los puestos de empleos en el Norte, y además insisten en que se les otorguen mayores prebendas a las compañías transnacionales. Es decir, lo entregas todo o no te haremos el favor.

Las modificaciones y cambios acrecentarían las desventajas que ya implica para Perú un TLC. Entre las exigencias aparece la de ratificar sin enmiendas el capítulo 10 del Tratado que al posibilita a las empresas estadounidenses proceder legalmente contra el gobierno peruano y exigir compensaciones extraordinarias, en caso de que promulgue leyes que atenten contra sus intereses económicos.

De esa forma y como ya se ha hecho con los TLC con Centroamérica, México, Chile y Colombia, Perú no podrá acudir a los tribunales nacionales cuando se presenten diferencias.

Las decisiones de los mecanismos de resoluciones de disputas internacionales son inapelables, las audiencias casi siempre son secretas y los Estados pueden ser demandados pero no pueden reclamar a los inversionistas.

De un solo brochazo, el gobierno peruano no podrá promulgar normas de protección del medio ambiente, ni contra productos nocivos que afecten la salud de sus ciudadanos si eso afectara el desarrollo de las operaciones productivas y las ganancias de las empresas transnacionales.

Aunque el capítulo 10 del TLC condiciona la soberanía del gobierno para tomar medidas en caso de presentarse diferencias con los capitales foráneos, el ministro de Producción de Perú, David Lemor, declaró que “todos los convenios económicos buscan primeramente la protección de las inversiones y por tanto no cambiaremos las reglas de juego que hemos expuesto para la inversión extranjera”.

En un enorme intento por superar al anterior presidente Alejandro Toledo, quien tampoco desperdició esfuerzo para alcanzar el acuerdo preliminar de libre comercio con Estados Unidos, Alan García dijo que la ratificación del tratado “definirá el futuro de América Latina, pues si (…) este modelo de democracia con inversiones y libre comercio funciona en Perú, otros países tendrán que seguirlo”.

Toledo, primero, y García después, se han negado a realizar un referendo nacional para que el pueblo conozca sobre las posibles ventajas o desventajas del TLC y decida al respecto.

En cuanto se ponga en funciones el Tratado, se eliminarán los aranceles a dos tercios de las exportaciones mercantiles y agrícolas de Estados Unidos a Perú, a pesar de que Washington continuará otorgando millonarios subsidios a sus cosechadores.

Las medidas pondrán en crisis a la agricultura peruana que se dedica a monocultivos manuales, sin recursos financieros para comprar fertilizantes o implementos agrícolas que le permitan competir con los super industrializados productores estadounidenses.

Datos oficiales indican que el 22 % de la población vive de la agricultura, es especial los productores de maíz, sorgo, mijo, arroz, trigo, algodón y azúcar.

Las declaraciones de Luis Zúñiga, presidente de la Convención del Agro son concluyentes cuando asevera que “resulta lamentable entregar el mercado peruano al norteamericano mediante el cual se condena a la quiebra segura al 97 % del sector agrario nacional”.

Pese a que desde hace varios años el PIB peruano ha estado en constante crecimiento y en 2006 llegó a un 8 %, la mitad de sus 28 millones de habitantes se encuentran en la pobreza porque las riquezas del país van a parar a las arcas de las transnacionales que controlan las principales fábricas y la extracción de minerales.

Otra de las órdenes impuestas por Washington a Lima es la de proteger durante cinco años los datos de prueba de los fármacos. De esa forma, no se podrán vender en el país medicamentos genéricos, que son más baratos, medida que afecta a la mayoritaria población empobrecida.

Al remover las barreras comerciales de los servicios y proveer un marco legal seguro para los inversores, las transnacionales estadounidenses podrán controlar renglones fundamentales como la electricidad, agua, educación y otros.

Pero Alan Gracía continuará adelante. Tras su segunda visita a Washington declaró “Creo que, naturalmente, los políticos americanos valoran mucho que haya cercanía personal. Su forma de actuar exige mucha presencia y saber que hay un compromiso”. Los comentarios huelgan.

La gran ilusión Sarkozy

Jean Bricmont

SinPermiso.info

Dos tercios de los franceses piensan que Francia va cuesta abajo, y ese es el motivo principal de que Sarkozy sea desde esta noche el próximo presidente de la República. Además, los medios de comunicación han preparado su acceso a la presidencia insistiendo propagandísticamente durante años y sin desmayo en el tema del declive de Francia, así como en el tema conexo de la inseguridad.

Hay muchas maneras de reaccionar a ese sentimiento; una es mostrar que las estadísticas utilizadas para “demostrar” ese declive son muy selectivas (vésase, por ejemplo, el artículo “La desinformación económica juega un papel capital en las elecciones francesas”, escrito por Mark Weisbrot). Pero se puede responder igualmente preguntándose por las soluciones que los declivistas proponen.

Mezclan éstos hábilmente dos problemas: el declive de Francia en relación con los países emergentes, sobre todo Asia, y el de Francia en relación con otros países industrializados, señaladamente EEUU e Inglaterra. La primera forma de “declive” es muy buena cosa: sólo significa que una parte del Tercer Mundo se desarrolla. Pero, como saben perfectamente que imitar a China y al India es cosa harto difícil, lo que proponen los declivistas es imitar el modelo anglosajón, capaz supuestamente de evitar el declive con una serie de medidas de flexibilización del trabajo, de destrucción de los derechos sociales adquiridos y de los servicios públicos, de medidas en materia de seguridad pública y de rearme moral.

Veamos, pues, la situación de su país favorito, los EEUU. Han gastado centenares de miles de millones de dólares en la invasión de Irak; han tenido allí miles de muertos, decenas de millares de heridos, y están allí completamente arrinconados; no pueden vencer, porque se han ganado la hostilidad de la inmensa mayoría de los iraquíes, pero no pueden irse porque sería el fin de su imperio. Así pues, van a seguir en Irak muchos años, van a perder allí todavía más hombres, más dinero y más prestigio, causando de paso sufrimientos inauditos e inútiles al pueblo iraquí. ¿Y por qué fueron a Irak? Entre otras, a causa de manipulaciones de la opinión pública en la cuestión de las armas de destrucción masiva. Tienen servicios de inteligencia que espían por el mundo entero, una prensa “libre” con medios gigantescos, universidades rebosantes de especialistas en todos los conflictos y problemas habidos y por haber en el planeta. Y a pesar de todo, no han sido capaces de entender cosas elementales, que hasta un niño que viaja a Oriente Medio comprende, y es a saber: que son detestados sobre todo por causa de su apoyo a Israel, y que cualquier intervención suya en la región está destinada a provocar un rechazo masivo. Si esa mezcla de incapacidad, ignorancia y arrogancia no es síntoma de una sociedad en declive, no sé yo muy bien qué pueda serlo. Francia, en cambio, que todavía en 2003 estaba gobernada por una elite “envejecida, anticuada, inadaptada al mundo, etc.”, pero capaz de pensar, no se metió en esa locura.

Pero eso no es todo: el resto del mundo, y Francia en particular, se supone que no deja de “imitar a EEUU”. Pues bien; imaginemos que, con un toque de barita mágica, el resto del mundo se pusiera realmente a imitar a EEUU. ¿De dónde vendrían entonces el petróleo y las otras materias primas que los EEUU importan en abundancia y sin las cuales su sociedad no podría sobrevivir mucho tiempo? ¿De dónde vendrían los trabajadores inmigrados, a menudo “clandestinos”, es decir, privados de derechos, o los productos importados a bajos precios (y no pagados, es decir, financiados por los déficit crecientes) que permiten a los trabajadores que perdieron sus empleos industriales mantener, mal que bien, su nivel de vida? ¿De dónde, finalmente, vendrían los cerebros que los EEUU saquean del resto del mundo, porque atraer con salarios elevados a gentes ya formadas sale mucho menos caro que financiar un verdadero sistema de educación de masas?

El hecho es que el modelo americano es inimitable, porque su simple supervivencia supone la existencia de un mundo exterior a los EEUU que no se les parezca. Es verdad que la situación es muy parecida en Europa, pero precisamente : el grado de semejanza con « el modelo americano » constituye la mejor vara para medir nuestro declive. Además, Francia no tiene el poderío de los EEUU, y es menor su capacidad para mantener temporalmente una situación insostenible a largo plazo.

La elección de Sarkozy es elegir la imitación acelerada del modelo americano, es decir, elegir el verdadero declive.

* Jean Bricmont, miembro del Consejo Editorial de SINPERMISO, es profesor de física en la Universidad de Louvain la Neuve, Bélgica. Es miembro del Tribunal de Bruselas. Su último libro acaba de publicarse en Monthly Review Press: Humanitarian Imperialism. Es sobre todo conocido en el mundo hispano por su libro –coescrito con el físico norteamericano Alan Sokal— Imposturas intelectuales (Paidós, 1999), un brillante y demoledor alegato contra la sedicente izquierda académica relativista francesa y norteamericana en boga en los últimos lustros del siglo pasado.